Va de trasvases

Para realizar la actividad correspondiente al PHN (Plan Hidrológico Nacional) os conviene leer este artículo:

Un trasvase consiste en exportar agua a través de conducciones o canales desde las cuencas fluviales excedentarias (principalmente, las cuencas de los ríos Duero, Tajo y Ebro) a las cuencas deficitarias (sobre todo las del sureste peninsular y Cataluña).

Entre las ventajas de una política de trasvases se podrían destacar las siguientes:
  • Reparto solidario del agua.
  • Evitar que el déficit de agua se convierta en un factor limitante del desarrollo económico y social en las regiones deficitarias.
  • Protección de los ecosistemas (fluviales, lacustres y otros humedales) afectados por la escasez de agua.
Pero los trasvases también tienen serios inconvenientes:
  • Malestar en las regiones donantes y conflictos entre las distintas comunidades.
  • Pérdidas de agua en el sistema de transporte.
  • Impacto ambiental serio producido por el sistema de canalización: erosión y movimiento de tierras, "efecto barrera" para la fauna, impacto visual, modificaciones en los cauces fluviales, etc.
El principal proyecto del Plan del año 2001 era el trasvase del Ebro, un proyecto para transferir agua desde la cuenca del Ebro a Castellón, Valencia, Alicante, región de Murcia, Almería y Barcelona. Según el gobierno de entonces, el trasvase desde el bajo Ebro ofrecía mayores ventajas por su menor impacto ambiental y la no obligación de construcción de nuevos embalses.

Pero, debido a serios conflictos entre las Comunidades y las protestas sociales de los pueblos de la cuenca, el trasvase del Ebro se paralizó en 2004 y se ha sustituido por el programa A.G.U.A. que pretende destinar unos 1.163 hectómetros cúbicos para las regiones anteriormente citadas, de tal forma que un 37% aprox. se destinará a mejoras en la gestión, ahorro del agua, infraestructuras y reutilización, mientras que el resto procederá de desalación.


Por otra parte, los problemas producidos por el trasvase Tajo-Segura, como las discrepancias entre las Comunidades valenciana, murciana y castellano-manchega, ya que las cuencas receptoras reclaman más agua, principalmente para su uso agrícola, mientras que los donantes exigen más respeto por los acuerdos puesto que no se puede garantizar el nivel de los caudales al estar sometidos a los cambios meteorológicos, además de la construcción, en los años anteriores a la actual crisis económica, de grandes urbanizaciones con sus "estupendos" campos de golf en el litoral mediterráneo, ha provocado las protestas de las cuencas "excedentarias" sobre el destino final del agua trasvasada y ha llevado a la petición de limitar o poner fin (quizás en 2015) a este trasvase.

Va de trasvases

Para realizar la actividad correspondiente al PHN (Plan Hidrológico Nacional) os conviene leer este artículo:

Un trasvase consiste en exportar agua a través de conducciones o canales desde las cuencas fluviales excedentarias (principalmente, las cuencas de los ríos Duero, Tajo y Ebro) a las cuencas deficitarias (sobre todo las del sureste peninsular y Cataluña).

Entre las ventajas de una política de trasvases se podrían destacar las siguientes:
  • Reparto solidario del agua.
  • Evitar que el déficit de agua se convierta en un factor limitante del desarrollo económico y social en las regiones deficitarias.
  • Protección de los ecosistemas (fluviales, lacustres y otros humedales) afectados por la escasez de agua.
Pero los trasvases también tienen serios inconvenientes:
  • Malestar en las regiones donantes y conflictos entre las distintas comunidades.
  • Pérdidas de agua en el sistema de transporte.
  • Impacto ambiental serio producido por el sistema de canalización: erosión y movimiento de tierras, "efecto barrera" para la fauna, impacto visual, modificaciones en los cauces fluviales, etc.
El principal proyecto del Plan del año 2001 era el trasvase del Ebro, un proyecto para transferir agua desde la cuenca del Ebro a Castellón, Valencia, Alicante, región de Murcia, Almería y Barcelona. Según el gobierno de entonces, el trasvase desde el bajo Ebro ofrecía mayores ventajas por su menor impacto ambiental y la no obligación de construcción de nuevos embalses.

Pero, debido a serios conflictos entre las Comunidades y las protestas sociales de los pueblos de la cuenca,  el trasvase del Ebro se paralizó en 2004 y se ha sustituido por el programa A.G.U.A. que pretende destinar unos 1.163 hectómetros cúbicos para las regiones anteriormente citadas, de tal forma que un 37% aprox. se destinará a mejoras en la gestión, ahorro del agua, infraestructuras y reutilización, mientras que el resto procederá de desalación.


Por otra parte, los problemas producidos por el trasvase Tajo-Segura, como las discrepancias entre las Comunidades valenciana, murciana y castellano-manchega, ya que las cuencas receptoras reclaman más agua, principalmente para su uso agrícola, mientras que los donantes exigen más respeto por los acuerdos puesto que no se puede garantizar el nivel de los caudales al estar sometidos a los cambios meteorológicos, además de la construcción, en los años anteriores a la actual crisis económica, de grandes urbanizaciones con sus "estupendos" campos de golf en el litoral mediterráneo, ha provocado las protestas de las cuencas "excedentarias" sobre el destino final del agua trasvasada y ha llevado a la petición de limitar o poner fin (quizás en 2015) a este trasvase.