Las insuficiencias de la economía

La economía es una cien cia limitada. Sirve para lo que sirve, y no sirve para lo que no sirve. El problema es que se está utilizando mal. Como si la economía fuera un sistema de decisiones universal. Y ni lo es ni puede serlo.

Una de las consecuencias más graves es la insostenibilidad que rige el uso de los recursos, con el beneficio como único criterio. Otra de las consecuencias es la desigualdad desatada. Que genera problemas sociales pero también ambientales. Desigualdad que afecta a cuestiones tan básicas como la salud, sin ir más lejos.

Estamos en una crisis que va más allá de lo financiero. Y hay razones que dicen por qué la economía no sirve para salir de ella, razones que atañen a sus insuficiencias como ciencia. O mejor dicho, a sus insuficiencias como tecnología de la decisión.

Que son bien conocidas por los científicos y que se sabe que fueron la causa de la actual crisis.1) Se basa en la eficiencia de Pareto: no empeorar a nadie para mejorar a alguien. Esto, así dicho, tiene buena pinta. Pero la realidad es que la eficiencia de Pareto mantiene distribuciones de Pareto. En la que los ricos no pueden perder para mejorar a los pobres. Esa es la principal consecuencia de esa eficiencia. Por tanto, los datos macroeconómicos no dicen nada del reparto. O mejor dicho, sí dicen. Que va a seguir igual. Que el 80-90% del crecimiento que indica la macroeconomía irá al 10-20% más pudiente. La economía no habla de a quién va el dinero. No de un modo explícito. No en sus ecuaciones. 

Fuente: The 80/20 rule
2) La economía se ocupa de maximizar la producción (para maximizar beneficios), no de mejorar el nivel de vida. Que los datos macroeconómicos mejoren no significa que la gente vaya a vivir mejor. Ni peor. Significa que habrá más productos a la venta. No queda claro si habrá más dinero para adquirirlos ni si serán los productos adecuados para tener una vida más plena y feliz.3) La economía no indica finalidades de los productos no dicen para qué se produce lo que vamos a producir más. Ni para quién. Solo dicen que vamos a producir más, no quién los obtendrá y si los disfrutará quien más los necesita. Los datos de crecimiento macroeconómico no garantizan ninguna equidad o sostenibilidad por sí mismos. Solo garantizan que hoy habrá productos. Pero de mañana no dicen nada. Y de si han llegado a quien más los precisa, tampoco. 

4) La economía no atiende lo que no es monetizable (no tiene valor de cambio) por ser insustituible. Es decir, la economía no entiende de lo que no se puede cambiar por dinero. Y hay muchas cosas que no se pueden cambiar por dinero. Porque el dinero es instrumento de cambio. Sirve para comprender cuál es la relación entre peces y libros cuando vas a una tienda. Eso es lo que se llama valor de cambio. Pero ¿qué pasa si algo es insustituible? La economía asume que el valor no es lo mismo que el precio y no le importa. Por lo que esos datos macroeconómicos no nos dicen si estamos perdiendo algo que no podremos recuperar, ni nos indican cómo están evolucionando las relaciones sociales que, a la postre, es lo que importa. Porque la economía no sabe poner precio a un ecosistema o a las relaciones sociales. Y si se dañan pero así se obtiene un beneficio, pues muy bien.

5) La economía, al monetizar mal muchos elementos, no da información de ellos. Y confunde la ausencia de información con valor cero. Así, si hay una crisis en ciernes, no avisa de ella hasta que llega. Y no dicen cómo se abordará. La macroeconomía no está dando suficientes señales de cómo vamos a abordar la triple crisis que nos va a llegar: alimentaria (no disponemos de suelos buenos, que lógicamente ya están ocupados y solo tenemos suelos marginales, de peor calidad, para producir cada vez más comida; ni tecnologías, ya que vivimos de las rentas de la revolución verde, para dar de comer a una población creciente y crecientemente exigente); ambiental (no hace falta comentarla…); energética (fin del petróleo abundante y barato; quizá aún sea abundante, pero no barato; y no están disponibles fuentes de energías que lo puedan suplir por completo, ni lo van a estar en un tiempo). Los datos macroeconómicos no nos dicen si nos estamos preparando suficientemente para eso.

