Pastafarismo y bosón de Higgs

Dice wikipedia:

FSM
Flying Spaghetti Monster en Wikipedia (Head CC-BY-SA 3.0)

El pastafarismo, o también religión del Monstruo de Espagueti Volador (del inglés: Flying Spaghetti Monster, FSM), neologismo derivado de pasta (espagueti) y rastafarismo, es una religión paródica, surgida como protesta social en EE.UU. para denunciar y oponerse a la difusión de la hipótesis del diseño ¿inteligente?, impulsada por sectores políticos y religiosos conservadores durante los mandatos del Presidente George W. Bush, y a las corrientes de opinión que pretendían su equiparación con teorías aceptadas por la comunidad científica como la de la evolución biológica.

Es decir, que el pastafarismo trata de evidenciar que la religión es la religión y su campo el de la creencia. Y que la ciencia es la ciencia, y su campo el del conocimiento objetivo. Y que mezclar ambas conduce a un absurdo. ¿Quién podrá decir, si el pastafarismo acumula suficientes seguidores, que una idea absurda que proponga no llegue a la escuela?

Pero…

Pero, la verdad, qué quieres que te diga… Después de ver el aspecto del bosón de Higgs, y después de saber que le llaman (erróneamente) la “partícula de dios” (god particle, a pesar de que su nombre original era goddamm particle, o partícula puñetera), después de todo eso, te decía, a lo mejor termino creyendo en la existencia real del “Flying Spaghetti Monster“, la divinidad del pastafarismo… Jejeje…

Bosón de Higgs
Visto en Boing-Boing (Maggie Koerth-Baker)

Te dejo la mejor explicación que he encontrado del bosón de Higgs, y de cómo dota a las partículas, no solo de masa, también de identidad.

Espacio y tiempo más allá y más acá del ojo y de lo cotidiano

A veces no terminamos de comprender lo muy extraña que le hubiera debido parecer nuestra ciencia, y nuestra concepción del mundo, a gentes de hace apenas cuatro o cinco siglos, o más atrás. Definitivamente, los instrumentos que nos permiten explorar lo muy pequeño y lo muy grande, arrancado con los microscopios y los telescopios, fueron la fuente de la revolución científica que trajo el establecimiento del método científico. Que no es otra cosa que un protocolo para considerar que el conocimiento adquirido a través de la experiencia es objetivo, y no subjetivo. Es decir, que da igual el observador, lo observado será siendo lo mismo.

En la raíz de esa exploración de los espacios mínimos y máximos está la lente. Que es el instrumento que hemos usado para domesticar la luz. Para hacerla converger en un punto y poder observar. O para hacerla diverger y poder amplificar la información qué hay en esa luz. O, combinándolas, aprovechar las propiedades de ambos tipos.

Hoy tenemos más maneras de explorar los mundos pequeños y los gigantescos. Hoy hemos aprendido a mirar con más detalle las distintas informaciones que proceden de allí. Fotones de todas las longitudes de ondas, partículas subatómicas, cargas eléctricas, gravedad… Hoy tenemos más información sobre esos mundos que la que nos da la mera luz.

Para los mundos de tiempos muy cortos o de tiempos muy prolongados hemos descubierto otra herramienta. El cálculo diferencial y el cálculo integral. Aquí nuestro microscopio y nuestro telescopio es, en los dos casos, la matemática.

No puedo ni imaginar lo extraño que hubiera resultado para gentes del siglo II d.C., p.ej., ver este vídeo…

La ciencia y la censura

Tengo muchas dudas acerca de qué hacer con un blog como este. Por un lado me parece un espacio de reflexión personal necesario. El que no haya escrito en los últimos tiempos refleja que no estoy leyendo lo suficiente de ciencia. En ese sentido, el blog es mi conciencia. Pero por otro veo más ágiles otros modos de comunicar lo que pienso, descubro, dudo… Google plus es uno de esos modos.

