Sistema de segurización de las netbooks EXOmate (Conectar Igualdad)

Durante todo este último tiempo aparecieron en Internet varias publicaciones que hablaban sobre cómo “hackear” las netbooks que el gobierno entrega a los alumnos de las escuelas de toda la República Argentina. Dichas publicaciones brindaban instrucciones detalladas siendo estas completamente erróneas conceptualmente. La única manera de cortar todo tipo de especulación inútil que pone en riesgo real al equipo es explicando la mecánica simplificada del todo.

Básicamente, la EXOmate es una Classmate customizada por y para EXO. Al ser una Classmate está apadrinada por Intel, tanto en hardware como en algunos aspectos de software.

Recordemos que la entrega de las netbooks a los alumnos que aún cursan en la escuela se realiza bajo la modalidad de comodato y son justamente estas quienes utilizan activamente el sistema de seguridad.

El sistema regular de seguridad está conformado por:

  • Servidor escolar: Mediante Intel Theft Deterrent Server, se encarga de generar y administrar los diversos certificados de seguridad que serán provistos a las netbooks registradas en el mismo.
  • Netbook: Mediante Intel Theft Deterrent Agent, es la encargada de recibir y almacenar (en un chip TPM) los certificados de seguridad emitidos por el servidor.

Una vez que el servidor genera y envía un certificado, cada netbook lo recepciona y lo autoinstala. Completado este proceso, el encendido del equipo queda limitado por dos parámetros: la fecha de expiración del certificado y los arranques restantes. Si la fecha actual del sistema es mayor a la fecha de expiración del certificado y/o no quedan más arranques restantes, la netbook se bloqueará.

Para desbloquear una netbook se necesita un código de desbloqueo que se genera manualmente en el servidor.

Con toda esta información básica en nuestras manos, es hora de desmentir los mitos:

  • La netbook se puede abrir y tocarla ya que es de uno: FALSO, la netbook queda en comodato (bajo la responsabilidad de la persona que firma el contrato) hasta que el alumno egrese del colegio sin ninguna materia adeudada. En caso de apertura, la garantía del equipo caduca automáticamente y la escuela puede disponer quitarle la netbook al alumno.
  • Puentear ciertas patitas de un chip desactiva el sistema de seguridad: FALSO, ya que el chip de seguridad no puede ser borrado haciendo jumping de contactos.
  • Hacer un clear CMOS desactiva el sistema de seguridad: FALSO, ya que el certificado se almacena parmanentemente en un chip TPM  el cual es arquitecturalmente independiente del BIOS.
  • Quitar la batería del CMOS desactiva el sistema de seguridad: FALSO, ya que la batería interna sirve para mantener las configuraciones del BIOS y alimentar el RTC (Reloj de Tiempo Real).
  • Cambiar el software de la netbook desactiva el sistema de seguridad: FALSO, ya que lo único que conseguiría esto es impedir la actualización del certificado almacenado en la netbook y, por ende, el inminente bloqueo del equipo.

Hay una única manera de desactivar permanentemente el sistema de seguridad: egresando de la escuela. No es mucho esfuerzo. Sólo requiere estudiar y hacer las cosas como se debe.

Fuente: http://blog.eduardobenzecri.com.ar/

¿Se podrá decirle adiós para siempre a las canas?

Uno de los signos más obvios del proceso de envejecimiento, el cabello canoso, podía convertirse en algo del pasado gracias a un nuevo hallazgo científico. Investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, descubrieron cuál es el mecanismo celular que provoca la pigmentación del cabello o la falta de ella.

Específicamente, identificaron una proteína -llamada Wnt- que coordina la pigmentación entre dos tipos de células que participan en el proceso encargado de dar color al cabello.

Desde hace años los científicos saben que el color del cabello está determinado por dos grupos de células madre: las que se encargan de dirigir el desarrollo de los folículos pilosos -donde crece el cabello- y las células madre que se encargan de producir el color del cabello, llamadas melanocitos.

Ambos grupos de células madre trabajan conjuntamente para producir el pigmento del cabello, pero hasta ahora se desconocía como se llevaba a cabo esa función conjunta.

Ahora, los científicos descubrieron que una proteína, llamada Wnt, es la encargada de coordinar ese proceso entre los dos grupos de células madre. Tal como explican los investigadores en la revista Cell, cuando falta esa proteína en un melanocito se produce una cana.

Posible tratamiento. Para comprobarlo, los científicos llevaron a cabo estudios con ratones que al inicio del experimento tenían el pelaje negro. Cuando inhibieron la actividad de la proteína Wnt en las células madre de los melanocitos, el pelaje de los animales se volvió canoso.

