El juego del escondite (homenaje tIC a Arthur C. Clarke)

Pérez no lo tenía nada claro. Le llamaremos Pérez porque sigue siendo agente secreto en activo y pondríamos en peligro su integridad digital si reveláramos su nombre real. Podría perder su Facebook, su Tumblr, su Friendfeed, su Blogger… Incluso su Twitter!

Pero se llame como se llame en realidad, Pérez no lo tenía nada claro.

De hecho sudaba bastante. No era miedo, no. Era una mezcla de rabia contenida y ansiedad. Era un saber que podría cambiar el mundo. Pero tenía que pensar. Y pensar rápido. Más rápido de lo que se acercaba el crucero “Editorial” a su pequeña “tIC 2.0″. Le llamaba tIC, con minúscula, porque estaba orgulloso de que la tecnología no fuera lo más importante de su nave. Él decía que él era lo más importante de ese cascarón que funcionaba a ratos. O quienquiera que la pilotara. Que su cerebro era mejor que lo circuitos que gobernaban el salto hiperlink, o la conexión a la inter-net-inter-planetaria. Prefería las naves pequeñas de la serie “tIC”, con su facilidad para comunicarse a larga distancia, a las más potentes “TIC”. Estaba seguro de que con una nave de la serie “TIC” no hubiera podido internarse en territorio hostil y llegar hasta donde había llegado, hasta el corazón del sistema enemigo, hasta el núcleo hecho de © (también llamado copyright). Allí fue donde descubrió que CLAVE 6.C(ero) era más poderosa que copyright.

La CLAVE… La CLAVE 6.C(ero). Como a él le gustaba llamarla por sus seis circuitos en “C” y los auxialiares E, R y O.

Pérez suspiró.

Sabía lo que podía hacer con la CLAVE. Sabía que podía ser el arma definitiva que le permitiera a la Tierra ganar la “Quinta Guerra Educativa”. Si llegaba a la órbita terrestre, claro. Algo por lo que, en el fondo, no daba un duro (es que Pérez era un agente secreto de la época de la peseta; era sorprendente lo bien que alguien de su edad había llegado a manejar una “tIC 2.0″, que era una nave un poco cabroncilla).

Estaba aún fuera del alcance del crucero “Editorial”. Ese que era temible. Ese que tenía una poderosa artillería, sí. Contaba con dos cañones de “Recursos multimedia ayudados por copyright” y podía lanzar cientos de “Recursos impresos acompañados por dibujitos” por minuto. Eran las armas de moda, de hecho. Al menos en el sistema “SGEA”, a cuya armada pertenecía. En realidad, el sistema “SGEA” no se llamaba así, pero a muchos les inspiraba tanto miedo que no se atrevían a decir ni su nombre correcto.

Pero el “Editorial” era una máquina poco maniobrable. Era capaz de alcanzar gran velocidad porque tenía una notable rampa de lanzamiento. Pero contaba con poca tripulación. Cosas de la crisis. El Gobierno del sistema SGEA había recortado bastantes puestos de trabajo para mantener los beneficios. Y ahora eso jugaba a favor de Pérez. Las naves de la serie “Editorial” contaban con muy poca tripulación porque no podían pagar a nadie más. Eso sí, compensaban con artillería. Muchos recursos, sí, pero ciegos. Increíblemente, sus cañones no tenían sistema de puntería. En cambio, contaban con una tecnología ultramegahipersecreta. Lograban que el blanco, la diana, fuera al encuentro de los proyectiles. Y, para sorpresa de todos, funcionaba invariablemente. Nadie conocía bien en qué consistía esa tecnología ultrahipermegasecreta. Dicen que su eficacia era superior al 98%. Los pocos supervivientes al disparo de algún recurso lanzado por “Editorial” contaban extrañas historias. “Me sentía más cómodo”, “era más fácil”, “me entraba ansiedad si el recurso no estaba allí”, “no sabía qué hacer sin él”… decían. Apenas recordaban algo más. Sólo que habían dejado de pensar por sí mismos y se habían lanzado hacia los proyectiles, que estaban allí, esperándolos, atrayéndolos.

Pérez, que lo sabía, seguía sudando. Se daba cuenta de que no tenía combustible suficiente para llegar a la Tierra antes de que abrieran fuego y se lo llevaran por delante. A Pérez, que había oído historias de supervivientes, le preocupaba que una descarga le diera de lleno porque le encantaba eso de seguir pensando por sí mismo. Era una costumbre que tenía desde pequeñito (es un decir, porque Pérez tampoco era muy alto).

