Huevos podridos en las arterias

El NO, óxido nítrico, o más correctamente óxido de nitrógeno (II), es un gas que fabricamos los mamíferos. Y lo hacemos con las células del endotelio vascular.

Sí, el endotelio, ¿te acuerdas? Es la piel interna, la que recubre los órganos internos. Epitelio sería nuestra piel externa, la que estás mirando ahora mismo, y endotelio sería la piel interna. Y si es vascular, pues la piel que recubre el interior de los vasos sanguíneos.

¿Por qué fabricar ese gas en ese sitio? Porque es un gas, pero poco soluble en agua, con lo cual tiene un efecto local, pero amplio en ese lugar. Y porque se une a proteínas y las modifica. Y porque las proteínas a las que se une intervienen en el control de la presión arterial. Así, el NO rebaja la tensión arterial al actuar como vasodilatador. Es más, inhibe la agregación plaquetaria. Que las plaquetas se adhieran a las paredes de los vasos sanguíneos, vamos. ¿Te suena esto? Infarto, aterosclerosis, muerte o incapacidad severa, pérdida de calidad de vida…

Tomado de htajoven.blogspot.com/2009/02/reunion-febrero-3-club-de-revista-1.html

Parece que el NO es un gas al que hay que prestar atención. Y así se viene haciendo desde hace unos 25 años. A él y a la enzima que lo fabrica, la NOS, la Sintetasa de Óxido Nítrico (recuerda que un enzima es una proteína que interviene en nuestras reacciones químicas, acelerándolas). Pues resulta que las personas que tienen hipertensión esencial (que la tienen elevada sin que haya una razón externa evidente, y, además, poco modificable por medicamentos normales), lo que les ocurre, muy probablemente, es que su enzima NOS es ligeramente defectuoso. Fue toda una sorpresa que un gas tan sencillo fuera tan potente. Tanto que a los descubridores de su presencia y papel en el organismo les concedieron el premio Nóbel a Robert Furchgott, Ferid Murad y Louis Ignarro.

Y ahora vamos un paso más allá. Con otro gas. El H2S. ¿No te suena? Abre un huevo podrido y ya verás si te suena. Es inolvidable.

Resulta que han descubierto que, en ratones de laboratorio hay un enzima, llamado CSE, que fabrica el gas, el sulfhídrico. Y ese gas también interviene en el control de la tensión arterial, como vasodilatador. Ratones KO para el enzima CSE tenían una grave hipertensión esencial. Pero no solo eso. El H2S participa en un montón de funciones celulares, como mensajero entre proteínas. Y ratones KO para ese enzima también mostraban un tipo de diabetes.

Conocemos muchas piezas de la máquina celular, o de los tejidos. Entonces, ¿conocemos la máquina? No, ni de lejos. Porque nos falta saber quién se relaciona con quién, quién influye a quién. Imagínate que se sospecha fuertemente que el NO es también un neurotrasmisor (esas sustancias que las neuronas emplean para hablar entre ellas).

¿Quieres ganar un premio Nóbel? Investiga las relaciones, las interacciones. Ya quedan pocas moléculas nuevas e importantes por descubrir. Es la era de conocer las redes moleculares.

Mamuts, virus, hielo, clones

Hay una teoría que cuenta cómo pudieron desaparecer los mamuts, la especie más famosa de la megafauna americana. En esa teoría ejercen un papel conjunto la presión de las poblaciones humanas recién llegadas a América y el cambio climático hacia tiempos más benignos.

O no, o quizá fue otra cosa.

Tomado de francisthemulenews.wordpress.com/2008/08/11/el-tripanosoma-que-mato-a-charles-darwin-o-sobre-el-mal-de-chagas/

Plagas que trajeron los nuevos pobladores. Ya hay un caso bien documentado en mamíferos. Se trata de dos especies de rata de la Isla de Navidad, situada en el Índico. Se extinguieron al verse afectadas por un parásito microscópico (un tripanosoma, un bichito como el que causa la enfermedad del sueño o el mal de Chagas en humanos) que trajeron las ratas negras que venían en barcos europeos. Tardaron menos de una década en arrasar a las especies autóctonas.

