Las insuficiencias de la economía

La economía es una cien cia limitada. Sirve para lo que sirve, y no sirve para lo que no sirve. El problema es que se está utilizando mal. Como si la economía fuera un sistema de decisiones universal. Y ni lo es ni puede serlo.

Una de las consecuencias más graves es la insostenibilidad que rige el uso de los recursos, con el beneficio como único criterio. Otra de las consecuencias es la desigualdad desatada. Que genera problemas sociales pero también ambientales. Desigualdad que afecta a cuestiones tan básicas como la salud, sin ir más lejos.

Estamos en una crisis que va más allá de lo financiero. Y hay razones que dicen por qué la economía no sirve para salir de ella, razones que atañen a sus insuficiencias como ciencia. O mejor dicho, a sus insuficiencias como tecnología de la decisión.

Que son bien conocidas por los científicos y que se sabe que fueron la causa de la actual crisis.1) Se basa en la eficiencia de Pareto: no empeorar a nadie para mejorar a alguien. Esto, así dicho, tiene buena pinta. Pero la realidad es que la eficiencia de Pareto mantiene distribuciones de Pareto. En la que los ricos no pueden perder para mejorar a los pobres. Esa es la principal consecuencia de esa eficiencia. Por tanto, los datos macroeconómicos no dicen nada del reparto. O mejor dicho, sí dicen. Que va a seguir igual. Que el 80-90% del crecimiento que indica la macroeconomía irá al 10-20% más pudiente. La economía no habla de a quién va el dinero. No de un modo explícito. No en sus ecuaciones. 

Fuente: The 80/20 rule
2) La economía se ocupa de maximizar la producción (para maximizar beneficios), no de mejorar el nivel de vida. Que los datos macroeconómicos mejoren no significa que la gente vaya a vivir mejor. Ni peor. Significa que habrá más productos a la venta. No queda claro si habrá más dinero para adquirirlos ni si serán los productos adecuados para tener una vida más plena y feliz.3) La economía no indica finalidades de los productos no dicen para qué se produce lo que vamos a producir más. Ni para quién. Solo dicen que vamos a producir más, no quién los obtendrá y si los disfrutará quien más los necesita. Los datos de crecimiento macroeconómico no garantizan ninguna equidad o sostenibilidad por sí mismos. Solo garantizan que hoy habrá productos. Pero de mañana no dicen nada. Y de si han llegado a quien más los precisa, tampoco. 

4) La economía no atiende lo que no es monetizable (no tiene valor de cambio) por ser insustituible. Es decir, la economía no entiende de lo que no se puede cambiar por dinero. Y hay muchas cosas que no se pueden cambiar por dinero. Porque el dinero es instrumento de cambio. Sirve para comprender cuál es la relación entre peces y libros cuando vas a una tienda. Eso es lo que se llama valor de cambio. Pero ¿qué pasa si algo es insustituible? La economía asume que el valor no es lo mismo que el precio y no le importa. Por lo que esos datos macroeconómicos no nos dicen si estamos perdiendo algo que no podremos recuperar, ni nos indican cómo están evolucionando las relaciones sociales que, a la postre, es lo que importa. Porque la economía no sabe poner precio a un ecosistema o a las relaciones sociales. Y si se dañan pero así se obtiene un beneficio, pues muy bien.

5) La economía, al monetizar mal muchos elementos, no da información de ellos. Y confunde la ausencia de información con valor cero. Así, si hay una crisis en ciernes, no avisa de ella hasta que llega. Y no dicen cómo se abordará. La macroeconomía no está dando suficientes señales de cómo vamos a abordar la triple crisis que nos va a llegar: alimentaria (no disponemos de suelos buenos, que lógicamente ya están ocupados y solo tenemos suelos marginales, de peor calidad, para producir cada vez más comida; ni tecnologías, ya que vivimos de las rentas de la revolución verde, para dar de comer a una población creciente y crecientemente exigente); ambiental (no hace falta comentarla…); energética (fin del petróleo abundante y barato; quizá aún sea abundante, pero no barato; y no están disponibles fuentes de energías que lo puedan suplir por completo, ni lo van a estar en un tiempo). Los datos macroeconómicos no nos dicen si nos estamos preparando suficientemente para eso.

6) La economía no se ocupa de lo abundante, solo de lo escaso. Lo cual quiere decir, aplicado a estos datos macroeconómicos, que vamos a reducir la escasez, pero no a garantizar que los productos sean los adecuados y que lleguen a quien más los necesita. Y también esos datos pueden representar que algo que era abundante ahora es escaso y tenemos que esforzarnos en producirlo. Lo que hace crecer la economía pero disminuir nuestro bienestar. Es curioso que la economía, para crecer, necesita que, primero, haya escasez. Crea los problemas que luego resuelve…

Fuente: Mayra Falcón
7) La economía se preocupa de intercambiar productos por dinero, no de satisfacer a todo el mundo. Por definición la economía deja demanda insatisfecha. Toda la demanda que compraría el producto por debajo del precio. Pero no puede porque por debajo del precio no hay oferta. Lo cual, para artículos que no sean de necesidad, no es un problema. Pero sí lo es para servicios públicos, en los que no puede quedar demanda insatisfecha. 