Por primera vez en mucho tiempo maldijo a la pequeña “tIC 2.0″. Y es que su sistema de conexión se cortaba de vez en cuando. A veces cuando más lo necesitaba. Pérez no era nada supersticioso pero se dio cuenta de que llevaba un rato suplicando: “por favor, por favor, que no se me interrumpa ahora la conexión…”.

Y de pronto vio a “Colabora”. Vio “Colabora” a la vez que vio la luz en el interior de su cerebro. En realidad no hubo ninguna luz en su cerebro, claro, pero los que lo conocen dicen que a Pérez le gusta hacerse el interesante. En realidad debió ser más bien algo así como un “¡Qué idiota! Está clarísimo…!”

Seguía sudando, sí, pero ahora sonreía. Eso me contaron los que dicen que vieron el vídeo de registro de la nave. Y es que a Pérez le va la marcha, dicen.

Pérez saltó de la “tIC 2.0″ con una mochila digital, un traje modelo “Blog propio” y botas estilo “Comento además de escribir”, que no estaban muy de moda pero se habían demostrado muy eficientes. De hecho, sin ellas el traje “Blog propio” no funcionaba bien. También se armó de su viejo Twitter de 6 milímetros, el Tumblr de repetición y un Google multiuso. Nunca se sabía qué se podía necesitar. La mochila digital le pesaba, pero sabía que era necesaria para alcanzar la superficie de “Colabora”. Luego, cuando llegara, decidiría qué hacía con ella.

Antes de saltar Pérez conectó la radio interplanetaria de la nave, la programó para que, en cuanto estuviera a la distancia apropiada de la Tierra transmitiera el mensaje codificado que explicaba en qué consistía CLAVE 6.C(ero) y le dio un fuerte impulso con el último combustible. La convirtió en una lata vacía que iba a toda máquina y que pronto emitiría un mensaje que podía cambiar las cosas. Sin su peso y el de sus recursos era probable que la “tIC 2.0″, libre de la carga de las herramientas, llegara lo suficientemente cerca de la Tierra antes de que el crucero “Editorial” la tuviera a tiro. Je! Eso si no se desconectaba. Se dio cuenta de que empezaba a farfullar otra vez ese mismo “por favor, por favor…” de antes.

El satélite “Colabora” es un pequeño punto en el espacio, ideal para que Pérez pusiera en marcha la estrategia llamada “Educación Virtual”. En “Colabora”, Pérez podía dar la vuelta a la roca más rápido de lo que lo hiciera el crucero “Editorial”, poco maniobrable él. No estaban diseñados los cruceros espaciales de esa clase para conquistar lugares tan pequeñitos como “Colabora”. Así, Pérez podría usar la roca como escudo. Estaría siempre al otro lado, lejos del alcance de su perseguidor. Al menos mientras le aguantaran sus recursos, claro está. Le preocupaba la mochila digital llena de materiales. “Y muy buenos, la verdad”, pensó cuando la inspeccionó con detalle. Mentalmente dio gracias al equipo que lo había preparado todo antes de que partiera a su misión. Se prometío a sí mismo que los invitaría a una cerveza en cuanto volviera, si salía de esta. La mochila digital le era imprescindible, pero sabía que se le agotaría pronto. Nunca se le había agotado el Google, confiaba bastante en su viejo Twitter, y sobre todo en la energía de su traje “Blog propio”. Y, como no, en las botas “Comento además de escribir”. Con ellas y con el traje había ido a muchos sitios.

La nave “Editorial” se frenó para acorralar a Pérez. Su capitán estaba casi seguro de que el cascarón de la “tIC 2.0″ se desconectaría solo. Apostaba por un fallo del sistema que impidiera que el mensaje llegara a la Tierra. Sabía que no podía atrapar a Pérez y sabía que si el mensaje llegaba a la Tierra bastaba un pequeño ejército de blogeros, tuiteros, comentaristas, y otra gente por el estilo, para derrotarlo. También sabía que una primera derrota animaría a otros y pronto habría muchos focos de rebelión. Pero creía firmemente que la pequeña y vulnerable “tIC 2.0″ petaría antes.

Nunca me contaron que pasó al final.