6) La economía no se ocupa de lo abundante, solo de lo escaso. Lo cual quiere decir, aplicado a estos datos macroeconómicos, que vamos a reducir la escasez, pero no a garantizar que los productos sean los adecuados y que lleguen a quien más los necesita. Y también esos datos pueden representar que algo que era abundante ahora es escaso y tenemos que esforzarnos en producirlo. Lo que hace crecer la economía pero disminuir nuestro bienestar. Es curioso que la economía, para crecer, necesita que, primero, haya escasez. Crea los problemas que luego resuelve…

Fuente: Mayra Falcón
7) La economía se preocupa de intercambiar productos por dinero, no de satisfacer a todo el mundo. Por definición la economía deja demanda insatisfecha. Toda la demanda que compraría el producto por debajo del precio. Pero no puede porque por debajo del precio no hay oferta. Lo cual, para artículos que no sean de necesidad, no es un problema. Pero sí lo es para servicios públicos, en los que no puede quedar demanda insatisfecha. 

Fuente: Sala de Inversión
De verdad que me he esforzado en mirar las grietas buscando luz, pero por ellas solo he visto oscuridad. Sobre todo porque creo que la mejoría de los datos macroeconómicos que puedan suceder se deberán a lo que digo en la última frase del último argumento: lo que haga crecer la economía disminuirá nuestro bienestar y la sostenibilidad del planeta. 

Vamos a toda máquina, y con gran eficacia, hacia no se sabe dónde. Porque la economía no lo sabe. No entiende de rumbos, solo de velocidades.

No es lo mismo rebajar que cobrar (y eso afecta al medio ambiente)

Starbucks
Fuente: Blog de Marc Gunther

He leído un estupendo artículo de Marc Gunther sobre la diferencia entre “hacer una rebaja” y “cobrar una tasa“. Lo ilustra con el caso de los vasos de papel de Starbucks.

Resulta que son una barbaridad de vasos de papel los que se consumen en esa cadena de cafés: 4.000 millones de unidades al año. Starbucks quiere reducir eso y apela al buen sentido de la gente. Le propone que, para impactar menos en el medio ambiente, traiga su propia taza. Y, si lo hace, le rebajaran 10 centavos en el precio del café, que es de $1,60.

En realidad, si hubiera una clara intención de ir más allá de un adorno políticamente correcto, hay una manera más eficiente de enfocar el problema: poner el café a $1.50 y cobrar 10 centavos extras a quien no traiga taza propia.

Y es que, como bien cuenta Marc Gunther, no es lo mismo hacer lo uno o lo otro, como está claramente documentado, mediante suficiente evideencia científica. Porque en EE.UU. hay centros universitarios que se ocupan de la Teoría de Decisiones. Una mezcla de matemáticas y psicología, ya que las opciones que tomamos no son puramente racionales en ningún caso. Repito: en ninguno. En las decisiones hay una mezcla compleja y variable de racionalidad y emociones. En este caso juegan la sensación de pérdida o de ganancia. Y es que resulta que nos esforzamos mucho más en no perder que en ganar.

La conclusión de Marc Gunther es que el objetivo principal de Starbucks no es realmente reducir su consumo de papel sino generar una imagen de empresa socialmente responsable. A ver… Que sí, que seguro que logran reducir consumo de papel. Y seguro que les gusta hacerlo. Pero la conclusión, bien argumentada, es que no es su objetivo principal, sino el secundario.

Vía Boing-boing.

Actualización: 9:59

Me comenta sobre este post, en twitter, mi adorado Juanjo Muñoz (y adorarlo es una mezcla de emoción y racionalidad, jejeje…). Ahora es complicado seguir un post. Ya no es el sitio donde se habla de algo. La conversación trasciende el post concreto y va a muchos otros lugares en la web. En este caso a twitter, te decía. Pero no quiero que te pierdas lo que indica. Él es filósofo y habla del emotivismo. Y es que la mayoría de nuestro pensamiento parece ya inventado. Solo hay que ir actualizándolo en los diversos contextos… Te pongo un par de imágenes como breve extracto. Y entenderás lo mucho que él vale para mí…

Twitter con Juanjo 1
Twitter con Juanjo 2
Twitter con Juanjo 3

La economía vista por un biólogo

Ante todo, no te fíes mucho de mí. Estas son cosas que digo como biólogo, no como economista. Seguro que de esto hay millones de personas que saben más que yo. Pero…

Podríamos definir economía como la ciencia que trata de la optimización del uso de recursos escasos y susceptibles de usos alternativos.

