Un chicle controla el apetito y es argentino

Un chicle elaborado con ingredientes de origen natural que ayuda a evitar la tentación de comer entre horas fue desarrollado en el país para minimizar la ansiedad y favorecer el mantenimiento de un peso saludable. 

 “La novedad es que se trata de un suplemento dietario con formato de chicle”, explicó Marcos Mayer, investigador del Conicet y especialista en nutrición, quien precisó que contiene “extracto de café verde descafeinado y sin procesar combinado con otros ingredientes naturales que favorecen la saciedad”. 

 El chicle con sabor a menta “tiene propiedades activas que ayudan a reforzar la voluntad de quienes desean cuidarse, ya que el extracto de café verde tiene un alto contenido de ácido clorogénico, que colabora con el control del apetito”, indicó. 

 “Se trata de un producto culturalmente bien aceptado, que cuenta con exitosos antecedentes como las gomas de mascar para dejar de fumar; no obstante debe consumirse bajo la supervisión de un especialista, que siempre puede orientar cuando se trata de modificar hábitos, sobre todo en personas con obesidad”, argumentó. 

 El especialista, que remarcó que más del 50% de los argentinos tiene problemas de sobrepeso y obesidad, dijo que “hay que tener en cuenta que no es una golosina, sino una herramienta para el control de la ingesta que debe estar acompañada por hábitos de vida saludables, una alimentación adecuada y un programa de actividad física”. Este suplemento dietario de venta libre es desarrollado por el laboratorio argentino Elea y podrá conseguirse en farmacias a partir del lunes. Se comercializará en una única presentación de 24 unidades a un precio sugerido de 74 pesos. “La idea es evitar el ‘picoteo’, por eso sugerimos comerlo media hora antes de cada comida principal y masticar al menos 15 minutos, para que las señales de saciedad lleguen al cerebro”, explicó Mayer, quien agregó que no contiene azúcar y “puede ser consumido por diabéticos e hipertensos”.   El investigador indicó que “no se aconseja su consumo a poblaciones vulnerables como niños, embarazadas o mujeres durante el período de lactancia”.

Fuente: nuevodiarioweb

Kioscos saludables volverán a la escuela

ARGENTINA
En un trabajo coordinado entre los ministerios de Salud y Desarrollo Social de la Provincia y Educación, a partir del año próximo, todos los colegios de Santiago del Estero (provincia del noroeste argentino) deberán implementar el kiosco saludable de modo obligatorio.

La medida fue dispuesta semanas atrás mediante la aprobación de un proyecto de Ley en Cámara de Diputados.

Cada establecimiento escolar deberá ofrecer una amplia variedad de alimentos saludables concordantes con las guías alimentarias dispuestas por la autoridad correspondiente.

En los fundamentos de la ley que entrará en vigencia en 2013, se afirma que el objetivo es prevenir enfermedades como la obesidad, diabetes o dislipidemia en los niños a partir de los primeros años.
Cambio de hábitos“Los hábitos saludables son clave en una etapa en la que el niño se está formando, entonces es elemental el aporte del estado mediante la puesta en marcha de una medida que obligue a los kiosco a tener comida saludable”, señalaron los legisladores de la Comisión de Salud.

La iniciativa se llevará adelante con gran seriedad, ya que también se invitó a profesionales de colegios graduados (nutricionistas) a elaborar algunas guías o aportar sugerencias para poner en marcha la medida en colegios privados y estatales.

Independientemente de la aprobación de la ley, se estima que el cambio se dará de modo progresivo, ya que las autoridades educativas de cada institución deberán comunicar a quienes tienen las concesiones de los kioscos que al menos el 50 por ciento de los productos comercializados sean “saludables”.

Propuesta de venta En esta columna tenemos ejemplos clave de lo que se vende en la actualidad y lo que se propone vender a partir del año próximo.

Se venden:
* papas fritas
* gaseosas
* golosinas
* pebetes
* chizitos
* galletitas y tortas
* licuados y jugos congelados

Se venderá:
* frutas (ensaladas y licuados, pero en estado natural)
* barras de cereal
* flanes y gelatinas
* tutucas
* galletas de salvado
* yogures
* sandwich
* turrones de arroz
* agua mineral, aguas saborizadas sin azúcar y jugos de frutas.

En realidad, el tipo de alimento que se venderá dependerá de los recursos de la escuela (el hecho de que cuente con una heladera es elemental).

