Importantísimo descubrimiento sobre el Colesterol

Científicos canadienses encontraron lo que podría ser una nueva vía hacia la prevención y el tratamiento de enfermedades del corazón. Todo gracias al descubrimiento de la proteína resistina, secretada por el tejido adiposo, la cual causa altos niveles de colesterol “malo” (LDL) aumentando el riesgo de enfermedades del corazón.


El estudio concluye que la resistina aumenta la lipoproteína de baja densidad en las células de hígado humano degradando los receptores de LDL en el hígado. Como resultado, el hígado queda incapacitado para eliminar colesterol “malo” del cuerpo. Finalmente, los investigadores aseguran que la proteína acelera la acumulación de LDL en las arterias aumentando el riesgo de enfermedades del corazón.
El estudio también explica que la resistina impacta de manera adversa a los efectos de las estatinas, el principal fármaco reductor del colesterol utilizado en tratamientos y prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Este hallazgo seria la clave paraproducir
 fármacos terapéuticos revolucionarios, sobre todo a aquellos que se dirigen a inhibir la resistina y aumentar así la eficacia de las estatinas. 

Fuente: alt1040

Lípidos en las membranas, ¿dónde si no?

La membrana celular es lo que separa lo vivo de lo no vivo. Tan solo unos 3-4 nm… ¿Por qué no es más gruesa? ¿Por qué no más fina? ¿Por qué está hecha de varios tipos de lípidos? ¿Qué tiene eso que ver con mi alimentación? ¿Y con mi temperatura corporal? ¿O cómo el cerebro crea ideas complejas? Para poder dar respuesta, alguna vez, a esas preguntas, hay que conocer uno de los componentes principales de toda membrana: sus lípidos.

Ósmosis
Tomado de Punto Sigma

Y es que constituyen la parte hidrofóbica de la membrana. Juegan un papel de frenar (que no impedir) la difusión libre de agua al interior, reduciendo su velocidad unas 1.000 veces. E impide el paso de moléculas hidrofílicas de mayor tamaño. Eso le da tiempo a la célula para controlar su presión osmótica. Si el agua entrara rápidamente, el simple hecho de comer, de nutrirse, de introducir biomoléculas en la célula sustancias, supondría un riesgo mortal para células como las animales, que no tienen pared. Porque aumentaría la concentración interna (hipertonicidad) y promovería turgencia. Ese retraso en la entrada de agua le da a la célula el tiempo suficiente para adaptarse. Si no tiene pared de algún tipo. Si la tiene, todo esto le da un poco igual

Una de las principales características de la membrana es que ha de ser muy estable. Y lo logra gracias a que su estructura está mantenida por fuerzas que no tienen que ver con lo que ocurra en los medios externo e interno. Por fuerzas de van der Waals e interacciones hidrofóbicas-hidrofílicas. Esa estabilidad le permite cambiar de forma a la célula. Incluso de modos muy extremos y sea cual sea su composición en lípidos.

Hay tres clases de lípidos en membranas eucariotas: fosfoglicéricosesfingolípidoscolesterol (especialmente abundante en las células animales) y otros esteroides (en las plantas llegan a ser el 50% de sus membranas). Los tres son anfipáticos. Pero en las células procariotas no hay colesterol. Y en arqueobacterias no hay esos tipos de lípidos.

En los fosfolípidos importa la proporción de ácidos grasos saturados e insaturados. Afectan a la fluidez de la membrana pues los insaturados disminuyen las fuerzas de van der Waals por razones estéricas (su forma es acodada, no recta).

Entre los esfingolípidos destacan la esfingomielina (con fosforilcolina o fosforiletanolamina como grupos polares) y glicolípidos (con glúcidos como grupo polar).

Los esteroides, por sí solos, no forman bicapas, no forman membranas biológicas. Solo aparecen si están mezclados con fosfoglicéricos o esfingolípidos. Su efecto sobre la bicapa depende de su concentración. Si es alta, ordenan las colas apolares, reduciendo la fluidez. Si es baja actúa como cuña, separando las colas apolares entre sí, aumentando la fluidez. A nivel de las cabezas polares, su efecto es restringir el movimiento.

Prenilación
Tomado de Science Direct

¿Puede haber terpenos en las membranas? Sí, si puede. Pero, por lo que sabemos, su presencia procede de lipropoteínas;  que los portan (o portan algún otro tipo de lípido) para anclarse a la membrana. Y es que para un lípido, soltarse de ella y pasar al agua es complicado…

Los lípidos de la membrana pueden rotar sobre sí mismos y desplazarse lateralmente. Es lo que se llama mosaico fluido. Pero no pueden darse la vuelta espontáneamente y cambiar de cara porque tendrían que pasar sus grupos polares por la zona hidrofóbica (hay enzimas, las flipasas, que sí permiten ese volteo de una cara a otra; y así se logra la asimetría lipídica). Y ese movimiento de difusión lateral es muy rápido. Un lípido cambia su posición con otro vecino 10.000.000 veces por segundo. Lo que le da a la membrana una viscosidad similar a la del aceite. De ese modo, un lípido puede viajar de un extremo a otro de la membrana bacteriana en 1 seg y en 20 seg en el caso de la célula eucariota.

Algunas proteínas y el colesterol parecen frenar la libre difusión de los lípidos, creando zonas más fluidas y otras menos. Agrupando los lípidos en pequeñas “balsas” (también llamadas por su nombre inglés “rafts” o, incluso, microdominios de membrana). De este modo, proteínas con funciones complementarias pueden permanecer agregadas. Más bien, la membrana parece ser un mosaico de mosaicos fluidos.

La visión antigua de un único mosaico fluido ya no está vigente.

Membrana raft
Tomado de Membranas Celulares
Sección de raft
Tomado de NIGMS

El tipo de lípido influye en el grosor de la membrana (las regiones ricas en fosfoglicéridos son más estrechas que las ricas en esfingolípidos, más anchas). Lo cual afecta a la movilidad de las proteínas hacia unas u otras partes. El colesterol hace que las regiones de fosfoglicéridos se ensanchen. Pero las de esfingolípidos no las altera.

grosor de la membrana
Tomado de FASEB

Por otro lado, aunque la membrana es una estructura única, tiene dos caras. Que, habitualmente, son muy distintas en composición de lípidos y proteínas. La interna, hacia el citoplasma (o el orgánulo, si es una membrana interna), y la externa hacia el medio (o hacia el citoplasma, si es una membrana interna). Esto tiene que ser tenido en cuenta, también, para entender la formación de vesículas. Los lípidos con cabezas polares voluminosas tienen un efecto de aplanar la membrana. Las de menor tamaño, en cambio, facilitan su curvatura. Combinando distinto grosor y distinta curvatura en distintas caras, la célula se adapta a todos los cambios de forma. Eso se logra en el Aparato de Golgi al fabricar las vesículas que irán a parar a las membranas.

Recuérdalo cada vez que estornudes. Porque el mucus está formado, fundamentalmente, por proteínas que salieron de la célula en vesículas. Las cuales se formaron gracias a esas propiedades de las membranas.