Somos los verdugos del tiburón por un mal dibujo

En España no se come mucho tiburón. Es verdad, el cazón es un plato típico, pero no supone unas grandes cantidades respecto al resto de peces. Pero los pesqueros españoles son los que más tiburón apresan en toda la UE. Y la UE es una de las flotas que más capturas de tiburón realiza.

Para mí, la pesca más inútil y estúpida de todas las pescas. Finning le llaman. Otros traducimos finning por salvajada sin escrúpulos, por dinero.

Tomado de scoop.co.nz/stories/PA0806/S00085.htm

Capturas a un bicho, le cortas una parte que significa menos del 1% de su cuerpo, y lanzas el resto al mar. Porque te ocupa sitio y no vale tanto.

Para satisfacer las ganas de comer sopa de unos pocos. De los que puede pagarla, porque se considera un plato exquisito. No es raro que te pidan 100€ por un plato de sopa de aleta de verdad.

¡Pues no se come, joder!

Y todo porque las pirámides ecológicas están mal dibujadas. Da la sensación que la cúspide se sostiene sobre la base. Que los depredadores de alto nivel están ahí, arriba, y que sin ellos la pirámide, el ecosistema que representa, sobreviviría. Sólo le hemos quitado un cachito.

Tomado de mundofree.com/zco/mareasrojas.html

Un ecosistema no es una pirámide. Es una red. Y el tiburón participa de muchas interacciones. Si el tiburón desaparece, sus presas aumentan, y las presas de sus presas disminuyen. No es una pirámide a la que le has quitado una guinda. Es una red de la que has cortado nudos. Y por eso se ha vuelto más débil, por eso hay más probabilidades de que se rompa.

Tomado de vi.cl/foro/index.php?act=Print&client=printer&f=120&t=7085

Nunca más volveré a explicar un ecosistema con una pirámide. Nunca.

O mejor. Lo haré y diré por qué está mal.

Vivir a diez kilómetros del volcán

En febrero de 2007 visité Chile. Me enamoró el país. No es fácil vivir en las laderas de los Andes. Especialmente cuando las laderas son estrechas. Hay que tener carácter.

Entre otros sitios, estuve en Puerto Montt y en Chiloé. Llegando allí, en barco, desde Puerto Natales, vi el volcán Chaitén. Entonces dormido, ahora despierto. Despertó en mayo de 2008. Te lo contaba en “Chaitén, la foto, la explicación y nuestro pasado”. Y ahora ha vuelto a lanzar al aire una salva.

Tomado de earthobservatory.nasa.gov/NaturalHazards/view.php?id=36725

Me ha impresionado una cosa de la foto. El río. Y la ciudad de Chaitén al fondo.

El río es un camino de lahares. ¿Que qué es un lahar? Pues una masa de barro muy fluido, un río de tierra que la nieve derretida hace avanzar a gran velocidad. Un riesgo.

Pinche aquí para ver el vídeo

¿Qué puede llevar a la gente a vivir en un sitio arriesgado? Las cenizas y el agua. Porque lo mismo que produce el riesgo, fertiliza la tierra. Y el riesgo sucede muy de cuando en cuando, pero las cosechas son cada año. Chaitén ha dormido 9.000 años. Y después de esto, dormirá otro tiempo. Pero mientras tanto, existe un riesgo.

También ese cauce es un camino para nubes ardientes (flujos piroclásticos se llaman). Gases calientes que se expanden a gran velocidad. Adelantarían a un coche fórmula I sin dificultades. De hecho, se temió, durante el año pasado, que ocurriera.

Estas erupciones pueden aliviar la presión a la que está el magma y reducir el riesgo de erupción del volcán.

Promedios climáticos vs. día a día

Esta es una entrada que probablemente se quedará vieja en muy poco tiempo. Porque se refiere a algo que ha pasado y que quedará borrado por otras cosas que pasen. Va sobre el tiempo meteorológico. El que tiempo que hace y que cada día desaparece para ser sustituido por otro: el del día siguiente.

