Día Internacional de la Biodiversidad 2016

Ayer, 22 de mayo, se celebró en todo el mundo el Día Internacional de la Biodiversidad. El eslogan escogido este año es «Integrar la biodiversidad: sustento para las personas y sus medios de vida».

La biodiversidad es la base para la vida y los servicios esenciales que prestan los ecosistemas. Por lo tanto, garantiza el sustento de las personas, de sus medios de vida y el desarrollo sostenible en todas las áreas de actividad, incluyendo los sectores económicos como la agricultura, la silvicultura, la pesca y el turismo, entre otros. Al detener la pérdida de biodiversidad, estamos invirtiendo en las personas, en sus vidas y en su bienestar.

¿De qué manera pueden las empresas integrar la biodiversidad en sus estrategias y procesos de toma de decisión? Cualquier actividad desarrollada por las empresas de los distintos sectores consume recursos naturales y genera impactos, primarios y secundarios, que afectan a la biodiversidad. En muchas ocasiones, los recursos afectados son cruciales para la actividad socioeconómica de las áreas en las que se opera, por lo que estos impactos han de ser tratados adecuadamente y de forma proporcionada a su magnitud, sobre todo en el caso de los impactos secundarios.

Esto se puede lograr mediante la integración de consideraciones relativas a la conservación de la biodiversidad dentro de los sistemas de gestión ambiental, en los estudios de impacto ambiental y social o en Planes de Acción de Biodiversidad (PAB) a escala corporativa, unidades de negocios, países y emplazamientos.

El desarrollo del PAB permite a las compañías disponer de un plan de acción que documente y sistematice los criterios y acciones que deben ser llevados a cabo vinculados a la biodiversidad, de manera que pueda ser difundido de acuerdo a las necesidades de la empresa. En este sentido, el PAB debe incluir los planes de acción que se están implantando para hábitats sensibles y especies en lugares específicos donde las compañías tienen recursos biológicos dentro de sus áreas de trabajo, pero también pueden abarcar una gama de otras iniciativas sobre biodiversidad de acuerdo al tamaño, operaciones, objetivos y tipo de empresa.

La decimotercera reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Biodiversidad
(COP 13) que se celebrará en Cancún (México) del 4 a 17 diciembre de 2016 se centrará en la integración de la diversidad biológica en todos los sectores, lo que está estrechamente vinculado al lema seleccionado para celebrar el Día Internacional de la Biodiversidad de este año. Desde la CDB animan a las Partes a identificar ejemplos de integración de la biodiversidad que contribuyen al sustento de los medios de vida. Dichos ejemplos pueden tener distintos formatos: estudios, vídeos y otro tipo de materiales que serán compartidos en la página web del Día Internacional de la Biodiversidad 2016.

Los peligrosos COP (Compuestos Orgánicos Persistentes)

Su nombre parece más bien el de un cuerpo de operaciones especiales de la policía, pero en realidad son unos peligrosos contaminantes, los llamados Compuestos Orgánicos Persistentes (COP). España, al formar parte de la Unión Europea y haber firmado el Convenio de Estocolmo (se firmó en 2001 y entró en vigor en mayo de 2004), tiene el compromiso de cesar la fabricación y reducir las emisiones de estas sustancias tóxicas. También debe participar en el control y vigilancia de esta contaminación.

Fuente de la imagen: wikipedia
Pero, hasta el momento, las actuaciones se quedan cortas frente a este problema que afecta a los alimentos, el agua, el suelo o el aire que nos rodea, así como a nuestra salud y la de otros seres vivos. Puesto que no respeta fronteras, a todos nos perjudica que aún haya países productores, como EE.UU. o Italia, que aún no han ratificado el Convenio de Estocolmo (más detalles). Además, otro gran inconveniente es que su cumplimiento es desigual. Por otra parte, falta decisión para adoptar medidas más estrictas. Por ejemplo, para descontaminar los residuos o las industrias o almacenes cuando quedan en desuso.

