Murciélagos, picaduras, peces y crisis económica

Un mal momento han elegido algunas poblaciones de murciélagos para morirse. Bueno, en realidad nunca es buen momento para morirse y no lo han elegido ellos. Pero resulta que necesitamos a los murciélagos más que nunca en las ciudades. Por la crisis económica y las piscinas abandonadas.

Uno de los efectos de la crisis es el deshaucio de casas por morosidad. Aquí en España no tanto. Pero en EE.UU. ha sido un fenómeno muy generalizado, especialmente en California y Arizona. Ese abandono ha afectado, y mucho, a las viviendas de cierto nivel de lujo, que tenían piscinas. Que eran las más demandadas por el cambio climático, que está aumentando las temperaturas, sí, pero también las olas de calor.

¿El resultado? Un mar de aguas abandonadas. Una mala idea para nosotros, pero una buena idea para los mosquitos. En cuanto se marcha el propietario llegan los insectos. Y con ellos la capacidad de transportar virus, como el del Nilo Occidental. U otros.

Y antes eso era una buena noticia para los murciélagos. Antes, cuando sus poblaciones eran más abundantes. ¡¡Hombre! Ahora los pocos que quedan se pegan un banquetazo, pero no eliminan la mayoría de los mosquitos.No, no, los murciélagos en algunos lugares están decayendo tanto en sus poblaciones que no nos están resolviendo el problema. ¿La causa? Un hongo muy contagioso.

The scientists that have been tracking and studying the mysterious deaths of nearly half a million hibernating bats in the Northeast have come to the conclusion that the culprit is a highly contagious fungus that could very likely eliminate the North American bat population.

The malady has been termed “white-nose syndrome” due to the characteristic white patterning of fungus seen around the face of the bat and other body parts. Bats tend to hibernate roughly 200 days out of the year, a period where their immune system significantly slows and they remain inactive to conserve energy and store fat. The fungus thrives during these cold weather months. Humans are suspected to be contributing to the problem by carrying the fungus from cave to cave.

The most concerning aspect of the currently uncontrollable fungal epidemic is the ecological impact that a decline or loss of bat species would entail. Bats are a fundamental aspect in the population control of insects such as mosquitoes and moths.

Pero los murciélagos hacen muchos más servicios ecosistémicos que limpiar piscinas. Sin ir más lejos, son los responsables de la dispersión de semillas de muchos árboles. O el control de insectos y polillas que te indicaba el texto citado antes; muchas de ellas especies que reducen la productividad de cultivos porque son plagas. Todos ellos, todos esos servicios ecosistémicos, se están viendo afectados por el declive de las poblaciones de murciélagos en todo el mundo, afectados por la pérdida de hábitat, la variación climática, la contaminación…

Pez mosquito
Toniher

Una solución más cara que la de los murciélagos procede también de la biología. Es el uso de peces. En concreto de Gambusia affinis. Porque aunque hay que detectar cada piscina, comprar los peces, llevarlos allí y soltarlos, el riesgo de dispersión del virus del Nilo occidental aconsejaba una rápida acción.

(Por cierto, que Gambusia affinis sabe sumar. Pero eso es otra historia, jejejeje…)

¿Te has dado cuenta cuántas interacciones se ponen en marcha? La crisis económica crea un marco nuevo, donde las reglas de juego, de comportamiento, han cambiado. Igual pasa con la crisis ambiental. Y lo que antes era una comodidad deseable, la piscina, se convierte en un riesgo. No es que la crisis económica o climática sean malas. Que sí lo son. Es la cantidad de riesgos nuevos, sorpresivos, que generan.

Por cierto… ¿Te has dado cuenta de que la biología no es lineal? No hay un principio y un fin. Tú puedes haber llegado a este post si te interesa la crisis económica, los peces, los murciélagos, los hongos, el cambio climático, la productividad de los cultivos, el bosque tropical, los virus, los mosquitos…

Servicio de Educación Permanente

Educación PermanenteEl Servicio de Educación Permanente está en los Servicios Centrales de la Consejería de Educación, en Torre Triana. Un lugar que me hace sonreír cada vez que pienso en él. Sí, ya sé. Es el lugar de la Administración, tan denostada ella (y con tantísima razón muchas veces). Pero es un lugar donde yo fui feliz durante un breve año. Es el sitio en el que descubrí, no la idea de servicio público, no (llevo más de dos décadas dando clases!). Pero sí la intensidad del servicio público.