Fuente: nuevodiarioweb

La obesidad, tema que los adolescentes padecen pero evitan


A través de un estudiado abordaje en el monitoreo digital GLOBALHealthPR, impulsor de esta iniciativa, confirmó que la obesidad infantil es un problema mundial que carece sin embargo de una conversación global en las redes sociales. 
 
GLOBALHealthPR, representada en la Argentina por Paradigma PEL Comunicación, relevó que, mientras que a nivel mundial 1 de cada 10 chicos es obeso, sólo existen 15.189 conversaciones online por mes acerca de este problema: es decir, sólo 1 conversación en las redes por cada 23.440 chicos obesos. 
 
En el año 2011 durante la Primera Cumbre Annual Internacional sobre Salud y Redes Sociales (IHSMS, por sus siglas en inglés) GLOBALHealthPR fue convocada para presentar los datos y revelar los resultados de un programa de monitoreo digital global que incluyó a 15 países para evaluar el impacto de la conversación mundial sobre malaria en las redes sociales. Este año, el programa ha evolucionado hacia IHSMS 2.0, que se centra en un estudio semestral de los problemas de salud de alta relevancia pública, como la obesidad infantil, diabetes y SIDA. 
 
Los analistas de GLOBALHealthPR observaron que si bien las tasas de obesidad en algunas naciones son comparables, el mayor nivel de conversación online ocurre en los Estados Unidos. 
 
Los siguientes son algunos de los principales datos revelados por IHSMS 2.0:
 
> En los Estados Unidos, muchas mamas bloggeras están planteando cómo abordar la obesidad en sus familias mediante dieta y ejercicio. Pero el contenido no es suficiente para aquellas familias que necesitan una guía, lo que representa una diferencia considerable en el nivel de la conversación frente a la incidencia de esta condición.
 
> Dado que la obesidad infantil es una condición prevenible pero extendida, los analistas de GLOBALHealthPR se sorprendieron al observar que los niveles de conversación sobre prevención y tratamiento de este problema son muy bajos comparados con otras enfermedades menos frecuentes que cuentan con pocas o ninguna opción de tratamiento. Por ejemplo, la leucemia presenta 7.813 conversaciones más que la obesidad infantil, a pesar de que se trata de una enfermedad que afecta a menor cantidad de gente y que no es prevenible. El monitoreo digital demostró que existe una gran oportunidad para incrementar el número de conversaciones on line sobre obesidad infantil. Dicha oportunidad comienza con simples pasos tales como una colaboración más cercana de padres, profesionales de la salud y autoridades escolares con las comunidades on line; así como con un mayor compromiso con actores externos influyentes para poder compartir cómo sus iniciativas de actividad física y nutrición están teniendo éxito.
 
> En muchas regiones, particularmente en Sudamérica, las conversaciones on line en torno a la obesidad infantil prácticamente no existen a pesar de que su prevalencia está en aumento. En estos países existe la oportunidad de generar una mayor conversación sobre la obesidad infantil en las redes sociales, a fin de crear más conciencia sobre la prevención de la enfermedad y evitar así llegar al nivel de gravedad que existe actualmente en Estados Unidos. 

“Mientras los niveles de obesidad infantil están creciendo a nivel mundial, los niveles de conversación digital alrededor de esta enfermedad no son suficientes para generar un cambio”, afirmó Anthony LaFauce, Director de Estrategia Digital de GLOBALHealthPR en Estados Unidos. “Profesionales de la salud, impulsores de políticas sanitarias, la industria y las diferentes organizaciones afines tienen la oportunidad de usar este conocimiento para incrementar la educación enfocada en prevenir y combatir la obesidad desde una edad temprana”.

Reducir el consumo de sal es tan bueno para la salud como dejar de fumar


Consumir sal en exceso es la causa de numerosos problemas de salud, no solo relacionados con las enfermedades cardiovasculares, sino también con insuficiencia renal, osteoporosis y cáncer de estómago. De hecho, según la Fundación Española del Corazón (FEC), reduciendo al menos la mitad del consumo de sal diario obtendríamos beneficios en nuestra salud comparables a los derivados de dejar de fumar.

Hace más de una década que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció en 6 gramos el consumo máximo diario de sal, cifra muy por debajo de la que se ingiere de media en el mundo, entre 10 y 12 gramos. La mayor parte de la ingesta diaria de sal, el 80%, proviene de los productos envasados y precocinados.