En cuanto a las investigaciones, lo prioritario es promover la investigación de
alternativas más seguras, para facilitar cuanto antes la retirada de estos productos tan tóxicos. Se ha comprobado que cuando se han dejado de usar algunos contaminantes tóxicos han bajado mucho sus niveles.

Vivimos rodeados de contaminantes orgánicos persistentes, la mayoría generados por el hombre, entre las que se encuentran nombres y siglas como aldrina, el hexa y heptaclorobenceno, clordano, endrina, HAP, DDT, PCB, lindano, dioxinas, furanos, retardantes de llama bromados... Los COP han generado alarma en todo el mundo, sobre todo porque son tóxicos para el medio ambiente y la salud. Las exposiciones largas o muy altas a estos compuestos, se ha visto que provocan o tienen relación con la aparición de enfermedades, como el cáncer y la diabetes y con alteraciones en el normal funcionamiento de muchos órganos y sistemas, como el nervioso, el hormonal o el inmunológico. Pero es que, además, los COP son sustancias que:
  • Tienen el don de la ubicuidad. Se han encontrado en el aire, el agua, el suelo, lejos incluso de donde se usan o fabrican porque tienen mucha facilidad para dispersarse.
  • Permanecen intactas durante largos periodos de tiempo, de ahí lo de persistentes. Algunos PCB, por ejemplo, durante un siglo y medio. Por eso aunque ya haya muchos países que han prohibido su uso o están reduciendo sus emisiones, como España o casi todos los de la Unión Europea, siguen estando presentes en nuestro entorno.
  • Pasan a las futuras generaciones a través de la placenta y la leche materna, en una etapa especialmente vulnerable para el desarrollo.
  • Están en el aire de nuestras ciudades, casas, colegios, oficinas, etc., entre otras cosas porque forman parte de multitud de productos: televisores, ordenadores, lavadoras, teléfonos móviles, cables, moquetas, colchones, espumas, coches, pinturas, aceites lubricantes, transformadores eléctricos, pesticidas... Muchos de esos productos, cuando se desmontan o se tiran en cualquier sitio y empiezan a deteriorarse, emiten partículas y vapores tóxicos que respiramos a diario.
Estos son algunos de ellos:

PBDE (Polibromodifenil éteres)
Son los retardantes bromados de llama. Algunos ya están prohibidos y unos cuantos, restringidos. Forman parte de plásticos, pinturas, textiles, aparatos eléctricos. En animales, causan alteraciones hormonales, daños en hígado, neuronas y sistema reproductor.

PCB (Policlorobifenilos)
Se pueden encontrar aún en aceites lubricantes de viejos transformadores o máquinas eléctricas, o como aditivos de pinturas, plásticos, papel... Están en la lista de responsables probables de cáncer. Causan problemas neurológicos e inmunológicos.

DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano)
Pesticida muy usado en el pasado para combatir plagas de insectos (como los que transmiten la malaria o el tifus). Está prohibido pero aún se emplea en algunos países para el control de la malaria. Sus derivados, DDE y DDD son tan tóxicos como el mismo DDT. Faltan estudios para confirmar sus efectos en humanos.

HCH (Hexaclorociclohexanos)
Su principal representante es el lindano, que genera durante su fabricación los otros dos tipos de HCH. Los tres se usaron como insecticidas en agricultura y silvicultura. El lindano, también en animales y personas (por ejemplo, como antipiojos). Potencialmente cancerígeno.

HCB (Hexaclorobenceno)
Fungicida que se usaba en la agricultura. Se forma también en la fabricación de algunos compuestos químicos y puede transformarse en dioxinas y furanos. A altas dosis causa lesiones en la piel, cólicos, debilidad y enfermedades metabólicas que pueden llegar a ser mortales.