Sé que Pérez escapó. Unos me han dicho que el mensaje llegó, el ejército se organizó y lo rescató. Y que ganaron la “Quinta Guerra Educativa”. Otros afirman la “tIC 2.0″ petó y que la “Editorial” dejó escapar a Pérez porque ya era inofensivo, al no llegar el mensaje a la Tierra.

Ese mensaje… Corren rumores por ahí. Me dijeron, en secreto, en qué consistía. Yo, la verdad, no lo entendí muy bien. Te lo cuento a ti por si lo comprendes. Pero ten cuidado, no lo divulgues por ahí. Puede ser peligroso. Dicen que sonaba a algo así.

Competencias. Bip. Conocer. Bip. Comunicar. Bip. Compartir. Bip. Colaborar. Bip. Corregir. Bip. Conversar. Bip. Emocionar. Bip. Regalar. Bip. Organizar. Bip…. una y otra vez.

Que en esas palabras está la clave. También dicen que “Competencias” era una palabra que sonaba fuerte. Casi tanto como “Emocionar“. Y que eso tenía un significado.

¿Tú has entendido algo? Si no lo has hecho, visita a Juanjo Muñoz, o a Onio72, o a Gregorio Toribio, o a ICTeacher. A lo mejor con ellos y con la saga #cuentos20 te enteras… Y es que el fin de la historia, probablemente, está por escribir aún.

Hay quien cuenta que Pérez aún está en “Colabora”, esperando ayuda.

Globos, papel, tIC, intuición, didáctica, prejuicios

Aunque no te lo creas, este post es más de pedagogía que de física. Por favor, léelo entero y luego lo juzgas.

Eugenio Manuel y Alvy te enseñaban, en sus blogs, un vídeo en el que ocurre una cosa que, aparentemente, contradice la intuición. Se trata de dos globos, con diferente cantidad de aire, que se conectan entre sí. Hemos aprendido, por intuición, que las cosas tienden a igualarse, que el aire pasará de donde hay más a donde hay menos. También hemos aprendido que el aire dentro del globo lleno está “deseando” salir, como sabemos bien por la violencia con la que estalla cuando lo pinchamos. Por lo tanto, esperamos que el globo más lleno se vacíe y que el globo más vacío se llene.

Eso es lo esperable.

Pinche aquí para ver el vídeo

A no ser…

A no ser que nos falte algún elemento. A no ser que algo no haya sido tenido en cuenta. Algo decisivo, algo que lo cambia todo, y que contradice la intuición…

En este caso, es la resistencia al estiramiento de la goma (bueno, hay más factores físicos, pero yo quiero centrarme en ese). Y quiero utilizar esa idea para contarte algo sobre tu forma de estudiar. Tú crees que estudiar es un problema, no nos engañemos. Una persona lo pasa bien en la playa o con su gente. Estudiar, lo que se dice estudiar, puede ser  más o menos divertido, pero nunca podrá competir con ratos bañándose en verano o con amig@s. Pero estudiar es algo que se tiene que hacer. Y ya que hay que hacerlo, hay que hacerlo bien. Y hay que saber algo importante para hacerlo bien. Estudiar es más difícil al principio. Es como la goma del globo. Cuando está poco estirada es difícil estirarla. Pero cuando el aire la presiona, la expande, es más sencillo, cada vez más sencillo, estirarla. Igual ocurre con estudiar. Cuanto más sabes más aprendes.

Te cuento esto porque este curso, y los que vienen, pueden ser años complicados. Para alumnado y profesorado. Porque se va a extender la experiencia tIC. Ya sabes, tecnología, información, comunicación (y ya sabes, pongo la “t” con minúscula porque la información y la comunicación son más imporantes que la tecnología). Bueno, a lo que iba… Te decía que estos años que vienen van a ser complicados. Porque la libreta y el boli van a dar paso al teclado y al procesador de textos, a las presentaciones de diapositivas, a elaborar informaciones incluyendo imágenes, a editar vídeos, a chatear, a dibujar digitalmente, a… A un montón de cosas nuevas.

Y van a ser más difíciles al principio. Cuando todo está por aprender. Pero… Pero cuanto más productos digitales acumules, cuanto mejor aprendas a elaborarlos, más fácil te va a ser trabajar. Va a pasar como en el globo. Lo difícil es el inicio, la transición. Olvidarse del boli y del papel (o mejor, no olvidarlo, sino mantenerlo como plan B, por si la tecnología falla) y hacer las cosas de un modo nuevo.

