Huevos podridos en las arterias

El NO, óxido nítrico, o más correctamente óxido de nitrógeno (II), es un gas que fabricamos los mamíferos. Y lo hacemos con las células del endotelio vascular.

Sí, el endotelio, ¿te acuerdas? Es la piel interna, la que recubre los órganos internos. Epitelio sería nuestra piel externa, la que estás mirando ahora mismo, y endotelio sería la piel interna. Y si es vascular, pues la piel que recubre el interior de los vasos sanguíneos.

¿Por qué fabricar ese gas en ese sitio? Porque es un gas, pero poco soluble en agua, con lo cual tiene un efecto local, pero amplio en ese lugar. Y porque se une a proteínas y las modifica. Y porque las proteínas a las que se une intervienen en el control de la presión arterial. Así, el NO rebaja la tensión arterial al actuar como vasodilatador. Es más, inhibe la agregación plaquetaria. Que las plaquetas se adhieran a las paredes de los vasos sanguíneos, vamos. ¿Te suena esto? Infarto, aterosclerosis, muerte o incapacidad severa, pérdida de calidad de vida…

Tomado de htajoven.blogspot.com/2009/02/reunion-febrero-3-club-de-revista-1.html

Parece que el NO es un gas al que hay que prestar atención. Y así se viene haciendo desde hace unos 25 años. A él y a la enzima que lo fabrica, la NOS, la Sintetasa de Óxido Nítrico (recuerda que un enzima es una proteína que interviene en nuestras reacciones químicas, acelerándolas). Pues resulta que las personas que tienen hipertensión esencial (que la tienen elevada sin que haya una razón externa evidente, y, además, poco modificable por medicamentos normales), lo que les ocurre, muy probablemente, es que su enzima NOS es ligeramente defectuoso. Fue toda una sorpresa que un gas tan sencillo fuera tan potente. Tanto que a los descubridores de su presencia y papel en el organismo les concedieron el premio Nóbel a Robert Furchgott, Ferid Murad y Louis Ignarro.

Y ahora vamos un paso más allá. Con otro gas. El H2S. ¿No te suena? Abre un huevo podrido y ya verás si te suena. Es inolvidable.

Resulta que han descubierto que, en ratones de laboratorio hay un enzima, llamado CSE, que fabrica el gas, el sulfhídrico. Y ese gas también interviene en el control de la tensión arterial, como vasodilatador. Ratones KO para el enzima CSE tenían una grave hipertensión esencial. Pero no solo eso. El H2S participa en un montón de funciones celulares, como mensajero entre proteínas. Y ratones KO para ese enzima también mostraban un tipo de diabetes.

Conocemos muchas piezas de la máquina celular, o de los tejidos. Entonces, ¿conocemos la máquina? No, ni de lejos. Porque nos falta saber quién se relaciona con quién, quién influye a quién. Imagínate que se sospecha fuertemente que el NO es también un neurotrasmisor (esas sustancias que las neuronas emplean para hablar entre ellas).

¿Quieres ganar un premio Nóbel? Investiga las relaciones, las interacciones. Ya quedan pocas moléculas nuevas e importantes por descubrir. Es la era de conocer las redes moleculares.