Fuente del texto: OCU Salud, nº 99

Los peligrosos COP (Compuestos Orgánicos Persistentes)

Su nombre parece más bien el de un cuerpo de operaciones especiales de la policía, pero en realidad son unos peligrosos contaminantes, los llamados Compuestos Orgánicos Persistentes (COP). España, al formar parte de la Unión Europea y haber firmado el Convenio de Estocolmo (se firmó en 2001 y entró en vigor en mayo de 2004), tiene el compromiso de cesar la fabricación y reducir las emisiones de estas sustancias tóxicas. También debe participar en el control y vigilancia de esta contaminación.

Fuente de la imagen: wikipedia
Pero, hasta el momento, las actuaciones se quedan cortas frente a este problema que afecta a los alimentos, el agua, el suelo o el aire que nos rodea, así como a nuestra salud y la de otros seres vivos. Puesto que no respeta fronteras, a todos nos perjudica que aún haya países productores, como EE.UU. o Italia, que aún no han ratificado el Convenio de Estocolmo (más detalles). Además, otro gran inconveniente es que su cumplimiento es desigual. Por otra parte, falta decisión para adoptar medidas más estrictas. Por ejemplo, para descontaminar los residuos o las industrias o almacenes cuando quedan en desuso.

En cuanto a las investigaciones, lo prioritario es promover la investigación de
alternativas más seguras, para facilitar cuanto antes la retirada de estos productos tan tóxicos. Se ha comprobado que cuando se han dejado de usar algunos contaminantes tóxicos han bajado mucho sus niveles.

Vivimos rodeados de contaminantes orgánicos persistentes, la mayoría generados por el hombre, entre las que se encuentran nombres y siglas como aldrina, el hexa y heptaclorobenceno, clordano, endrina, HAP, DDT, PCB, lindano, dioxinas, furanos, retardantes de llama bromados... Los COP han generado alarma en todo el mundo, sobre todo porque son tóxicos para el medio ambiente y la salud. Las exposiciones largas o muy altas a estos compuestos, se ha visto que provocan o tienen relación con la aparición de enfermedades, como el cáncer y la diabetes y con alteraciones en el normal funcionamiento de muchos órganos y sistemas, como el nervioso, el hormonal o el inmunológico. Pero es que, además, los COP son sustancias que:
  • Tienen el don de la ubicuidad. Se han encontrado en el aire, el agua, el suelo, lejos incluso de donde se usan o fabrican porque tienen mucha facilidad para dispersarse.
  • Permanecen intactas durante largos periodos de tiempo, de ahí lo de persistentes. Algunos PCB, por ejemplo, durante un siglo y medio. Por eso aunque ya haya muchos países que han prohibido su uso o están reduciendo sus emisiones, como España o casi todos los de la Unión Europea, siguen estando presentes en nuestro entorno.
  • Pasan a las futuras generaciones a través de la placenta y la leche materna, en una etapa especialmente vulnerable para el desarrollo.
  • Están en el aire de nuestras ciudades, casas, colegios, oficinas, etc., entre otras cosas porque forman parte de multitud de productos: televisores, ordenadores, lavadoras, teléfonos móviles, cables, moquetas, colchones, espumas, coches, pinturas, aceites lubricantes, transformadores eléctricos, pesticidas... Muchos de esos productos, cuando se desmontan o se tiran en cualquier sitio y empiezan a deteriorarse, emiten partículas y vapores tóxicos que respiramos a diario.
Estos son algunos de ellos:

PBDE (Polibromodifenil éteres)
Son los retardantes bromados de llama. Algunos ya están prohibidos y unos cuantos, restringidos. Forman parte de plásticos, pinturas, textiles, aparatos eléctricos. En animales, causan alteraciones hormonales, daños en hígado, neuronas y sistema reproductor.

PCB (Policlorobifenilos)
Se pueden encontrar aún en aceites lubricantes de viejos transformadores o máquinas eléctricas, o como aditivos de pinturas, plásticos, papel... Están en la lista de responsables probables de cáncer. Causan problemas neurológicos e inmunológicos.

DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano)
Pesticida muy usado en el pasado para combatir plagas de insectos (como los que transmiten la malaria o el tifus). Está prohibido pero aún se emplea en algunos países para el control de la malaria. Sus derivados, DDE y DDD son tan tóxicos como el mismo DDT. Faltan estudios para confirmar sus efectos en humanos.

HCH (Hexaclorociclohexanos)
Su principal representante es el lindano, que genera durante su fabricación los otros dos tipos de HCH. Los tres se usaron como insecticidas en agricultura y silvicultura. El lindano, también en animales y personas (por ejemplo, como antipiojos). Potencialmente cancerígeno.

HCB (Hexaclorobenceno)
Fungicida que se usaba en la agricultura. Se forma también en la fabricación de algunos compuestos químicos y puede transformarse en dioxinas y furanos. A altas dosis causa lesiones en la piel, cólicos, debilidad y enfermedades metabólicas que pueden llegar a ser mortales.

Fuente del texto: OCU Salud, nº 99

Los peligrosos COP (Compuestos Orgánicos Persistentes)

Su nombre parece más bien el de un cuerpo de operaciones especiales de la policía, pero en realidad son unos peligrosos contaminantes, los llamados Compuestos Orgánicos Persistentes (COP). España, al formar parte de la Unión Europea y haber firmado el Convenio de Estocolmo (se firmó en 2001 y entró en vigor en mayo de 2004), tiene el compromiso de cesar la fabricación y reducir las emisiones de estas sustancias tóxicas. También debe participar en el control y vigilancia de esta contaminación.

Fuente de la imagen: wikipedia
Pero, hasta el momento, las actuaciones se quedan cortas frente a este problema que afecta a los alimentos, el agua, el suelo o el aire que nos rodea, así como a nuestra salud y la de otros seres vivos. Puesto que no respeta fronteras, a todos nos perjudica que aún haya países productores, como EE.UU. o Italia, que aún no han ratificado el Convenio de Estocolmo (más detalles). Además, otro gran inconveniente es que su cumplimiento es desigual. Por otra parte, falta decisión para adoptar medidas más estrictas. Por ejemplo, para descontaminar los residuos o las industrias o almacenes cuando quedan en desuso.

En cuanto a las investigaciones, lo prioritario es promover la investigación de
alternativas más seguras, para facilitar cuanto antes la retirada de estos productos tan tóxicos. Se ha comprobado que cuando se han dejado de usar algunos contaminantes tóxicos han bajado mucho sus niveles.

Vivimos rodeados de contaminantes orgánicos persistentes, la mayoría generados por el hombre, entre las que se encuentran nombres y siglas como aldrina, el hexa y heptaclorobenceno, clordano, endrina, HAP, DDT, PCB, lindano, dioxinas, furanos, retardantes de llama bromados... Los COP han generado alarma en todo el mundo, sobre todo porque son tóxicos para el medio ambiente y la salud. Las exposiciones largas o muy altas a estos compuestos, se ha visto que provocan o tienen relación con la aparición de enfermedades, como el cáncer y la diabetes y con alteraciones en el normal funcionamiento de muchos órganos y sistemas, como el nervioso, el hormonal o el inmunológico. Pero es que, además, los COP son sustancias que:
  • Tienen el don de la ubicuidad. Se han encontrado en el aire, el agua, el suelo, lejos incluso de donde se usan o fabrican porque tienen mucha facilidad para dispersarse.
  • Permanecen intactas durante largos periodos de tiempo, de ahí lo de persistentes. Algunos PCB, por ejemplo, durante un siglo y medio. Por eso aunque ya haya muchos países que han prohibido su uso o están reduciendo sus emisiones, como España o casi todos los de la Unión Europea, siguen estando presentes en nuestro entorno.
  • Pasan a las futuras generaciones a través de la placenta y la leche materna, en una etapa especialmente vulnerable para el desarrollo.
  • Están en el aire de nuestras ciudades, casas, colegios, oficinas, etc., entre otras cosas porque forman parte de multitud de productos: televisores, ordenadores, lavadoras, teléfonos móviles, cables, moquetas, colchones, espumas, coches, pinturas, aceites lubricantes, transformadores eléctricos, pesticidas... Muchos de esos productos, cuando se desmontan o se tiran en cualquier sitio y empiezan a deteriorarse, emiten partículas y vapores tóxicos que respiramos a diario.
Estos son algunos de ellos:

