Factores clave en educación (yo también quiero opinar)

Resulta que cada vez que se habla de educación, de cómo arreglarla, de cómo mejorarla, se tocan muchos palos. Te paso una lista de cosas que he oído que serían claves. Todas ellas claves. Y seguro que lo son.

  • Contenidos
  • Competencias
  • Formación del profesorado
  • Implicación de las familias
  • Gasto público
  • Ratio
  • Incentivos para motivar y lograr mejores resultados

Seguro también que me he olvidado de muchas. Todas ellas clave. Todas ellas imprescindibles. Pero, si me permites, creo que yo también tengo algo que opinar, algo que añadir a esa lista. Pero antes, te dejo este vídeo. Míralo, por favor, antes de seguir.

Pinche aquí para ver el vídeo

No oigo hablar mucho de emociones a los actores de la educación. No estaba en la lista anterior. Y para mí, sin emoción no hay educación. Para mí, emoción es algo más que motivación. Emoción es algo profundo y muy, muy poderoso, que surge de una relación comunicativa. Emoción es antesala de la memoria y de querer aprender más. Emoción es algo que te ayuda a recordar y a querer hacer.

Si el vídeo no te hace pensar que la emoción debe incluirse entre los factores clave de la educación, y en un puesto muy alto, he fracasado. Porque no he sabido transmitirte la idea. Que la emoción tiene el poder de llevarte donde quieras.

P.S. Lo único que no me gusta del vídeo es que me queda la incertidumbre de si alguien lo aprovecha para un mensaje religioso. Si son los autores, el Team Hoyt, los que lo han elaborado así, pues estupendo. O si es con su permiso (¡qué gente más admirable!). Estupendo de verdad, porque cada uno hace con su imagen lo que desea. Y el mensaje religioso en sí no es algo negativo. Si no, me parece de muy mal gusto editar un vídeo de otros. Cuando me aclare esta incertidumbre te digo. O si tú sabes, cuéntame.

Desfile de Planetas

Con la llegada del solsticio de junio el cielo de Buenos Aires y del resto del país presenta una caravana planetaria observable a ojo desnudo –sin necesidad de aparatos especiales–. Las vedettes (Saturno, Júpiter, Marte, Venus y Mercurio) se muestran para saludar la llegada del invierno y el cumpleaños del autor de esta nota.

SIMULACION DE COMO SE VERAN SATURNO Y REGULUS, ENTRE EL 20 Y EL 23 DE JUNIO, A LAS 19.
Por Mariano Ribas


SATURNO A LA VISTA
El desfile abre con el “solitario” Saturno, el más apartado del lote. Al comienzo de las próximas noches –incluyendo la de hoy– el planeta anillado estará colgado en el cielo del Norte: hacia las 7 de la tarde, estará a 45 de altura sobre el horizonte. Su color amarillento suave, y especialmente su notable brillo –superior al de cualquier estrella de la zona– lo harán fácilmente identificable.
La única posible “competencia” de Saturno, en ese parche del cielo, es la azulada estrella Regulus, la más notable de la constelación de Leo. Pero Regulus no brilla tanto como Saturno, y se ubica unos cuantos grados más “abajo”

ASOMA EL GIGANTE
Pasada la hora de la cena, y ya con Saturno volcado decididamente hacia el Oeste, todo estará listo para la aparición del “Rey de los planetas”. Júpiter asomará por el horizonte del Este-Sudeste poco después de las 10 de la noche. Sin embargo, para verlo bien, habrá que esperar a que gane altura: hacia la 0.30, el gigante ya estará a unos cómodos 30 sobre el horizonte del Este será el objeto más brillante de todo el cielo
Venus y Marte
Bien juntos. Durante los próximos días, los dos planetas más cercanos a la Tierra saldrán hacia las 4.30 de la madrugada por el Este-Noreste. Y a las 6 de la mañana, todavía con noche totalmente cerrada, ya se habrán despegado lo suficiente del horizonte como para empezar a verlos bien a simple vista. Venus no necesita referencia alguna: es el famoso “lucero”, una verdadera antorcha cuatro veces más brillante que el mismísimo Júpiter.

MERCURIO Y EL AMANECER
Pero falta uno. El más difícil. A las 7.15 de la mañana, Venus y Marte estarán bastante altos sobre el horizonte del Noreste (a 30). Partiendo de ellos, y bajando la mirada en diagonal hacia donde comienza a sugerirse la salida del Sol, tropezaremos con un punto de luz moderadamente brillante: a 10 grados sobre el horizonte estará Mercurio. Tres planetas en un solo golpe de vista

Se vienen las primeras noches del invierno. Y con ellas, planetas observables a simple vista. El largo desfile arrancará al anochecer, y terminará poco antes del amanecer. Algo que –ya que estamos despiertos– vale la pena esperar: en los próximos días, en Buenos Aires y alrededores, el Sol saldrá (con diferencia de segundos) a las 8.01. Un esperado alivio tras una larga, fría y emocionante jornada de silenciosa contemplación de esos mundos vecinos.