Escasez
Fuente: Así sucede

Pero a veces no entendemos bien el alcance de esa expresión. Para empezar, los mecanismos de optimización. No hay uno, sino varios, aunque la economía descansa en uno sobre todos los demás: la eficiencia de Pareto. Eso es una elección, no una obligación. Por tanto, cabrían muchas economías, aunque nos regimos más por una que por otras. La eficiencia de Pareto dice que el reparto será de tal manera que al incrementar el uso que alguien hace de algo, nadie empeore. Eso está pensado para ricos, sin duda. Porque la eficiencia de Pareto no dice nada acerca de si alguien tiene lo suficiente; dice que no le quites lo que tiene para crecer tú. Pero hay otras eficiencias. P. ej., que nadie baje de un umbral mínimo, aunque para ello haya que empeorar a los que más tienen. O a cualquier otro.

Por otro lado, el concepto de escasez. Si algo ha llegado a ser escaso hay que tratar de rectificar la situación. La economía debería ser una ciencia transitoria, para situaciones de emergencia con vocación de caducidad. Para situaciones en las que se han sobrepasado los límites de la sostenibilidad. Que algo tenga cabida en economía no es una buena noticia. Porque se ha tornado escaso. El uso de la economía para tratar un recurso debería ser transitorio.

Y el concepto de usos alternativos es el que más calado ofrece. Porque en él deberían estar incluidos también los usos alternativos futuros y desconocidos o parcialmente conocidos. Cosa que no se puede hacer. Eso significa que la economía opera, por definición, con información muy incompleta. Y que no debería conducir a situaciones irreversibles en ningún caso.

Anticopyright
Fuente: Circomper

Una economía que maximiza el dinero producido no es una economía fiable. Porque el dinero responde a los intercambios económicos y el afán de producirlos aumenta con la escasez. Para que haya mucho dinero debe haber mucha escasez. Una economía que no tiene en cuenta lo gratuito es una economía parcial, muy fragmentaria, que sólo atiende algunos aspectos. Ni siquiera los aspectos mayoritarios. Porque muchas cosas importantes son gratuitas. O se han convertido en artificialmente escasas para que generen dinero.

Por tanto, si los ecosistemas van mal, la economía, que es nuestro modo de toma de decisiones, está profundamente equivocada. ¿Puede ser válida una ciencia del siglo XVIII en el siglo XXI sin haber sufrido transformaciones más profundas que las que ha sufrido la sociedad?. Porque ni las relaciones sociales actuales son las mismas que en el siglo XVIII, ni los problemas acuciantes, imperativos, son iguales. ¿Se ha transformado la economía? Sí, claro, sin duda. ¿Se ha transformado a la misma velocidad que la sociedad o que las relaciones que mantenemos los humanos con nuestro entorno, sea éste más natural o más transformado? Creo que ni de broma.

Así, la economía es una ciencia lenta y poco fiable, que toma decisiones sobre la escasez ¡pero lo hace con información escasa e insuficiente!

Así nos va…

¿Existe algún otro sistema de optimización, de gestión óptima de los recursos? ¿Hay algún espejo en el que mirarnos? ¡Sí! Los ecosistemas.

Y la respuesta que dan a la disponibilidad de materia y energía es el aumento de la abundancia y/o la diversidad. Pero no cualquier aumento, no. Un aumento sostenible. En ecología también hay “burbujas financieras”, crecimientos explosivos. Pero se pagan caros. Y los ecosistemas han evolucionado de modo que esas burbujas, esos crecimientos explosivos, tienden a moderarse. No en todos los casos, pero sí como tendencia. Porque ninguno es sostenible.

Y sí, la economía puede responder por qué el oro vale más que el agua. Pero fíjate, la ecología no. ¿Cuál de las dos es más de fiar?

¿Qué empresas nos sacarán del problema? Éstas no, que no saben de CTMA

Describía muy bien Juan Luis Cebrián, el otro día, en El País, la situación actual. Estamos en un momento terminal del sistema económico. Es una crisis sistémica, de la que no se sale sin cambiar algo. O mucho. ¿O todo? No, creo que todo no… No es un tiempo de revolución, parece… Aunque después de las noticias de Túnez y Argelia nunca se sabe…

Este tipo de acontecimientos marcan una inflexión en la historia de la humanidad, delimitan un cambio de paradigma. El mundo no es ya más el que era después de que se producen, pero no como consecuencia de los destrozos o alteraciones que provocan, sino porque el mismo mundo ya había cambiado antes, aunque los gobernantes y las opiniones públicas no se hubieran percatado de ello. Las crisis sistémicas constituyen el efecto y no la causa de dichos cambios.

