Adolescencia, Alcohol y Sistema Nervioso

El biólogo Jorge Barcia combina la docencia de Anatomía y Embriología Humana en la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir con la investigación sobre los efectos de las drogas en el tejido nervioso. Su compromiso personal con la prevención de conductas adictivas, especialmente entre la juventud, le ha llevado a implicarse en acciones de sensibilización y formación desde la Fundación Sida y Drogas. El investigador también participa actualmente en un ambicioso proyecto de estrategias de rescate y regeneración tisular en diversas enfermedades.



¿De qué modo afecta el alcohol y las drogas al sistema nervioso?
Las drogas en general producen daño celular promoviendo estrés oxidativo, como ocurre en muchas enfermedades. Las consecuencias varían desde la muerte celular a modificaciones morfológicas y funcionales incluso a bajas dosis, particularmente en sistemas neurales como el hipocampo o la retina. Además de constatar estos efectos, en el grupo de investigación hemos demostrado que agentes tóxicos como el etanol o la cocaína frenan la producción de células en el hipocampo adulto afectando principalmente a las células hijas. Lo más interesante fue observar que la administración de productos antioxidantes mejoraban o normalizaban estos procesos.
¿Por qué decidieron centrarse en la retina?
La retina forma parte del entramado neural y es compleja al estar dispuesta en capas interconectadas, como si fuera un milhojas, como ocurre en  la corteza cerebral y cerebelar con varias capas de diversos tipos celulares. Además, la retina es parte del sistema nervioso y de algún modo los hallazgos que se consigan en esta zona, muy probablemente sean trasladables a otras.
¿En qué aspectos de la retina trabajan?
Entre otros aspectos, abarcamos los efectos del etanol sobre la retina estudiando al detalle tanto el deterioro subcelular como las diferentes capas que pueden estar dañadas. Para ello, en este momento cultivamos células del epitelio pigmentario. De las muchas capas de la retina, aun siendo de estirpe neuroectodérmica y no formando parte de la red retiniana, es vital para su mantenimiento y se considera al epitelio pigmentario como un 'mantenedor' de la retina.
Tras estos experimentos in vitro, el siguiente paso es pasar a roedores. Sin embargo, aplicar los resultados a sistemas vivos es el salto más complicado porque cada nueva célula que se incorpore ha de conectar con otras y ser conectada para que sea funcional. El sistema nervioso es una gran red y cada célula puede tener centenares de contactos recíprocos. Por ello, debemos estudiar también las señales que intercambian las células de diferentes capas. De hecho, aún estamos por ver si la regeneración neuronal podrá llegar a ser completa por la dificultad de regenerar tejido neural. Se trata de uno de los grandes retos de la ciencia actual.
¿Investigan también enfermedades de la retina?
Sí, es otra de nuestras líneas de investigación. Trabajamos con modelos animales de enfermedad, especialmente con un tipo de degeneración de retina donde los conos y bastones van muriendo. Estamos poniendo en marcha estrategias y métodos de regeneración retiniana. Se trata de un proyecto financiado por el anterior Ministerio de Ciencia e Innovación cuyo investigador principal es Francisco Javier Romero. Recientemente participamos en otro proyecto de la Fundación Ramón Areces sobre la aplicación de biomateriales para la regeneración del sistema nervioso central donde realizamos intervenciones con bioplímeros con el objetivo de introducir andamiajes tisulares para sostener las células dentro del tejido a regenerar. Los resultados fueron muy reveladores y fueron publicados en Neuroscience.
¿Para ello emplean células madre?
Efectivamente. Estamos viendo que las células madre al introducirlas en diferentes matrices diferencian a distintos tipos celulares de la retina, como conos y bastones o incluso astrocitos, de modo que a partir de una misma célula podemos obtener diferentes formas celulares. En este sentido, investigamos los factores que determinan que una célula se diferencie a una célula u otra. Conocer y entender el lenguaje celular es otro de los grandes retos en ciencias biomédicas. Los científicos andamos tras la herramienta que permita ordenar a una célula a convertirse en otra e incorporarse a un tejido, aunque queda un largo camino para conseguir esto.
¿Qué otras estrategias están poniendo en marcha para la regeneración tisular?
Ya comprobamos en modelos animales que administrando antioxidantes podemos mejorar muchos aspectos celulares negativamente afectados por diversos motivos como diabetes o exposición a etanol. En el mencionado estudio de regeneración de corteza cerebral postraumática, el antioxidante ácido lipoico produjo diversos efectos interesantes que nos abrió muchas nuevas incógnitas y parece ser prometedor en regeneración tisular, como ya ha sido demostrado en otros modelos.
¿Influye la edad en los efectos del etanol sobre el cerebro?
Es bastante probable. Sobre la infancia y la adolescencia los perjuicios están sobradamente descritos, no tanto en la franja de mayoría de edad comúnmente cifrada en los 18 años. Algunos trabajos científicos sobre el nivel de maduración cortical de personas han establecido que la maduración –que no el crecimiento–, no concluye hasta los 21 años. El cierre absoluto del cráneo tampoco se produce hasta los 20 años. De manera que la mayoría de edad que hemos establecido legalmente no es una mayoría de edad biológica.
Nuestro grupo decidió ver qué pasaba en una hipotética franja de 17-18 años usando ratas que por peso se situarían alrededor de esa etapa bautizada como adulto-joven y comparamos los resultados con un adulto-maduro equivalente a unos 40 años en un humano. La sorpresa fue que encontramos diferencias basales que no esperábamos, esto es, que determinadas células del giro dentado del hipocampo ya presentaban diferencias anatómicas –en particular unas pocas células de la capa subgranular que son las encargadas de expresar óxido nítrico neuronal que es fundamental para muchas actividades neurales–. Además, es casualmente en esa zona donde se produce la neurogénesis de la que hablábamos antes. Otra sorpresa fue observar que al administrar etanol de forma crónica a las dos poblaciones, esas células del hipocampo respondían de forma diferente. Esto es muy relevante porque pone de manifiesto que las células neuronales de los adultos jóvenes no se comportan igual y, por tanto, no son exactamente iguales.
Entonces, ¿qué hay de las recomendaciones de una copa de vino al día?
Me lo han preguntado muchas veces. El etanol es un agente tóxico y la mejor recomendación sería tomar vino sin alcohol o mosto porque conserva las propiedades beneficiosas de la uva como los afamados polifenoles. En el caso de la cerveza pasa lo mismo, lo ideal sería tomarla sin alcohol. Por eso esas frases pueden llevar a engaño. El gran objetivo en la lucha contra el alcoholismo y  las otras adicciones es impedir que la población juvenil entre en el ciclo.  Es tremendo ver chavales muy jóvenes que ingresan en Proyecto Hombre u otros centros intentando superar adicciones. La edad de inicio en el consumo de cocaína está en 14 años y de etanol o cannabis es aún menor. Por tanto, el coqueteo con las drogas se inicia a muy corta edad. Obviamente muchos no se enganchan pero otros muchos sí.
La batalla hay que darla en las edades jóvenes porque la percepción de riesgo es nula o escasa y los adultos no damos ejemplo. En este sentido, hay mucha más labor social que científica por hacer. En otros países han puesto en marcha programas de educación social para prevenir la adicción basados en ofrecer actividades lúdicas a la juventud o hacer intervenciones familiares porque consideran que son más eficaces que las campañas de concienciación basadas en mensajes negativos como "el alcohol mata" o lo de las cajetillas de tabaco. Es necesario ir más allá del anuncio publicitario e ir a la acción sobre aspectos más humanos como la familia y multitud de factores como el entorno vecinal, amistades, cohesión familiar, etc.