PBDE (Polibromodifenil éteres)
Son los retardantes bromados de llama. Algunos ya están prohibidos y unos cuantos, restringidos. Forman parte de plásticos, pinturas, textiles, aparatos eléctricos. En animales, causan alteraciones hormonales, daños en hígado, neuronas y sistema reproductor.

PCB (Policlorobifenilos)
Se pueden encontrar aún en aceites lubricantes de viejos transformadores o máquinas eléctricas, o como aditivos de pinturas, plásticos, papel... Están en la lista de responsables probables de cáncer. Causan problemas neurológicos e inmunológicos.

DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano)
Pesticida muy usado en el pasado para combatir plagas de insectos (como los que transmiten la malaria o el tifus). Está prohibido pero aún se emplea en algunos países para el control de la malaria. Sus derivados, DDE y DDD son tan tóxicos como el mismo DDT. Faltan estudios para confirmar sus efectos en humanos.

HCH (Hexaclorociclohexanos)
Su principal representante es el lindano, que genera durante su fabricación los otros dos tipos de HCH. Los tres se usaron como insecticidas en agricultura y silvicultura. El lindano, también en animales y personas (por ejemplo, como antipiojos). Potencialmente cancerígeno.

HCB (Hexaclorobenceno)
Fungicida que se usaba en la agricultura. Se forma también en la fabricación de algunos compuestos químicos y puede transformarse en dioxinas y furanos. A altas dosis causa lesiones en la piel, cólicos, debilidad y enfermedades metabólicas que pueden llegar a ser mortales.

Fuente del texto: OCU Salud, nº 99

Día Mundial del Agua 2013

El Día Mundial del Agua fue propuesto en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo efectuada en Río de Janeiro, Brasil del 3 al 14 de junio del año 1992. Después de la cual, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1992 la resolución que declaró el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua.


La cooperación en la esfera del agua es crucial para la seguridad, la lucha contra la pobreza, la justicia social y la igualdad de género. La buena gestión y la cooperación entre los diferentes grupos de usuarios promueven el acceso al agua, la lucha contra su escasez y contribuyen a la reducción de la pobreza. La cooperación permite un uso más eficiente y sostenible de los recursos hídricos y se traduce en beneficios mutuos y mejores condiciones de vida.

También es fundamental para la preservación de los recursos hídricos, la protección del medio ambiente y puede contribuir a superar tensiones culturales, políticas, sociales y establecer la confianza entre las personas, las comunidades, las regiones o los países.

Fuente del texto: wikipedia y web de la ONU

Para conocer la opinión del presidente de la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS), Roque Gistau, sobre la situación de los recursos hídricos en nuestro país podéis leer el siguiente artículo.

La COP 18, ¿otro fiasco más?

La Cumbre de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 18) arrancó este lunes en Doha con la participación de unas 17.000 personas y con el objetivo de evaluar los progresos de los distintos países en la reducción de la emisión de los gases de efecto invernadero. La conferencia, que se prolongará hasta el 7 de diciembre, fue inaugurada por la presidenta de la cumbre anterior y ministra de Asuntos Exteriores sudafricana, Maite Nkoana-Mashabane, en el Centro Nacional de Convenciones de la capital catarí.

Visto que el Protocolo de Kioto expira al final del año, varios países quieren extender más allá de la fecha señalada sus asignaciones de emisiones de carbono que no han utilizado.En cambio, los activistas dicen que esta postura puede hacer que los nuevos recortes de las emisiones no tengan ningún significado. Y hay temores de que las viejas divisiones entre ricos y pobres dificulten cualquier desarrollo significativo.