Más fácil el cáncer que la infección

Dos noticias que salen casi a la vez en BBC Health (un servicio muy recomendable de noticias sobre salud). Una habla de Staphylococcus aureus multirresistente (más conocido por sus siglas MRSA). Otra, del cáncer de próstata. Una es mala, la otra es buena. Una habla de salud colectiva y la otra de salud individual. ¿Adivinas cuál es cuál? Eso sí, ambas hablan de problemas que pueden matar con alta probabilidad. Porque una infección con MRSA no es nada trivial.

Mordedura de mascota

Fuente: http://tinyurl.com/npdbuk

La noticia referida a la bacteria plantea que existe el riesgo de que las mascotas como perros y gatos sean una vía aprovechada por el patógeno para transmitirse. Los mordiscos, no las mascotas en sí, no vayamos ahora a lanzar una campaña histérica contra la existencia de mascotas. En realidad, lo que ocurre es que los perros y los gatos nos pueden pasar el MRSA si previamente se lo hemos pasado nosotros a ellos. El MRSA es un agente muy frecuente. Es posible que tú hayas estado en contacto con él. Y que te haya causado una faringitis, o una amigdalitis. Lo normal es ganar. Nuestro sistema inmune está diseñado para ganar a diario. ¡Hombre! A veces empieza a perder y ahí es cuando necesita ayuda. En forma de antibióticos.

Pero hemos usado fatal los antibióticos. De pena. Te cuento, otra vez, hasta hacerme pesado, por qué. Los hemos usado, no para curar, sino para poder seguir yendo al trabajo. De hecho, los tomamos al primer síntoma y sin prescripción médica. Cuando uno enferma, no enferma en el primer síntoma, sino mucho antes. La mayor parte de las veces se debe a que nuestro cuerpo no está tan bien como creemos, no nos hemos cuidado bien, nos hemos excedido, y las defensas lo tienen un poco más difícil para hacer lo que hacen habitualmente y bien. El mejor antibiótico es una buena vida, con alimentación sana, sol en cantidad justa (recuera el papel de la vitamina D), sueño que no falte, poco estrés térmico (que no haya contrastes bruscos de temperatura vamos), bien hidratados, ejercicio suficiente (que suele ser mucho, muchísimo más de lo que hacemos habitualmente, y a diario).

Como todo eso no ha ido bien, hemos tenido que tirar de medicinas que nos ayuden a curarnos.

Mecanismos de resistecia bacteriana a antibióticos

Fuente: http://tinyurl.com/mjqu6j

Pero las bacterias ya cuentan con eso. Están acostumbradas a vencer retos de esa clase, sustancias químicas que les limitan el crecimiento o impiden su supervivencia. Apuestan por el número. Son tantas que alguna aguanta más que las demás. Y esa tiene descendencia. Puede que no mucha y que lo pasen mal, pero no existe el fármaco capaz de erradicar una bacteria (sin matar todo lo demás de paso, quiero decir). Y puede que esa bacteria que le fue mal, pero que aguantó, tenga una bacteria hija que aguante un poco más, la cual tendrá otras muchas, entre las que habrá alguna que mejore a su madre y a su abuela. Y así, hasta que las bacterias anulen la acción de la sustancia que tomábamos para protegernos.

¿Cómo se ha llegado a eso? Pues porque hemos ligado antibiótico a síntomas. ¿Hay síntomas? Me tomo el antibiótico. ¿Desaparecen los síntomas? Dejo el antibiótico. Como si las bacterias hubieran desaparecido. Y no lo han hecho. En todo caso, su número ha bajado tanto que ya no causan síntomas, pero están ahí. Y el cuerpo, el sistema inmune, sin ayuda de antibióticos, no puede con ellas. ¿Dejo el antibiótico antes de tiempo? Pues vuelven a crecer. Y te recuerdo que son supervivientes de las primeras dosis. Es decir, que aguantaron algo más que otras que ya murieron.

Así es como se genera una resistencia.

Y esa bacteria puede pasar a otra persona. En la que, como su cuerpo está bien, su sistema inmune lucha y gana. No le causa enfermedad. Pero, tal vez, no elimina del todo a la bacteria.Y se la lleva consigo de paseo, a otros sitios. Donde pasa a otra persona. O a un perro o a un gato que forman parte de nuestra comunidad. Y así hasta que llegue a alguien que se encuentre débil. Los perros y los gatos plantean más riesgo que una persona porque pueden morder e inocular bacterias en los tejidos afectados por el bocado. Y, si entre esas bacterias se encuentra MRSA, el problema puede llegar a ser mortal, pues los dientes actúan como jeringas que transportan las bacterias hacia el interior de nuestro cuerpo, sobrepasando las primeras barreras de las defensas.

