Y esta fue mi charla en Naukas 2014

Efectivamente, volví a asistir al evento Naukas de cada año. Esta vez no me limité a dar una charla para mayores, sino otra para peques titulada “Astronomía para pequeños y mayores”. No sé cuál de las dos me gustó más. Quizás la de los pequeños porque disfrutoun montón viendo sus caras de asombro. Incluso una niña me pidió un autógrafo. Fue enormemente gratificante. No sé qué decir más. Parafraseando a Sergio Palacios: Sin público, la divulgación y la ciencia no tendrían sentido. Muchas gracias por estar ahí.

Dejo el vídeo y el enlace a la charla por si no lo podéis ver correctamente, así como la foto que parecía santificarme en la Identidad de Euler (si hacéis click sobre la foto también podréis ver el vídeo). La foto me la hizo el amigo Xurxo Mariño.


Y esta fue mi charla en Naukas 2013

Este fin de semana pasado asistí he hice de ponente a las charlas #Naukas13 en Bilbao. Ya había ido el año pasado y conocía la sensación. No obstante, este año, para mí, ha sido diferente. No sé por qué. Quizás porque no he parado de ver charlas geniales, quizás porque ya nos conocíamos todos un poco más, quizás porque la organización cada vez hace más cosas (desde poner libros de divulgación en venta hasta hacer charlas para críos), etc. La cuestión es que este evento no lo olvidaré nunca.

No exagero un ápice. Ninguna, repito, ninguna de las personas que he conocido o vuelto a ver me ha sido indiferente. Cada una de ellas ha sido enriquecedora a su manera y con todos ellos he disfrutado de la conversación, charlando de todos los temas posibles. Ojalá los políticos que gobiernan tuvieran la décima parte de la cabeza, mente abierta y educación que tienen estas personas. Todos ellos, incluido un servidor, buscamos personas formadas, críticas y escépticas. Buscamos libertad de expresión y de pensamiento y todo ello lo canalizamos a través de la divulgación científica.

Lo he dicho en la lista de correo de Naukas, pero lo repetiré aquí públicamente:

Cuando aberron me preguntó si quería entrar en Amazings [la comunidad que hoy compone Nautas] no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar. Conocer a gente como vosotros, en directo y en acción, con la “multidisciplinaridad” que hay y los diferentes puntos de vista, enfrentados en algunos casos, pero siempre argumentados sólidamente, y (esto es quizás lo más importante) lo educados como personas que sois, me hace cambiar mi perspectiva y opinión de muchas cosas. He llegado a pensar que estas reuniones en Bilbao han sido una de las experiencias más enriquecedoras intelectualmente de toda mi vida.

Me parece que estas reuniones tienen más impacto en nosotros mismos que no al público al que queremos creer que va dirigido. Por mi parte, vuelvo el año que viene. No sé de qué hablaré, pero tengo un año para preparármelo.

Por el momento, os dejo el enlace a mi charla (o hacer click sobre la foto). Espero que os guste.

Nos vemos en Amazings-Bilbao

Imagino que ya lo sabréis pero, por si acaso, aquí lo digo. Estaré en el evento Amazings Bilbao 2012. Yo hablaré durante 10 minutos el sábado de 19:30 a 19:40 y el título de mi mini-charla es “Los científicos somos personas”. Explicaré dos cosas que constan en este blog y una que no. Al menos, eso intentaré en los escasos 10 minutos que tengo. En el mismo enlace anterior tenéis el programa completo. Si estáis por allá y queréis echar unas cañas estaré encantado de conoceros. Y si no estáis por allá, podréis seguir el evento en directo en la misma página de Amazings. Espero que os guste la charla y tengáis una oportunidad más para disfrutar de la ciencia con un servidor y unos fantásticos amigos.