Recuerda la diferencia entre tiempo meteorológico y clima. Tiempo meteorológico es un concepto de aquí y ahora. Las condiciones meteorológicas que se dan en un lugar y en un momento. El tiempo meteorológico caduca. El clima es una idea distinta. Una idea que trata de arrojar luz, de ayudar a adivinar qué tiempo meteorológico hará mañana. El clima define cuáles son los tiempos meteorológicos más probables en cada estación. El tiempo me dice qué está pasando, el clima trata de adivinarlo (razonadamente, claro está).

El cambio climático consiste en que los tiempos meteorológicos serán probablemente los mismos, pero en otra cantidad y con otra intensidad. Seguirá nevando, pero habrá más días de nieve. O menos. Seguirá lloviendo, pero habrá más días de lluvia. O menos. Y los habrá que caiga mucha agua, y los habrá que caiga poca. Pero cambiará cuántos haya de cada uno. En cada sitio. Porque cambiará dónde nieva, dónde llueve, dónde hace calor y sequía.

Se ha instalado la idea de que el cambio climático nos conduce a un planeta más cálido. En promedio, es cierto. Pero lo que suceda cada día es otra cosa. El cambio climático del promedio es diferente del cambio climático del día a día. El cambio climático del promedio es como mirar un árbol de lejos, y el cambio climático del día a día nos revela los detalles de las hojas al ver el árbol de cerca.

¿Qué dice el cambio climático del día a día? Que habrá más sucesos extremos. Que cuando haga calor, hará más calor. Que cuando haga frío, será frío de los de verdad. Que cuando llueva, lloverá a cántaros. Porque lo que sucede con el cambio climático es que estamos vertiendo más energía a la atmósfera. Y eso facilita los sucesos extremos que te decía. Es verdad que los sucesos extremos relacionados con el calor serán más frecuentes. Pero los relacionados con el frío no van a desaparecer. Porque el calor, mucho calor, va a circular de un sitio a otro. Eso hará chocar masas de aire caliente con masas de aire frío. Más choques y más violentos.

Eso es lo que ha pasado en España durante estos días, en los de la fecha de este post.

Tomado de aemet.es/es/eltiempo/observacion/satelite/masas

Mira también lo que está ocurriendo en Madagascar mientras nosotros estamos preocupados por un invierno lleno de temporales. Dos ciclones. Dos, no uno. A su lado, lo nuestro es pequeñito, pequeñito.

Tomado de earthobservatory.nasa.gov/NaturalHazards/view.php?id=36717

A eso me refería. Más sucesos extremos en más sitios. Ese es el cambio climático del día a día. No el que va a venir. El que ya está aquí. Para quedarse.

Nombres que te sonarán, y quizás te curarán

Hoy nos suena mucho el resveratrol. Hace unos años era un desconocido y hoy tiene una extensa página en la wikipedia en inglés. Y casi cuatro millones de páginas escribiendo “resveratrol” en Google. Está en el vino y ha habido múltiples noticias sobre sus propiedades anticancerígenas.

Hoy viene otro nombre de camino. Silibinina. Hasta ahora un protector hepático ante hepatitis tóxicas. Pero resulta que también es un anticancerígeno potente. Y tiene la ventaja de que ya está aprobado, ya es un fármaco. A veces pasa esto. Que algo es útil, estudiado, aprobado, y luego resulta más útil de lo que se suponía.

Hoy la mencionan menos de 2.500 páginas de Google y, por supuesto, no tiene su apartado en wikipedia.