Como puedes ver, la enfermedad infecciosa es un problema de responsabilidad social. Tomar bien los medicamentos es algo fundamental, por ti, sí, pero también por los otros que te rodean.

La otra noticia habla del cáncer de próstata. Uno de los grandes asesinos, junto con el de pulmón, el melanoma, el de mama y ovario, y el de digestivo. Han encontrado un fármaco que actúa de un modo muy bestia. Hace que tumores avanzados, grandes, inoperables porque tendrían que quitar tanto tejido sano que sería un problema muy grave, hacen que esos tumores se reduzcan de tamaño. Mucho.

No se trata de un fármaco nuevo, sino de uno ya conocido, pero que se aplicaba a otras cuestiones. Se llama ipilimumab. Sí, sí, ríete del nombre. Si eres varón, es posible que te salve la vida en algún momento (aunque la verdad es que es uno de los nombres más idiotas que he oído). Y es que el cáncer de próstata afectará a uno de cada seis hombres a lo largo de su vida. Inicialmente era un anticuerpo monoclonal destinado a potenciar el sistema inmunológico y mira por dónde se carga células tumorales de la próstata. Pero muchas. Y muy rápido. Tanto que, aunque los resultados sólo han sucedido en tres pacientes de un estudio, ha pillado por sorpresa a los médicos. Porque se parece mucho a una curación.

Dr Michael Blute, study leader and the surgeon involved said: “I had never seen anything like this before. I had a hard time finding the cancer”.

Un cáncer es algo distinto de una infección, aunque hay puntos comunes. Es verdad que en ambos se desarrollan resistencias a los fármacos. Porque si un fármaco no mata a todas las células tumorales, las que sobrevivan tendrán descendencia a la que el fármaco atacará menos. Como te contaba con las bacterias. Pero un cáncer es un fenómeno indiviudal. No contagias ni te contagian. Cómo te comportes con la medicación es cosa tuya. Y las resistencias son menores, porque las células están descontroladas en su reproducción, no porque estén seleccionadas en entornos llenos de sustancias químicas que las pueden atacar, como ocurre con las bacterias. Un cáncer sucede cuando las células se olvidan de cooperar. Una infección es, por el contrario, una lucha entre especies que tienen que luchar y que habitualmente no cooperan (¡cuidado, que aquí hay excepciones, pero eso te lo contaré otro día!).

Por eso tenemos más esperanzas de evolución futura positiva con los tumores. Porque poco a poco les estamos comiendo terreno. Desde hace años, aunque el cáncer aumenta (por nuestro estilo de vida, y ese es otro punto común con las infecciones), también aumenta el porcentaje de gente que sobrevive. Mueren más porque hay más cáncer, no porque haya peores resultados. Y es que cada año sobreviven más personas a los tumores. Y no cesamos de avanzar. No es infinito ni mucho menos el número de genes que se averían para conducir al cáncer. Ni las células cancerosas tienen comportamientos impredecibles. La muerte, en el cáncer, procede más bien del desconocimiento que aún tenemos de la enfermedad. Cuando aprendamos más de estilos de vida saludables, de mecanismos de proliferación celular de tumores, y de fármacos, el cáncer irá retrocediendo.

Sin embargo, con las infecciones no pasa eso. Las conocemos bien, sabemos cómo ocurren y cómo vencerlas. De hecho, nuestro cuerpo las vence todos los días. Y es verdad que ha habido una época histórica muy buena, que se inició cuando pillamos a las bacterias por sorpresa, a contrapié, con los antibióticos. Pero se han ido acostumbrando, generando resistencias. Y cada vez vamos a peor. Los fármacos que tenemos nos sirven cada vez menos. Volvemos a una época en la que luchábamos con las bacterias sólo con el sistema inmune. Pero empeorado porque hoy hay muchas más bacterias y mucha más oportunidad para infectarse. Claro… ¡Hay más gente!

Nos da más miedo el cáncer que una infección. Es probable que a los habitantes del siglo que viene les ocurra al revés.

We the people (nosotros, la gente)…

Dice @wundermas:

We the people, are now a global community. We care about each other. We want to help each other. We are not like corporations. #iranelection

Te lo traduzco si lo necesitas.

Nosotros, la gente, somos ya una comunidad global. Cuidamos unos de otros. Queremos ayudarnos. No somos como las empresas #iranelection.