¿Qué es lo que había cambiado antes, que es lo que ha dado paso a esta crisis? Muchas cosas, como indica él. Pero creo que detrás de esto está también el agotamiento del enfoque económico que ha regido los últimos 60 años. Que ha consistido en consumir masivamente como manera de crecer. Consumir sin tasa, sin prioridad, sin límite… Esta manera de actuar pasa factura en un mundo finito, en el que los recursos están limitados. Es una manera en la que buscábamos vivir todos como ricos. Todos (o la mayoría de) los occidentales, claro… Y las materias primas son finitas y se están encareciendo a niveles peligrosos. Y la vulnerabilidad ante los eventos climáticos cada vez más frecuente (sequía en Rusia, heladas en Gran Bretaña, . Y…

Si ese nivel de consumismo desaforado fuera para algo decente… Si ahí nos jugáramos la vida… pues vale. Y si las empresas que lo alimentan jugaran limpio, pues vale también. Pero no juegan limpio. Y nosotros picamos y nos convertimos en cómplices con inusitada facilidad. Olvidando qué es un recurso y su finitud.

¿Que no te crees que no juegan limpio? Dedica una horita a mirar este documental de La 2. A mi, cada minuto, me mereció la pena. Me hizo ver que muchos empresarios y gestores tienen poca idea de Ciencias de la Tierra y el Medio Ambiente. Que no se les puede confiar la salida de la crisis a ellos, a los que nos han traído aquí.

Sé que éste es un post muy exigente en las referencias que te he incluido (por su densidad y su longitud y el tiempo que te llevaría verlas todas). Pero es que el tema… yo lo veo grave. Creo que la siguiente generación no va a tener el nivel de vida que he tenido yo o el que disfrutamos todavía hoy.

Comprar, tirar, comprar


Se necesitan nuevas formas de ser paciente, y es urgente

Hospital
Fuente: Diario Sur

Todos vamos a ser pacientes. O ya lo hemos sido y volveremos. Contamos con que el sistema sanitario se ocupará de nosotros. Pero… ¿hace por nosotros todo lo posible? Y esa pregunta formulada de otra manera. ¿Hacemos nosotros todo lo posible para que el sistema sanitario nos ofrezca tanto como pueda ser? Y es que un uso intensivo, unido a una gestión no lo suficientemente eficiente, pueden terminar colapsando el sistema. No es que no vayamos a tener atención, no. Es que no conseguiremos ampliar la que hay. Y quizá podamos perder algo de lo que actualmente tenemos.

Por tanto, no se dirá suficientes veces y suficientemente alto. Así que lo repetiré. El gasto sanitario no puede crecer indefinidamente. No puede. Es imposible.

¿Entonces? Pues que si queremos no perder el nivel de asistencia sanitaria del que disfrutamos, e incluso si queremos aumentarlo, hay que buscar posibles mejoras de eficiencia en el sistema.

La buena noticia es que hay varias. De entre ellas, destaca la educación del paciente. Especialmente del paciente crónico. Que, por cierto, es algo que vamos a ser todos, queramos o no. Y es que los enfermos crónicos suponen el 70% del total de gasto sanitario en España. El 70%. Y es que un tercio de los habitantes de este país está en esa categoría. Y de entre los mayores de 65 años, casi la totalidad lo son. Y con picos de atención muy superiores al 70%.

Pero no sólo se trata de reducir el gasto. Es que un paciente experto, educado en su enfermedad, capaz de gestionarla, con objetivos que busca cumplir, activo, un paciente así, es una persona que disfruta de más bienestar, en el que la enfermedad tiene menos incidencia.

No es una educación para la salud, porque ya hay una enfermedad en marcha. Lo que se pretende es que el paciente esté alerta ante las posibles complicaciones, que sepa cómo seguir fielmente tratamientos y que conozca sus efectos secundarios y sepa cómo evitarlos o minimizarlos. En otros países ya se está acumulando experiencia, con el resultado tanto de ahorro como de mejora del bienestar de los pacientes.

La gente mira a la educación en épocas de crisis, olvidándola en tiempos de bonanza. Así que habrá que aprovechar… Y la educación no es sólo cosa del sistema educativo. Los docentes no tenemos el monopolio. Pero sí una participación clave. Una corresponsabilidad. La escuela no puede mirar para otro lado. No cuando tiene ya algunos de esos pacientes crónicos a los que hay que convertir en expertos. No cuando hay en ella muchos cuidadores o futuros cuidadores (y dentro de muy poco).