Tomada de accesspharma.com/prodrax-content.shtml

Veras. Hay un enzima que se llama HIF-1. O factor inducible por hipoxia. Es decir, una proteína que fabrican las células cuando les falta oxígeno y así se protegen. Típicamente, las células de un tumor están siempre en un ambiente hipóxico, con poco oxígeno. Es que con ese ritmo de crecimiento, fuera del tejido en el que deberían estar, con una red de capilares sanguíneos por construir, con masas de células no organizadas, es difícil que el suministro de oxígeno sea suficiente. Y, típicamente, fabrican HIF-1. No parece muy difícil deducir que podría ser posible atacar esa proteína para atacar el tumor. Y es que resulta que en ambientes bien oxigenados, las células tumorales no pueden vencer a los tejidos sanos. De hecho, se desenvuelven bastante mal. Un tumor podría compararse con un órgano mal formado que sólo funciona si otros no funcionan.

¿Adivinas?

La silibinina lo hace. La silibinina bloquea la producción de HIF-1 y provoca que el tumor crezca más despacio, mucho más despacio. Y los doctores García Maceira y Mateo, del Departmento de Cardiología Regenerativa, en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) español, han descubierto cómo funciona, cómo llega a bloquear la producción de HIF-1.

Hoy es un buen día, con la publicación de este descubrimiento. Hoy puede que estemos más cerca de que las metástasis hepáticas puedan frenarse.

Esta entrada va dedicada a mi amiga Pilar, que murió demasiado pronto. Hace ya casi 10 años. Quizá la silibilina le hubiera sido útil. Me hubiera gustado verte envejecer.

El gran cazador

Hubo un tiempo en el que Australia estuvo poblada por una extraordinaria variedad de animales gigantescos. Se han encontrado fósiles de aves no voladoras de 100 Kilogramos de peso, lagartos de 7 metros de longitud, mamíferos excepcionalmente grandes con cierto parecido a los actuales rinocerontes y leones y hasta una tortuga cornuda que alcanzaba el tamaño de un automóvil pequeño. Todas estas especies desaparecieron para siempre hace algo más de 40.000 años.

Otra isla de gran extensión, Madagascar, es considerada en la actualidad un paraíso natural con una fauna única en el mundo. Sin embargo, esta singular riqueza no es más que una pálida sombra de lo que existió no hace tanto. Hipopótamos pigmeos, lémures gigantes y hasta media docena de especies del pájaro elefante, aves de tres metros de altura y media tonelada de peso que ponían huevos del tamaño de un balón de fútbol, habitaron sus bosques y praderas hasta hace mil años.

¿Por qué desaparecieron estos colosales animales? Probablemente jamás sepamos la respuesta con certeza pero, desde luego, existe un sospechoso claro: las extinciones en masa se dieron pocos siglos después de que el ser humano colonizase las islas. Y lo mismo ocurrió en América, donde el 80% de los grandes mamíferos habían desaparecido un milenio después de la llegada del hombre al continente, e incluso en Europa central, donde mamuts y rinocerontes lanudos fueron abundantes durante la última Edad de Hielo.

A pesar de estas pruebas circunstanciales, podríamos pensar que las evidencias que acusan al ser humano no son concluyentes; en el Sudeste Asiático y África siguen existiendo elefantes, rinocerontes y leones, todos animales de gran tamaño que conviven con el hombre. Sin embargo, esta aparente coartada tiene explicación. Estos animales coevolucionaron durante cientos de miles de años junto con nuestros ancestros, los primeros especímenes del genero Homo, y tuvieron tiempo suficiente de aprender a temerlos y evitarlos. Pero los animales que se enfrentaron por primera vez a un Homo con sus facultades cazadoras plenamente desarrolladas, el Homo sapiens moderno, no tuvieron tiempo para adaptarse y fueron aniquilados sin remedio. Y así fue como Australia se quedó sin una sola especie animal más grande que el hombre hasta la llegada del caballo y la vaca.

Los tiempos han cambiado y la evolución cultural que ha experimentado el ser humano desde su aparición en escena le ha llevado a sustituir la recolección y la caza por la agricultura y la ganadería. Eso no quita que la flora y la fauna del planeta estén más amenazadas que nunca, pero sus mayores problemas hoy en día provienen de la pérdida de hábitats, el cambio climático y la contaminación. Al menos a lo que en tierra firme se refiere; sigue habiendo un medio que el ser humano explota valiéndose de sus dotes como cazador: el océano.