Los mitos científicos más repetidos (y tremendamente falsos)

En muchas ocasiones, cuando hablamos sobre temas que tocan algún área relacionada con la investigación, cometemos sin saberlo errores que deberíamos tratar de evitar. Hoy os contamos algunos de ellos, los tan típicos mitos científicos, que probablemente hayamos oído alguna vez.
No importa a qué campo nos refiramos: medicina, física, química, etc. La ciencia no está a salvo de esas meteduras de pata garrafales ni de los vendedores de humo que pretenden hacernos creer en cuestiones más pseudocientíficas que reales.
Hoy os traemos una lista de ejemplos (naturalmente, no están todos los que son, pero son todos los que están), que podemos tener en cuenta cuando hablamos de tópicos científicos falsos:


Tómate un antibiótico, que tienes gripe

 Los antibióticos son compuestos químicos que sirven para luchar contra las infecciones provocadas por bacterias. Sin embargo, la gripe no está causada por ninguna bacteria. Muy al contrario, es un tipo de virus el responsable de esta enfermedad que solemos contraer cada invierno.
¿Por qué es importante eliminar este error de nuestros tópicos científicos? Uno de los problemas más importantes a día de hoy en el ámbito de la salud es la aparición de bacterias superresistentes. En otras palabras, cada vez es más habitual la existencia de microorganismos a los que no podemos hacer frente con los antibióticos clásicos, ya que han desarrollado mecanismos para evitarlos a lo largo de los años.
La resistencia de las bacterias a estos fármacos está causada, en parte, por la sobremedicación y abuso que hemos hecho de muchos de estos medicamentos. Por eso recuerda, si tienes gripe, no tomes antibiótico. No serviría para nada.


Ya existe una vacuna contra el cáncer...