Fuente: Sala de Inversión
De verdad que me he esforzado en mirar las grietas buscando luz, pero por ellas solo he visto oscuridad. Sobre todo porque creo que la mejoría de los datos macroeconómicos que puedan suceder se deberán a lo que digo en la última frase del último argumento: lo que haga crecer la economía disminuirá nuestro bienestar y la sostenibilidad del planeta. 

Vamos a toda máquina, y con gran eficacia, hacia no se sabe dónde. Porque la economía no lo sabe. No entiende de rumbos, solo de velocidades.

Calculando riesgos, pero no a ojo

Efectivamente, nuestra vida está hecha de riesgo. Y de miedo a él. Pero, es curioso, los solemos percibir de modo diferente. Resulta que si el riesgo es cotidiano suele resultarnos más aceptable que si es esporádico. Como si exponernos nos vacunara. Y solemos tener más miedo hacia situaciones que se producen rara vez o nunca. Una persona percibe que un riesgo voluntario es menor que otro no voluntario, y que un riesgo controlable es menor que otro incontrolable. Nuestra experiencia previa también influye y, como consecuencia, diferentes personas perciben el riesgo de modos distintos.

La mayoría de nuestros miedos nunca se cumplen, y lo que nos mata o daña  o arruina suele ser algo que no tememos tanto. De ahí que intentemos, como siempre hace la ciencia, crear conocimiento objetivo alrededor del riesgos. Porque nuestra percepción no es una buena guía.

El riesgo está hecho de componentes que se pueden calcular. Fundamentalmente tres:

  • Peligrosidad. Que consiste en la probabilidad de que algo ocurra en función de las series temporales históricas. Y qué severidad corresponde a cada probabilidad. Porque las tormentas débiles son mucho más frecuentes que las tormentas fuertes. En general esto no lo podemos modificar. Aunque en realidad, sí. Estamos provocando un cambio global en el que el clima, pero muchos otros parámetros planetarios, están siendo alterados. Hay riesgos que están cambiando tanto probabilidad como severidad.
  • Exposición. Que es el inventario de bienes y personas que pueden ser potencialmente afectados por el riesgo. Indica todo lo que se puede perder. Podemos intervenir con la gestión de territorio, planificando qué actividades tendrán lugar en qué sitios o en qué sitios no, cuándo o cuándo no.
  • Vulnerabilidad. Que asocia qué de lo que se posee se puede perder para un riesgo con una peligrosidad concreta. Porque pueden existir medidas que protejan o prevengan, y entonces, aunque haya mucha peligrosidad y exposición, gracias a ellas rebajaríamos la vulnerabilidad. Esas medidas son muy diversas y varían desde un muro de contención a asegurar la cosecha con una empresa aseguradora.
Una manera de calcular los riesgos sería multiplicar todos esos factores.
R = P x E x V
En función de los resultados obtenidos, podemos tomar decisiones. Este enfoque se puede aplicar a todos los riesgos, sea cual sea su origen.
Fuente: Desastre

¿Podrías estimar la peligrosidad, exposición y vulnerabilidad de esta situación?

Una visita a la energía geotérmica

En el número de diciembre de 2012 de Investigación y Ciencia (una revista que te he recomendado, que te recomiendo, que te volveré a recomendar) hay un artículo interesante sobre la energía geotérmica. Una energía a la que no suelo prestar atención por creer que no es de aplicación en el lugar donde vivo. Una energía renovable, sí, pero que consideraba menor por no suponer ni el 0,5% de la energía eólica actualmente disponible.

Y resulta que no es cierto. Nada de eso que creía.

Merece la pena mirar la energía geotérmica. Te paso algunos datos y tú lo valoras.

Dónde obtenerla

Para empezar, tiene una característica que la diferencia del resto de renovables: es constante y permanente. No es variable como el viento que mueve la eólica o como el sol que alimenta la fotovoltaica, no depende de los vaivenes del clima como la hidroeléctrica. Y ya hay sitios donde ha triunfado: Islandia y Nueva Zelanda. Es verdad que son países pequeños (no llega a 400.000 personas Islandia, no llega a 4,5 millones Nueva Zelanda). Pero con 575 y 628 Mw instalados les resuelven mucho de su suministro. Especialmente a Islandia. Rebajando aún más su independencia de los combustibles fósiles, a diferencia de nosotros.