Los océanos son el hogar de cuatro quintas partes de la vida que alberga el planeta. No es de extrañar por tanto que, desde tiempos inmemoriales, el hombre haya explotado este recurso, que siempre creyó inacabable. Sin embargo, la enorme demanda existente y el uso de barcos capaces de seguir los bancos de peces con las más altas tecnologías y almacenar en sus bodegas decenas de miles de toneladas han demostrado lo confundidos que estábamos. Nuestros mares se están convirtiendo en desiertos submarinos: en el último siglo la sobreexplotación pesquera ha reducido el volumen de peces de los océanos en un 90%. Y es que cada año se extraen cerca de 130 millones de toneladas de pescado, de las que casi una cuarta parte se vuelve a arrojar al agua nada más realizada la captura. O sea, 30 millones de toneladas de peces muertos que son desechados cada año en los propios barcos por culpa de unas técnicas de pesca no suficientemente selectivas.

Y como la historia del ser humano nos enseña, las primeras especies en caer son las de gran tamaño. Más del 90% de las pesquerías de los grandes predadores pelágicos están prácticamente agotadas. La población del famoso bacalao del Atlántico Norte colapsó en los años setenta y no ha vuelto a recuperarse y algo parecido puede decirse del pez espada y el atún rojo. La situación de este último es tan dramática que la organización ecologista WWF-Adena ha pedido suspender su consumo mientras siga en grave amenaza, un boicot al que se han sumado miles de ciudadanos en todo el mundo y decenas de empresas, entre las que figuran las cadenas de supermercado Auchan y Carrefour.

El atún rojo es un gigante oceánico que puede llegar a pesar 600 kilogramos, más que un caballo, y habita en mar abierto, donde es un depredador feroz gracias a su velocidad de nado y su capacidad de aceleración, mayor que la de un Porsche. Una de sus principales zonas de desove es el Mar Mediterráneo, donde, desde tiempos prerrománicos, se han aprovechado los viajes migratorios de los individuos adultos para pescarlos mediante el arte de la almadraba. Y este mar sigue siendo su principal área de captura pero las técnicas han cambiado y hoy se usan redes de cerco que atrapan bancos enteros de ejemplares jóvenes que luego son engordados en granjas. Y, obviamente, estos ejemplares nunca tienen la oportunidad de reproducirse para mantener la buena salud de la especie. Si sumamos a esto una explotación que sobrepasa en mucho lo que la población de atún rojo puede soportar, tenemos una especie al borde del colapso. De hecho, las pocas almadrabas que quedan han visto como su rendimiento ha descendido a la cuarta parte en los últimos años.Aunque científicos y ecologistas llevan años pidiendo la reducción de las cuotas de captura de atún rojo para que su explotación sea sostenible, las medidas políticas tomadas hasta ahora han sido insuficientes y no han frenado su pesca implacable. El tiempo pasa y enseña pero parece que el gran cazador aún no ha comprendido que las presas no son inagotables.


David Sucunza Sáenz

Categoría: Ciencia, Historia, Biología, Ecología
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eXeLearning, para profesores y alumnos

eXeLearning es un entorno de producción muy útil. Sirve para producir documentos combinando información que tú ya tenías, o añadiendo nueva, o las dos cosas.

¿Cómooooo que qué que qué?

Tomado de exelearning.classy.be/exelearning/wat_is_exelearning.html

Equivale a algo bien conocido por todo docente: el ratito antes de ir a clase. En el que recoges las transparencias, los exámenes que tengas que poner, el vídeo que querías enseñar, las diapositivas, los papeles donde están las anotaciones sobre los contenidos que le ibas a contar a un grupo de alumnos, la tarea para otros, etc.