La cuestión es que, teóricamente, son posibles las extinciones de especies por protozoos parásitos o por virus o bacterias patógenas. Podríamos pensar que entre perros y humanos hay mucha distancia, que es difícil para un virus afectar a dos especies tan distintas. Pero, en ese caso, deberíamos tener en cuenta que el virus del moquillo de los perros, el del sarampión humano y el de la peste bovina son bastante similares.

Bueno. Sea como sea, los mamuts se fueron y no van a volver. ¿O tal vez sí?

Resulta que se ha logrado clonar ratones a partir de tejidos congelados a -20ºC, especialmente neuronas. Es verdad que la congelación rompe membranas y daña el ADN. Pero se ha podido, transfiriendo ADN remendado a células de rata, receptoras. Multiplicándolas hasta producir una línea de ratoncitos, de clones.

Todo esto lo podríamos hacer con tejidos de mamut.

¡Qué barbaridad a dónde hemos llegado!

CIENCIABLOG 2009-03-25 23:25:00



El acelerador de partículas de EEUU adelanta al LHC
13/03/2009

El acelerador de partículas descubre Egipto
Los científicos del acelerador estadounidense Tevatron acaban de anunciar que han logrado acotar la búsqueda del bosón de Higgs, la partícula elemental que, según la teoría, explica por qué unas partículas tienen masa y otras no. El descubrimiento del Higgs es el primer objetivo del acelerador de partículas europeo, el LHC.
El Tevatron es un acelerador más antiguo y de menor potencia que el LHC, por lo que el descubrimiento del Higgs en él es muy poco probable, aunque el retraso de la puesta en marcha del LHC es un punto a su favor.
El LHC sigue averiado
El físico italiano Enrico Celeghini, que trabaja en la puesta en marcha del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, en sus siglas en inglés), ha confiado en que este acelerador de partículas, el más potente del mundo, pueda ser probado, tras un primer intento fallido en 2008, a finales de este año.
"Es razonable creer que, si no surge algún otro problema, pueda volver a probarse a finales de 2009", ha asegurado Celeghini tras ofrecer una conferencia sobre esta materia en la Universidad de Valladolid (UVA), donde el científico colabora con el departamento de Física Teórica, Atómica y Óptima de la Facultad de Ciencias.
No obstante, el físico italiano, que también es profesor de la Universidad de Florencia, ha afirmado que, a pesar de que hay altas posibilidades de que el acelerador funcione correctamente, "una cosa es que se pruebe y otra, que se tenga éxito".
Primer intento fallido
El Gran Colisionador de Hadrones, un proyecto científico sin precedentes en el que la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, en sus siglas en inglés) trabaja hace más de quince años, se probó por primera vez el pasado mes de septiembre en Suiza, en un intento que quedó frustrado a causa de una gran fuga de helio.
El experimento, en el que trabajan más de 10.000 científicos de decenas de países -entre ellos España-, es un túnel circular de 27 kilómetros de perímetro situado a cien metros bajo tierra bajo una zona fronteriza entre Suiza y Francia, cerca de Ginebra.
Con él se espera dar respuesta a cuestiones tales como qué es la masa y de dónde viene, por qué las partículas tienen masas diferentes o si realmente existe la partícula de Higgs, la única partícula del modelo estándar de la física de partículas que hasta ahora no ha podido ser demostrada, ha explicado Celeghini.
Para ello, por el interior del colisionador circularán a velocidades cercanas a las de la luz y en sentidos opuestos millones de protones, que, al colisionar, recrearán las condiciones que se experimentaron una billonésima de segundo después del Big Bang, el fenómeno que supuestamente dio origen al Universo.
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Los sábados (docentes) al sol

Los sábados suelen ser el día tranquilo de este blog. Apenas llega a las 1.000 visitas diarias. Es casi día de reflexión y no es buen momento para lanzar entradas que luego puedan pasar desapercibidas, tapadas por las siguientes.