Verás. Ayer te hablaba del IEDA. Pero el IEDA es una pieza más en todo un entramado, el de Educación Permanente (la antes llamada Educación de Adultos), que trata de arreglar un grave problema. Un gravísimo problema del que te hablaba ayer cuando te contaba lo del IEDA. Que en Andalucía (en casi toda España también, pero ahora me preocupa un poco más Andalucía) hay una gran cantidad de personas que no tienen titulación educativa o sólo tienen la titulación básica. De hecho, la mayoría.

Y eso… ¿Por qué es un problema?

Imagina que mañana se arregla la crisis (ni de coña, pero bueno, tú imagina…). Ahora comenzarán a surgir empresas, que son la célula de la actividad económica. ¿Qué empresas? ¿Empresas de innovación? ¿De servicios con alto valor añadido? ¿Empresas que generan grandes retornos sociales? No, no es posible. Porque esas empresas requieren personal cualificado. Tanto en los empleados como en los emprendedores que las pusieron en marcha. Y eso lleva un tiempo. Aunque… si la gente pasa por el sistema educativo, si la gente se esfuerza por elevar su nivel de conocimientos, la formación de personal cualificado se abrevia enormemente. Incluso algunos o algunas ya estarán directamente cualificados para esos trabajos que surjan. Y, el personal laboral cualificado hace mejor el trabajo, sin duda. Aporta más productividad.

Pero esa no es la realidad educativa de Andalucía. No hoy. No para la mayoría de la educación. No, cuando llegue la recuperación económica, no estaremos preparados para lograr lo máximo de ella, me temo.

Y todo eso sin mencionar la cantidad de personas que no son felices con lo que hacen, que les gustaría que su vida laboral fuera de otra manera. Todo eso sólo mencionando el dinero, no la felicidad.

¿Va a cambiar? ¿Va a ser diferente el futuro? No lo sé. Lo que sí sé es que si finalmente cambia, si finalmente es diferente, si finalmente se arregla esta generación perdida que fue en busca de dinero fácil en trabajos poco productivos para el futuro del país, si eso se rectifica será gracias, entre otros, a los miembros del Servicio de Educación Permanente. Y a ti, que estás leyendo esto. Porque tú, sin conocerlos a ellas y ellos, muy probablemente, en algún momento, participarás del entramado educativo en el que él ha sido, es y será, una persona decisiva. Un entramado educativo empeñado en atender a gente para que mejore su cualificación, para que incremente sus conocimientos. Un entramado educativo que hace uso intensivo de las competencias como bandera. Un entramado educativo en el que también hay cientos de docentes tan implicados como ellas y ellos. Un equipo hecho de gente que descansa poco y piensa mucho. Sin los que no se habría logrado nada de nada. Gente a la que tenemos mucho que agradecer por sus esfuerzos. Tú, yo, Andalucía y, probablemente, la educación en España.

En resumen, un entramado educativo que funciona, a mi juicio, mejor, mucho mejor, que el sistema educativo ordinario. Sí, ese que cuenta con tantos recursos. Sí, ese que atiende sólo a un tramo de edad. Sí, ese en el que el aprendizaje memorístico predomina sobre el aprendizaje en competencias. Sí, ese en el que aún hay exámenes escritos que te piden “recuerda, comprende, define, repite, acierta” en vez de “usa, opina, argumenta, crea, haz”.

Un entramado que trata de hacer suyo el (magnífico) discurso de Sir Ken Robinson (incluso antes de que fuera pronunciado). Una intervención que, perfectamente, podría haber hecho cualquier miembro de ese servicio en sustitución de Robinson (subtitulado).

Si Andalucía, alguna vez, logra un alto nivel de emprendedores, de trabajadores cualificados, un alto nivel de desarrollo económico, si además mucho gente alcanza sus sueños, logra ser feliz con lo que hace, si todo eso pasa, ese Servicio debería ser uno de los recordados. Sí, muchos más también. Pero hoy estoy hablando de él. Porque creo que acumula sobre sus espaldas un gran mérito. Porque creo que es uno de los grandes actores del cambio educativo en Andalucía y en España. Porque creo que muy pocos le conocen y saben de su enorme trabajo y valía. Porque mucho de lo bueno que veo en las redes sociales en las que participo junto a otros docentes, ya lo había visto antes trabajando con ellos. Porque ha abierto caminos. Porque esos caminos apenas son visibles para mucho profesorado preocupado por la educación, y me gustaría que supieran de ellos. Porque ha hecho de la parte de Administración de la que se encarga un lugar donde el trabajo es extenuante y donde el servicio público está por encima de cualquier otro interés, y donde se acierta con mucha más frecuencia de la que se yerra, a base de trabajo.