Piensa que el papel es algo lineal, que sigue la flecha del tiempo, en lo que no puedes hacer un hueco para escribir algo que se dice ahora y que se conecta con lo que se dijo hace tiempo. En el papel no puedes reelaborar la información. En el papel no puedes poner y quitar. Lo escrito en el papel sólo puedes reutilizarlo si lo copias letra por letra. No, definitivamente, el papel no es un buen territorio para estudiar. Lo digital es mucho, muchísimo mejor.

El cambio no es sencillo. Y, durante el cambio, muchos pensarán que el resultado no merecerá la pena. Much@s que no han empleado las tIC y no tienen intención de usarlas. Y no querrán usar las tIC porque creen que las cosas van a ocurrir de una determinada manera, de una manera que no les convence. De una manera que les dice la intuición.

Y están equivocad@s.

Yo tengo la esperanza de que quieras probar. De que quieras intentarlo. Y de que te des cuenta de que la intución, los prejuicios, fallan. Mucho, y muchas veces más de lo que creemos. De que trabajar con tIC es más complejo al principio y más sencillo cada día. De que lo digital es mucho más potente que el papel.

Yo tengo la esperanza de que no tengas prejuicios. Y también de que sí ya te has dado cuenta de que lo tIC funciona, lo quieras contar.

Cómo llega el mercurio a los peces (y luego a tu bocadillo)

ResearchBlogging.orgEsta entrada está aparecerá en Research Blogging


El mercurio es un problema. Es un elemento tóxico. Neurotóxico. Eso quiere decir que perjudica al cerebro y especialmente a las capacidades cognitivas. Incluso en bajas cantidades. Eso es algo ya bien estudiado.

Pinche aquí para ver el vídeo

La principal fuente de mercurio es la quema de combustibles fósiles que, vía atmósfera (aunque también vía agua de escorrentía), termina llegando al mar. Lo que ha descubierto el equipo que dirige Dave Krabbenhoft es cómo el mercurio se procesa en los océanos hasta terminar en la cadena trófica. Y no ha sido un trabajo fácil, no. Ten en cuenta que el Pacífico es enorme. Enorme. Detectar en él el mercurio no era fácil. Y detectar variaciones en la concentración mucho menos. Y estaba lejos de ser fácil descubrir el mecanismo por el que el mercurio termina concentrado en seres vivos en un cuerpo de agua tan grande, tan enorme, tan enoooooooorme como el Paciífico.

Pues lo han hecho. Han sido capaces y han verificado que la cantidad de mercurio biodisponible (es decir, capaz de ser asimilado por los seres vivos). Y han proyectado que puede pasar en los próximos 40. Y asusta. Un aumento del 50% para 2050 de seguir las cosas como están.

Metilmercurio

Fuente: http://tinyurl.com/yzusss3

El mecanismo que han hallado para que el mercurio se incorpore a los seres vivos no es complejo. Las algas de la superficie marina lo absorben y, al morir y hundirse, esa lluvia de restos algales termina a 300-800 metros de profundidad, donde la actividad bacteriana descompone esa materia orgánica. Y donde la actividad bacteriana convierte el mercurio en metilmercurio, que es la forma fácilmente asimilable por los seres vivos. Y resulta que el gran predador de peces a esas profundidades es el atún.

Fuente: http://tinyurl.com/ylz29j2

Aquí entra en juego el proceso de biomagnificación. Que es fácil de entender. Imagina que comes comida contaminada por algo que no puedes expulsar. Pues se acumula en tu interior, ¿no? Ahora imagina que alguien se come a quien comía comida contaminada. Pues se come todo lo acumulado y a su vez lo retiene, no lo expulsa. Y así sucesivamente. Hasta llegar al atún. El atún del Pacífico suele mostrar elevados niveles de mercurio. Que no es que hagan un bocadillo tóxico, no. Pero muchos bocadillos a lo largo de años sí que lo son. Porque el mercurio se acumula.

El proceso que han descubierto los integrantes del equipo de Krabbenhoft es algo muy automático, en lo que tenemos poca capacidad de influir. Eso quiere decir que deberíamos tener cuidado con las emisiones de mercurio, pues una vez lanzado tenemos poco control sobre lo que ocurra.

¿Te das cuenta de una cosa? Si el Pacífico, el oceano más grande, no es capaz de diluir el mercurio, que está en pequeñas cantidades, es muy probable que todo lo que arrojamos al medio ambiente termine volviendo a nosotros.