Para comprender bien la energía geotérmica hay que entender el gradiente geotérmico. Pero hoy nos basta con saber que el interior de la Tierra está más caliente. Y tanto más caliente conforme más al interior. Ahí tenemos lo que necesitamos para lograr obtener energía: una diferencia de temperatura entre dos puntos. El problema es cómo traer ese calor del interior al exterior, y así aprovecharlo. Para empezar, se necesita que el propio planeta ayude. Es decir, estar cerca de una vía de salida natural. Dos tercios del calor interno escapan por las dorsales oceánicas y la profundidad es un obstáculo insalvable hoy. Salvo en lugares cercanos a esas dorsales o directamente sobre ellas, como Islandia. O con un potente vulcanismo activo, como Nueva Zelanda.

En regiones más estables también se puede encontrar corteza terrestre lo suficientemente caliente como para aprovechar su energía. El calor procede de la desintegración de isótopos radiactivos y está ahí porque no tiene tan fácil salir como en los otros lugares que te comentaba, regiones volcánicas y dorsales. Se ha acumulado a lo largo de millones de años y la erosión de las rocas suprayacentes va haciendo que lo que estaba más profundo termine acercándose a la superficie.

¿Qué hace una central geotérmica?

Central geotérmica
Tomada de Union of Concerned Scientist

¿Cómo funciona una central geotérmica? De un modo sencillo. Introducen agua en profundidad, dejan que se caliente, y la extraen. Y vuelta a repetir el ciclo. Una y otra vez. Eso significa un problema. Tú podrías pensar que el problema es que ese entrar y salir agua consume energía. Y sí, pero no. Ahí no está el problema. Con lo que se obtiene se mantiene en marcha el ciclo y sobra suficiente para aprovechar como electricidad y calefacción. El problema es otro. El problema es la fracturación de la roca al introducir el agua. De hecho, la perforación de la roca es la parte más costosa del proceso. Se lleva más de la mitad del coste total de la central. Y no genera un problema, no. Genera muchos. Que aún no están bien resueltos.

Los problemas de las centrales geotérmicas

Por un lado, te recuerdo, los terremotos son desplazamientos de roca sobre roca. Así, si hay fracturas, fallas, eso es más fácil. Una central geotérmica puede favorecer que en un lugar sísmicamente estable comiencen a suceder temblores de tierra. En principio no superiores a magnitud 4 en la escala de Ritcher. Es decir, en principio no muy dañinos. Pero solo en principio. Te recuerdo que el terremoto que asoló Lorca no fue de gran magnitud pero sucedió en una falla muy superficial y muy cercana al pueblo. Y pudo tener que ver con la extracción de agua de acuíferos. Es decir, pudo ser provocado por intervención humana sobre la geosfera. No está descartado que una central geotérmica provoque problemas graves. La probabilidad no es alta, pero descartado no está, no.

Tú dirás: ¿no se pueden hacer estudios de la roca en profundidad para saber cómo es, cómo se comportará al fracturarse e introducirle agua a presión? Pues sí, claro. Pero… Pero resulta que un lugar es distinto de otro. Y no tenemos buenos modelos que indiquen cómo se va a comportar un sitio realmente. Solo podemos hacer predicciones aproximadas. Es verdad que se ha mejorado mucho en esa parte técnica. Pero no lo suficiente para eliminar altos grados de incertidumbre.

¿Y alejando las centrales de los núcleos urbanos? Pues se pierde mucho de su potencial. Porque el principal uso que tienen es dar calefacción. También electricidad, pero menos. Y  si está a gran distancia mucho de lo logrado se pierde por el camino. De hecho, las centrales geotérmicas ejecutan mejor su papel en zonas con alta densidad de población. Así que es complicado alejarlas de donde vive la gente…

Pero no acaban aquí los problemas. También esta la posibilidad de que fracase la central después de hacer todo el montaje. Eso sucede por varias razones. Una es el cortocircuito hidráulico. Que es cuando el agua pasa demasiado rápido del pozo de entrada al de salida. Sin calentarse o calentándose apenas. Ya ha pasado: en Hijiori, Japón. Por otro puede suceder que el agua haga justo lo contrario. Que no pase apenas al pozo de salida. Y se acumule. Y genere presiones peligrosamente altas. Ya ha pasado: en Landau, Alemania.

En el proceso de fracturación también pueden ir mal muchas cosas. Como cuando pinchas una roca que sirve de límite entre una capa freática y un nivel de materiales que reaccionan con ese agua. Si, p.ej., pasa agua freática a un nivel rico en anhidrita, la reacción produce yeso. Que tiene más volumen que la anhidrita. Y no poco: un 60%. Eso supone producir enormes presiones sobre la roca que está en la superficie. Ya ha sucedido: en Staufen, Alemania. Y con consecuencias para los edificios de la población en zonas donde hubo levantamientos de hasta 30 cm del suelo.

Por cierto que todos estos riesgos de las centrales geotérmicas son compartidos por el “fracking”, la fracturación hidráulica para obtener gas y petróleo que no se pueden lograr de otros modos.

