Lo único que, al final de todo, cuenta

Recursos naturales y educación.

Eso es todo lo que queda cuando se pierde mucho.

Como ha sido el caso de Islandia. Me ha gustado mucho leer el artículo que El País ha dedicado al tema. Aparece en las páginas salmón, esas que algún amigo mío dice que nunca leerá hasta que no cambien de color. Esas que crees que hablan de economía, como si la economía fuera sólo finanzas y no fuera vida. O naturaleza. O educación.

Te recomiendo que, si puedes, lo mires, que cuenta muy bien la historia de este país, de su tremendo error y de su tremendo acierto. De un país que se enfrenta a una decisión muy difícil: pagar mucho dinero (unos 50.000€ por familia) por los desmanes de uno de sus bancos de inversión en Reino Unido y Holanda; o quedar aislados de la UE, del FMI y de la economía global.

Urbanización de la costa

Fuente: http://tinyurl.com/yzjhx2l

El equivalente, en España, vendría a ser como si el Banco de X (imagina cualquiera de los cuatro o cinco de gran peso) quebrara y tú tuvieras que pagar su mala gestión con tu propio dinero a los clientes de Reino Unido y Holanda.

¿Teniendo recursos naturales y gente bien formada, con alto nivel educativo? Yo sí sabría que votar en un referendum sobre esa decisión. Apostaría por un presente difícil y un futuro mejor, preferiría quedar aislado y luchar por crear un país del que me sintiera orgulloso.

¿Estaríamos en España preparados para poder tomar esa decisión? ¿Contamos con una buena gestión de los recursos naturales (sol, mar, paisaje), que al fin y al cabo es nuestro mayor capital? ¿O los hemos convertido en espacios privados (viviendas), a los que hay que inyectar grandes cantidades de dinero (en forma de infraestructuras, suministros de luz y agua, servicios múltiples) que se deben detraer de nuestros beneficios? ¿Tenemos aquí la formación educativa suficiente, con un gran porcentaje de la población con estudios de bachillerato y universitarios, bilingüe, con capacidad emprendedora?

La verdad, es que si fuera islandés no hincaría la rodilla. Pero si esto le pasara a España, no sé, no sé… ¿Tú apostarías en época de crisis por un país que ha sustituido su capital natural paisajístico por otro artificial, mucho más caro de mantener, mucho más vulnerable ante ciclos económicos, y que ha educado a sus habitantes para que intervengan en ese paisaje, de construcción y hostelería? Porque no nos engañemos… La educación que la gente de este país ha recibido ha ido (¿va aún?) encaminada a participar, de un modo u otro, en esta sustitución paisajística.