Google Plus
Logo de Google Plus

En google plus la posibilidad de comentar una noticia es mucho más ágil que en el blog. Y la posibilidad de que esa noticia sea compartida por otros, lo cual convierte en mucho, mucho más social el trabajo. Me lleva mucho menos tiempo escribir allí que en el blog. Para muchas cosas es más eficiente. Para comentar la cotidianeidad o la novedad. Ese tipo de cuestiones aparecerán allí mucho más que aquí.

Pero a veces la novedad y la reflexión se encuentran. Esta es una de esas veces. Y te traigo aquí lo que escribí allí. Porque creo que merece una reflexión. ¿Qué papel juega la sociedad en la orientación de la ciencia? Y es que la ciencia es una actividad social, y como tal, sujeta a la decisión política. ¿Puede la política evitar que conocimientos científicos sean divulgados? Yo creo que sí. ¿Indiscriminadamente? Yo creo que no.

Poderes extraordinarios deben conllevar deberes extraordinarios. La ciencia nos ha llevado a impresionantes cotas de poder para modificar nuestra vida, para moldearla. Una ciencia tan poderosa debe estar sujeta a la voluntad de la gente. Una ciencia tan poderosa debe estar atada a la democracia. Pero sujeta no quiere decir impedida. Una parte esencial de la ciencia es la comunicación. Sin comunicación no hay ciencia, no hay transferencia de conocimiento para validar sus resultados, para usarlos, para tomar mejores decisiones. La ciencia, aún sujeta, debe seguir siendo libre.

En algún punto ha de estar el equilibrio… En algún punto deben coexistir la legítima aspiración de las sociedades a que sus recursos invertidos en ciencia resulten optimizados y la legítima aspiración de la ciencia a conocer y comunicar todo lo que pueda ser conocido y comunicado.

Bozal
Tomado de Letras Perras (CC-BY-NC-ND)

Aquí te dejo lo que pensé que debía escribir en G+ acerca de esta noticia que me ha repugnado, para ver si existía la posibilidad de conversar con alguien sobre el tema. Una noticia en la que creo que ese equilibrio no se ha alcanzado. Una noticia en la que la democracia representativa se manifiesta, cada vez más, como un sistema opresivo e injusto, sujeto a grupos de presión y a tomas de decisión alejadas de la voluntad de las personas, cada vez menos capaz de garantizar la voluntad de la gente. Creo que es una muy mala noticia: “Canadian government is ‘muzzling’ its scientists” (El gobierno canadiense pone “bozal” a sus científicos).

Creo que la noticia de la BBC importa. Voy a tratar de dar bandazos de un lado a otro intentando explicar mi posición…

Por un lado, estoy convencido de que la ciencia debe estar sujeta a la política mediante la financiación pública de unas determinadas líneas de investigación que se consideren prioritarias. La sociedad debe consensuar a qué dedica recursos limitados, claro que sí.

Pero por otro lado toda línea de investigación científica debe poder ocurrir. Debe haber libertadpara investigar. Incluso si puede causar daño. Porque la ciencia no es tecnología, sino conocimiento.

Pero los resultados que puedan causar daño deberían estar sujetos a algún tipo de vigilancia por parte de la sociedad, que les impida convertirse en tecnología lesiva.

Pero si no comunicas tus resultados, la ciencia no sucede. Debe haber libertad para transferir ese conocimiento a otras instancias. A tus pares para que lo revisen y validen, a otros interesados y usuarios para que lo puedan incorporar a sus tomas de decisiones.

Parece que poderes extraordinarios, como los que suministra el conocimiento acumulado por varios miles de años de ciencia, varias décadas de ciencia acelerada, requieren deberes extraordinarios. En alguna parte está la divisoria entre lo que está bien que ocurra y lo que no. Pero no es una línea neta, definida. Más bien una zona gris. En alguna parte está la ciencia que acelera nuestra búsqueda de la felicidad y proporciona utilidad a la gente. Y en alguna parte la ciencia que hoy resulta inútil, que no aporta gran cosa a la sociedad.