Minicentrales geotérmicas domésticas

Pero quizá otro enfoque sea útil. No es que no haya centrales geotérmicas, no. Es que, además de las grandes, las haya pequeñas. De hecho, un agujero en la tierra con dos tubos, uno de entrada de agua y otro de salida de agua, es una central geotérmica. Y el calor acumulado por el suelo a causa de la radiación solar puede ser suficiente para crear una diferencia de temperatura capaz de lograr que ese agujero, con una profundidad de entre 50 y 250 m, sea rentable para calefacción, al menos en lugares fríos. En Suecia ya se extrae más energía para calefacción mediante minicentrales geotérmicas domésticas que en toda Islandia con centrales mayores. Y en Alemania una quinta parte de las viviendas de nueva construcción emplea esa técnica, contándose ya 265.000 pozos.

Geotermia de superficie
Tomado de INPhobe

Es lo que se llama geotermia de superficie. Que no está relacionada con la otra geotermia, tectónica. Su origen es el sol. Y es que la roca se calienta lentamente en verano y libera lentamente ese calor durante el invierno. Eso es algo que conocían bien nuestros antepasados que vivían en cuevas: frescas durante la época de calor, cálidas durante la fría.

Conclusión

Aunque la geotérmica sea la más estable de las energías renovables, le queda aún mucho para poder usarse con bajos niveles de riesgo. Está bien buscar más energía. Especialmente está bien buscar más energía renovable. Y si es estable, mucho mejor. Pero deberíamos esforzarnos en mejorar la eficiencia de nuestro gasto. Y reducirlo tanto como nos sea posible. No es solo producir más energía. Es usarla mejor. Sin usarla mejor nuestra sed no se apagará ni con millones de centrales geotérmicas.

La energía es uno de nuestros problemas. Es, quizá, el gran problema del siglo XXI. La ecuación de este reto tiene dos componentes: obtención y ahorro. Operando en solo uno de ellos no lograremos un futuro. No uno bueno.

¿Y si me callo yo y habla Rob Dunbar?

Rob Dunbar es un buen ejemplo de que la educación trasciende el lugar y el momento, que se ha expandido y que ya no le pertenece sólo a la escuela, sino que puede estar en todo lugar y todo momento que desees (si tienes conexión a internet, claro). Él pronunció una conferencia en abril de 2010. Y ahora la puedes ver y seguir (incluso con subtítulos, aunque su inglés es razonablemente claro).

Fíjate tú… Antes, yo tendría que escuchar o leer la conferencia de Rob Dunbar, o escuchar o leer a alguien que la hubiera escuchado, y luego contártela a ti. ¿Por qué no saltarnos directamente todos esos pasos? Es que él es muy claro exponiendo a qué riesgos nos enfrentamos con el cambio climático en marcha. Y con una vertiente del mismo que está siendo muy poco atendida, comparada con otras: el CO2 atmosférico, además de quedarse en el aire, también se disuelve en el agua marina. Y eso hace que los océanos se vuelvan más y más ácidos.

¿Sabes lo que puede hacer el agua más ácida con los caparazones calcáreos de una enormidad de organismos marinos? No te lo voy a contar, no. Voy a dejar que metas un huevo de gallina en un vaso lleno de vinagre y que mires, al día siguiente, qué ha pasado con su cáscara (con cuidado, eso sí, no te vayas a manchar).

Es muy probable que la atmósfera y la vida sobre el nivel del mar aguanten una cierta cantidad de exceso de CO2. Más o menos. Pero el océano parece que no, que su biodiversidad no aguantaría tanto. Estamos ya a 390 ppm y deberíamos mantenernos en 350 ppm para evitar los riesgos de que colapse la biodiversidad marina. Por cierto… No se ven signos que que podamos parar el incremento antes de que llegue a 450 ppm, así que…

Que te lo cuente Rob Dunbar…

CO2 y PIB
Fuente: Entrezenygen

No sé qué te habrá parecido el mensaje… Sólo te digo que su lista de publicaciones científicas es amplísima. Hay gente que le discute. Escépticos climáticos les llaman. No suelen decir que se trata de gente con poca formación biológica o geológica, o de gente que si la tiene sufre el síndrome de “Belén Esteban” (si digo una barbaridad me harán caso, ya que no tengo suficiente entidad intelectual como para ser un investigador puntero). O, lisa y llanamente, de gente que defiende intereses económicos empresariales, no intereses generales. Y es que la principal fuente de CO2 atmosférico es la actividad económica, como muestra la gráfica que relaciona ambas cosas en China.

Tampoco suelen decir que ni uno de sus argumentos ha colado jamás.

Murciélagos, picaduras, peces y crisis económica

Un mal momento han elegido algunas poblaciones de murciélagos para morirse. Bueno, en realidad nunca es buen momento para morirse y no lo han elegido ellos. Pero resulta que necesitamos a los murciélagos más que nunca en las ciudades. Por la crisis económica y las piscinas abandonadas.