Si puedes, reproduce la frase. O dísela a alguien. Ponla en tu blog, en tu facebook, en tu tuenti. A mí me ha llegado y yo la paso. A ver hasta dónde la podemos hacer ir. Porque hace un par de siglos, hubo gente que dijo esto mismo. Y redactó, empezando también por “We the people…” la primera constitución democrática de la historia. Hemos avanzado, pero aún nos queda camino, como demuestra el problema “interno” de Irán. No lo desatiendas. Sïguelo. Es gente como tú y como yo. Preocúpate por ellos.

Sobre la elecciones iraníes, te dejo este enlace. Tiene algo que me ha llamado la atención mucho. La mezcla explosiva, inesperada, que ha supuesto tener a mujeres encerradas en casa, pero con conexión a internet. Solo una pega a ese excelente análisis, y es el error en la traducción del like al final.

Casi tan complejo como un elefante (o más)

Que una bacteria sea más simple que un elefante no quiere decir que sea simple. Sólo quiere decir que es menos compleja que algo muy complejo. Pero las bacterias están muy distantes de ser simples. Incluso podríamos estar equivocados. Y ser las bacterias más complejas que un elefante en algunos sentidos.

Diversidad bacteriana

Fuente: http://tinyurl.com/mnwe96

Para empezar, toman decisiones tras haber obtenido información del entorno. Para seguir, su diversidad es enorme. Entre dos grupos de bacterias puede existir tanta distancia genética como entre un animal y una planta. No, definitivamente, una bacteria es algo más que enzimas empaquetadas.

En primer lugar, hay una considerable organización subcelular, que comienza en el material genético y se propaga a toda la célula. No se puede considerar simple a un organismo que tiene material genético, que tiene que expresarlo, que tiene que copiarlo y que tiene que replicarlo con fidelidad para tener descendencia. Y luego dividirse en dos. No, definitivamente, eso no es ser simple.

Cromosoma bacteriano

Fuente: http://tinyurl.com/lmeok5

El cromosoma bacteriano es una de las estructuras más visibles de este tipo de células. De hecho, en algunos sentidos es bastante más complejo que los cromosomas de un elefante. O que los tuyos o los míos. Está enormemente empaquetado en un muy pequeño espacio. La longitud de los 4,3 millones de pares de bases de E. coli significan, estirados, 1,8 mm. Lo que es una barbaridad comparado con las 1-2 micras, lo cual es 1.000 veces menor. ¡Eso es MUY MUY empaquetado! Para compactar toda esa estructura se necesitan herramientas. Y las bacterias las tienen: topoisomerasas. Unas enzimas especiales, muy especiales. Propias de ellas y no de las células eucariotas. Que ayudan a plegarse al ADN y le sujetan otras proteínas que así lo mantienen.

Además, es circular y de él salen múltiples bucles, que son sus regiones activas. Ocupa una región más o menos central. Que no está separada del resto por una membrana, aunque sí que hay una clara diferenciación entre ese lugar y el resto del citoplasma, y eso se corresponde con una segregación metabólica, con procesos que allí no ocurren y con procesos que sólo allí ocurren. Y es mantenido en su sitio por un sistema de citoesqueleto.

¡Y sí! Las bacterias tienen citoesqueleto.

¿Cómo sabemos todo esto? Por nuevas técnicas, como la fluorescencia microscópica o la fusión con proteínas fluorescentes. En ella, se modifica un gen para que la proteína que expresa tenga una parte que emita fluorescencia y así poder seguirla por toda la célula. ¡Es una técnica dinámica!

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De hecho, gracias a esa técnica, hemos descubierto que las proteínas grandes no se mueven por difusión libre en bacterias. Cuando son superiores a 400 kDal. Por tanto, y como veremos después, debe haber motores que trasladen de un lugar a otro grandes complejos proteicos. Citoesqueleto, vamos.

Pero hasta ahora te hablaba de estructura. Y donde las bacterias son enormemente complejas es en su fisiología, en su funcionamiento.

El ADN es el protagonista de los procesos bacterianos. En eucariotas, lo que le ocurre al ADN define el ciclo celular. Que en el caso de las bacterias es más un concepto que una realidad. Mucho de lo que hace el ADN lo hace todo a la vez. No ocurre como en eucariotas, que separan procesos. Un cromosoma bacteriano se replica, transcribe, separa y repara todo a la vez. En diferentes regiones, eso sí. Y todo ello con la ayuda de, otra vez, citoesqueleto. En concreto, un citoesqueleto similar al que se responsabiliza de la mitosis en eucariotas. Una factoría de replicación (con polos en las células y con ya algunas proteínas actoras implicadas, como Spo0J).