...pero no llega a los pacientes por culpa de las influencias de la malvada industria farmacéutica. O eso al menos circulaba por las redes sociales a finales de 2012. Si han oído hablar del venezolano Jacinto Convint, entonces seguro que han escuchado este bulo, que sumamos hoy a nuestra lista de tópicos científicos.
No existe una vacuna contra el cáncer. Como ya comentamos en este artículo, esta enfermedad es en realidad un enorme conjunto de enfermedades, que varían en función de qué región de nuestro cuerpo se vea afectada, y de nuestra propia información genética.
Abordar el tratamiento, la prevención y el diagnóstico del cáncer, por lo tanto, no es tarea sencilla. Por ello, es realmente preocupante ver cómo se extiende por Internet la idea de que existe una vacuna personalizada contra varios tipos de cáncer, y la razón por la que no está disponible son los intereses oscuros de varias compañías. Falso.
El trabajo del Dr. Convint está aún en fase experimental, y en ningún caso se había aplicado a seres humanos, según el propio desmentido del centro de investigación donde trabaja.

Hace años luz que no ves a alguien

Cada vez que alguien pronuncia esa frase, un físico se da de cabezazos contra la pared. ¿Por qué? Muy sencillo, no es lo mismo un año que un año luz. Mientras la primera unidad mide el tiempo, la segunda se refiere a la distancia.
¿Pero por qué hablamos de este término, utilizando el concepto de 'año', que puede inducirnos a error? La respuesta es fácil. La velocidad de la luz es la máxima velocidad que conocemos hasta el momento, y casi alcanza los 300.000 kilómetros por segundo. Por ello, cuando hablamos de un año luz, en realidad nos referimos a la distancia que recorrería la luz en un año completo. Es decir, una fracción del espacio muy, muy grande.

El virus del VIH no existe (son los padres)

Este es uno de los tópicos científicos por excelencia. El negacionismo en cuanto a la existencia del virus que provoca la inmunodeficiencia humana, o VIH, gira en torno a tres teorías principalmente:
  1. El VIH no existe
  2. Los descubrimientos de Montagnier y Gallo en los ochenta, que dieron lugar a un estudio en mayor profundidad del VIH, no son válidos
  3. El virus existe, pero la enfermedad no es provocada por él, sino por otros factores, tales como la nutrición deficiente o el estrés oxidativo.
Falso, falso, falso. La evidencia sobre el VIH está más que demostrada, y los interrogantes que se plantean están más relacionados con la conspiranoia y las pseudociencias que con la realidad. Lo que nos sorprende es que algunos investigadores de renombre se hayan apuntado a las teorías que ponen en duda el VIH.

La adicción a Internet: ¿es cierta?

Susan Greenfield es una científica británica, especializada en el campo de la neurobiología y la psicología. Desde hace años, es una de las voces más conocidas que especulan sobre lo que se ha conocido comoadicción a Internet. Según sus ideas, la hiperconectividad que sufrimos a diario puede afectar negativamente a nuestro cerebro.
Sin embargo, no hay estudios que corroboren sus palabras. Ella tampoco ha realizado ningún trabajo en este campo, por lo que debemos ser muy escépticos con las ideas que propone. De hecho, Peter Etchells, investigador de la Bath Spa University, afirmaba que “aún no existían suficientes estudios buenos de tipo longitudinal como para realizar las afirmaciones que expresa Greenfield”.
Un jarro de agua fría para una investigadora que ha tratado de alguna manera de alertar a la sociedad, no sin crear cierto grado de alarmismo y preocupación, que no eran necesarias. ¿Pasará lo mismo con Internet y las redes sociales que con los videojuegos? Los que antaño los criticaban, ahora son los primeros en ponerse delante de una consola a jugar.

La llegada de la quimiofobia

Todo es natural. Todo es orgánico. Nada de química. Todo es muy sano. Muchos de los productos alimentarios que comemos hoy en día , por no decir todos, presentan algún tipo de químico añadido, para garantizar su conservación, su distribución, etc.
Lo que no quiere decir que no existe química dentro de los alimentos. Es más, todo es química. A pesar de ciertos anuncios de divulgadores famosos, donde se publicita un pan 100% natural, solo podemos reírnos. ¿No lleva nada de química? ¿De qué está hecho el pan?
La conocida como quimiofobia se basa en utilizar el temor que tiene una parte de la sociedad, para así aprovecharse de algunas de estas personas, engañándolas sobre la realidad. Un truco que se une a la eterna lista de tópicos científicos, como vemos.