Uno de los efectos de la crisis es el deshaucio de casas por morosidad. Aquí en España no tanto. Pero en EE.UU. ha sido un fenómeno muy generalizado, especialmente en California y Arizona. Ese abandono ha afectado, y mucho, a las viviendas de cierto nivel de lujo, que tenían piscinas. Que eran las más demandadas por el cambio climático, que está aumentando las temperaturas, sí, pero también las olas de calor.

¿El resultado? Un mar de aguas abandonadas. Una mala idea para nosotros, pero una buena idea para los mosquitos. En cuanto se marcha el propietario llegan los insectos. Y con ellos la capacidad de transportar virus, como el del Nilo Occidental. U otros.

Y antes eso era una buena noticia para los murciélagos. Antes, cuando sus poblaciones eran más abundantes. ¡¡Hombre! Ahora los pocos que quedan se pegan un banquetazo, pero no eliminan la mayoría de los mosquitos.No, no, los murciélagos en algunos lugares están decayendo tanto en sus poblaciones que no nos están resolviendo el problema. ¿La causa? Un hongo muy contagioso.

The scientists that have been tracking and studying the mysterious deaths of nearly half a million hibernating bats in the Northeast have come to the conclusion that the culprit is a highly contagious fungus that could very likely eliminate the North American bat population.

The malady has been termed “white-nose syndrome” due to the characteristic white patterning of fungus seen around the face of the bat and other body parts. Bats tend to hibernate roughly 200 days out of the year, a period where their immune system significantly slows and they remain inactive to conserve energy and store fat. The fungus thrives during these cold weather months. Humans are suspected to be contributing to the problem by carrying the fungus from cave to cave.

The most concerning aspect of the currently uncontrollable fungal epidemic is the ecological impact that a decline or loss of bat species would entail. Bats are a fundamental aspect in the population control of insects such as mosquitoes and moths.

Pero los murciélagos hacen muchos más servicios ecosistémicos que limpiar piscinas. Sin ir más lejos, son los responsables de la dispersión de semillas de muchos árboles. O el control de insectos y polillas que te indicaba el texto citado antes; muchas de ellas especies que reducen la productividad de cultivos porque son plagas. Todos ellos, todos esos servicios ecosistémicos, se están viendo afectados por el declive de las poblaciones de murciélagos en todo el mundo, afectados por la pérdida de hábitat, la variación climática, la contaminación…

Pez mosquito
Toniher

Una solución más cara que la de los murciélagos procede también de la biología. Es el uso de peces. En concreto de Gambusia affinis. Porque aunque hay que detectar cada piscina, comprar los peces, llevarlos allí y soltarlos, el riesgo de dispersión del virus del Nilo occidental aconsejaba una rápida acción.

(Por cierto, que Gambusia affinis sabe sumar. Pero eso es otra historia, jejejeje…)

¿Te has dado cuenta cuántas interacciones se ponen en marcha? La crisis económica crea un marco nuevo, donde las reglas de juego, de comportamiento, han cambiado. Igual pasa con la crisis ambiental. Y lo que antes era una comodidad deseable, la piscina, se convierte en un riesgo. No es que la crisis económica o climática sean malas. Que sí lo son. Es la cantidad de riesgos nuevos, sorpresivos, que generan.

Por cierto… ¿Te has dado cuenta de que la biología no es lineal? No hay un principio y un fin. Tú puedes haber llegado a este post si te interesa la crisis económica, los peces, los murciélagos, los hongos, el cambio climático, la productividad de los cultivos, el bosque tropical, los virus, los mosquitos…

Sobre la relación entre deforestación y enfermedad

Recibí un día una llamada telefónica de Javi Peláez (Irreductible), que me proponía colaborar con Amazings.es. Ni me lo pensé. Es más, pregunté que a quién había que matar. Por supuesto, no hizo falta que me dijera que no se pagaba nada a los colaboradores. Es más, si hubieran pagado lo habría rechazado. Hace tiempo que tengo claro que quiero convertir mi trabajo en algo distinto de dinero. Y Amazings.es coincide completamente con mi filosofía.

Y el otro día les envié mi primera colaboración. Va sobre la relación entre deforestación y malaria. Una relación que está empezando a estar bien establecida, como cuentan investigaciones en Brasil y Kenya.

¿Mi conclusión en ese post? Pues que los árboles no dan dinero, no. SON el dinero. Allí, plantados, en su sitio. Creciendo. Prestando servicios ecosistémicos. Sin gastar en su mantenimiento. Ya se apañan ellos. Y mientras, suministrando servicios sanitarios (y de muchos más tipos). Útiles para los que viven allí.