“Añadir sal en la comida, tanto en el momento de procesado como en el de consumo, es innecesario. La sal empezó a utilizarse para conservar los alimentos durante más tiempo, pero con los sistemas más modernos de conservación, esta medida ya no es necesaria y en la actualidad se utiliza básicamente para dar más sabor a la comida”, advierte la Dra. Pilar Mazón, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardióloga del Hospital Clínico de Santiago de Compostela.

La sal contribuye a la retención de líquidos por parte del organismo, lo que produce una presión sobre las arterias y favorece la aparición de la hipertensión. Según datos de la OMS, la hipertensión es la causante del 62% de los accidentes cerebrovasculares y del 42% de las enfermedades del corazón.

De acuerdo con un estudio recientemente publicado en The New England Journal of Medicine que simulaba los efectos esperables al reducir el consumo de la sal en la población de Estados Unidos, una reducción dietética de 3 gramos diarios de sal disminuiría el número anual de enfermedades cardiovasculares entre 60.000 y 120.000 casos, de ictus entre 32.000 y 66.000, de infarto de miocardio entre 54.000 y 99.000, y de fallecimiento por cualquier causa entre 44.000 y 92.000 casos al año. 

“Conseguir una reducción en el consumo de sal es una tarea que requiere el esfuerzo de todas las partes implicadas. Por un lado está el propio ciudadano, que puede empezar a aplicar medidas como cocinar sin sal, retirar el salero de la mesa o comprar los productos que sean bajos en sal, lo que no significa que sean de régimen sino que son saludables; por otro lado está la industria alimentaria, que debería disminuir la cantidad de sal que le añade a los productos y hacer un etiquetado más fácil de entender y que informara de la cantidad de sal añadida; y finalmente se encuentran los organismos públicos, que deberían tomar medidas restrictivas relacionadas con el consumo de sal así como iniciar campañas masivas dirigidas a informar sobre los efectos nocivos de esta”, recomienda la Dra. Mazón.

Fuente: muyinteresante.es 

Sedentarismo “mata” casi tantas personas como el cigarrillo

Un reciente estudio dejó en evidencia que en la Argentina mueren anualmente unas 39 mil personas de entre 40 y 79 años por causas asociadas a la inactividad física, una cifra cercana a los 40 mil decesos anuales que provoca el consumo de tabaco



En la Argentina, como en el resto del mundo, la inactividad física se convirtió en uno de los peores enemigos de la salud porque, al igual que el tabaquismo o la obesidad, produce una importante carga de enfermedad, discapacidad y muerte. Lo aseguró el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, al tiempo que destacó que “el aumento de inactividad física en el último tiempo es notable y, de no producirse un cambio de hábitos en la comunidad, de acuerdo a estudios realizados por la cartera a mi cargo se prevé que para 2016 el 64,8% de los argentinos será inactivo“.
Según una investigación recientemente publicada por la prestigiosa revista médica británica The Lancet titulada “Efecto de la falta de actividad física en las principales enfermedades no transmisibles en todo el mundo: un análisis de la carga de la enfermedad y la esperanza de vida”, una “fuerte evidencia muestra que la inactividad física aumenta el riesgo de muchas condiciones adversas para la salud, incluidas las principales enfermedades no transmisibles como la enfermedad coronaria y cerebrovascular, la diabetes tipo 2, y el cáncer de mama y de colon, y acorta la esperanza de vida”. 
Debido a que gran parte de la población mundial está inactiva, esto se presenta como un importante problema de salud pública.
En comparación con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2004, se duplicó la cantidad de muertes que se creían atribuibles a la inactividad física.
Al analizar información estadística originada en la cartera sanitaria nacional, el mencionado artículo refiere que en nuestro país ya se producen anualmente unas 39 mil muertes por causas asociadas a la inactividad física en personas de entre 40 y 79 años, una cifra cercana a los 40 mil decesos anuales que provoca el consumo de tabaco.
De acuerdo a los resultados del estudio, se estima que a nivel mundial la inactividad física causa el 6% de la carga de morbilidad por cardiopatía coronaria, el 7% de la diabetes tipo 2, el 10% de cáncer de mama y  el 10% de cáncer de colon. Además, provocó el 9% de la mortalidad prematura y más de 5,3 millones de las 57 millones de muertes que se produjeron en todo el mundo en 2008.
Fuente: Infobae

¿Por qué el estrés aumenta el apetito?