Pero, lo que nunca, nunca debe existir en la ciencia, es censura sin proporción. Censura incapaz de equilibrar medios y objetivos. Censura administrativa indiscriminada. Impedir a la ciencia hablar con la prensa, o con cualquiera, es impedir a la ciencia transferir conocimiento a la sociedad. Solo debe hacerse cuando esté absolutamente justificado.

Ejemplo de censura que creo útil: no deben publicarse los resultados de las mutaciones que convierten al virus de la gripe H5N1 en letal.

Ejemplo de censura que me repugna: la prensa debe pedir permiso al gobierno de Canadá para entrevistar a científicos, los cuales tienen prohibido hablar con ellos sin esa censura previa. Sea cual sea la línea de investigación del científico.

Esta noticia no viene en los libros de texto, pero sí en el currículum…

¿La debatimos si te es útil? En G+ mejor, creo…

Colorear seda es solo el inicio

Seda coloreada
Fuente: New York Times

Imagina que le administras una sustancia colorante a una morera. Imagina que los gusanos de seda que se alimentan de sus hojas asimilan ese colorante y lo incorporan a la seda con la que envuelven a sus crisálidas. ¡Has logrado seda de colores! Y ahorrando mucha, muchísima agua. La que se usa en el proceso de tinte. Y sustancias contaminantes no te cuento… Pero no acaba aquí el resultado. Que los colorantes así añadidos se integran mejor en la seda que los que se le aportan con los procedimientos industriales habituales. Lo que hace que la seda resista mejor el lavado.

Es lo que ha hecho el equipo de Natalia Tensil, según he leído en Investigación y Ciencia y en el New York Times.

Ahora imagina que le añades a las moreras sustancias con valor médico. Antibióticos, antiinflamatorios, antitumorales… Y que esas sustancias se añaden a la seda. Has logrado un tejido terapéutico.

Es solo cuestión de imaginar. La vía ya está abierta. ¿Dónde está quien la va a seguir? Yo creo que estudiando…

Lo que nos perdemos si solo miramos

Marcgravia evenia
Fuente: Science

Creemos que lo más importante es lo que se ve. Y eso es solo porque somos primates. Si fuéramos murciélagos (he estado a punto de decir quirópteros, su nombre científico) lo más importante sería lo que oyéramos. Pero, ¿y si fuéramos un murciélago vegetariano, que se alimenta de néctar y que vuela en la oscuridad? El olor podría servir, pero el viento lo dispersaría de modos poco predecibles y eso significaría un precioso tiempo perdido y, con él, energía malgastada.

La solución procede de la planta, Marcgravia evenia. Mejor dicho, de sus hojas con forma de platillo. Y es que resulta que ella, como otros cientos de especies tropicales, quieren ser visitadas por alguna de las cuatro decenas de especies de murciélagos que se alimentan de néctar. Porque dependen de ellos para la polinización.

Y la solución que ofrece la planta a un murciélago es a la vez extraña y obvia. Sus hojas hacen que el sonido emitido por ellos les devuelva un eco característico aunque reciba la señal desde ángulos muy diversos.

Es un excelente caso que ejemplifica la coevolución. Que es más una norma que una excepción. De hecho, se pueden estudiar relaciones ecológicas del pasado mirando características de una especie que, en el presente, son inexplicales. Es el caso del berrendo, un antílope norteamericano cuya extraordinaria velocidad hace que carezca completamente de depredadores. En el pasado, era la presa del extinto guepardo norteamericano. Sin esa paleorelación, no se podría entender por qué es como es, más veloz de lo que realmente necesita.

Así, que nos quedamos con dos ideas. Una, que hay muchas más cosas de las que vemos. Otra, que los ecosistemas son seres vivos, sí, pero también sus relaciones. Un zoológico conserva diversidad biológica, pero no relaciones, no diversidad ecológica. Y es que la diversidad no es solo genes, no es solo especies. Es también, y sobre todo, relaciones. Si realmente queremos conservar, tienen que ser espacios naturales, no artificiales.

La luciérnaga fundida

A través del mail y a través de un comentario en el blog me han llegado vídeos de los cortos para este concurso de “La luciérnaga fundida“. Son cortos elaborados por Evelyn Navarro, de un IES de Murcia (no me dijo cuál) y por alumnado de Estefanía Miquel, del IES Felipe II, de Mazarrón.