El mar no es tan grande como parece. No para el mercurio, al menos.

Sunderland, E., Krabbenhoft, D., Moreau, J., Strode, S., & Landing, W. (2009). Mercury sources, distribution, and bioavailability in the North Pacific Ocean: Insights from data and models Global Biogeochemical Cycles, 23 (2) DOI: 10.1029/2008GB003425

De plagas, datos, calor, errores y confianza

ResearchBlogging.orgEsta entrada está avalada por Research Blogging.

Esta entrada es bilingüe.


Un buen buen amigo mío, matemático, desconfía de la estadística. Pero yo no estoy de acuerdo con él. Para poner en cuestión cualquier resultado me pregunta: “¿y cómo se ha llegado a esa conclusión?”. Y cuando en mi respuesta aparece la palabra estadística, se encoge de hombros y mueve la cabeza, mostrando un gesto de desconfianza. Porque entiende que la estadística puede ser usada para mentir.

Y en eso estoy de acuerdo con él. Claro que puede ser usada para mentir.

Pero ir más allá, afirmar que, como la estadística puede ser usada para mentir cualquier estadística miente, es dar un paso muuuuuy largo. Y en ese paso yo no estoy de acuerdo con él. Sería como decir que, dado que en castellano se puede mentir, todo lo dicho en castellano es mentira. En mi opinión, es la falacia de la parte como el todo. Que significa que si una parte es cierta, todo lo es. Y eso no funciona así. Para nada.

Verás, el lenguaje de la ciencia es la matemática. Y la herramienta para verificar la validez de las conclusiones científicas es la estadística. Todo el mundo mundial se ha puesto de acuerdo en eso. Porque estadística y matemática son lenguajes objetivos, que te llevan a las mismas conclusiones si haces lo mismo, llegas siempre al mismo sitio si das los mismos pasos. Da igual que la investigación suceda en Helsinki o en Torrelodones, la escribas en inglés o en tagalo. Llegas a lo mismo. Pero hay un punto débil. La bondad, la veracidad, la fiabilidad de la estadística depende de que esté alimentada por buenos datos. Un estudio estadístico puede llevarte hacia una conclusión si los datos que se le suministran son unos, o hacia la conclusión completamente opuesta, totalmente distinta, si son otros.

En ese sentido, la estadística te puede mentir. Claro que sí. Pero es una mentira verificable. Porque está a la vista. Otro puede llegar, cuestionar los datos introducidos y proponer mejoras, terminando por sustituir las conclusiones iniciales por otras nuevas.

Sí, la estadística puede mentir. O simplemente equivocarse. Pero es verificable, es comprobable si está mintiendo o equivocándose.

Es decir, es una buena herramienta científica. Objetiva y verificable. Por eso es universalmente aceptada.

Plaga de langostas

Fuente: http://tinyurl.com/ylrnb2r

Un buen ejemplo de lo que quiero comentar lo puedes encontrar en un análisis de las plagas de langostas que han sufrido a lo largo de la historia en China. Para intentar averiguar qué años son más sensibles, qué condiciones han creado plagas mayores y más dañinas. Esa es una preocupación recurrente en la historia de China, dadas las mortandades que este tipo de plagas solían provocar (hoy son más bien daños económicos). Y un científico de la Universidad de Pekín, Ma Shijun, elaboró un registro histórico de plagas y su severidad.

Around 50 years ago, Ma Shijun, a entomologist who worked at Peking University in Beijing, used these records to rank the severity of locust outbreaks (…) over the past 1.000 years on a scale of one to ten.

En ecología hay un viejo debate acerca de si el tamaño de una población, el número de individuos que hay en un momento dado, depende de factores externos (fundamentalmente clima) o de cuestiones internas de la población (territorialidad, número de progenitores, competencia, predación, etc.). Y parece que el debate se decanta hacia el clima como el principal regulador del tamaño de las poblaciones. Por lo menos en langostas. Eso sugieren varios estudios científicos.

“In population ecology, researchers have been debating what controls the size of species populations over long time periods. Some think that climate has a dominant role, whereas others hold that internal biological mechanisms, such as competition and predation, are more important”.

Usando los datos de Ma Shijun que te decía antes, los de las plagas de langostas en la China del último milenio, el equipo dirigido por Nils Stenseth llegó a la conclusión de que las mayores plagas sucedían en épocas de temperaturas más frías y clima más húmedo.