Una charla de astronomía para pequeños

Antes de empezar, decir que Alberto de Cerebros no lavados nos deja como divulgador, y este post sólo existe gracias a él. Por tanto, es a él a quien va dedicado. No hace mucho el amigo Alberto explicaba su experiencia de dar una charla en una clase de primaria. Después de haber leído aquel artículo varias veces me dije a mí mismo: ¿por qué yo no iba a poder? Así que hablé con una amiga profesora de primaria, y le pregunté si le parecería bien que un servidor hablara de estas cosas a los críos.

¡Por supuesto que sí! Resulta que en clase de cuarto curso estaban haciendo un trabajo sobre los planetas y tenían multitud de dudas y preguntas. Así que quedamos y comentó a los chavales que les iba a visitar… ¡un científico! (mis disculpas a los verdaderos científicos por meterme en su terreno). Me preparé una presentación con fotos y vídeos sobre diferentes aspectos de la astronomía. La verdad es que no estaba nada nervioso. Todo lo contrario: me hacía mucha ilusión poder hablarles de todo cuando pudiera explicarles.

Y llegó el día acordado. Fue maravilloso. Una experiencia que no olvidaré en toda mi vida. Nada más empezar me asaltaron con preguntas del tipo ¿por qué la Luna no se cae? ¿es que a ella no le afecta la gravedad? ¿por qué Saturno tiene anillos? Pero a medida que iba adentrándome en las explicaciones, surgieron más preguntas: ¿por qué Júpiter tiene diferentes colores en sus bandas? ¿por qué, si son planetas gaseosos, dicho gas no se dispersa por el espacio? ¿qué es eso del fondo de microondas? ¿es posible que haya vida en otro lugar que no sea la Tierra? ¿es posible que haya vida diferente de la que conocemos? Las preguntas de los críos siempre son demoledoras.

No penséis ni por un instante que les expliqué nimiedades. Todo lo contrario: les hablé de la Luna, los planetas, las estrellas, las galaxias, cómo se formaba un Sistema Solar… hasta les expliqué cómo se supo que los anillos de Saturno en realidad no eran sólidos sino que estaban formados por cuerpos muy pequeños.

La charla tendría que haber durado una hora, pero se prolongó media hora más. Al finalizar y empezar a recoger las cosas un grupo de cinco o seis peques me rodearon. Tenían más preguntas que hacerme. Yo me agaché para ponerme a su altura y fui contestando todas una a una. Al final una pequeña me espetó:

- Pero tú… ¿qué has estudiado? ¡Yo quiero ser científica! ¿Qué tengo que hacer?

Me la hubiera comido en aquel momento. Le comenté que tenía que convencer a sus padres de que la llevaran a cierto telescopio donde sé que dan muchas más charlas y se hacen talleres para los niños.

Por supuesto, también dejé mi correo electrónico a los profesores para que los críos lanzaran preguntas de ciencia de todo tipo y me las enviaran (siempre a través de los profesores, por supuesto). Y si hay alguna que desconozco, estoy seguro de que mis compañeros de Amazings me las resolverán.

No deja de ser curioso que cuando eres niño crees que los profesores no se enteran de nada y ahora que he estado en el otro lado he de decir que te percatas de todo. Y si eres padre, todavía más cuando hablas a críos. Sólo por las miradas, preguntas y actitud de los pequeños te das cuenta de cuál tiene un entorno feliz y cuál tiene problemas. Y también se ve en seguida cuál destaca del resto. Posteriormente a la charla, pregunté por uno en particular: “oye, aquel chaval tiene problemas en casa, ¿verdad?”. Es de aquellas veces que odio tener razón. Cuando pienso que alguno de esos inocentes seres es infeliz por la estupidez de los mayores no puedo, por menos, que entristecerme. Espero que, al menos, durante la charla, olvidara sus problemas.

Y no será la última vez que dé una charla de este tipo. Dos compañeras de trabajo y otros familiares con hijos me han dicho que comentarán en los colegios de sus pequeños que tienen un conocido que da charlas. En fin, no sé dónde me meto, pero intentaré disfrutarlo todo lo que pueda. Os dejo con alguna foto para hacerme autobombo. La he escogido porque no se ve la cara de ningún niño.