Lo primero, pedirles disculpas a ambas por el retraso. He tenido un poco abandonado el blog. ¡Lo siento mucho!

Lo segundo, incluir aquí los vídeos para que los disfrutéis. A mí me han gustado. :)

Creo que es bueno que iniciativas como estas tengan la máxima difusión posible. Lo que siento es haber tardado tanto en hacerme eco de ellas. :)

Felicidades por vuestro trabajo! :)

Puertas en las membranas

En “Qué es la vida (más o menos)” te indicaba que para poder existir, los seres vivos necesitamos estar en desequilibrio. Y que eso lo logramos con algún tipo de límite entre dentro y fuera. En “Vivir es cuestión de fuera y dentro” te contaba cómo los seres vivos aprovechamos la energía del Sol (o la energía de los que aprovechan la energía del Sol; expresión muy compleja que quiere decir solamente que me como una lechuga o una naranja). En “Los grandes inventos eucariotas: el tabique y el retraso” te decía cómo las células eucariotas (las nuestras) habían aprendido a dividir su interior en partes y así evitar el equilibrio (que es la muerte) al menos el rato suficiente hasta que llegue la comida y podamos volver a generar desequilibrio.

Pero las barreras no son buenas. Evitan que las cosas salgan, sí. Y eso está bien si es comida. Pero está mal si es un desecho. Y también evitan que las cosas entren. Y eso está bien si son venenos, pero es una pena si es comida.

¿Con qué logran los seres vivos todo ese tejemaneje de pasar lo que quieren a un lado, y mantenerlo allí, concentrado, mientras impiden que otras cosas lo hagan? ¿Cómo logran los seres vivos tener mucho de algo y poco de otro algo dentro, y viceversa fuera?

Con transportadores de membrana. Pero no cualquier transportador: específicos.

Un transportador de membrana no es sino una molécula biológica que tiene dos requisitos: tiene dos modos de funcionamiento, abierto y cerrado; y tiene forma (para que solo pueda pasar a su través una molécula que encaje, y no todas las demás). Las proteínas cumplen ambos requisitos.

Te dejo una simulación de la Universidad de Colorado en Boulder para que pruebes lo que ocurre cuando añades moléculas a un lado y a otro, cuando añades transportadores de membrana de un tipo y de otro, cuando esos transportadores están siempre abiertos o cuando pueden estar abiertos y cerrados. Te dejo decidir si vas a añadir una cantidad de una sustancia al principio y ya está, o vas a ir poniéndola cada cierto tiempo. Te dejo decidir qué sustancia es comida y cuál es desecho, y qué parte es dentro y cuál es fuera. Juega y obtén tus conclusiones. Y si quieres, deja tu comentario para quien quiera pasar por aquí.

Si te digo que este simulador le falta algo que sí hacemos los seres vivos. Transformar sustancias. Una vez que algo ha entrado, y nos interesa, lo cambiamos y así no puede salir y se acumula dentro. Es nuestro truco y es más sencillo de lo que parece (imagina que lo verde, una vez que entra, se convierte en amarillo; y ya no puede salir, porque no es verde y no cabe por las puertas verdes). Pero eso te lo cuento otro día.

Las funciones vitales en la membrana

Te contaba hace poco que la vida son cuatro cosas. Bueno, son algunas más, la verdad. Pero, simplificando, sí, sí, son tres y otra. Nutrirse, relacionarse, reproducirse, por un lado; y hacerlo mejor que otros con los que tenemos que compartir recursos escasos (competir, vamos).

Esas funciones vitales se dan ya en el elemento más pequeño que tiene vida. La célula. Y se dan en una parte a la que pocos hacen mucho caso. Todo el mundo conoce el núcleo de la célula, sí. Es la parte famosa. Allí está el ADN, el código donde está escrito mucho acerca de cómo somos. Y eso nos ciega, no nos deja ver otras partes de la célula muy importantes.