Voy a romper esa costumbre mía.

Voy a decir lo que opino de la situación del profesorado con baja competencia digital.

Me preocupan mucho mis compañeros y compañeras CD- (yo también reivindico el derecho a inventar siglas; a partir de ahora CD- es equivalente a “con baja competencia digital”).

Me preocupan mucho, te decía. Porque muchos de ellas y ellos han sido buenos docentes. Y muy probablemente lo siguen siendo. Lo fueron en un tiempo en que la educación era una cosa y se esfuerzan en serlo en un tiempo en el que es otra. Están apabullados por el cambio que se les viene encima y aguantan, tratando de no perder lo que tenían de bueno. Las buenas prácticas educativas y su CD- les pueden dejar fuera de juego. Las buenas prácticas, porque son recogen pequeñas facetas de la educación. Y ellas y ellos no tienen facetas, sino un sistema completo. Que encaja mal en las actuales buenas prácticas, pero que puede haber estado avalado por cientos, miles de personas a las que han ayudado a lo largo de su carrera docente.

¿Tú crees que son malos docentes? Yo no. Creo que los cambios los atropellan. Comprendo cómo se sienten. Jubilados antes de tiempo. Jubilados yendo cada día a trabajar y cada vez más solos. Con alumnos que actúan de modos desconocidos y compañeros con muy pocos puntos en común. Con una administración cada vez más lejana para ellos, con unas leyes que les piden cada vez cosas más distintas a lo que han hecho bien todo su tiempo.

¡Claro que los entiendo!

Tomado de filmaffinity.com/es/film487418.html

Me recuerdan mucho al personaje de Javier Bardem en la película de Fernando León de Aranoa, “Los lunes al sol“. Santa, Un tornero, un buen tornero, un buen profesional de una profesión que ya no existía. Y que se había ido al paro él y su autoestima. Que vive la situación con agresividad y orgullo.

Pero “Los lunes al sol”, que siempre me ha parecido una buena y bonita película, también creo que es algo insuficiente. Creo que desequilibra un poco los personajes. Porque los hay que no salen de esa situación, pero los hay que sí. El dueño del bar, interpretado por Joaquín Climent. Otra cosa que no me gusta es que parece que los personajes no pueden hacer nada por variar su destino. Y no lo creo. No pienso que esté garantizado su éxito, pero tampoco su fracaso.

Pero entender a los docentes CD- no significa compartir. No comparto la actitud beligerante de algunos de ellos que se sienten atacados por los cambios. Y que, puesto que perciben un ataque, atacan. Eso alimenta un conflicto. Un conflicto entre docentes. Que no es real en la medida que los docentes con CD- quieran evolucionar. Pero que es real y doloroso con docentes que se oponen al cambio, que lo rechazan y que lo combaten. Al cambio y a los docentes que actúan de modos distintos a ellas y ellos.

Porque tales cambios no vienen dados por la Consejería de Educación, ni por modas educativas, ni por idas de olla de cuatro gurús. Esos cambios, que los están atropellando, son reales. Son sociales. Es un mundo nuevo.

¿Hay solución? Yo creo que sí. La visibilidad.

No hay que olvidar que la profesión docente se realiza de cara al público, pero oculta al resto de compañeros. Es una profesión pública muy solitaria, en la que unos docentes no ven a otros. Eso significa que, casi siempre que alguien quiere introducir un cambio, no cuenta con un modelo que imitar o con alguien con quien contrastar hechos. Teorías sí, comentarios también, e ideas. Pero ¿hechos, actuaciones? Es rarísimo que eso suceda.