“Linking these records with temperature and precipitation reconstructions for the period 957-1956, we show that decadal mean locust abundance is highest during cold and wet periods”.

Y el equipo que dirige Yu Ge llegó también a la conclusión de que lo impotante era el clima. Solo que justamente el clima opuesto que había encontrado Stenseth. Stenseth decía que eran períodos fríos y lluviosos los que disparaban la población de langostas. Y Yu Ge afirma que más bien son períodos cálidos y con unas condiciones de precipitación muy concretas, según la región de China de la que se ocupe.

“…the most severe locust outbreak years were in the warm-dry years with warm-dry summers and warm-wet winters in the Yellow River–Haihe River region, northern China, and warm-wet years with warm-wet springs in the Yangtze River–Huihe River region, southern China”.

¿Cómo puede ser esto, si ambos equipos emplearon los mismos datos, los de Ma Shijun? Es verdad que los dos están de acuerdo en que el clima es el que provoca las plagas de langostas. Pero luego, cada uno dice que es un tipo de clima. Y además, totalmente opuesto al del otro…

Pues porque la correlación con el clima no fue igual. Stenseth usó datos que abarcaban promedios de toda China a lo largo de décadas. Y China es un país muuuuuuuy grande. Y una década es un tiempo muy largo para una langosta, que vive sólo un año. Ten en cuenta que cada año los adultos ponen sus huevos y estos nacen al año siguiente. Y si ese año hace frío, qué más da lo que haga en esa década, la temperatura que hizo hace dos años o la temperatura que hará dentro de cinco. Ese año ha hecho frío. Eso, Stenseth, no lo tuvo en cuenta. Y Yu Ge sí.

Y por cierto, que los resultados de Yu Ge apuntan a que en un mundo más cálido y seco, como el que viene con el calentamiento global, las plagas de langostas serían más frecuentes.

En fin, que las conclusiones de Yu Ge son más fiables… ¡por ahora! Son distintas de las de Stenseth a pesar de que usa herramientas estadísticas similares a las que empleó Stenseth. Peor alimentadas por mejores datos. ¿Y eso nos debe hacer desconfiar de la ciencia? A quien busque respuetas exactas, sí. Porque en la ciencia no encontrarás certezas. Encontrarás probabilidades, pero nunca certezas.

Sí es verdad que conozco bastantes personas que desconfían de la ciencia porque dicen que sus conclusiones pueden ser falsadas (es decir, se puede demostrar que son falsas) pero no autentificadas (nunca se puede demostrar que son ciertas). Es decir, que desconfían de la ciencia. Porque la ciencia es así. Pero, sin embargo, usan la ciencia. Usan automóviles, ascensores, ven la predicción del tiempo, se suben a un avión, toman medicinas…

Yo veo contradictorio desconfiar de la ciencia y de sus herramientas pero confiar en sus productos.

Referencias:

  • Yu, G., H. Shen, and J. Liu (2009). Impacts of climate change on historical locust outbreaks in China J. Geophys. Res DOI: 10.1029/2009JD011833
  • Qiu, J. (2009). Global warming may worsen locust swarms Nature DOI: 10.1038/news.2009.978
  • Stige, L., Chan, K., Zhang, Z., Frank, D., & Stenseth, N. (2007). From the Cover: Thousand-year-long Chinese time series reveals climatic forcing of decadal locust dynamics Proceedings of the National Academy of Sciences, 104 (41), 16188-16193 DOI: 10.1073/pnas.0706813104

Bombas de lluvia vivas

ResearchBlogging.org Esta entrada está avalada por Research Blogging.


Nuestro cerebro trabaja incansablemente para convertir correlaciones en causalidades. Es decir, que no para de buscar las razones de que dos cosas sucedan relacionadas. Y en esa operación hay una dificultad… ¿Cuál de las dos es la causa y cuál de las dos la consecuencia? ¿Cuál ocurre porque la otra la provoca?

Es frecuente oír hablar de los árboles como capaces de atraer lluvia. Pero la ciencia piensa en el árbol como consecuencia, más bien que como causa. Es decir, hay árboles porque llueve, no llueve porque hay árboles.

Pero se ha propuesto un mecanismo justo para lo contrario. Que sitúa al árbol como causa. Que provoca lluvia.