Bueno, pues eso es lo que hace eXe. En realidad, lo que hace es ponértelo fácil y empaquetarlo. Para que luego tú cojas el paquete (se llama SCORM y tiene una estructura interna un poco compleja, pero eso ahora da igual). Y cuando llegas a clase se lo cuelgues para tus alumnos si tienes ordenadores.

eXeLearning no garantiza resultados. No hace bueno al profesorado si no lo es. Porque los contenidos tienen que:

  • tener una estructura razonable
  • tener un lenguaje adaptado al e-learning
  • incluir información variada en cuanto a formato
  • promover aprendizaje colaborativo
  • promover interacciones
  • permitir el seguimiento antes del producto final

Una buena manera de trabajar con eXe sería preparar una plantilla de calidad, una rúbrica. Que diga qué se prentende. Y luego, que te lo verifique alguien externo.

Te dejo por aquí un sitio donde hay muchos vídeos (hechos por Juan Diego, qué tío!) sobre el funcionamiento de eXe.

Si ya sabes de qué va esto de los SCORM, te puedes bajar uno que integra bastantes de los vídeos de Juan Diego. Y un programita para ejecutar el SCORM. Se llama Reload Player. Es todo muy sencillo, aunque la primera vez cueste (es la única que cuesta).

¿Un consejo? Enseña eXe a tus alumnos y alumnas. Podría ser una manera de evaluarlos. Con los SCORM subiéndolos ellos a Mahara o a un Moodle. Y tú viéndolos y orientándoles. Pero eso de Mahara, otro día.

Fui a ver imágenes y me encontré poesía

Hace buena mañana. Y me gusta la fotografía. Es una lástima que no haya más vidas, una me gustaría gastarla captando imágenes. De Nueva Zelanda, a poder ser. Y vivo en Sevilla, por ahora. ¿Conclusión? Está claro, ir al Pabellón del Perú, a la Estación Biológica de Doñana, donde exponden imágenes de la naturaleza fractal de Doñana.

Lo fractal es algo relativamente fácil de entender. Lo fractal es atender al detalle. Dibuja una línea recta con un boli en un papel. Bien recta, ¿eh? Y ahora, toma una lupa y mira. ¿Es realmente recta? ¿No hay pequeñas irregularidades? Si la vieras con una lupa de mayor potencia, ¿habría algún tramo recto?. Y eso es lo fractal. Las rectas no existen, existen las aproximaciones a las rectas. O a los planos. O, si nos vamos a una realidad física más compleja, al espacio. Pero ese es otro tema.

Tomado de varini.org/02indc/13indcc90.html

En matemáticas, se dice que los puntos tienen dimensión 0, que las rectas tienen dimensión 1, que los planos tienen dimensión 2 y que el espacio tiene dimensión 3. Eso es porque dentro del punto no hay ninguna recta; una línea recta es eso, una línea recta; un plano necesita de dos líneas rectas para quedar definido; y el espacio necesita de tres (mira cualquier rincón de la habitación donde estes y verás las tres rectas del espacio).

Bueno, y entonces, ¿qué dimensión tiene la recta que tú has dibujado? Recta, lo que se dice recta del todo, no es. Un plano tampoco. ¿Entonces? Pues tiene una dimensión entre 1 y 2. Cuanto más recta sea, más cerca de 1. Cuanto más arrugada, más cerca del 2. Tiene una dimensión fractal, porque entre 1 y 2 están los números fraccionarios (los reales también, pero eso es otro tema).

En la naturaleza, nada está exactamente en el 1, o en el 2, o en el 3. En la naturaleza hay cambios constantes, que afectan a las formas. En la naturaleza, ni el punto ni la recta ni el plano ni el espacio pueden sobrevivir. En la naturaleza sólo está lo fractal.