¿Te puede mejorar hacerte visible? A mí me ha mejorado mucho. Y también me ha mejorado que otros se hagan visibles. Me encantaría haber ayudado a alguien haciéndome visible.

Yo tuve suerte. Me compré mi primer PC en 1988 y me largué a lo digital a saco. Navegué por primera vez en Internet en 1995. Y me fui a la red a saco. Adapté mis costumbres y mi forma de vida al cambio que venía antes de que llegara. Todavía sobrevive mi primera página web, en la que monté algo parecido a un blog, aunque haciendo las páginas con código HTML. Escribiendo cada línea.

Yo tuve suerte y me pegué una paliza de trabajar. Fueron muchas horas.

Creo que la visibilidad es clave. Y creo que la visibilidad tiene su herramienta: el blog.

Entiendo las protestas, la incomodidad de mis compañeras y compañeros CD-. Pero quiero que ellos entiendan que los CD+ llevamos muchas horas de trabajo encima. Más que ellos, puesto que hemos tenido que hacer lo mismo y tratar de ponernos al día con nuevas formas. Hemos tenido que convertirnos en digitales sin dejar de ser buenos docentes. Necesito que entiendan que, llevar muchos años dando clase no es sinónimo de buen docente. Nunca lo ha sido. Necesito que entiendan que un profesor, recién aprobado, con relativamente poca experiencia, les puede enseñar mucho (n la medida en que se haga visible, eso sí). Necesito que entiendan que aprender de otros no es un demérito. No lo es. Aprender de otros es una suerte. Necesito que entiendan que está bien hacerse visibles, recibir críticas mirar a otros que son visibles.

La alternativa es una lenta y dolorosa jubilación. Y un profundo conflicto entre docentes, y entre docentes CD- y alumnado.

Hay una oportunidad estupenda con la iniciativa de PRoFeBLoG. EABE09. No es necesario ser un bloger para estar allí. Sólo es necesario querer hacerse visible. Aprender de otros y ofrecer lo aprendido, admitiendo críticas.

Y es que tener un blog no es del todo sinónimo de visibilidad. Debe existir esa voluntad de incorporar la crítica y la discrepancia a la vida. Que he sufrido yo algún ejemplo de docente con blogs de aula incapaz de gestionar la discrepancia (ni él ni sus alumnos). Y que alguna vez me he pasado yo en las respuestas.

Te lanzo la idea de visibilidad, la de crítica y autocrítica (cooperación) y la de EABE09.

Ya no puedo hacer más. Hasta aquí llego.

La cara amable de las medusas (algo bueno tenían que tener)

Hay un problema serio en los ecosistemas marinos. El círculo depredador. Resulta que los peces adultos comen medusas, pero las medusas comen larvas de peces. Es la guerra.

Esa situación es potencialmente inestable. Los peces ganan, habitualmente, lo cual mantiene las medusas a raya. Pero si retiras muchos peces (mediante sobrepesca, p.ej.), el número de medusas crece, lo cual reduce el número de peces, lo cual aumenta el número de medusas, lo cual aumenta el número de peces…

Lo del colapso de los ecosistemas marinos no es una broma, como te contaba en “Resiliencia y resistencia“.

Así que debemos temer a las medusas (y a sus picaduras).

¿O no?

Bueno, a muchas sí. Los venenos más potentes, los mecanismos de inyección más potentes… y la inmortalidad.

No sé si me he explicado. La inmortalidad.

Tomado de biology.unm.edu/ccouncil/Biology_203/Summaries/SimpleAnimals.htm

Las medusas no deberían considerarse animales primitivos. Son animales sencillos. Con órganos de los sentidos, sistema nervioso y células musculares pero sin esqueleto (que forman círculos, como te contaba en “Dónde enganchar un músculo” y en “La importancia de la simetría“). Una cavidad digestiva con forma de saco (una única abertura que funciona como boca y ano, lo cual no es muy eficiente). Y cnidocitos (sí, esas células urticantes, que pican, de las que te hablaba en “40.000g” y en “La aguja, la jeringa y la pistola“).