Murciélagos, picaduras, peces y crisis económica

Un mal momento han elegido algunas poblaciones de murciélagos para morirse. Bueno, en realidad nunca es buen momento para morirse y no lo han elegido ellos. Pero resulta que necesitamos a los murciélagos más que nunca en las ciudades. Por la crisis económica y las piscinas abandonadas.

Uno de los efectos de la crisis es el deshaucio de casas por morosidad. Aquí en España no tanto. Pero en EE.UU. ha sido un fenómeno muy generalizado, especialmente en California y Arizona. Ese abandono ha afectado, y mucho, a las viviendas de cierto nivel de lujo, que tenían piscinas. Que eran las más demandadas por el cambio climático, que está aumentando las temperaturas, sí, pero también las olas de calor.

¿El resultado? Un mar de aguas abandonadas. Una mala idea para nosotros, pero una buena idea para los mosquitos. En cuanto se marcha el propietario llegan los insectos. Y con ellos la capacidad de transportar virus, como el del Nilo Occidental. U otros.

Y antes eso era una buena noticia para los murciélagos. Antes, cuando sus poblaciones eran más abundantes. ¡¡Hombre! Ahora los pocos que quedan se pegan un banquetazo, pero no eliminan la mayoría de los mosquitos.No, no, los murciélagos en algunos lugares están decayendo tanto en sus poblaciones que no nos están resolviendo el problema. ¿La causa? Un hongo muy contagioso.

The scientists that have been tracking and studying the mysterious deaths of nearly half a million hibernating bats in the Northeast have come to the conclusion that the culprit is a highly contagious fungus that could very likely eliminate the North American bat population.

The malady has been termed “white-nose syndrome” due to the characteristic white patterning of fungus seen around the face of the bat and other body parts. Bats tend to hibernate roughly 200 days out of the year, a period where their immune system significantly slows and they remain inactive to conserve energy and store fat. The fungus thrives during these cold weather months. Humans are suspected to be contributing to the problem by carrying the fungus from cave to cave.

The most concerning aspect of the currently uncontrollable fungal epidemic is the ecological impact that a decline or loss of bat species would entail. Bats are a fundamental aspect in the population control of insects such as mosquitoes and moths.

Pero los murciélagos hacen muchos más servicios ecosistémicos que limpiar piscinas. Sin ir más lejos, son los responsables de la dispersión de semillas de muchos árboles. O el control de insectos y polillas que te indicaba el texto citado antes; muchas de ellas especies que reducen la productividad de cultivos porque son plagas. Todos ellos, todos esos servicios ecosistémicos, se están viendo afectados por el declive de las poblaciones de murciélagos en todo el mundo, afectados por la pérdida de hábitat, la variación climática, la contaminación…

Pez mosquito
Toniher

Una solución más cara que la de los murciélagos procede también de la biología. Es el uso de peces. En concreto de Gambusia affinis. Porque aunque hay que detectar cada piscina, comprar los peces, llevarlos allí y soltarlos, el riesgo de dispersión del virus del Nilo occidental aconsejaba una rápida acción.

(Por cierto, que Gambusia affinis sabe sumar. Pero eso es otra historia, jejejeje…)

¿Te has dado cuenta cuántas interacciones se ponen en marcha? La crisis económica crea un marco nuevo, donde las reglas de juego, de comportamiento, han cambiado. Igual pasa con la crisis ambiental. Y lo que antes era una comodidad deseable, la piscina, se convierte en un riesgo. No es que la crisis económica o climática sean malas. Que sí lo son. Es la cantidad de riesgos nuevos, sorpresivos, que generan.

Por cierto… ¿Te has dado cuenta de que la biología no es lineal? No hay un principio y un fin. Tú puedes haber llegado a este post si te interesa la crisis económica, los peces, los murciélagos, los hongos, el cambio climático, la productividad de los cultivos, el bosque tropical, los virus, los mosquitos…

Sobre la relación entre deforestación y enfermedad

Recibí un día una llamada telefónica de Javi Peláez (Irreductible), que me proponía colaborar con Amazings.es. Ni me lo pensé. Es más, pregunté que a quién había que matar. Por supuesto, no hizo falta que me dijera que no se pagaba nada a los colaboradores. Es más, si hubieran pagado lo habría rechazado. Hace tiempo que tengo claro que quiero convertir mi trabajo en algo distinto de dinero. Y Amazings.es coincide completamente con mi filosofía.