Y eso porque una gran masa forestal, una gran cantidad de árboles, al evapotranspirar, al tomar agua del suelo y expulsarla por los estomas de sus hojas, provocan una baja presión local. Mmmm… A ver si me explico… Que el aire húmedo sobre grandes bosques sube; y al subir crea un pelín de vacio  que es rellenado por aire del alrededor (¡evidentemente no es un vacío, pero te lo digo así para que me entiendas!). Y ya sabes, las cosas van de alta presión (donde están apretadas) a bajas presiones (donde están menos apretadas; y si el aire sube, desde luego que aprieta mucho menos que si baja). Por tanto, el bosque o la selva actuarían como una gigantesca aspiradora que aspira aire de zonas lejanas, aire que si viene del mar acude cargado de humedad. Y entonces llueve.

En otras palabras, las grandes zonas boscosas no sólo aportan agua a la atmósfera. Crean los vientos que traerán más agua.

Nubes y selva

Fuente: http://tinyurl.com/amnthv

Bueno, al menos eso es lo que propone Douglas Sheil, examinando a fondo una hipótesis propuesta por Anastassia Makarieva y Víctor Gorshkov. Y lo que dicen tiene unas consecuencias importantes. Y claras. Si desaparece la masa arbórea, desaparece la lluvia. O lo que es lo mismo, que el cambio climático puede verse acelerado si reducimos el tamaño de la selva. Aquí, el tamaño importa. Tanto que con la hipótesis clásica (la lluvia es la razón de las grandes masas de árboles) se puede esperar una pérdida de lluvias del 30% por deforestación. Y con la nueva hipótesis, lo que se espera es una pérdida del 90%.

Makarieva y Gorshkov plantean que a lo largo de una serie de transectos (de largas línea rectas que recorren mientras recolectan datos) han verificado que la lluvia decae exponencialmente al alejarse del mar, si el transecto sucede en zonas sin árboles. ¡No te asustes por palabras raras para ti! Exponencialmente quiere decir que cuando sumas kilómetros multiplicas la pérdida de lluvias. O si lo quieres de otro modo, que en los primeros kilómetros, cercanos al mar, cae toda la lluvia y que tierra adentro cae muy muy poco. Y en pocos centenares de kilómetros, se agotó la humedad. Pero si el transecto va por zonas con árboles, con muchos árboles, la humedad tarda en agotarse miles de kilómetros, no cientos. Y esa diferencia es la que les llevó a proponer este mecanismo del que te he hablado.

Sin este mecanismo, zonas como la cuenca del Congo o el Amazonas perderían casi toda su lluvia sin árboles. Porque están en el interior de los continentes, si la hipótesis se verifica.

Referencias:

Sheil, D., & Murdiyarso, D. (2009). How Forests Attract Rain: An Examination of a New Hypothesis BioScience, 59 (4), 341-347 DOI: 10.1525/bio.2009.59.4.12
A. M. Makarieva; V. G. Gorshkov., & Petersburg Nuclear Physics Institute, Gatchina, St. Petersburg, Russia (2007). Biotic pump of atmospheric moisture as driver of the hydrological cycle on land
Hydrol. Earth Syst. Sci., 11, 1013-1033

A lo que hemos llegado

Fuente: http://tinyurl.com/yfc6zm6

Que digo yo que es alucinante lo que ha logrado un simio de la sabana africana, oportunista y carroñero, recolector y cada vez más cazador, capaz de recordar mapas mentales para localizar fuentes de recursos y riesgos en amplios territorios, y capaz también de vivir en sociedad y compartir esos recursos y ayudarse ante esos riesgos.

Compartir y descubrir. Muchas cosas nos hacen humanos, pero, desde luego, en lugar destacado, compartir y descubrir.

Pásate por Microsiervos y te enteras de más, como yo, que ellos lo cuentan muy bien.

50 años de exploración espacial | Microsiervos (Arte y Diseño).

Proyección de documental sobre ELA, “Crónicas” en La 2

El día 11 de octubre, domingo, entre las 21:30 y las 23 horas, en La 2, de TVE, pondrán un pequeño resumen o avance sobre Raúl, una persona que está enfermo de ELA y que redacta un blog sobre su enfermedad. El día 25 de octubre en esa misma franja horaria se emitirá el documental que tiene una duración de 40 minutos. Será en un programa llamado “Crónicas“. Y luego es posible revisar ese documental en la página web del programa. Me lo contaba Nuria, su mujer.

También allí encontrarás algunos documentales de interés. “El guerrerno en el Mediterráneo“, sobre Greenpeace. O “Alerta: niños obesos“. La videoteca de TVE es un buen lugar para explorar en busca de lo que necesites o te apetezca. Y así puedes ver la tele cuando quieras, no cuando la programen otros.

