Atila no murió en el campo de batalla

Resulta paradójico que Atila, el rey de los Hunos que tantos campos de batalla pisó, no muriera precisamente en el combate sino en su propia cama y la noche de bodas. Atila ha pasado a la historia de occidente como un bárbaro sin escrúpulos, el "Azote de Dios", un rey despiadado y cruel. Sus guerras tenían fama de sangrientas y donde pisaba su caballo "no volvía a crecer la hierba"; sin