Científicos del Hotchkiss Brain Institute (HBI), de la Universidad de Calgary (Canadá), han descubierto un mecanismo por el cual el estrés incrementa la recolección de comida en ratas. El hallazgo, publicado esta semana en Neuron, proporciona importantes pistas para explicar por qué el estrés podría ser uno de los factores que más contribuye a la obesidad.

Los investigadores Jaideep Bains y Quentin Pittman, observaron específicamente a las células nerviosas (neuronas) en la región del cerebro conocida comohipotálamo. Esta estructura es conocida por tener unimportante rol en el control del apetito y el metabolismo y ha sido identificada como la región primaria responsable de la respuesta del cerebro al estrés.

Normalmente, el cerebro produce
neurotransmisores denominados endocanabinoides, que envían señales de unas células al otra para controlar el apetito.
En este trabajo, los investigadores han comprobado que, cuando no hay comida, se produce una respuesta de estrés que causa, de forma temporal, "recableado" funcional en el cerebro, que puede reducir la capacidad de los endocanabinoides para regular la ingesta de alimento y contribuir a aumentar el almacenamiento de comida. Sin embargo, cuando se bloquean los efectos de las hormonas del estrés en el cerebro, la ausencia de comida no causa ningún cambio en el circuito neural.

Según explica Bains, "estos descubrimientos pueden ayudar a explicar cómo la comunicación celular dentro de nuestro cerebro puede ser anulada en ausencia de comida". Esos mismos cambios pueden ser generados por el estrés inducido por la falta de alimentos. Si en el cerebro humano se produjeran cambios similares a los observados en los roedores, estos hallazgos podrían tener varias implicaciones para la salud humana. Según Pittman, "por ejemplo, si decidimos saltarnos una comida, el cerebro podría hacer que aumentara el apetito". "Es más, el hecho de que la falta de comida active una respuesta de estrés podría ayudar a explicar la relación entre el estrés y la obesidad", añade. En cualquier caso lo que está claro, concluyen los autores del estudio, es que “la ausencia de comida provoca cambios dramáticos en la forma en que nuestras neuronas se comunican unas con otras”.
Imagen: http://www.midietabalanceada.com

¿Por qué el estrés aumenta el apetito?


Científicos del Hotchkiss Brain Institute (HBI), de la Universidad de Calgary (Canadá), han descubierto un mecanismo por el cual el estrés incrementa la recolección de comida en ratas. El hallazgo, publicado esta semana en Neuron, proporciona importantes pistas para explicar por qué el estrés podría ser uno de los factores que más contribuye a la obesidad.

Los investigadores Jaideep Bains y Quentin Pittman, observaron específicamente a las células nerviosas (neuronas) en la región del cerebro conocida comohipotálamo. Esta estructura es conocida por tener unimportante rol en el control del apetito y el metabolismo y ha sido identificada como la región primaria responsable de la respuesta del cerebro al estrés.

Normalmente, el cerebro produce
neurotransmisores denominados endocanabinoides, que envían señales de unas células al otra para controlar el apetito.
En este trabajo, los investigadores han comprobado que, cuando no hay comida, se produce una respuesta de estrés que causa, de forma temporal, "recableado" funcional en el cerebro, que puede reducir la capacidad de los endocanabinoides para regular la ingesta de alimento y contribuir a aumentar el almacenamiento de comida. Sin embargo, cuando se bloquean los efectos de las hormonas del estrés en el cerebro, la ausencia de comida no causa ningún cambio en el circuito neural.

Según explica Bains, "estos descubrimientos pueden ayudar a explicar cómo la comunicación celular dentro de nuestro cerebro puede ser anulada en ausencia de comida". Esos mismos cambios pueden ser generados por el estrés inducido por la falta de alimentos. Si en el cerebro humano se produjeran cambios similares a los observados en los roedores, estos hallazgos podrían tener varias implicaciones para la salud humana. Según Pittman, "por ejemplo, si decidimos saltarnos una comida, el cerebro podría hacer que aumentara el apetito". "Es más, el hecho de que la falta de comida active una respuesta de estrés podría ayudar a explicar la relación entre el estrés y la obesidad", añade. En cualquier caso lo que está claro, concluyen los autores del estudio, es que “la ausencia de comida provoca cambios dramáticos en la forma en que nuestras neuronas se comunican unas con otras”.
Imagen: http://www.midietabalanceada.com