La elección de la sede para la cumbre ya generó sorpresa. Qatar, rica en petróleo y sobre todo en gas, tiene una de las emisiones de carbono per cápita más altas de todo el mundo. Ser sede de una conferencia es una cosa. Asegurar el progreso, es otra. De hecho, existen serios inconvenientes:

  • Ambición: sensación creciente entre los países en desarrollo de que los países más ricos no están haciendo lo suficiente para reducir las emisiones de carbono.
  • Dinero: falta de claridad sobre la procedencia del dinero para ayudar a los países menos favorecidos a adaptarse.
  • Falta de compromiso: los principales emisores de carbono, incluyendo Estados Unidos, Canadá, Rusia y Japón, dicen que no asumirán nuevos objetivos de emisión de carbono bajo una extensión del Protocolo de Kyoto.

El año pasado en Sudáfrica, los negociadores acordaron lo que se conoce como Plataforma de Durban. El núcleo de esto fue un intercambio: los países más ricos extenderían sus recortes de carbono más allá de 2013 por medio de una ampliación del Protocolo de Kyoto. A cambio, las naciones en desarrollo negociarían para 2015 un acuerdo que comprometería a todos los países, incluyendo a potencias emergentes como India y China, a reducir las emisiones a partir de 2020.

El resto del artículo con más información en la web de la BBC.

La imprescindible cooperación internacional en medio ambiente

La cooperación internacional para el medio ambiente ha tenido impacto a nivel global mediante la firma de convenios, financiamiento a proyectos, intercambio de especialistas en la materia y muchas otras acciones debido a que se considera que los costos ambientales deben ser asumidos por las esferas gubernamentales, así como por la iniciativa privada y por la sociedad en su conjunto, por lo cual se deben desarrollar políticas públicas que los protejan. También hay problemas ambientales que trascienden fronteras políticas, por lo cual no pertenecen exclusivamente a cierta población o estado, y su uso compartido debe ser legislado.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), creado en 1972 en la primera "Cumbre de la Tierra", desarrolla los principales aspectos de la cooperación internacional medioambiental, en los que se enfocan principalmente las acciones son: el Desarrollo Sostenible, Cambio Climático, Protección a la Biodiversidad, Gestión del Agua y Gestión de Residuos Sólidos.
En ellos, se engloba de manera general una serie de problemáticas ambientales mundiales, como son la extinción de especies, la deforestación y desertificación, la contaminación y exclusión del acceso al agua, los desastres naturales derivados del abuso del ser humano en el medio ambiente, el agujero en la capa de ozono y muchos otros más.

Las Conferencias de Naciones Unidas sobre el Medio ambiente y el Desarrollo, también conocidas como las Cumbres de la Tierra, fueron unas cumbres internacionales sin precedentes que tuvieron lugar en Estocolmo (Suecia) del 5 al 16 de junio de 1972, Río de Janeiro (Brasil) del 2 de junio al 13 de junio de 1992,  Cumbre para la Tierra + 5 (1997) en Nueva York (EE UU), del 23 al 27 de junio, y en Johannesburgo (Sudáfrica) del 23 de agosto al 5 de septiembre de 2002.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Ambiente y el Desarrollo, conocida más comúnmente como "Cumbre para la Tierra", fue llevada a cabo en junio de 1992. En esta los países participantes acordaron adoptar un enfoque de desarrollo que protegiera el medio ambiente, mientras se aseguraba el desarrollo económico y social. En la Cumbre de Río fueron aprobados por 178 gobiernos diversos documentos, como:





Este año se celebrará en junio una nueva  Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro (Brasil), veinte años después de la histórica Cumbre para la Tierra celebrada en Río en 1992. Rio+20 es también una oportunidad para mirar al futuro del mundo que queremos en 20 años.

La mayor parte de la información procede de la siguiente web.