Políticas preventivas para ahorrar (en medicina sobre todo)

He leído un buen artículo en El País sobre Medicina Familiar. Y es algo que yo creo que puede y debe preocupar al profesorado que imparte Biología en 2º Bachillerato, porque mucho de nuestro alumnado quiere estudiar medicina. Es verdad, muchos y muchas abandonarán o no llegarán. Pero tienen un interés alto por el tema. Y es parte de nuestro trabajo integrar sus intereses en el currículum.

Resulta que la medicina familiar es la especialidad menos demandada en el MIR. A pesar de que los profesionales que la ejercen suelen estar muy bien vistos socialmente. A pesar de que se encargan del 90% de las patologías que atiende el sistema sanitario con el 20% del presupuesto. A pesar de que son la clave del futuro del estado del bienestar, al menos en lo que a salud se refiere. Porque tienen la clave de las políticas preventivas. Esas que evitan gasto.

Punset lo comentaba en este vídeo en el que se muestran diversos fragmentos de una entrevista con Iñaki Gabilondo (una pena que esté tan mutilado y que no se vea la conversación, porque el conjunto del programa fue muy bueno; lo que te quiero mostrar está hacia 3:45, aunque si quieres oírlo todo, pues vale).

O sea, el futuro del estado del bienestar pasa por políticas preventivas, proactivas, más eficientes y baratas que las reparadoras. En medicina también. En medicina serán protagonistas los médicos y médicas de familia.

Eso sí, cuando cambie esta situación que cuenta en su gran blog Julio Bonis (si tienes interés por la medicina, desde luego que pasar por él es casi una obligación). ¡Qué pena tener a los que logran ocuparse del 90% de los problemas de salud saturados en cuestiones administrativas! ¡Qué pena y qué desperdicio de dinero!

Como firmar 50 recetas en 1 minuto from Vicente Baos on Vimeo.

0,2 gramos

Esa es la cantidad de CO2 que ha calculado Google que se gasta en una de sus búsquedas. Lo ha publicado en su blog oficial y me lo ha comentado Juan Diego.

(Aprovecho para contarte que es un lujo tener a un compañero como él. Nunca la brusquedad estuvo tan llena de cariño; nunca las quejas estuvieron tan acompañadas de disponibilidad y de deseos de ayudar; nunca hubo tanta eficiencia, buen hacer y sentido común combinados con tanto miedo a brillar, a destacar, casi pidiendo perdón. Tú también le querrías a tu lado. Es la voz de “Educación Permanente“). :D

A lo que iba. Que han calculado que son 0,2 gramos en cada búsqueda. Y todo por que se ha liado un buen embrollo (que, de paso, le ha permitido a Google publicitar sus iniciativas “verdes”). Unos cálculos que Sunday Times afirma que ha hecho un investigador de Harvard, y que él dice que han tergiversado, aunque continúa afirmando que los servidores de Google tienen, definitivamente, un notable impacto ambiental.

Según los datos de Goggle, habría que tener en cuenta que un buen automóvil emite 140 gramos cada kilómetro. O que esa es la cantidad de CO2 equivalente a la energía que cada persona consume cada 10 segundos.

Según los datos de Alex Wissner-Gross, el investigador, un par de búsquedas consumen tanta energía como hacer hervir una tetera. Curiosamente, comentan en Tech-News que es también el gestor de una página web dedicada a certificar sitios de internet ecológicos, “verdes”.

¿Por mí? Busca sin miedo, busca. Si lo que encuentras te sirve para aprender cómo reducir el consumo de energía, bienvenidos serán esos 0,2 gramos. Si es para cosas inútiles, apaga el ordenador y date un paseo. O vete a hacer deporte. Porque no todo el CO2 producido es malo. El que inviertes en salud o en conocimiento está bien. Muy bien.

En todo caso, cambia tus bombillas si aún no lo has hecho. Que eso sí que gasta, aparte de que lo hagan o no Google y las teteras.

Tomado de potencialmenteverde.wordpress.com/2008/08/22/reciclaje-de-bombillas/