"Durante décadas hemos sabido que las células madre de los folículos pilosos y las células madre de los melanocitos, que producen pigmento, trabajan conjuntamente para producir el color del cabello" afirma la doctora Mayumi Ito, quien dirigió el estudio.

"Pero hasta ahora desconocíamos las razones subyacentes. Ahora descubrimos que la comunicación de las proteínas Wnt es esencial para coordinar las acciones entre estos dos tipos de células madre y es crítica para la pigmentación del cabello", agrega.

La investigadora subraya que estos resultados "sugieren que la manipulación genética de la comunicación de las proteínas Wnt podría conducir a una estrategia novedosa para modificar la pigmentación en el caso del cabello canoso".

Los investigadores creen que el hallazgo también ofrece información importante para el entendimiento de enfermedades en las cuales están involucrados los melanocitos, por ejemplo en el melanoma, una forma de cáncer de piel.

Cuando los melanocitos se van perdiendo ocurre la aparición de cabello canoso, pero cuando crecen de forma descontrolada se desarrolla el melanoma.

Tal como señalan los científicos, "el estudio presenta la posibilidad de utilizar la comunicación de las proteínas Wnt como un mecanismo clave para la regulación de las células madre de los melanocitos".

"Esta información amplía nuestro entendimiento de enfermedades en las que los melanocitos se pierden, como en la aparición de canas, o son sometidos a un crecimiento descontrolado, como en el melanoma" agregan.

Fuente: La Nación.
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¿Se podrá decirle adiós para siempre a las canas?

Uno de los signos más obvios del proceso de envejecimiento, el cabello canoso, podía convertirse en algo del pasado gracias a un nuevo hallazgo científico. Investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, descubrieron cuál es el mecanismo celular que provoca la pigmentación del cabello o la falta de ella.

Específicamente, identificaron una proteína -llamada Wnt- que coordina la pigmentación entre dos tipos de células que participan en el proceso encargado de dar color al cabello.

Desde hace años los científicos saben que el color del cabello está determinado por dos grupos de células madre: las que se encargan de dirigir el desarrollo de los folículos pilosos -donde crece el cabello- y las células madre que se encargan de producir el color del cabello, llamadas melanocitos.

Ambos grupos de células madre trabajan conjuntamente para producir el pigmento del cabello, pero hasta ahora se desconocía como se llevaba a cabo esa función conjunta.

Ahora, los científicos descubrieron que una proteína, llamada Wnt, es la encargada de coordinar ese proceso entre los dos grupos de células madre. Tal como explican los investigadores en la revista Cell, cuando falta esa proteína en un melanocito se produce una cana.

Posible tratamiento. Para comprobarlo, los científicos llevaron a cabo estudios con ratones que al inicio del experimento tenían el pelaje negro. Cuando inhibieron la actividad de la proteína Wnt en las células madre de los melanocitos, el pelaje de los animales se volvió canoso.

"Durante décadas hemos sabido que las células madre de los folículos pilosos y las células madre de los melanocitos, que producen pigmento, trabajan conjuntamente para producir el color del cabello" afirma la doctora Mayumi Ito, quien dirigió el estudio.

"Pero hasta ahora desconocíamos las razones subyacentes. Ahora descubrimos que la comunicación de las proteínas Wnt es esencial para coordinar las acciones entre estos dos tipos de células madre y es crítica para la pigmentación del cabello", agrega.

La investigadora subraya que estos resultados "sugieren que la manipulación genética de la comunicación de las proteínas Wnt podría conducir a una estrategia novedosa para modificar la pigmentación en el caso del cabello canoso".

Los investigadores creen que el hallazgo también ofrece información importante para el entendimiento de enfermedades en las cuales están involucrados los melanocitos, por ejemplo en el melanoma, una forma de cáncer de piel.

Cuando los melanocitos se van perdiendo ocurre la aparición de cabello canoso, pero cuando crecen de forma descontrolada se desarrolla el melanoma.

Tal como señalan los científicos, "el estudio presenta la posibilidad de utilizar la comunicación de las proteínas Wnt como un mecanismo clave para la regulación de las células madre de los melanocitos".

"Esta información amplía nuestro entendimiento de enfermedades en las que los melanocitos se pierden, como en la aparición de canas, o son sometidos a un crecimiento descontrolado, como en el melanoma" agregan.