Y el otro día les envié mi primera colaboración. Va sobre la relación entre deforestación y malaria. Una relación que está empezando a estar bien establecida, como cuentan investigaciones en Brasil y Kenya.

¿Mi conclusión en ese post? Pues que los árboles no dan dinero, no. SON el dinero. Allí, plantados, en su sitio. Creciendo. Prestando servicios ecosistémicos. Sin gastar en su mantenimiento. Ya se apañan ellos. Y mientras, suministrando servicios sanitarios (y de muchos más tipos). Útiles para los que viven allí.

Pásate por Amazings.es si quieres y lo miras… Y de paso mira más, que seguro que encuentras muchos post que te satisfarán alguna de tus curiosidades, o te serán útiles para tus clases, o para charlar del contenido con alguien… :)

Buen viaje en Amazings.es!

Indignante desprecio por la vida en Bhopal, Ecuador, Golfo de México…

Esta entrada es bilíngüe.

Vertido de petróleo en el Golfo de México
Fuente: El País

Resulta increíble la cobertura que le están dando los medios de comunicación de EE.UU. al vertido de petróleo del Golfo de México. Que no es que no lo merezca, no. Es que dada la atención que le habían prestado a situaciones anteriores, era de esperar no mucho más de 8-10 renglones en quinta o sexta página.

Y es que no hay nada como experimentar en carne propia lo que mucha gente lleva décadas sufriendo. Ecuador, sin ir más lejos. Lo denuncia Bob Herbert en una de sus columnas del New York Times.

BP’s calamitous behavior in the Gulf of Mexico is the big oil story of the moment. But for many years, indigenous people from a formerly pristine region of the Amazon rainforest in Ecuador have been trying to get relief from an American company, Texaco (which later merged with Chevron), for what has been described as the largest oil-related environmental catastrophe ever.

Porque llama la atención que los EE.UU. tomen unas decisiones ambientales tan dispares de puertas hacia fuera y de puertas hacia dentro. Cuando suceden catástrofes ambientales provocadas por sus empresas, pero en lugares lejanos, optan por proteger a sus empresas, sin duda. Cuando suceden catástrofes ambientales cerca de sus casas, ya la cosa es distinta.

Sinceramente, a eso se le pueden dar muchos nombres y muy feos. Dale tú el que quieras. no creo que sea más gordo que el que pienso yo de la actitud de la administración, directivos de empresas, empleados y consumidores de EE.UU. Sí, sí. Consumidores también. De hecho, los que más culpables creo que resultan. Población normal, como tú y yo. Porque muchos declaran ahora que no piensan comprar gasolina a BP. Pero a Chevron-Texaco sí, claro. A pesar de que estuvo tres décadas envenenando a miles de personas en Ecuador. Pero claro, Ecuador no es EE.UU. ¡Qué más da!

Texaco operated more than 300 oil wells for the better part of three decades in a vast swath of Ecuador’s northern Amazon region. Much of that area has been horribly polluted. The lives and culture of the local inhabitants have been upended in ways that have led to widespread misery.

Texaco came barreling into this delicate ancient landscape in the early 1960s with all the subtlety and grace of an invading army. And when it left in 1992, it left behind widespread toxic contamination that devastated the livelihoods and traditions of the local people, and took a severe toll on their physical well-being.

It deliberately dumped many billions of gallons of waste byproduct from oil drilling directly into the rivers and streams of the rainforest covering an area the size of Rhode Island. It gouged more than 900 unlined waste pits out of the jungle floor — pits which to this day leach toxic waste into soils and groundwater. It burned hundreds of millions of cubic feet of gas and waste oil into the atmosphere, poisoning the air and creating ‘black rain’ which inundated the area during tropical thunderstorms.

Entierro en Bhopal
http://blog.buzzflash.com/files/bhopal%20disaster.jpg

Por si fuera poco, también en estos días se ha resuelto el juicio por la tragedia de Bhopal. ¿Quieres darle un repaso a qué paso? “Tan solo” 26 años después hay ocho condenas a leves penas de cárcel. Bah…! ¿Qué más da? Total, por 15.000 fallecidos y 600.000 afectados, de los cuáles 150.000 lo fueron gravemente…

Claro, las empresas dicen que fueron cuestiones personales, de sus operarios. No tiene nada que ver el contexto en el que estos trabajaron, no. No tiene que ver que les obliguen a obtener máximos resultados económicos con la mínima inversión posible. Da igual que sea Bhopal, Ecuador, Golfo de México… Sólo serán castigadas si tocan a poderosos. A los pobres, tierra encima y poco más.