La membrana, por ejemplo. Que es de lo que te quiero hablar hoy.

En la membrana hay nutrición, hay relación y hay competencia. La membrana es un órgano de la célula implicado en más funciones que el ADN, cuyo único papel más o menos activo es la reproducción.

En la membrana hay nutrición porque hay transportadores. Un transportador es una proteína que se abre y se cierra. Y como es una proteína, tiene forma. Que es, quizá, la característica más importante de las proteínas: tener forma. Así, el transportador es una puerta que se abre y se cierra, pero no para que pase cualquier sustancia, no. Sólo la que encaje con él. Por tanto, la membrana es un filtro. Abriendo y cerrando sus transportadores deja entrar sólo lo que quiere dejar entrar. O salir, que los transportadores también sirven para expulsar.

La membrana, gracias a sus transportadores, lleva a cabo la nutrición.

En la membrana hay relación porque hay receptores. Que son proteínas que tienen forma. En ellas encaja otra sustancia que haya en el medio externo a la célula. Y solo ella. Se trataría de una sustancia que indique algo, que sea señal de algo. Y si está y encaja, la célula se activa, se pone en marcha algo para dar respuesta a aquello asociado a la molécula que ha captado.

La membrana, gracias a sus receptores, lleva a cabo la relación.

¿Y la competencia? Con transportadores y receptores que se abren más eficientemente, más exactamente. A veces también con nuevos transportadores y receptores. Competir, para las células, es ser más rápidas, más exactas, más completas gracias a sus transportadores y receptores.

Así de sencillo… ¿O no?

Pues no del todo. He exagerado mucho en este post. He sido muy categórico. En líneas generales es cierto lo que te pongo, pero hay muchos matices que en menos de 450 palabras no me caben. Esos aparecerán otro día, en otro post, seguro… :)

Densidad no es sólo masa y volumen, también es temperatura

La densidad, ya te lo contaba en “Volumen, masa, densidad… ¡y mucho trabajo!“, algo que depende de dos factores: masa y volumen. O sea, de lo gordos que sean los átomos y de cuántos haya, por un lado, y de lo juntitos que están por otro. Densidad = Masa / Volumen dice la fórmula…

También allí te decía una característica de la densidad: que permite diferenciar una sustancia pura de otra. Porque cada sustancia pura tiene su propia densidad. El oro tiene la suya y ninguna otra tiene la misma que la del oro. Parecida sí, pero la misma no. Y eso sirve para distinguir el oro del resto de las materias.

Otra cosa que te contaba es que un trocito pequeño tenía la misma densidad que un pedazo enorme. ¡Lógico! Un trocito pequeño tiene menos masa, pero también menos volumen. Es lo que en matemáticas se llaman fracciones equivalentes.

Pero…

Pero lo que no te decía allí es que la densidad depende de un tercer factor. De la temperatura.

Es verdad que un trozo de oro tiene siempre la misma densidad que cualquier otro trozo de oro. Sin duda. Te lo dije y es cierto. Pero sólo si los dos están a la misma temperatura. Y es que si una sustancia se calienta, sus átomos (o sus moléculas) vibran más. Y si vibran más, si se mueven más, ocupan más espacio. Si aumenta la temperatura son los mismos átomos en más volumen. Como el volumen es un número que está dividiendo, al hacerse más grande la densidad se hace más pequeña (eso son matemáticas sencillitas, ¿eh?).

Volcán
Fuente: Rincón del Vago

O sea. Que el oro caliente tiene menos densidad que el oro frío.

¿Tiene eso importancia? Creo que sí, mucha. P.ej., para explicar un volcán. Y es que si la roca del interior de la Tierra se calienta, su densidad disminuye (lógico, ya te decía; tiene los mismos átomos repartidos en mucho más espacio). Y si su densidad disminuye, tiende a flotar sobre el resto de la roca, más fría, más densa. ¿Que no puede salir? Pues acumula calor, y calor, y calor, hasta que rompe la roca fría, densa, y escapa violentamente.