Fuente: La Nación.
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Setmana de l’energia solar

Aquest any el Centre ha participat en la Setmana de l'Energia Solar. De totes les activitats realitzades, els alumnes de segon i tercer de l'ESO van elaborar posters informatius dels aspectes amb més avantatges d'aquesta energia. Un dels punts estudiats pels alumnes va ser el gràfic, especialment a la Comunitat Valenciana, de l'incidència de la temperatura mitjana al llarg de tot l'any i les

Hallazgo de un científico argentino sobre los orígenes del Universo


Un equipo internacional de astrónomos, liderado por el científico argentino Ezequiel Treister, consiguió evidencias de que los gigantescos agujeros negros eran comunes en los comienzos del Universo. Identificó que crecen y evolucionan al mismo ritmo de la galaxia en cuyo corazón se alojan. El hallazgo fue anunciado ayer por la NASA y publicado hoy en la prestigiosa revista Nature.

Estas observaciones, realizadas a través dos telescopios espaciales muy poderosos, demostraron además que estos oscuros abismos espaciales crecieron más rápido de lo estimado. Con estos datos es posible concebir una nueva proyección sobre los orígenes del Cosmos, y tener, en forma adicional, nuevos elementos para comprender cómo y cuándo se formaron los primeros agujeros negros.

Para llevar adelante la investigación se emplearon las imágenes de rayos-X con mayor sensibilidad a la luz, obtenidas por el telescopio Chandra. Al ser combinadas con otras tomas captadas por el telescopio Hubble, permitieron buscar agujeros negros en 200 galaxias distantes, que ya estaban presentes cuando el Universo tenía entre cerca de 800 millones a 950 millones de años (ahora tiene entre 13 y 14 mil millones).
En diálogo con Clarín, Ezequiel Treister, de la Universidad de Hawaii y profesor de la Universidad de Concepción, autor principal de este estudio, explica que “pudimos confirmar la existencia de agujeros negros supermasivos (con un millón de veces la masa del sol) en las primeras galaxias del Universo, hace aproximadamente 500 millones de años después del Big Bang”.

Al expandirse, estos precipicios de sombra emiten grandes columnas de radiación. Al cotejarlos a través de los rayos X se percibió que se estaban agrandando. Algo que sólo sucede cuando están engullendo materia, cuando están presentes.

Antes, los expertos buscaban en rangos ópticos o infrarrojos, pero ahí se veían aquellos objetos formados con grandes masas; en cambio, estos investigadores buscaron agujeros negros en formación, mucho más pequeños. Lo novedoso de esta técnica fue juntar varios objetos que por separado son indetectables pero que, en conjunto, arrojan emisiones en rayos X. “El sistema funciona como una cámara digital – explica Treister – para las observaciones; es como si se hubiera dejado el obturador de la cámara abierto 45 días. Ninguna de estas galaxias había sido detectada en rayos X. La mayor parte de este proceso de crecimiento del agujero negro estaba rodeado por nubes de gas y polvo que absorben casi toda la radiación, excepto los rayos X de alta energía”.

“Hemos encontrado una nueva población de agujeros negros jóvenes”, comentó Kevin Schawinski, co autor, de la Universidad de Yale. “Creemos que estos agujeros negros van a crecer entre cien a mil veces, para convertirse en los gigantes que vemos hoy, casi 13 mil millones de años después”, dijo.

Desde hace algunos años se sabe que prácticamente todas las galaxias contienen en su centro un agujero negro supermasivo. Como señala el astrónomo Roberto Venero, “estos objetos son cuerpos ultracompactos, con masas de muchos millones de veces la masa del Sol y por eso poseen una enorme gravedad capaz de hacer precipitar a su interior el gas y polvo de las regiones centrales de su galaxia”.

Aunque en sí mismos los agujeros negros no brillan, ya que la luz queda atrapada en su interior, la materia externa que está cayendo hacia ellos se acelera y emite radiación muy energética. La medición de esta luz tan intensa, habitualmente en forma de rayos X o gama, permite intuir su presencia.

“El descubrimiento de estos agujeros negros en galaxias primitivas ayuda a comprender cómo se desarrollaron estos fenómenos: si se formaron con anterioridad a sus galaxias huéspedes o si fueron creciendo a medida que las galaxias fueron evolucionando. A partir de estos estudios se infiere que, tanto la galaxia como los agujeros negros han evolucionado en simultáneo, aunque, en estas etapas primitivas, los agujeros negros se encontraban ocultos tras densas capas de gas y polvo” destaca Venero.

Este estudio demuestra, además, que los primeros agujeros negros no juegan un rol importante en despejar la “niebla” cósmica de hidrógeno neutro que rodea al Universo lejano, donde las temperaturas descendieron después del Big Bang. Su cobertura de gas y polvo impide que la radiación ultravioleta emitida en sus cercanías sea liberada.

Fuente: diario Clarín.