Lo único que, al final de todo, cuenta

Recursos naturales y educación.

Eso es todo lo que queda cuando se pierde mucho.

Como ha sido el caso de Islandia. Me ha gustado mucho leer el artículo que El País ha dedicado al tema. Aparece en las páginas salmón, esas que algún amigo mío dice que nunca leerá hasta que no cambien de color. Esas que crees que hablan de economía, como si la economía fuera sólo finanzas y no fuera vida. O naturaleza. O educación.

Te recomiendo que, si puedes, lo mires, que cuenta muy bien la historia de este país, de su tremendo error y de su tremendo acierto. De un país que se enfrenta a una decisión muy difícil: pagar mucho dinero (unos 50.000€ por familia) por los desmanes de uno de sus bancos de inversión en Reino Unido y Holanda; o quedar aislados de la UE, del FMI y de la economía global.

Urbanización de la costa

Fuente: http://tinyurl.com/yzjhx2l

El equivalente, en España, vendría a ser como si el Banco de X (imagina cualquiera de los cuatro o cinco de gran peso) quebrara y tú tuvieras que pagar su mala gestión con tu propio dinero a los clientes de Reino Unido y Holanda.

¿Teniendo recursos naturales y gente bien formada, con alto nivel educativo? Yo sí sabría que votar en un referendum sobre esa decisión. Apostaría por un presente difícil y un futuro mejor, preferiría quedar aislado y luchar por crear un país del que me sintiera orgulloso.

¿Estaríamos en España preparados para poder tomar esa decisión? ¿Contamos con una buena gestión de los recursos naturales (sol, mar, paisaje), que al fin y al cabo es nuestro mayor capital? ¿O los hemos convertido en espacios privados (viviendas), a los que hay que inyectar grandes cantidades de dinero (en forma de infraestructuras, suministros de luz y agua, servicios múltiples) que se deben detraer de nuestros beneficios? ¿Tenemos aquí la formación educativa suficiente, con un gran porcentaje de la población con estudios de bachillerato y universitarios, bilingüe, con capacidad emprendedora?

La verdad, es que si fuera islandés no hincaría la rodilla. Pero si esto le pasara a España, no sé, no sé… ¿Tú apostarías en época de crisis por un país que ha sustituido su capital natural paisajístico por otro artificial, mucho más caro de mantener, mucho más vulnerable ante ciclos económicos, y que ha educado a sus habitantes para que intervengan en ese paisaje, de construcción y hostelería? Porque no nos engañemos… La educación que la gente de este país ha recibido ha ido (¿va aún?) encaminada a participar, de un modo u otro, en esta sustitución paisajística.

Crisis económica y auge del fundamentalismo conectados por su raíz ecológica

Este post va dedicado a Juan López de Uralde, Nora Christiansen, Christian Schmutz y Joris Thijssen. Y no va nada, nada dedicado a la ¿justicia? danesa.

Fundamentalmente vivimos en un mundo en el que las necesidades básicas se han mezclado con los lujos. El pan se fabrica y transporta con el mismo combustible que los perfumes. Así, los más ricos han ido detrayendo recursos que podrían haber sido usados para cubrir las necesidades de los más pobres. Pero ese mundo, insostenible, intentó mantenerse a base de ampliar el número de ricos. Y de convertir en ricos a los que trabajaban para los ricos. En la esperanza de que esos nuevos potentados aumentarían, con su consumo, el número de trabajadores, en un pretendido círculo virtuoso que terminaría con la historia de la humanidad, desembocando en un paraíso terrenal prometido por economistas neoliberales que pretenden que nada nuevo se ha inventado desde Adam Smith.

Pues no.

Compras inútiles

Fuente: http://tinyurl.com/yc9pspm

Porque en todo sistema hay mecanismos acumulativos, sí, como los descritos, como los deseados. Pero hay dos cuestiones básicas que no han sido tenidas en cuenta. De ahí lo de neoliberales ingenuos (en realidad es estúpidos, pero hoy me siento caritativo).

La primera, que el sistema ha de alimentarse de materia y de energía. De recursos, vamos. Y alimentarse sin parar si quiere existir sin parar. Y alimentarse de tantos más recursos cuanto más acumule. Porque acumular mucho cuesta mucho. O sea, que ser rico es caro y ser muy rico es muy caro.