Volviendo al tema, creo que el documetal sobre ELA puede serte de interés verlo; y visitar el blog de Raúl. Porque la enfermedad es algo con lo que vamos a convivir. La ELA (menos frecuente) o cualquier otra (cáncer, insuficiencia cardiorrespiratoria, alzheimer, parkinson, artritis, artrosis…). Nuestra sociedad nos dice que el estado normal es no estar enfermo. Y es en el que más tiempo nos situamos, sí, pero estar enfermo es habitual. En realidad, no estarlo largo tiempo es un privilegio. Convivir con la enfermedad es algo que hay que aprender. Y Raúl deja claro un “se puede”.

Redes en podcast

En la página de ivoox he encontrado diversos podcast que creo que pueden interesarte. Es verdad que los podcast suelen ser aburridos, sobre todo para un cerebro como el nuestro, que es bastante visual. Pero, si lo piensas despacio, tómatelo como si fuera una radio. Porque un podcast es aburrido cuando intentas mirar, en vez de oír. Olvídate de la pantalla y escucha, si quieres. Te dejo el podcast de Redes ahí, en la columna de la izquierda. Aunque, sin duda, siempre es más recomendable su página, si tienes un ratito para ver el vídeo. O seguirlo desde el Facebook de Eduard Punset.

En fin, que o en ivoox, o en SmartPlanet o en el Facebook de Punset tendrás entretenimiento y disfrutarás. ¡Espero! Pásalo bien… :)

Por qué es fácil recortar en I+D+i (pero, por mí, TIJERASNO !!!)

Creo que esta iniciativa de Javi Peláez merece la pena. De hecho, creo que todas las iniciaivas de Javi Peláez merecen la pena. Es como si hubieran convocado una manifestación. Y a esta manifestación, ni puedo ni quiero faltar.

Es la iniciativa “La ciencia española no necesita tijeras“.

A estas alturas sabrás que estamos en una profunda crisis económica. De esas gordas. Y es gorda porque ni la gente está dispuesta a comprar ni hay mucho que merezca la pena comprar. Estoy hablando, claro, de los países ricos… :( Que, al dejar de comprar, exportan la crisis a países menos ricos vía paro. :(

¿Cuál es la salida clásica de las crisis de este tipo? Facilita. Inventar algo que la gente quiera comprar. Y la principal ruta para lograr esto es I+D +i. Investigación básica y transferencia de información para desarrollo, para convertir la investigación en algo que llegue a la gente. O usar de forma nueva (innovación) cosas bien conocidas (lo cual supone vendérselas a nuevos clientes que antes no las compraban).

(Y que conste que digo salida clásica. Porque a mí, lo que me gustaría es salir de la crisis con cambio de modelo, no con reparación del que hay, no con creación de más artículos de venta).

Un recorte en I+D+i significa que hacemos más difícil la salida de la crisis. De esta no, claro, esta nos la comemos con patatas. De la siguiente. Un recorte en I+D+i significa que tendremos que pagar mucho a otros por aquello que podríamos haber generado en nuestra propia sociedad.

Eso es absolutamente negativo. Significa renunciar a hacer las cosas bien. Si hay algo en lo que hay que empeñarse durante una crisis económica, incluso tras ella, es I+D+i y educación.

Pero…

Yo siempre tengo un pero, me temo…

¿I+D+i en qué? O si quieres, te lo pregunto de otro modo. ¿Quién decide qué se investiga? Creo que es fácil producir un recorte en I+D+i cuando quien decide qué se investiga es el investigador. Hasta ahora, aunque lo formule yo de una manera simplista, los investigadores han reclamado absoluta autonomía para investigar. Y esa no es una ciencia democrática. Y una ciencia con déficit democrático se percibe como ajena por parte de la población. Si la sociedad no participa en decisiones de I+D+i, es fácil quitarle algo que no percibe como suyo. Pero que en el fondo es suyo.

Creo que hay que repensar la ciencia, cómo la población participa en ella. Si no, las consecuencias serán que perderemos sin saber que estamos perdiendo. Lo cual es muy peligroso.

Y que conste, también, que tampoco estoy de acuerdo en que sea la población, a través de sus representantes, quienes deciden qué se investiga. Creo que es más bien un proceso de consenso entre científicos (investigadores) y gente.