Pero…

¿Sabes lo que te digo? Que verdaderamente los grandes culpables de esta historia no son realmente no son las empresas no. Somos tú y yo.

Sí, tú y yo. Que compramos cosas sin pararnos a mirar cómo se producen. Que adquirimos productos y nos da igual, en el fondo, cuánto daño haya hecho su elaboración o cuánto vayan a hacer los desperdicios que se generen cuando las tiremos a la basura. Tú y yo que con nuestras compras sostenemos a los que hacen esto y más (como dice “El Roto“, el verdadero poder no es el judicial, ni el legislativo, ni el ejecutivo; es el adquisitivo). Y también tú y yo por formar parte de un sistema educativo que le pone más énfasis a explicar en las aulas polinomios o nombres de músculos antes que hablar de esto, y de cómo esto está relacionado con el currículum de cada materia.

Ojalá esta mala crisis económica, que tanto daño hace en muchas familias, pueda traer, al menos, algo bueno. La reducción del consumo a cifras razonables y productos razonables. Aunque lo malo es que sea por las bravas, no por las buenas.

Políticas preventivas para ahorrar (en medicina sobre todo)

He leído un buen artículo en El País sobre Medicina Familiar. Y es algo que yo creo que puede y debe preocupar al profesorado que imparte Biología en 2º Bachillerato, porque mucho de nuestro alumnado quiere estudiar medicina. Es verdad, muchos y muchas abandonarán o no llegarán. Pero tienen un interés alto por el tema. Y es parte de nuestro trabajo integrar sus intereses en el currículum.

Resulta que la medicina familiar es la especialidad menos demandada en el MIR. A pesar de que los profesionales que la ejercen suelen estar muy bien vistos socialmente. A pesar de que se encargan del 90% de las patologías que atiende el sistema sanitario con el 20% del presupuesto. A pesar de que son la clave del futuro del estado del bienestar, al menos en lo que a salud se refiere. Porque tienen la clave de las políticas preventivas. Esas que evitan gasto.

Punset lo comentaba en este vídeo en el que se muestran diversos fragmentos de una entrevista con Iñaki Gabilondo (una pena que esté tan mutilado y que no se vea la conversación, porque el conjunto del programa fue muy bueno; lo que te quiero mostrar está hacia 3:45, aunque si quieres oírlo todo, pues vale).

O sea, el futuro del estado del bienestar pasa por políticas preventivas, proactivas, más eficientes y baratas que las reparadoras. En medicina también. En medicina serán protagonistas los médicos y médicas de familia.

Eso sí, cuando cambie esta situación que cuenta en su gran blog Julio Bonis (si tienes interés por la medicina, desde luego que pasar por él es casi una obligación). ¡Qué pena tener a los que logran ocuparse del 90% de los problemas de salud saturados en cuestiones administrativas! ¡Qué pena y qué desperdicio de dinero!

Como firmar 50 recetas en 1 minuto from Vicente Baos on Vimeo.

Servicios ecosistémicos (o pagar por lo gratis es de tontos)

Pues si pagar por lo gratis es de tontos, somos tontos.

Resulta que la mayoría de los recursos naturales están disponibles en cantidades enormes. Agua, aire, alimento, materias primas para vestido y herramientas… Y que cada día se producen, a lo largo y ancho del planeta, gran cantidad de esos recursos. Los generan ecosistemas.

Entonces… ¿Por qué son escasos? O sea, ¿por qué son caros?

¡Por la velocidad a la que los consumimos! Pero no solo por eso. ¡Porque estamos degradando los sistemas que los generan! Y no sólo por eso. ¡Porque somos muchos los que ahora los necesitamos!

Servicios ecosistémicos

Fuente: http://tinyurl.com/yjem9fr

Así, los servicios que nos prestan los ecosistemas, los servicios ecosistémicos, están desbordados por tres lados. Y no es necesario que sea así. Otro mundo, igual de cómodo que este, incluso más, es posible.