Tomado de armoniafractal.com/

Mira cómo lo fractal barre las rectas. Que son creación humana, y que desaparecen en cuanto son desatendidas. Una recta requiere mucho esfuerzo para mantenerla. Pásate por Google Earth o Google Maps, y busca los Caños de La Carraca. Y verás.

Si vives en Sevilla o cerca, pásate. O pásate por la página web de Armonía Fractal. Son unas cuantas imágenes pero te sabrán a poco. Lo que ocurre es que, de pronto, te encontrarás con la poesía que acompaña a las imágenes. ¿Que no se puede hacer poesía con las matemáticas? Jorge Drexler sí puede.

Una red en cada nodo,
una espiral de espirales.
Las infinitesimales
partes que abarcan el todo.
En cada puntual recodo
del tiempo, todos los tiempos:
el agua, el rozamiento
y a su escala las orillas…
Y el lunar en tu mejilla
a escala del firmamento.

Y que haya quien dice que las ciencias son de ciencias…

Residente digital echa de menos a sus amigos analógicos

Soy profesor y eso me ha hecho digital. Vía Aníbal de la Torre (un lujo trabajar con él) me llega este vídeo. Y lo suscribo.

Pinche aquí para ver el vídeo

Lo encuentro lógico, me disgusta que haya tanto profesorado que esté tan lejos de los alumnos. Lo digital no es una moda. Me enfada que haya quien presume de no ser digital en la docencia, la profesión de la transferencia de la información. Me duele.

Pero la mayoría de mis amigos son analógicos. Los echo de menos a este lado de la brecha. Me parece que varios no vendrán. Y también me duele.

Ser profesor me ha hecho conocer más gente y tener más ideas. Pero también sentirme un poco más solo. Me da un poco de miedo “Denise te llama“.

Hoy quiero volver a mi casa. Mañana estaré bien.

0,2 gramos

Esa es la cantidad de CO2 que ha calculado Google que se gasta en una de sus búsquedas. Lo ha publicado en su blog oficial y me lo ha comentado Juan Diego.

(Aprovecho para contarte que es un lujo tener a un compañero como él. Nunca la brusquedad estuvo tan llena de cariño; nunca las quejas estuvieron tan acompañadas de disponibilidad y de deseos de ayudar; nunca hubo tanta eficiencia, buen hacer y sentido común combinados con tanto miedo a brillar, a destacar, casi pidiendo perdón. Tú también le querrías a tu lado. Es la voz de “Educación Permanente“). :D

A lo que iba. Que han calculado que son 0,2 gramos en cada búsqueda. Y todo por que se ha liado un buen embrollo (que, de paso, le ha permitido a Google publicitar sus iniciativas “verdes”). Unos cálculos que Sunday Times afirma que ha hecho un investigador de Harvard, y que él dice que han tergiversado, aunque continúa afirmando que los servidores de Google tienen, definitivamente, un notable impacto ambiental.

Según los datos de Goggle, habría que tener en cuenta que un buen automóvil emite 140 gramos cada kilómetro. O que esa es la cantidad de CO2 equivalente a la energía que cada persona consume cada 10 segundos.

Según los datos de Alex Wissner-Gross, el investigador, un par de búsquedas consumen tanta energía como hacer hervir una tetera. Curiosamente, comentan en Tech-News que es también el gestor de una página web dedicada a certificar sitios de internet ecológicos, “verdes”.

¿Por mí? Busca sin miedo, busca. Si lo que encuentras te sirve para aprender cómo reducir el consumo de energía, bienvenidos serán esos 0,2 gramos. Si es para cosas inútiles, apaga el ordenador y date un paseo. O vete a hacer deporte. Porque no todo el CO2 producido es malo. El que inviertes en salud o en conocimiento está bien. Muy bien.

En todo caso, cambia tus bombillas si aún no lo has hecho. Que eso sí que gasta, aparte de que lo hagan o no Google y las teteras.

Tomado de potencialmenteverde.wordpress.com/2008/08/22/reciclaje-de-bombillas/