Definitivamente, las medusas (perdón, mejor les llamamos cnidarios) son poco más que un saco armado con dardos y con una cierta idea de hacia dónde va.

El saco puede estar boca arriba y rodeado de cal, fijo al suelo marino. Entonces le llamamos pólipo (como los corales). O puede estar boca abajo y flotar. Y son las medusas. Los pólipos se pueden desprender de sus esqueletos y nadar libres. Ya tienes una medusa. Que es la forma de vida capaz de reproducirse y dispersarse. Puesto que sabe nadar, puede viajar. Y, después de reproducirse, se deshacen, mueren.

Parecen animales muy sencilos, ¿no? Pero, al menos una de ellas, sabe hacer algo especial. Sabe morir y volver a vivir. Sabe reproducirse y luego, en vez de morir, cambiar, volver a pólipo, a coral.

Tomada de freethoughtsociety.wordpress.com/2009/02/13/can-we-live-forever/

Quédate con este nombre: Turritopsis nutricula.

Y con este fenómeno: transdiferenciación. Un proceso por el que un tipo de célula, capaz de hacer unas funciones, y sólo esas, se convierte en otro tipo de célula, que ejecuta otras tareas y tiene otra forma. La verdad es que la transdiferenciación no es rara. Lo que es raro es que sea cíclica, como en Turritopsis. Esa transdiferenciación, ese pasar una célula de una forma y función a otra forma y función una y otra vez, ese convertirse de pólipo en medusa y de medusa en pólipo, la convierte en inmortal.

Turritopsis no tiene por qué morir. Y no lo hace. Eso es una esperanza para nosotros. La muerte no es algo consustancial a la vida. Queremos mirar las células de Turritopsis y comprobar cómo hacen sus cambios, su transdiferenciación. Por si nosotros pudiéramos.

Y por favor, que no vengan fundamentalistas a decir que la inmortalidad no es designio divino. A ver si no morirse va a ser pecado… Algunos son capaces.

El error y el acierto, y las tareas para que ambos convivan

En la educación, desde pequeñitos, criamos a los alumnos en el acierto. Les contamos qué está bien, qué es lo correcto, cómo es el mundo. Como si nunca se hubieran cometido errores. Como si los errores no fueran parte del camino.

No educamos para analizar el error y aprender de él, sino para no cometerlo, para repetir aquello que es seguro.

Es verdad que acertar es parte de nuestra naturaleza. Asegurar y tener miedo de equivocarnos es una adaptación al medio muy importante. Pero experimentar, ser curioso, ver qué ocurre, también.

Nuestro sistema educativo está desequilibrado respecto al error. Y se puede equilibrar perfectamente. Mediante tareas orientadas a competencias. Mañana te prometo contarte algo de tareas. Y de cómo creo que te deberían evaluar en cualquier institución educativa, desde colegio a universidad, pasando por instituto.

Y no voy a decir mucho más porque Javi Peláez, de la Aldea Irreductible lo ha contado muy bien. ¡Pedazo de blog! Visítalo, por favor. Visita lo que el quiere contar del error.

Un curita habla de medicina, como si supiera (qué pesados)

Hay un curita llamado al que le gusta que le llamen Benedicto XVI. Y habla del sida. No sabía que fuera médico. Dice que no se resuelve con preservativos. Y sí con sus valores. Que incluyen un uso patológico de la sexualidad.

Hay que tener cuidado. Si te inmiscuyes en un tema que no es el tuyo (la medicina) y hablas con pretensión de autoridad, es justo sufrir lo recíproco. Qué cualquiera hable de lo tuyo (la fe), y sufras su autoridad.

Tentado estoy. Pero no voy a caer tan bajo como tú, curita. Porque respeto a los que creen. Aunque no entiendo cómo es posible que eso ocurra. En fin, yo soy del Atleti, que es casi como ser religioso, así que tengo que respetar a los que creen.