Pásate por Amazings.es si quieres y lo miras… Y de paso mira más, que seguro que encuentras muchos post que te satisfarán alguna de tus curiosidades, o te serán útiles para tus clases, o para charlar del contenido con alguien… :)

Buen viaje en Amazings.es!

Mejor que gratis

Jeffrey D. Sachs no es precisamente un don nadie. Profesor de Economía de la Universidad de Columbia y director del Instituto de la Tierra en esa misma Universidad. Consejero especial del Secretario de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Y también consejero especial del anterior, Kofi Annan, mientras dirigía el Proyecto del Milenio, de las Naciones Unidas, destinado a erradicar la pobreza en 2015 (aunque parece que los tiempos ha cambiado).

No señor, más bien es un tipo que sabe lo que dice, y muy experimentado. Y si indica que subvencionar la renovación del parque automovilístico, tal y como se está haciendo, es una barbaridad, habría que tenerlo muy en cuenta.

Haciendo cuentas, sustituir automóviles por otros más eficientes parece una buena idea. Y sin duda lo es, claro. Pero para los fabricantes de automóviles mucho más que para ti. Porque ese mismo dinero, invertido en programas de reforestación o en proyectos de captación y almacenamiento de CO2 son casi el triple de eficientes. Y no te digo mejorar el alumbrado, los electrodomésticos o el aislamiento de viviendas. Que resulta que estas tres cosas son mejores que gratis.

Te explico eso de mejor que gratis. A ti, comprar un determinado electrodoméstico o modificar algo en tu hogar, te pueden costar un determinado dinero. Pero si al cabo de un tiempo te produce un ahorro suficiente, puede serte rentable. Por la vía de lo que te ahorras, has ganado. Pero a lo mejor no te interesa porque tardarías mucho tiempo en generar ese ahorro, ese beneficio. O porque es demasiado pequeño y no te merece la pena. ¿Pero qué ocurriría si tu ahorro tiene un efecto dominó, y produjera más ahorro, en este caso al gasto público? Pues que podrías recibir ayudas, porque al conjunto de la sociedad le puede merecer la pena que tú, y muchos como tú, compren o instalen. Pues bien, según las cuentas de Sachs, podría ser hasta rentable para ti y para la sociedad, que esos electrodomésticos fuera gratis. Generarían tanto beneficio social que estaría bien dárselos a la gente.

Y es que no todas las maneras de proteger al planeta en el que vivimos son igual de buenas.

Ahora, el problema es el de los grupos de presión, que querrán promocionar y vender lo suyo. Los fabricantes de automóviles sus coches, los de iluminación sus bombillas, los de cristales el doble acristalamiento. Bueno, el problema y la ventaja. Porque tendrán que luchar por mejorar sus productos, por hacerlos más ajustados al objetivo. Es un problema y una oportunidad. Una oportunidad para estimular grandes avances tecnológicos y un problema en el que la avaricia, la mentira, la extorsión, la influencia y la corrupción pueden hacer acto de presencia.

Crisis económica y auge del fundamentalismo conectados por su raíz ecológica

Este post va dedicado a Juan López de Uralde, Nora Christiansen, Christian Schmutz y Joris Thijssen. Y no va nada, nada dedicado a la ¿justicia? danesa.

Fundamentalmente vivimos en un mundo en el que las necesidades básicas se han mezclado con los lujos. El pan se fabrica y transporta con el mismo combustible que los perfumes. Así, los más ricos han ido detrayendo recursos que podrían haber sido usados para cubrir las necesidades de los más pobres. Pero ese mundo, insostenible, intentó mantenerse a base de ampliar el número de ricos. Y de convertir en ricos a los que trabajaban para los ricos. En la esperanza de que esos nuevos potentados aumentarían, con su consumo, el número de trabajadores, en un pretendido círculo virtuoso que terminaría con la historia de la humanidad, desembocando en un paraíso terrenal prometido por economistas neoliberales que pretenden que nada nuevo se ha inventado desde Adam Smith.

Pues no.

Compras inútiles

Fuente: http://tinyurl.com/yc9pspm

Porque en todo sistema hay mecanismos acumulativos, sí, como los descritos, como los deseados. Pero hay dos cuestiones básicas que no han sido tenidas en cuenta. De ahí lo de neoliberales ingenuos (en realidad es estúpidos, pero hoy me siento caritativo).

La primera, que el sistema ha de alimentarse de materia y de energía. De recursos, vamos. Y alimentarse sin parar si quiere existir sin parar. Y alimentarse de tantos más recursos cuanto más acumule. Porque acumular mucho cuesta mucho. O sea, que ser rico es caro y ser muy rico es muy caro.

La segunda, que los sistemas, además de mecanismos acumulativos tienen mecanismos disipativos. Es decir, formas de expulsar lo que no se desea (entropía se le llama en ciencia). ¿Pero expulsar a dónde? Afuera. Es decir, se necesita un “fuera”. No todo puede estar dentro del sistema. Un fuera donde echar nuestra basura, nuestra entropía. Un fuera en el que vive gente que no está dentro.