Consumimos recursos a más velocidad de los que los servicios ecosistémicos los ponen a nuestra disposición porque hemos inventado un modo de vivir que se llama fordismo (y su evolución, el toyotismo). Y que, por cierto, ha quebrado, se ha roto, ha muerto (no sé si lo sabías). El fordismo consiste en dar mucho dinero a la gente a cambio de su trabajo. ¿Y eso es malo? Bueno… Depende de lo que hagas con el dinero. En realidad ese sistema sólo funciona si el dinero se emplea en comprar cosas que otros fabrican con su trabajo, ganando así dinero que emplearán en comprar cosas que otros fabrican con su trabajo, ganando así dinero que emplearán en comprar cosas que otros fabrican con su trabajo… Su evolución, el toyotismo, reduce costes de producción, pero no difiere en el uso y daño que hace a los ecosistemas.

El fordismo ha sido un sistema de gran éxito. Ha dado a mucha gente mucho dinero. Con el que han comprado muchas cosas. Ahora… De ahí a suponer que eso ha hecho que la vida sea mejor… Pues habrá cosas que sí y otras que… Si yo ahora, en la habitación en la que estoy, miro a mi alrededor y pienso en todos los objetos de los que puedo prescindir sin que se resienta mi calidad de vida (aquellos que no uso con frecuencia o no son importantes, vamos)… ¡Fíjate! No digo de los que puedo prescindir sin poner en riesgo mi seguridad y salud personal, ¿eh? Que esos son más todavía. Digo de los que puedo prescindir sin molestia apenas. Pues hay una cantidad notable de objetos, sí. Esos podrían no haber sido producidos sin ningún problema.

¿Pero qué hubiera pasado si mucho de lo que tengo, bastante inservible o no muy útil, no hubiera sido producido? Pues que algunas personas no habrían trabajado y, por tanto, no habrían ganado dinero. Y no habrían comprado otros objetos, mermando la cantidad que otros habrían comprado. Y así.

Fordismo

Fuente: http://tinyurl.com/yh2xzqb

El fordismo (o su evolución, el toyotismo) se ha mantenido mientras ha habido suficientes recursos y ha llevado a una gran parte de la humanidad a altos niveles de bienestar. Sí. Pero…

Pero ahora estamos en una situación en la que los ecosistemas están exhaustos. Y no solo los ecosistemas, también los consumidores… ¿Qué más puede comprar la gente del primer mundo, ahora que intentan entrar en el fordismo-toyotismo varios un par de miles de millones de personas más (China, India…)?

Y no sólo exhaustos. El fordismo (la economía en general) no ha tenido en cuenta la Segunda Ley de la Termodinámica. Esa que dice que no puedes producir nada sin generar residuos. Que los residuos son inevitables. El fordismo ha vivido como si los residuos no existieran. Pero existen. Y dañan. A personas y a ecosistemas.

Y no sólo exhaustos y dañados, sino más solicitados. Y es que somos muchos que queremos mucho.

¿Una pista para un mundo futuro? Pues ahora que el fordismo ha muerto (aunque el toyotismo lo mantenga artificialmente vivo), los precios deberían estar relacionados con los servicios ecosistémicos. Ellos deberían ser la vara de medir

Y te propongo una tarea. O más bien, un esbozo de tarea, que seguro que tú puedes añadir tus propias preguntas…

  • ¿Podrías averiguar cómo se forman los precios y como recogen lo que valen los recursos naturales actualmente? Busca un gráfico que lo ilustre y explícalo en no más de 30 palabras, haciendo aparecer los términos “optimización”, “oferta”, “demanda”, “máximo”.
  • ¿Tiene alguna relación la formación de los precios con algún concepto matemático? Tendrás que preguntar a quien te dé esa materia, pero sólo después de encontrar el gráfico…
  • ¿Podrían ser los precios como son sin una cosa llamada “externalización”?
    • Encuentra el concepto.
    • Aplícalo a alguna actividad doméstica.
    • Toma una decisión acerca de si “externalizar” es algo justo/injusto, eficiente/ineficiente y arguméntalo.
  • ¿Tiene consecuencias para tu comida que en sus precios haya “externalización”? ¿Y para la comida de una persona del Tercer Mundo? Tienes que dar una respuesta en términos de Sí o No, y un argumento que la apoye.
  • ¿Podrías construir un breve mensaje resumiendo tu opinión acerca de si el “fordismo” puede sobrevivir sin “externalización”? Procura que quede clara tu opinión y que aparezcan las palabras “precio”, “salario”, “residuo”, “sostenible”, “crisis”.

También te dejo este vídeo. Mil veces hablado y no son suficientes. Aún.

Pinche aquí para ver el vídeo