Eso sí, me encantaría que existiera el infierno. Para que vayas por los daños, por las muertes que tus palabras, curita, pudieran causar.

Tonto.

Y seguirás siendo tonto mientras hables de medicina sin estudiar medicina.

Gente, usad vuestra sexualidad como creáis conveniente. O no la uséis si no os sentís preparados o no lo deseáis. Pero si hacéis uso de esa faceta de la personalidad, de esa estupenda faceta de la personalidad…

¡¡¡¡joder!!!! TOMAD PRECAUCIONES.

Tomado de fluvium.org/textos/sexualidad/sex59.htm

A no ser que seáis tan tontos como el curita ese. Luego, si os pasa algo malo por haber hecho caso a ese hombre que dice que es bueno, no os quejéis. Porque quien dice eso no es buena persona.

Porque quien dice eso, con pretensión de autoridad, es tonto. O malintencionado. O loco.

Mínimo cambio para mejorar máximos fármacos (parece)

El deuterio es un isótopo del hidrógeno (hay otro, que es el tritio, pero de ese no hablamos hoy). Eso quiere decir que son iguales en número de protones y en número de electrones, pero no en número de neutrones.

En otras palabras, se comporta como el hidrógeno, se une a las mismas moléculas que el hidrógeno. Sólo que pesa un poquito más que el hidrógeno.

Tomada de thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0226-01/capitulo5af.html

¿O no se comporta exactamente igual? Pues no, no se comporta lo mismo del todo. Resulta que los enlaces que forma el deuterio son más fuertes que los que forma el hidrógeno. Ten en cuenta que el hidrógeno es importantísimo en biología. Porque forma puentes de hidrógeno, que es el velcro de las moléculas. Recuerda que los puentes de hidrógeno son enlaces muy débiles, pero muy numerosos. Su fortaleza está en la suma, no en cada uno. Y si sustituyo el hidrógeno por el deuterio, tengo moléculas mucho más estables, que se rompen mucho más difícilmente.

¿Te imaginas un fármaco así? Se degradaría más lentamente. El cuerpo lo eliminaría más despacio. Actuaría más tiempo. Requeriría tomar menos dosis.

Fármacos “pesados”, con isótopos pesados.

Y parece que, en algunos casos, al menos por ahora, funciona.

Pudiera crear una nueva generación de fármacos, con duraciones más largas en el interior de cuerpo. Y con duraciones variables, en función del número de deuterios que se hayan incluido. Más o menos, según interese.

El asesinato de Jesse James, la Historia, las alucinaciones colectivas y la rehabilitación de los traidores

(Reflexiones sobre El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, 2007)

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford es una película que nos habla de la Historia y de la verdad. O, más bien, de la relación que debe establecer la disciplina histórica con la verdad. Ya que la película nos enseña que en cada época coexisten dos verdades igual de auténticas: la verdad de los hechos y la verdad inventada. La Historia, que asume el papel del narrador omnisciente, se encarga de contarnos la primera. Pero raramente presta atención a la segunda, que el espectador lejano tiene que deducir: la percepción popular, distorsionada, de aquellos mismos hechos. Algo que tuvo existencia histórica, y que a la postre resultó determinante en los acontecimientos que muestra la película, puesto que ocasionó el final de su otro protagonista, Bob Ford.

Considerado un traidor y un cobarde por sus contemporáneos, él estaba convencido de merecer el título de justiciero. Después de ser quien más había adorado a Jesse James, fascinado por su potente magnetismo (aura que evoca a la perfección Brad Pitt), decidió matarlo después de darse cuenta de que tan sólo era un asesino paranoico. Y a la misma conclusión, que Robert Ford se comportó como un justiciero, asumiendo grandes riesgos y tras un largo dilema moral, a idéntico convencimiento llega el espectador, persuadido de ello por la voz omnisciente en off que glosa y va enunciando la vida de los personajes. La película desvela los errores en los que se basó el culto popular hacia la figura de Jesse James, papel desmitificador que ha asumido en buena medida la Historia. Al espectador sólo le está permitida una duda, en todo caso: si la conducta de Bob Ford no se debió en parte a una causa reprobable, su afán de notoriedad, el mismo que en un principio le había llevado a solicitar el ingreso en la banda de los hermanos James.

