Cómo llega el mercurio a los peces (y luego a tu bocadillo)

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El mercurio es un problema. Es un elemento tóxico. Neurotóxico. Eso quiere decir que perjudica al cerebro y especialmente a las capacidades cognitivas. Incluso en bajas cantidades. Eso es algo ya bien estudiado.

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La principal fuente de mercurio es la quema de combustibles fósiles que, vía atmósfera (aunque también vía agua de escorrentía), termina llegando al mar. Lo que ha descubierto el equipo que dirige Dave Krabbenhoft es cómo el mercurio se procesa en los océanos hasta terminar en la cadena trófica. Y no ha sido un trabajo fácil, no. Ten en cuenta que el Pacífico es enorme. Enorme. Detectar en él el mercurio no era fácil. Y detectar variaciones en la concentración mucho menos. Y estaba lejos de ser fácil descubrir el mecanismo por el que el mercurio termina concentrado en seres vivos en un cuerpo de agua tan grande, tan enorme, tan enoooooooorme como el Paciífico.

Pues lo han hecho. Han sido capaces y han verificado que la cantidad de mercurio biodisponible (es decir, capaz de ser asimilado por los seres vivos). Y han proyectado que puede pasar en los próximos 40. Y asusta. Un aumento del 50% para 2050 de seguir las cosas como están.

Metilmercurio

Fuente: http://tinyurl.com/yzusss3

El mecanismo que han hallado para que el mercurio se incorpore a los seres vivos no es complejo. Las algas de la superficie marina lo absorben y, al morir y hundirse, esa lluvia de restos algales termina a 300-800 metros de profundidad, donde la actividad bacteriana descompone esa materia orgánica. Y donde la actividad bacteriana convierte el mercurio en metilmercurio, que es la forma fácilmente asimilable por los seres vivos. Y resulta que el gran predador de peces a esas profundidades es el atún.

Fuente: http://tinyurl.com/ylz29j2

Aquí entra en juego el proceso de biomagnificación. Que es fácil de entender. Imagina que comes comida contaminada por algo que no puedes expulsar. Pues se acumula en tu interior, ¿no? Ahora imagina que alguien se come a quien comía comida contaminada. Pues se come todo lo acumulado y a su vez lo retiene, no lo expulsa. Y así sucesivamente. Hasta llegar al atún. El atún del Pacífico suele mostrar elevados niveles de mercurio. Que no es que hagan un bocadillo tóxico, no. Pero muchos bocadillos a lo largo de años sí que lo son. Porque el mercurio se acumula.

El proceso que han descubierto los integrantes del equipo de Krabbenhoft es algo muy automático, en lo que tenemos poca capacidad de influir. Eso quiere decir que deberíamos tener cuidado con las emisiones de mercurio, pues una vez lanzado tenemos poco control sobre lo que ocurra.

¿Te das cuenta de una cosa? Si el Pacífico, el oceano más grande, no es capaz de diluir el mercurio, que está en pequeñas cantidades, es muy probable que todo lo que arrojamos al medio ambiente termine volviendo a nosotros.

El mar no es tan grande como parece. No para el mercurio, al menos.

Sunderland, E., Krabbenhoft, D., Moreau, J., Strode, S., & Landing, W. (2009). Mercury sources, distribution, and bioavailability in the North Pacific Ocean: Insights from data and models Global Biogeochemical Cycles, 23 (2) DOI: 10.1029/2008GB003425

Más sobre la pesca de tiburones

Esta entrada es bilingüe.

Te contaba en “Somos los verdugos del tiburón por un mal dibujo” que la situación de las especies de tiburón a nivel mundial era crítica. Y que la flota pesquera española incidía de un modo muy directo al ser la que más capturas realizaba de todas las de la UE.

Es verdad. Hay capturas y capturas. No es lo mismo pescar una pieza y aprovecharla entera que pescar una pieza, cortarle un pequeño trocito y devolverla al mar… ¡muerta! Pero también es verdad que las pesquerías están colapsando muy rápido y que la presión sobre los grandes predadores, sobre los consumidores secundarios o terciarios, es enorme. En algún momento habrá que parar. Y si es posible, antes de que las redes tróficas marinas se disloquen.

Tomado de blogs.sciencemag.org/scienceinsider/2009/02/europe-moves-to.html

En esa línea, esta noticia está muy bien. Y es que la Comisión Europea va a afinar la legislación y a establecer cuotas más restringidas.

The European Commission today approved an action plan that would improve protections for sharks, skates, and rays. Among the measures, the plan calls for immediately closing loopholes in the regulations on shark finning and determining catch limits according to scientific recommendations. As European Commissioner for Maritime Affairs and Fisheries Joe Borg said today in Brussels: “… the Action Plan places great emphasis on better catch reporting, more investment in data collection and analysis, and extensive observer programs to support the efforts of scientists working in this field.” Such data will help managers set accurate, protective catch limits and improve understanding of sharks, Pikitch says. But she’s disappointed that the better reporting wouldn’t begin for at least 3 years. Other actions would also be phased in gradually. The measures are up for comment by the European Union’s fisheries ministers in April, after which they would head in the direction of being enacted as national legislation.

¿La mala noticia? Que a estas alturas todavía se considera que no hay suficientes datos para establecer una buena regulación. Digo yo que emplear “El principio de precaución” no estaría mal. Primero frenamos, luego los datos, finalmente volvemos a pescar.

¿La buena? Que el tema aparecerá en la reunión sectorial que tendrán los ministros competentes de los países de la UE en abril.

Bueno, vamos moviéndonos poco a poco, no?