Hallazgo de un científico argentino sobre los orígenes del Universo


Un equipo internacional de astrónomos, liderado por el científico argentino Ezequiel Treister, consiguió evidencias de que los gigantescos agujeros negros eran comunes en los comienzos del Universo. Identificó que crecen y evolucionan al mismo ritmo de la galaxia en cuyo corazón se alojan. El hallazgo fue anunciado ayer por la NASA y publicado hoy en la prestigiosa revista Nature.

Estas observaciones, realizadas a través dos telescopios espaciales muy poderosos, demostraron además que estos oscuros abismos espaciales crecieron más rápido de lo estimado. Con estos datos es posible concebir una nueva proyección sobre los orígenes del Cosmos, y tener, en forma adicional, nuevos elementos para comprender cómo y cuándo se formaron los primeros agujeros negros.

Para llevar adelante la investigación se emplearon las imágenes de rayos-X con mayor sensibilidad a la luz, obtenidas por el telescopio Chandra. Al ser combinadas con otras tomas captadas por el telescopio Hubble, permitieron buscar agujeros negros en 200 galaxias distantes, que ya estaban presentes cuando el Universo tenía entre cerca de 800 millones a 950 millones de años (ahora tiene entre 13 y 14 mil millones).
En diálogo con Clarín, Ezequiel Treister, de la Universidad de Hawaii y profesor de la Universidad de Concepción, autor principal de este estudio, explica que “pudimos confirmar la existencia de agujeros negros supermasivos (con un millón de veces la masa del sol) en las primeras galaxias del Universo, hace aproximadamente 500 millones de años después del Big Bang”.

Al expandirse, estos precipicios de sombra emiten grandes columnas de radiación. Al cotejarlos a través de los rayos X se percibió que se estaban agrandando. Algo que sólo sucede cuando están engullendo materia, cuando están presentes.

Antes, los expertos buscaban en rangos ópticos o infrarrojos, pero ahí se veían aquellos objetos formados con grandes masas; en cambio, estos investigadores buscaron agujeros negros en formación, mucho más pequeños. Lo novedoso de esta técnica fue juntar varios objetos que por separado son indetectables pero que, en conjunto, arrojan emisiones en rayos X. “El sistema funciona como una cámara digital – explica Treister – para las observaciones; es como si se hubiera dejado el obturador de la cámara abierto 45 días. Ninguna de estas galaxias había sido detectada en rayos X. La mayor parte de este proceso de crecimiento del agujero negro estaba rodeado por nubes de gas y polvo que absorben casi toda la radiación, excepto los rayos X de alta energía”.

“Hemos encontrado una nueva población de agujeros negros jóvenes”, comentó Kevin Schawinski, co autor, de la Universidad de Yale. “Creemos que estos agujeros negros van a crecer entre cien a mil veces, para convertirse en los gigantes que vemos hoy, casi 13 mil millones de años después”, dijo.

Desde hace algunos años se sabe que prácticamente todas las galaxias contienen en su centro un agujero negro supermasivo. Como señala el astrónomo Roberto Venero, “estos objetos son cuerpos ultracompactos, con masas de muchos millones de veces la masa del Sol y por eso poseen una enorme gravedad capaz de hacer precipitar a su interior el gas y polvo de las regiones centrales de su galaxia”.

Aunque en sí mismos los agujeros negros no brillan, ya que la luz queda atrapada en su interior, la materia externa que está cayendo hacia ellos se acelera y emite radiación muy energética. La medición de esta luz tan intensa, habitualmente en forma de rayos X o gama, permite intuir su presencia.

“El descubrimiento de estos agujeros negros en galaxias primitivas ayuda a comprender cómo se desarrollaron estos fenómenos: si se formaron con anterioridad a sus galaxias huéspedes o si fueron creciendo a medida que las galaxias fueron evolucionando. A partir de estos estudios se infiere que, tanto la galaxia como los agujeros negros han evolucionado en simultáneo, aunque, en estas etapas primitivas, los agujeros negros se encontraban ocultos tras densas capas de gas y polvo” destaca Venero.

Este estudio demuestra, además, que los primeros agujeros negros no juegan un rol importante en despejar la “niebla” cósmica de hidrógeno neutro que rodea al Universo lejano, donde las temperaturas descendieron después del Big Bang. Su cobertura de gas y polvo impide que la radiación ultravioleta emitida en sus cercanías sea liberada.

Fuente: diario Clarín.

4t ESO a la Renegà 2011

Ja fa alguns cursos què l'alumnat de biologia i geologia de 4t ESO de l'IES Politècnic visita el paratge de La Renegà (Orpesa). Enguany ens vam distribuir en dos dies, 19 i 20 de maig, ja què èrem massa gent per a un viatge.El pla de treball, com fem sempre, va consistir en sis parades en llocs determinats on parlàvem d'aspectes històrics, geogràfics, geològics, botànics,... de la zona,