A través de un episodio concreto y famoso, del que la versión más extendida ha sido precisamente la distorsionada por el mito popular, la película consigue demostrar la coexistencia en todo momento de dos verdades, la que corresponde a una reconstrucción exacta de los hechos y la inventada. La Historia debe tener en cuenta las dos en cualquier aproximación a otra época, ya que los hechos efectivos alcanzaron una distinta repercusión, dieron lugar a diferentes consecuencias, según la diversa percepción que de ellos tuvieron sus contemporáneos. De otro modo, si se contenta con establecer los acontecimientos sin esclarecer un fenómeno de mayores dimensiones, la patraña colosal urdida a partir de los mismos de la que se convirtieron en cómplices, voluntarios o involuntarios, infinidad de personas, el historiador corre el riesgo de incurrir en el reduccionismo y destruir el propio objeto de estudio.

A pesar de resultar muy efectiva a la hora de mostrar el haz y el envés de la realidad histórica, conviene advertir de que la película se separa en algunos aspectos de la estricta fidelidad a los hechos a fin de resultar más aleccionadora, más demoledora en el contraste entre la verdad verídica y la verdad inventada. Y lo hace en algo crucial: Bob Ford no acudió a la policía para entregar a Jesse James y denunciar a los miembros de la banda que vivían con él en casa. Fue apresado por la policía a continuación del tiroteo en el que mató a Wood Hite para salvar a su amigo Dick Liddel. Una circunstancia suficiente para convertir al antagonista de Jesse James de pretendido héroe, como sugieren el montaje de la película y el propio título (que prefiere el digno Robert al diminutivo, devaluatorio y nada épico Bob), suficiente para convertirlo, repito, de pretendido héroe en completo traidor, una vez despojado el crimen del desengaño como móvil pasional. Tal transformación haría aún más comprensible, al mismo tiempo, el desprecio que dedicaron sus contemporáneos a Robert Ford y el culto popular que recibió Jesse James una vez muerto, un espectacular fenómeno de alucinación colectiva digno de ser estudiado.

Una apostilla tal vez no ociosa. En la película Jesse James recuerda en ocasiones a Jesús de Nazareth. Tiene una personalidad arrebatadora, que cautiva a quienes están con él, y resulta amable y sabio cuando no tiene sus accesos de paranoia. Hay además otro rasgo que contribuye al paralelismo: el nombre de Jesse.

Bob Ford y Jesse James, al igual que Pat Garrett y Billy The Kid, que Teseo y el Minotauro, que el propio Judas y Jesús, escenifican una historia eterna (asociación que debo a la lectura de la obra de Samuel R. Delany, La intersección de Einstein). El modelo que repiten tan variopintos episodios es el tema del traidor y del héroe, tal y como lo bautizó Jorge Luis Borges.

¿Estuvo desengañado Judas con Jesús? ¿Quién más cercano, quien más cerca de la idolatría hacia la persona de Jesús de Nazareth, que uno de sus doce discípulos? Debajo de una de las traiciones más famosas se esconde un enigma capaz de suscitar gran interés. Rehuyendo tales disquisiciones, Jorge Luis Borges, tan aficionado a las paradojas, propuso una reinterpretación herética del Mesías que dejaba a salvo la redención divina. Un artificio narrativo que vuelve a enfrentar al espectador con el motivo de estas líneas: la compleja relación entre los acontecimientos y los relatos elaborados a partir de ellos por la posteridad.

Jesús Ruiz Pérez

Categoría: Historia
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