Antes de que nos hayan estallado las dos crisis, la de recursos y la de entropía, el sistema se ha atascado por sí solo, sin mucha ayuda. Se ha atascado porque para mantenerse necesita un consumo creciente. Eso suma tres crisis (consumo, recursos, entropía). Que, por cierto, son todas las crisis posibles en un sistema: entradas, salidas y funcionamiento. Y lo peor es que no puede volver a ponerse en marcha. Bueno, sí puede, pero creando más exclusión, más “fuera”, y consumiendo más recursos.

Simplemente, la vida como la conocíamos ya no existe. Habitamos en un espejismo, que se parece a cómo vivíamos, a la espera de lo que venga.

¿Cómo sabemos que eso es así?

Evoución del precio del crudo

Fuente: http://tinyurl.com/yfr7c9j

Lo primero porque cada vez cuesta más extraer recursos. Su precio cada vez es mayor y su disponibilidad cada vez menor. ¿Has mirado la evolución de los precios de las materias primas esenciales, como fosfatos o petróleo, o de productos básicos de consumo, como alimentos?

Lo segundo, porque los ecosistemas están descoyuntándose. En el océano y en tierra firme. La climatología está variando, la distribución, diversidad y fenología de las especies también. Es un cambio muy brusco, no por su magnitud (en la historia de la Tierra ha habido cambios mucho más potentes) sino por su carácter repentino.

Pero cometemos un error cuando pensamos que el cambio afecta sólo al escenario. Y además, al escenario externo. Porque los ecosistemas los percibimos como ajenos, alojados nosotros en las ciudades y pueblos. Que no son otra cosa que zoológicos de piedra, ecosistemas refugio. Y cuando decía que se están descoyuntando los ecosistemas me refería a todos, incluidos los humanos artificiales. De ahí las hambrunas y pobrezas extremas, que afectan a, como mínimo, una de cada seis personas que existen. Y subiendo. De ahí fenómenos como el terrorismo islamista, que en realidad son respuestas a una forma de vida contemplada como injusta por los que están fuera del mundo occidental (excluidos del bienestar en su mayoría). ¿Y cómo no van a ver la forma de vida occidental injusta si consume recursos que necesitarían los pobres y que se alía, para pertuarse, con poderosos locales injustos como ocurre ahora en Yemen?

¿Significa eso que los de fuera son los buenos y los del sistema neoliberal los malos? Pues creo que los de fuera llevan razón en la raíz de su rebelión, pero eso no significa que su razón vaya más allá. Que me guste la austeridad que proponen y su apuesta por el acceso de los pobres a los recursos no significa que me guste la forma de vida pública que quiere imponer la corriente predominante. Ni un pelo. Es más, me disgusta tanto que aunque comparta con ellos el desagrado por la forma de vida occidental (aún disfrutándola), los considero mis enemigos. A ellos y a otros de aquí también. Porque lo mejor que ha dado la historia son los Derechos Humanos. Es una obligación incorporar su parte de razón y luchar contra los enemigos de los derechos humanos (como Jorge Loring hablando de la virginidad, al cual me niego a ponerle un link).

En algún momento se tendrá que hacer una síntesis de lo bueno. De la austeridad, el cuidado del entorno y la atención al legado hacia las generaciones futuras, con la defensa de los derechos humanos. Pero hoy, esa vía, no existe mayoritariamente. El mundo está polarizado entre quienes defienden los derechos humanos y la riqueza de unos pocos, por un lado, y los que defienden mejor reparto de la riqueza y abominan de los derechos humanos y las libertades cívicas individuales, especialmente de las mujeres, por otro.

Esta será la década de la síntesis o no será.

Y no es esa frase una profecía, no. Es más bien un proyecto de epitafio, una cuenta atrás. A diferencia de otras crisis, esta es una provocada por el enorme poder que hemos acumulado. Es, por tanto, una crisis poderosa. ¿Quién realizará la síntesis? Quizá los excluidos de dentro, quizá los valientes, quizá los sensatos, quizá los más jóvenes

Pero mientras nos preocupemos por estas idioteces no es el camino, no… Por muchos fuegos artificiales que les pongamos.

Negacionistas que salen a la puerta de la calle y no van más allá

Alucino. Porque hace frío en España, durante unos días, ya no existe el cambio climático. Hay gente que es capaz de creer que la temperatura de la puerta de su casa de hoy representa la temperatura de la puerta de su casa de todo el año. Es más. Creen que la temperatura de la puerta de su casa de hoy representa bien la de todo el planeta. A este paso nos dirán que no hay cambio climático porque ellos están muy agustito en su casa, sentados en su sofá, y que allí no notan nada.

Alucino porque no sabía que el negacionismo, además de convertir en cínico, volviera idiota.

