El futuro de internet y el futuro de la educación: conectados

En “Catorce de mayo de 2009” te contaba cómo veía el futuro de la cooperación entre docentes, cómo me imaginaba mi trabajo dentro de un tiempo.

Casi un año después, creo, sinceramente, que me quedé muy, muy, muy corto. Creo que lo que allí contaba está, no para dentro de diez años, sino para dentro de dos o tres o cuatro. Porque el futuro de internet va mucho más allá de lo que yo allí imaginaba.

Realidad aumentada en vehículo

Fuente: http://tinyurl.com/yessp5c

Creo que el futuro de la web X.0 va en la línea de acoplarte al lugar que desees, con los objetos que desees, en el instante que quieras. La red como manera de acoplarte a un lugar-espacio-objeto/persona elegidos. A diferencia de la realidad física, que te permite acoplarte al lugar-espacio-objeto/persona en el que esté tu cuerpo. Y también, que el acoplamiento a los objetos o personas te proporcione o te permita suministrar la información que deseas. No toda la información, sino información ya filtrada por tu voluntad.

Así, el internet de dentro de unos años será algo que estará en todos los lugares, en todo momento, en todos los objetos y en todas las personas. Para que establezcas una interacción con el objeto o persona que elijas, en el lugar que quieras, en el momento que prefieras.

¡Anda! Como el futuro de la educación…

Cámara de realidad aumentada

Fuente: http://tinyurl.com/2buf25

Porque veo la educación del futuro como una actividad permanente. Basada en la realidad aumentada. Aprenderás de una silla, con la información que esa silla te podrá facilitar (tu peso, el tiempo que lleves sentado, tu presión arterial, si debes levantarte de una vez para hacer ejercicio…). Aprenderás a las seis de la tarde, dando un paseo, porque será el momento en el que te apetecerá aprender. Aprenderás de alguien que vive en EE.UU., porque es la persona que entiendes que más te puede enseñar. Y luego de tu amigo, con el que has quedado para tomar algo. Y luego de la copa de vino, que te suministrará información si lo deseas. O del propio vino o del plato en el que viene la tapa.

Pero también la veo como una actividad social. Como una actividad que haces con otros. No siempre con los mismos, no. Con gente con la que coincides, con gente que está aprendiendo lo mismo que tu, o lo miró hace algún tiempo. Y dejó pistas (etiquetas) acerca de qué otras cosas le interesaron. Por si quieres seguir los caminos por los que ya pasó. O siendo tú el que dejes pistas (ya te digo, etiquetas) de a dónde te llevó aprender algo, con qué lo conectaste.

Pero para esa realidad aumentada, que viene, no lo dudes, es preciso estar preparado. Es preciso saber cómo aprender. La escuela, entonces, se convertirá (¿o se convierte ya?) en un lugar, no que te enseña cosas, sino que te enseña a que aprendas cosas.

Porque seis horas al día, durante 180 días al año, durante unos cuantos años (entre 12 y 20) es mucho, mucho menos que toda una vida. Que toda tu vida.

Así las cosas, creo que el futuro no pertenece al detalle. Pertenece a la conexión. Ha muerto el mundo del especialista en el que muchos crecimos, el mundo de alguien que lo sabía todo de algo muy concreto. Y ha nacido el mundo del conectador, del relacionador, de la persona nexo, capaz de encontrar los lazos entre ideas. Así, los docentes nos tendremos que ocupar cada vez más de las relaciones, y cada vez menos de los detalles. Estando conectados y sembrándolas constantemente por si a alguien le sirve. Sabiendo que lo dicho puede ir mucho más allá de la audiencia física. Dejando constancia de nuestro trabajo diario. Aspirando a tener más alumnado que nuestro alumnado. Y siendo alumnos nosotros constantemente, dejándonos enseñar por otros. Para empezar, dejándonos enseñar por otros docentes y por aquellos a los que enseñamos.

Eso significa abandonar viejas formas de transmitir información. Verticales, unidireccionales, vinculadas un lugar-grupo-momento. Eso significa cambiar la eduación hacia lo horizontal y lo multidireccional, y hacia lo deslocalizado. Y eso no se improvisa. Necesitamos nuevas técnicas para tratar la información. ¿Técnicas complejas? No, no, para nada. Técnicas sencillas, incluso técnicas muy viejas, muy bien conocidas. Que ni siquiera necesitan de la web X.0. Pero que se ven muy potenciadas por ella.

Por ejemplo, te dejo dos técnicas simples a más no poder, pero dirigidas hacia convertirte en un “conectador”. Son un par de ideas que les propongo en ocasiones a mi alumnado por si te sirven. Una es la de la “conversación sobre qué estás haciendo tú y qué estoy haciendo yo“. Otra es la de “qué pasaría si A fuera B“.

En la primera técnica, simplemente deja lo que estás estudiando y habla con otra persona de la clase. Averigua qué está leyendo (eso sí, que te lo diga en 30 segundos, vamos, que no tenemos todo el día) y cuéntale tú lo que estás leyendo tú. Y hablad de qué tiene que ver lo uno con lo otro. Así de fácil. Luego, vuélvete a tu trabajo con las nuevas ideas.

En la segunda, céntrate en la idea que estás estudiando (llámala “A”). Y compárala con cualquier objeto o proceso que conozcas (llámalo “B”). Ahora, busca una lista de relaciones que tiene “B” con lo que sea (p.ej., si “B” era un coche seguro que te vienen a la cabeza: carretera, gasolina, cartel, cruce, señal, adelantamiento, accidente, pasajero, lluvia, limpiaparabrisas…). Para acabar, trata de averiguar qué cosas cumplen en “A” esas funciones (qué sería en “A” el limpiaparabrisas, o un adelantamiento, o un cartel, o un pasajero…).

Te dejo un par de vídeos por si no te crees lo que te contaba…

Felices interconexiones!

P.S. Tras escribir el post he visto que Dolors Reig y PRoFeBLoG han lanzado también cosas relacionadas (y más profundas que esto que yo te he dejado aquí) en los respectivos blogs. Échales un vistazo si te parece.

Pinche aquí para ver el vídeo

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