Las factorías de replicación ocupan lugares fijos. En concreto, una zona central en la célula. Pueden aparecer dos focos adicionales, en la región axial, a ¼ y ¾ de su recorrido, lo que supone que serán los futuros centros de las células que vendrán tras la replicación, y que, como el medio es favorable, ya están preparando la segunda replicación. Aún antes de haber acabado la primera. Así funciona una bacteria. Superpone procesos, no espera a finalizar uno para comenzar el otro. Ya está haciendo la siguiente replicación antes de acabar la primera. “Siguiente” no es una palabra hecha para bacterias.

En ese sentido, son muy complejas. Las bacterias y sus proteínas. De hecho, sus proteínas tienen que ser compatibles entre sí para poder actuar simultáneamente, para que una bacteria ejecute varias funciones a la vez.

Por tanto, podríamos especular con una idea. Especular, ojo. Y es que podríamos pensar que, la complejidad eucariota sirve para simplificar la fisiología. Una célula eucariota no necesita proteínas totalmente compatibles entre sí porque los procesos están separados en el espacio o en el tiempo. Una célula eucariota ha inventado los compartimentos y el ciclo celular. Eso le permite mayor sencillez fisiológica. Eso le lleva a poder tener enzimas que inicialmente serían incompatibles entre sí en una bacteria. P. ej., enzimas que trabajen a pH diferentes.

Entonces, ¿debemos seguir viendo a una bacteria como algo más sencillo que un elefante? Estructuralmente sí. Fisiológicamente, con toda probabilidad no. De hecho, a mí se me ha metido en la cabeza que la complejidad estructural eucariota sirve para simplificar su fisiología. Para permitirles tener proteínas incompatibles entre sí en un procariota.

Para darles más libertad para evolucionar.

Desde luego, también forman parte de sistemas muy, muy complejos, como cuenta en su magnífico blog Juan José Ibáñez. De hecho, lo cuenta varias veces. Lo cual, siempre, es un placer.

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Catorce de mayo de 2019

Qué trabajo me está costando hoy abrir los ojos. Es martes y tengo un día cargado de clases. Pero tambien tengo que terminar el dichoso vídeo. Se lo prometí a la gente de RedBioGeo. La red con la que más he colaborado durante todos estos años. Y además me apetece mucho. Pero no sé qué pasa que no me resulta fácil. Me gusta esto del vídeoblog pero lo mío es escribir, no grabar mi imagen. Lo que pasa es que me hicieron el compromiso en la última comida, en Valencia. Después de aquella paella no me podía negar a preparar una cosita para el undécimo aniversario.

Me acerco a la mesa del despacho bostezando. Es un pasillo de seis metros, pero me da tiempo a bostezar dos veces. Y casi la tercera cuando entro. Fue un acierto cambiar la vieja mesa de despacho por esta, con microprocesador y memoria integrados, y con posibilidad de acoplarle el rollo de papel electrónico. La verdad es que ha sido una revolución esto de la tinta electrónica de color. Y cómo han caído los precios en los últimos dos años. También ha merecido la pena el teclado táctil de mayor calidad. Era una frivolidad y un poco cara, pero siguen gustándome los gadget tecnológicos. En realidad, con las ocho entradas de USB 4.2 sería suficiente, pero es que me gustó.

Repaso el tiempo que hace conectándome a la panorámica secuencial que me dan las ocho videocámaras que hay desde mi casa al IES donde trabajo. Me gusta ver el camino que voy a hacer. Y más después del tormentazo de anoche. Charcos, pero poca cosa más. Un día que pinta radiante.

Vamos a ver… mmmm… Sí, me han entregado la tarea todos menos Juan Jesús. ¡Qué cruz! Mira que sabe que su padre está pendiente de los avisos automáticos al móvil. Y que me pone videoconferencia a la primera que se despista. Pero es buen crío, seguro que le saco partido. En realidad, es más trabajador que yo a su edad. La verdad es que menudo cambio desde que estamos conectados con los padres y siguen la información que les damos tuiteando. Y, cuando es necesario, la videoconferencia. Pero lo de la pobre Luz es tremendo. La familia la está agobiando con tanto seguimiento. A ella y a mí.

Y menos mal que mi red de tutores está en la red general de tutoría. Escribiendo las etiquetas #agobio #madre y #sobreprotección me encontré con una forma de enfocarlo de un tipo de Burgos. Hablé con él ayer 10 minutitos por videoconferencia. Me encantó porque él me dijo que había usado, con bastante éxito, mi propuesta para actuar con tareas de modo personalizado. En realidad, eso de “mí” es un eufemismo. Tiene tantos añadidos y modificaciones, tanto uso que la ha enriquecido, que yo creo que queda muy raro decir “mí”. Pero como yo soy el administrador… :) Además de ese protocolo de tutoría también administro seis tareas orientadas a competencias de Ciencias para el Mundo Contemporáneo. Dirijo los debates sobre las propuestas de modificación y cuando se llega a una conclusión me encargo de modificar esa tarea. Pero creo que son demasiadas. Abandonaré tres el próximo curso. Y es que hay una gente muy apañada en tres IES con los que tengo bastante relación. El de Los Cerros, en Úbeda, el Padre Luis Coloma, en Jerez, y, sobre todo, el Virgen de los Remedios en Ubrique. El otro día estuve allí y vi a Juan. Está estupendo el tío, el tiempo no pasa por él. También vi a Encarni, pero como con ella trabajo casi todos los días a través de nuesra red de Ciencias para el Mundo Contemporáneo, pues es más habitual.