¿Que eso no te parece suficientemente importante? Pues a ver esto. Como hay regiones del manto terrestre que están más calientes que otras, tienden a flotar, a subir. Cuando están arriba se enfrían y entonces vuelven a bajar. Porque se hacen más densas. Abajo se vuelven a calentar y otra vez suben. Arriban sueltan calor y otra vez bajan. Y ese es el motor que agita las placas tectónicas de un lado a otro, haciéndolas chocar o separarse. Lo cual, por cierto, levanta montañas o abre océanos.

Mmmm… Sí, sí, creo que la influencia de la temperatura en la densidad tiene que ver con nuestra vida. Mucho.

Bueno… éste ha sido un post con un pelín de matemáticas. Fracciones equivalentes por un lado. Y qué le ocurre a una fracción cuando el denominador se hace más grande. ¿Te ha sido difícil? Espero que no… Con ese pelín de matemáticas puedes comprender mucho del relieve terrestre.

Cuando buenos descubrimientos no sirven (hasta 1.700 años después)

Hace ya mucho que se sabe que la Tierra es redonda. Y también, cuál es su tamaño. No solo eso, también hace mucho que se sabe a qué distancia está la Luna y cual es su tamaño, también. E incluso, hubo una propuesta de tamaño para el Sol que se quedó corta, bastante corta. Pero que dejaba bien claro que el astro era mucho más grande que la Tierra. Los protagonistas fueron Eratóstenes, Hiparco y Aristarco.

Eratóstenes
Fuente: jcarpint

Ya es famosa la historia de Eratóstenes, y ha sido muy contada. Hacia el 240 a.C. (¡hace 2.250 años!), comprobó que en la fecha equivalente a nuestro 21 de junio, al mediodía, el Sol estaba exactamente vertical (cénit se llama eso) sobre la ciudad egipcia de Siena. Y eso hacía que sus rayos iluminaran pozos hasta el fondo. Pero en Alejandría, 750 Km al norte, no pasaba lo mismo. Basándose en este dato Eratóstenes llegó a la conclusión de que la superficie de la Tierra tenía que ser curva. Y calculó que el planeta era una esfera de 6.000 Km de radio. La cifra real es 6.370, luego erró en un 6%… ¡hace 2.250 años!

Aristarco, algo después que Eratóstenes, calculó un posible tamaño para la Luna y para el Sol. Equivocó ambos, pero lo valioso de su trabajo es que dejaba bien claro que el Sol era un objeto enorme. Mucho más grande que la Tierra. Y eso que el creía que su tamaño era 20 veces más pequeño que el real…

Hiparco, después, de ellos, basándose en la sombra de la Tierra proyectada sobre la Luna, calculó que la distancia entre Luna y Tierra era 60 veces el radio terrestre, cifra que se aproxima muchísimo a la realidad. Y, a continuación, calculó, también con mucha exactitud, el tamaño de la Luna.

O sea… ¿Que hace 2.250 años ya sabíamos cómo era el sistema solar? Pues básicamente sí. ¿Y qué pasó para se tardara 1.700 años, que se tuviera que esperar a la época de las ideas de Copérnico, apoyadas por el telescopio de Galileo, para que apareciera la teoría heliocéntrica?

Pues que los conocimientos de estos científicos griegos contradecían gravemente la lógica, el conocimiento, el saber el sentido común de entonces, de hace 22 siglos. Que era la teoría geocéntrica. La cual, por otro lado, es bastante lógica. A ver…, ¿tú cómo ves la Tierra, plana o esférica? ¿Y tú ves que la Luna sea más pequeña que el Sol? ¿Y no es el ser humano lo más importante de la creación bíblica, tan importante que tiene que vivir en el centro del Universo?

No, no… hubo que esperar a contar con mejores observaciones, 1.700 años después, para que las ideas lanzadas por Eratóstenes, Aristarco e Hiparco se tradujeran en una forma de pensar más avanzada. También hubo que esperar a que la ciencia sustituyera a la religión como la principal manera de explicar el mundo.

Y es que, en su época, hace 22 siglos, esas ideas creaban más problemas de los que resolvían. Porque no se sabía lo suficiente.