Oscilación ártica

Fuente:http://tinyurl.com/yclb7qc

Con lo fácil que sería buscar en internet “Oscilación ártica“. Y verificar que la circulación ártica es la que domina si nos llegan o no masas de aire polar. Y comprobar que presenta dos fases, llamadas positiva y negativa. Y que en la positiva tenemos inviernos más cálidos y secos aquí, pero que en otros lugares hace más frío y llueve más. Y en la negativa aquí llueve más y hace más frío, aunque en otros lugares hace más calor. En las zonas tropicales, sin ir más lejos, donde el invierno está siendo tremendamente suave. Casi no está existiendo.

De verdad que es increíble que haya gente que piensa que el planeta es como la puerta de su casa. Y, mientras, los promedios de temperatura subiendo y subiendo…

Pero no. No vaya a ser que tener información sobre lo que ocurre de verdad vaya a estropear esa idea tan bonita de que lo que hay hoy es para siempre, y que no hace falta cambiar, que podré seguir consumiendo lo que me dé la gana. Mejor agarrarse a un clavo ardiendo.

Pues sí, creo que el negacionismo convierte a la gente en idiota. Y de paso es contagioso. Con lo fácil que es mirar gráficos como este… Hay que joderse…

Evolución de las temperaturas superficiales del planeta

Fuente: http://tinyurl.com/yv3a9x

Cómo llega el mercurio a los peces (y luego a tu bocadillo)

ResearchBlogging.orgEsta entrada está aparecerá en Research Blogging


El mercurio es un problema. Es un elemento tóxico. Neurotóxico. Eso quiere decir que perjudica al cerebro y especialmente a las capacidades cognitivas. Incluso en bajas cantidades. Eso es algo ya bien estudiado.

Pinche aquí para ver el vídeo

La principal fuente de mercurio es la quema de combustibles fósiles que, vía atmósfera (aunque también vía agua de escorrentía), termina llegando al mar. Lo que ha descubierto el equipo que dirige Dave Krabbenhoft es cómo el mercurio se procesa en los océanos hasta terminar en la cadena trófica. Y no ha sido un trabajo fácil, no. Ten en cuenta que el Pacífico es enorme. Enorme. Detectar en él el mercurio no era fácil. Y detectar variaciones en la concentración mucho menos. Y estaba lejos de ser fácil descubrir el mecanismo por el que el mercurio termina concentrado en seres vivos en un cuerpo de agua tan grande, tan enorme, tan enoooooooorme como el Paciífico.

Pues lo han hecho. Han sido capaces y han verificado que la cantidad de mercurio biodisponible (es decir, capaz de ser asimilado por los seres vivos). Y han proyectado que puede pasar en los próximos 40. Y asusta. Un aumento del 50% para 2050 de seguir las cosas como están.

Metilmercurio

Fuente: http://tinyurl.com/yzusss3

El mecanismo que han hallado para que el mercurio se incorpore a los seres vivos no es complejo. Las algas de la superficie marina lo absorben y, al morir y hundirse, esa lluvia de restos algales termina a 300-800 metros de profundidad, donde la actividad bacteriana descompone esa materia orgánica. Y donde la actividad bacteriana convierte el mercurio en metilmercurio, que es la forma fácilmente asimilable por los seres vivos. Y resulta que el gran predador de peces a esas profundidades es el atún.

Fuente: http://tinyurl.com/ylz29j2

Aquí entra en juego el proceso de biomagnificación. Que es fácil de entender. Imagina que comes comida contaminada por algo que no puedes expulsar. Pues se acumula en tu interior, ¿no? Ahora imagina que alguien se come a quien comía comida contaminada. Pues se come todo lo acumulado y a su vez lo retiene, no lo expulsa. Y así sucesivamente. Hasta llegar al atún. El atún del Pacífico suele mostrar elevados niveles de mercurio. Que no es que hagan un bocadillo tóxico, no. Pero muchos bocadillos a lo largo de años sí que lo son. Porque el mercurio se acumula.

El proceso que han descubierto los integrantes del equipo de Krabbenhoft es algo muy automático, en lo que tenemos poca capacidad de influir. Eso quiere decir que deberíamos tener cuidado con las emisiones de mercurio, pues una vez lanzado tenemos poco control sobre lo que ocurra.

¿Te das cuenta de una cosa? Si el Pacífico, el oceano más grande, no es capaz de diluir el mercurio, que está en pequeñas cantidades, es muy probable que todo lo que arrojamos al medio ambiente termine volviendo a nosotros.

El mar no es tan grande como parece. No para el mercurio, al menos.

Sunderland, E., Krabbenhoft, D., Moreau, J., Strode, S., & Landing, W. (2009). Mercury sources, distribution, and bioavailability in the North Pacific Ocean: Insights from data and models Global Biogeochemical Cycles, 23 (2) DOI: 10.1029/2008GB003425