Tengo varios mensajes de las cuatro redes en las que estoy participando más activamente estos dos últimos meses. Me gusta la de historia del cambio educativo. ¡Quién iba a imaginar el vuelco que se le ha pegado a esto en apenas 10 años!

Sigo pensando que la clave fue una mezcla de oportunidad, herramientas y demanda. Pero, en la base de todo, la visibilidad del profesorado. Cuando dejamos de ser unos profesionales solitarios y nos convertimos en trabajadores de equipo. Cuando nos empezamos a encontrar los que creíamos que solos era imposible y que con otros era inevitable.

Las primeras redes se formaban espontáneamente. No tenían estructura. Ni había una línea de trabajo común. Era más bien gente junta contándose lo que hacía, no haciendo junta lo que contaban. Me acuerdo mucho de twitter. Desde luego, ha marcado un antes y un después, aunque la herramienta ya desapareció el año pasado (la verdad es que llevaba tres años que no levantaba cabeza). Le va a pasar lo mismo a Firefox. Mira que me gustaba, pero qué pesadito se ha vuelto. Fresh&Cool. F&C. Esa es la respuesta. Menuda tecnología esa de seguir tu mirada con la webcam e ir ampliándote la información de cada región a la que miras. Eso es navegación visutal de verdad. La espalda y las muñecas lo agradecen de verdad.

A lo mejor no me tenía que haber comprado el teclado táctil. Me podía haber gastado el dinero en un par de buenas cenas con los amiguetes de la red de interacciones matemáticas-biología y con los de la creación de tareas para competencias. De hecho, esa fue la primera. Precisamente, la primera en la que participé a tope. Junto con RedBioGeo.

A ver si me concentro… Sí, la creación de las primeras redes. Eran sólo grupos de trabajo. Normales y corrientes. Como los de siempre, como a los que estábamos acostumbrados los profesores hace ya diez años. Sólo que a alguien se le ocurrió que cada grupo que se formara tuviera un espacio asignado en red. Y que esa red estuviera visible para cualquiera que quisiera. Y aquel programita que me recordaba a Mr. Tweet. Sí, ese que analizaba las comunicaciones y las citas que unos hacían de otros, y las etiquetas, y ponía automáticamente en contacto a unas redes con otras. Ese que te permitía buscar a gente con tus mismos intereses. Ese lo aceleró todo. Hubieramos llegado al mismo punto, pero después. Desde luego, LifeRay ayudó mucho.

También se aceleraron las cosas cuando la gente que se consideraba a sí misma líder en pensamiento educativo se dio cuenta de que cualquier profesor normalito, trabajando en red con compañeros, aprendía mucho más rápido intercambiando opiniones y llevándolas a la práctica. Eso les hizo abandonar su habitual aislamiento. Y todos ganamos con ello.

En fin… En eso ocupo mi trabajo docente. Corrijo tareas orientadas a competencias, hago seguimiento tutorial coordinado con las familias participo en redes aportando ideas y evaluando las ideas de otros, busco información para usar en el aula en esas mismas redes. Bueno, y también todavía creo algunos contenidos. Pero es que de eso ya hay mucho. Me acuerdo cuando me volvía loco leyendo libros y preparando apuntes. Me gustaba un montón… Ahora lo veo como una pérdida de tiempo, sí, pero también como lo que me ha traído a este punto. Por eso sigo haciéndolo, aunque sé que tiene una utilidad limitada.

La clave, ahora que lo pienso, creo que está en crear buenas combinaciones TIC. Hay una red de gente, muy joven y muy preparada, que está haciendo unas propuestas chulísimas. Aún me quedan 15 años para jubilarme (no veo ninguna razón para irme de aquí antes de los 70), así que más me vale ponerme al día. Puede que yo haya trabajado mucho con tareas orientadas a competencias y que tenga muy bien perfilado el protocolo de aprendizaje en el aula. Pero cuando aparece una red de gente con ideas y ganas vuelvo a ser un novato.

Bueno, más o menos a eso dedico mi docencia.