El virus MERS está patentado y esto afecta a la salud pública

Por una parte, es muy común que al hablar de patentes salte la polémica. Por otra parte, resulta cuanto menos imposible hablar de investigación e innovación, sin que tengamos que referirnos a los términos de transferencia de tecnología y conocimiento. ¿Pero qué tiene que ver esto con los tópicos científicos que citamos hoy?
Estos días está saliendo en la prensa la aparición de un virus, de la familia conocida como de loscoronavirus, que ha sido denominado como MERS. Este agente patógeno se detectó por primera vez en Oriente Medio, y desde ese momento ha provocado varias decenas de muertos, sembrando la histeria entre una parte de la sociedad, y lo que es más preocupante, llevando a la Organización Mundial de la Salud a hacer declaraciones sin sentido.
Hace unos días, Margaret Chen, de la OMS, realizaba un comunicado por el cual afirmaban que investigarían las patentes que protegían el virus. A partir de ahí, sus palabras se extendieron como la pólvora por la red, donde se ha llegado a afirmar que dichas patentes entorpecían y afectaban a la salud pública.
Pues bien, ha sido la propia Erasmus MC, la entidad académica que supuestamente había patentado el virus, la que ha salido a negar las afirmaciones de la OMS. Según su nota de prensano es verdad que el MERS esté patentado, dificultando la protección de la salud pública.
La respuesta de la OMS ha generado una terrible confusión, que no hace sino recordarnos, al igual que en el resto de casos, cuando hablamos de temas relacionados con la ciencia, hemos de ser escépticos sobre lo que leemos. Criticar, analizar, contrastar y discutir, deberían ser las claves cuando escuchamos cualquier resultado de un estudio de investigación.

Autor: Angela Bernardo

Fuente: http://alt1040.com

Descubren que la marihuana mata células cancerígenas


Cristina Sánchez, una joven bióloga de la Universidad Complutense de Madrid, realizó un hallazgo que la dejó atónita. Los cannabionoides de la marihuana inhiben el desarrollo del cáncer, lo que se traduce en un tratamiento alternativo no agresivo (y eficaz) para el enfermo.
La científica española estudiaba el metabolismo celular cuando fue sorprendida por algo notablemente particular: las células cancerígenas morían tras ser expuestas al tetrahidrocannabinol (THC), ingrediente activo de la marihuana.
Después de su hallazgo, Cristina hizo un comparativo con estudios previos que indicaron que los cannabionoides también poseen efectos analgésicos, supresores de las náuseas, el dolor, la fatiga y la pérdida de apetito, y ahora se le suma otra cualidad a favor de los pacientes con esta enfermedad.
Por la misma fecha, científicos de la Universidad de Harvard informaron que el THC reduce el crecimiento tumoral en el cáncer de pulmón convencional  y, además, impide la propagación de células dañinas.
A modo de ejemplo, los científicos explicaron que el THC es una especie de misil que busca las células tumorales para eliminarlas, dejando al resto completamente sanas.
A diferencia de los fármacos convencionales y la quimioterapia, que se caracterizan por sus potenciales daños físicos y cerebrales, el uso de la marihuana abre un umbral hacia una mejor vida para las personas que padecen esta enfermedad.
Fuente: Urgente24

La adicción a la cocaína es mas fuerte en las mujeres


Los datos del 2do. Estudio Nacional sobre Alcohol y Drogas revelan que el 54% de las mujeres brasileras que consumen cocaína son adictas, en comparación con el 46% de los hombres que consumen la droga –el índice se refiere a la droga refinada y sus derivados, tales como el crack, oxi y merla-. El mapeo fue hecho por la Unifesp (Universidad Federal de Sao Paulo), con 4.607 personas mayores de 14 años en 149 ciudades de todo el país, de todas las clases sociales y escolaridades.
La psicóloga Clarice Madruga, coordinadora del estudio, señala a las hormonas femeninas, especialmente el estrógeno, como  factor principal de ese cambio en el comportamiento. "Esta hormona refuerza los efectos de la droga, haciéndola más agradable y por lo tanto aumentando su poder de adicción". 
Patricia Hochgraf, coordinadora del Programa de la Mujer Químicadependiente (Instituto de Psiquiatría, Hospital de Clínicas), está de acuerdo en que la evolución de las droga es más rápida entre las mujeres, pero señala otros aspectos destacados para explicar el índice. "Las mujeres tienen algunas características que ayudan a crear esa dependencia mayor, se sabe que el cerebro de las mujeres es más vulnerable. Además, son notoriamente más impulsivas y sufren más por  compulsión que los hombres".
Carlos Salgado, psiquiatra de la ABP (Asociación Brasileña de Psiquiatría), explica que en los ciclos estrogénicos, existe una mayor predisposición de las mujeres para la acción en el medio ambiente, es decir, para hacer más actividades. "Cuando el nivel de esta hormona aumenta, las mujeres se vuelven más impetuosas. Pero la adicción es multifactorial, hay varios factores que explican este resultado: el medio ambiente, la cuestión cultural y el principal, la oferta mayor de la droga". 

Fuente: Urgente24