La segunda, que los sistemas, además de mecanismos acumulativos tienen mecanismos disipativos. Es decir, formas de expulsar lo que no se desea (entropía se le llama en ciencia). ¿Pero expulsar a dónde? Afuera. Es decir, se necesita un “fuera”. No todo puede estar dentro del sistema. Un fuera donde echar nuestra basura, nuestra entropía. Un fuera en el que vive gente que no está dentro.

Antes de que nos hayan estallado las dos crisis, la de recursos y la de entropía, el sistema se ha atascado por sí solo, sin mucha ayuda. Se ha atascado porque para mantenerse necesita un consumo creciente. Eso suma tres crisis (consumo, recursos, entropía). Que, por cierto, son todas las crisis posibles en un sistema: entradas, salidas y funcionamiento. Y lo peor es que no puede volver a ponerse en marcha. Bueno, sí puede, pero creando más exclusión, más “fuera”, y consumiendo más recursos.

Simplemente, la vida como la conocíamos ya no existe. Habitamos en un espejismo, que se parece a cómo vivíamos, a la espera de lo que venga.

¿Cómo sabemos que eso es así?

Evoución del precio del crudo

Fuente: http://tinyurl.com/yfr7c9j

Lo primero porque cada vez cuesta más extraer recursos. Su precio cada vez es mayor y su disponibilidad cada vez menor. ¿Has mirado la evolución de los precios de las materias primas esenciales, como fosfatos o petróleo, o de productos básicos de consumo, como alimentos?

Lo segundo, porque los ecosistemas están descoyuntándose. En el océano y en tierra firme. La climatología está variando, la distribución, diversidad y fenología de las especies también. Es un cambio muy brusco, no por su magnitud (en la historia de la Tierra ha habido cambios mucho más potentes) sino por su carácter repentino.

Pero cometemos un error cuando pensamos que el cambio afecta sólo al escenario. Y además, al escenario externo. Porque los ecosistemas los percibimos como ajenos, alojados nosotros en las ciudades y pueblos. Que no son otra cosa que zoológicos de piedra, ecosistemas refugio. Y cuando decía que se están descoyuntando los ecosistemas me refería a todos, incluidos los humanos artificiales. De ahí las hambrunas y pobrezas extremas, que afectan a, como mínimo, una de cada seis personas que existen. Y subiendo. De ahí fenómenos como el terrorismo islamista, que en realidad son respuestas a una forma de vida contemplada como injusta por los que están fuera del mundo occidental (excluidos del bienestar en su mayoría). ¿Y cómo no van a ver la forma de vida occidental injusta si consume recursos que necesitarían los pobres y que se alía, para pertuarse, con poderosos locales injustos como ocurre ahora en Yemen?

¿Significa eso que los de fuera son los buenos y los del sistema neoliberal los malos? Pues creo que los de fuera llevan razón en la raíz de su rebelión, pero eso no significa que su razón vaya más allá. Que me guste la austeridad que proponen y su apuesta por el acceso de los pobres a los recursos no significa que me guste la forma de vida pública que quiere imponer la corriente predominante. Ni un pelo. Es más, me disgusta tanto que aunque comparta con ellos el desagrado por la forma de vida occidental (aún disfrutándola), los considero mis enemigos. A ellos y a otros de aquí también. Porque lo mejor que ha dado la historia son los Derechos Humanos. Es una obligación incorporar su parte de razón y luchar contra los enemigos de los derechos humanos (como Jorge Loring hablando de la virginidad, al cual me niego a ponerle un link).

En algún momento se tendrá que hacer una síntesis de lo bueno. De la austeridad, el cuidado del entorno y la atención al legado hacia las generaciones futuras, con la defensa de los derechos humanos. Pero hoy, esa vía, no existe mayoritariamente. El mundo está polarizado entre quienes defienden los derechos humanos y la riqueza de unos pocos, por un lado, y los que defienden mejor reparto de la riqueza y abominan de los derechos humanos y las libertades cívicas individuales, especialmente de las mujeres, por otro.

Esta será la década de la síntesis o no será.

Y no es esa frase una profecía, no. Es más bien un proyecto de epitafio, una cuenta atrás. A diferencia de otras crisis, esta es una provocada por el enorme poder que hemos acumulado. Es, por tanto, una crisis poderosa. ¿Quién realizará la síntesis? Quizá los excluidos de dentro, quizá los valientes, quizá los sensatos, quizá los más jóvenes

Pero mientras nos preocupemos por estas idioteces no es el camino, no… Por muchos fuegos artificiales que les pongamos.