Ah! Y mi blog. Sigo con PRoFeBLoG. ¿Para qué iba a cambiar? Jose y Paco son unos monstruos. Y quedar para comer cada trimestre está bien, muy bien. Ir a Hostelería se ha convertido en un clásico. Me gusta escribir, no puedo evitarlo. Sé que es el videoblog y el postcast. Pero es que no sé ser breve, como exigen esas metodologías. Me he vuelto un clásico, yo que siempre trataba de hacer algo rompedor.

En fin… Redes, y no individuos aislados. Cooperación, y no acción individual. Reforma continua, y no ruptura. Contagio. Sólo faltaban un par de pasitos, como los espacios virtuales comunes y la facilidad para encontrar a través de etiquetas a otros como tú, con intereses compartidos. Cuando se dieron, todo lo demás vino rodado y fue más fácil.

Ufff! Se me ha hecho tarde. Me tengo que ir, que no llego a tiempo. Por cierto. Algo que no ha cambiado en todos estos años es el timbre de entrada a clase. Sigue siendo el sonido más desagradable del mundo. Habrá que ir pensando en hacer alguna red con profes que estén hartos de ese ruido del demonio.

Ley de la chapuza

Así funciona la evolución. Con chapuzas. Aprovechando lo que hay en vez de crear algo bueno. Si la evolución fuera lamarckiana, si buscara lo mejor, no tendríamos a órganos que surgieron para una función haciendo otra. ¿Y por qué funciona así la evolución? Porque no se trata de hacer las cosas bien. Se trata de hacerlas mejor que el otro.

Escamas

Fuente http://tinyurl.com/muhfux

Un ejemplo es la serpiente y sus escamas. Los estadounidenses, que lo estudian todo, también analizan qué le pasa a una serpiente cuando la colocas en una superficie lisa, deslizante. Y, si tienes una pizca de mala leche, pues es divertido. Ver cómo una serpiente se retuerce una y otra vez y no avanza. ¿Por qué?

Porque necesita rugosidades. En las que apoyar sus escamas y aplicar la Tercera Ley de Newton. Sí, esa que dice que si aplicas una fuerza sobre un cuerpo, este te devuelve una fuerza similar a ti. Es decir, la Ley de Newton que explica por qué andas. Tú y la serpiente. Porque resulta que la serpiente dirige fuerzas, gracias a sus escamas, sobre las superficies. Fuerzas que, dirigidas, le permiten desplazarse. No todo el cuerpo de la serpiente experimenta la misma fricción con la superficie. En la dirección en que aplique más fuerza, en la dirección en que más fuerza recibe. Es lo mismo que hace un patinador.

Pero sobre una superficie lisa es muy difícil aplicar rozamiento. Eso le pasa a las serpiente de este vídeo. O a esta, que le han puesto una especie de calcetín o de camiseta, y así no consigue rozar más sobre una dirección que sobre otra. Así no consigue patinar.

Pero el objetivo principal de las escamas de reptiles no era desplazarse. Para eso tenían las patas. El objetivo principal era proteger contra la desecación. Los anfibios habían desarrollado pulmones, pero todavía intercambiaban gases (oxígeno para dentro, dióxido de carbono para fuera) a través de la piel húmeda. Y es que es necesario que la piel esté húmeda para que exista intercambio de esos gases. Para que ventiles (otro día te contaré que eso no es respirar, contrariamente a lo que crees). Pero los anfibios tiene el problema de depender del agua para mantener su piel húmeda. Los reptiles renunciaron a la respiración cutánea y se quedaron sólo con la pulmonar. Por eso pudieron convertir su piel en algo seco y duro, algo capaz de proteger de la pérdida de agua.

No podían sospechar que esa cubierta terminarían siendo algo equivalente a las patas de reptiles que habían perdido las patas.

¡Perdón!

Estoy hablando en lamarckiano. Que no es un buen idioma. En darwiniano se diría: “antepasados de los reptiles que tenían pieles más endurecidas que otros iguales a ellos, lograron gracias a eso acceso a recursos (p.ej, comida alejada de la orilla) que les permitieron reproducirse más y tener más descendencia. Aquellos de entre ellos que, por mutación, presentaban pieles más endurecidas, más resistentes a la pérdida de agua, tuvieron acceso a todavía más recursos, y así evolucionaron antepasados de los reptiles”.

Y con las serpientes igual. Se diría: “antepasados de las serpientes aprovecharon su piel endurecida para ayudar su movimiento y así accedieron a más recursos (p.ej., animales que podían cazar dentro de madrigueras) o ahorraron energía en desarrollar órganos (perdieron las patas). Por tanto, tuvieron más descendientes que eran como más o menos como ellos. Y los que eran mejores de entre ellos, reptando con la ayuda de la piel, tuvieron más descendientes todavía”.

