Sincronización, tanto mejor cuanto más compleja

Las actividades reproductivas sincronizadas son muy importantes para una especie que se halle en la base de la cadena tróifica. Producir descendencia todo el año significa dar de comer a tus depredadores todo el año. Producirla en un momento concreto, breve, implica que existirá un pico de comida fácil para quien te devora, pero que el resto del año se lo pones más complicado.

Además, sincronizarse de un modo que sea complejo es todavía mejor. Resultará dificultoso para quien te mire como comida el descubrir tu secreto.

Las señales endógenas, basadas en sustancias químicas que se transmiten de un individuo a otro, no están mal. Pero conllevan el problema de compartirlas en una población extensa, de distribución amplia. Las señales exógenas, basadas en factores del medio ambiente, pueden valer para poblaciones amplicas, pero tienen el problema de que pueden ser detectadas por los depredadores.

Freza
Fuente: Looe Key Dive Center

A no ser…

A noser que sean señales complejas. ¿A quién se le ocurriría fijarse en si la luz de la puesta del sol es más azulada o más rojiza? Pues a los corales.

He leído en Investigación y Ciencia que el equipo de investigación dirigido por Alison Sweeney, ha comprobado que los corales sacan partido de una curiosa propiedad que tienen los crepúsculos de los días de luna llena. Resulta que en los días iniciales de esa fase el satélite añade luz rojiza al atardecer, ya que sale antes de que el sol se haya ocultado y refleja su luz. En cambio, en los días finales, como sale después del ocaso, la luz que aporta es más azulada. Y los corales son capaces de detectar ese cambio rápido. Que unido a otras señales (quizá temperatura del agua, quizá la duración de los días, quizá mareas) hace que los corales se reproduzcan simultáneamente en alguna de las lunas llenas que hay en verano. Comprobaron su hipótesis suministrando cambios de luz de esos tipos a corales experimentales y logrando que frezara. Aún falta por detectar el fotorreceptor con el que logra esa hazaña.

Un festín de espermatozoides y óvulos, ricos en reserva nutritiva, sí. Pero disponible solo durante unos 20 minutos. Al año. Si la evolución te ha dado receptores capaces de percibir la misma señal del coral, y rutas de señalización celular que conecten el receptor con genes, que se a su vez, al activarse, pongan en marcha una estrategia depredadora y reproductora de éxito, pues felicidades, mejor para ti. ¿Que no? Pues come lo que puedas, si tienes suerte y estás allí, que mañana será otro duro día de búsqueda de comida.