No es que las escamas sean lo mejor para entrar en una madriguera. Era lo que los antepasados de las serpientes tenían más a mano.

Adiós a la factura del gas: un sueño en camino

[Artículo publicado en el diario La Rioja con fecha 11 de junio de 2009]

Imagine que a final de mes no tuviese que pagar por el uso de la calefacción. Ni por el agua caliente. Ni por la electricidad. Imagine el dinero que se ahorraría. Y todavía más, imagine que con ello le estaría haciendo un favor a su país y a todo el planeta. No estaría nada mal, ¿no? Pues no es ningún sueño. O al menos así lo piensa el Parlamento Europeo que, el pasado mayo, aprobó una nueva normativa por la cual todos los edificios construidos a partir del 2019 tendrán que ser capaces de generar la energía que consumen.

Edificios energéticamente autosuficientes, un bonito sueño pero ¿cómo conseguirlo? Pensemos. Tendrán que generar algo de energía, qué tal si probamos con paneles solares, pero, sobre todo, tendrán que gastar mucho menos. Serán edificios que estarán mejor aislados térmicamente para que necesiten menos calefacción y refrigeración, que aprovecharán la energía proveniente del interior de la tierra mediante redes de tuberías que llegarán hasta una profundidad de cien metros, que contarán con electrodomésticos mucho más eficientes que minimicen el gasto en electricidad, etc. Un sinfín de mejoras que, en realidad, ya están a nuestro alcance en la mayoría de los casos. Por poner un ejemplo, expertos alemanes de la universidad de Wuppertal han demostrado que son capaces de reducir en un 90% el consumo energético de edificios antiguos aplicando tecnologías conocidas. Y otro que nos queda más cerca, el ayuntamiento de Tudela ha concedido licencias para la construcción de chalés que usarán la energía del sol y el interior de la tierra de manera que se conseguirá un ahorro energético del 50%.

Hasta la construcción tradicional nos enseña el camino a seguir. El ministro de Energía de Estados Unidos, y Premio Nobel de física, Steven Chu hablaba recientemente de las ventajas de pintar los tejados de blanco, como siempre se construyó en el Mediterráneo, para que los edificios reflejen la mayor parte de la energía solar que reciben y se mantengan frescos. Y es que, a veces, sólo hay que recuperar las buenas costumbres. Como la de los llamados “techos verdes”, tejados cubiertos totalmente por vegetación que fueron muy frecuentes en las casas del norte de Europa. Hoy se han redescubierto sus virtudes, la combinación de tierra y plantas en las azoteas actúa como aislante térmico y absorbe el agua de lluvia ayudando al drenaje urbano, y poco a poco se ha empezado a retomar su construcción, pero esta vez en los edificios de las grandes ciudades de todo el mundo.

La eficiencia energética ofrece ventajas para todo el mundo; al consumidor, que tendrá que pagar menos; al país, que recibirá una buena ayuda en un futuro donde el petróleo y el gas natural seguirán encareciéndose; y al planeta, que verá aliviado su calentamiento global si las emisiones de gases invernadero son reducidas. Y pensemos que no es un tema menor, el consumo doméstico supone un 40% del gasto total de energía en Europa y se le considera el mayor contribuidor al cambio climático, por encima incluso del transporte por carretera.

Así que la situación es la siguiente: sabemos que estamos ante un problema importante, y tenemos gran parte de la tecnología necesaria para solventarlo, pero aplicamos esta solución con cuentagotas. Por desgracia, más de un siglo de energía barata ha conseguido que, al comprar un piso, pensemos más en el alicatado, los baños y la cocina que en las instalaciones y los materiales. Y ya sabemos lo que cuesta cambiar de hábitos, no digamos si son colectivos. De ahí la importancia de este tipo de políticas que encauzan el mercado en la línea correcta y proporcionan a las empresas un nuevo campo que explotar. De hecho, con esta nueva disposición del Parlamento Europeo se estima que se crearán unos 400.000 empleos. Muchos de ellos vendrán de mejorar las prestaciones de los edificios ya existentes, que también se verán afectados por la nueva normativa ya que deberán cumplir unos objetivos intermedios impuestos por cada estado.

Ciudades con edificios energéticamente autosuficientes que ayuden a nuestros bolsillos y mitiguen el calentamiento global, en las que podamos pasear libremente porque el tráfico actual habrá sido sustituido por transporte público, en las que al mirar al cielo contemplemos azoteas verdes y llenas de vida… en fin, ciudades menos contaminadas y más amigables con sus habitantes. Ese futuro es posible pero habrá que trabajar duramente para conseguirlo. Esta nueva normativa europea ayudará a allanar el largo y tortuoso camino que conduce al objetivo y, por tanto, es digna de ser reseñada.

David Sucunza Saenz



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