La polémica del "fracking"

En los últimos meses estoy viendo y oyendo en los medios de comunicación cada vez más noticias sobre la técnica del "fracking", anglicismo que viene a significar la fracturación hidráulica del terreno para la extracción de gas o petróleo del subsuelo. El procedimiento consiste en la inyección a presión de algún material en el terreno, con el objetivo de ampliar las fracturas existentes en el sustrato rocoso que encierra el gas o el petróleo, y favoreciendo así su salida hacia el exterior. Habitualmente el material inyectado es agua con arena y productos químicos, aunque ocasionalmente se pueden emplear espumas o gases.

Clic en la imagen para ampliar. Fuente: http://www.fracturahidraulicano.info/

Existe una gran controversia sobre el peligro medioambiental derivado de esta técnica, pues además de un enorme consumo de agua, es habitual que junto con la arena se incluyan multitud de compuestos químicos, cuya finalidad es favorecer la fisuración o incluso la disolución de la roca, y que podrían contaminar tanto el terreno como los acuíferos subterráneos (ver imagen).

El Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG) de España insta a las administraciones y poderes públicos a regular "adecuadamente" el empleo de la tecnología del "fracking" para evitar que afecten a la salud humana, los bienes y al medio ambiente y, particularmente, a los acuíferos.
Sobre esta cuestión, reiteran que los proyectos y obras de investigación y explotación y el control y seguimiento de las labores de aprovechamiento de recursos energéticos mediante la técnica de fracturación hidráulica (Fracking), se deben ejecutar "siempre en base a los principios de cautela y de acción preventiva" (ver mapa de concesiones).

Concretamente, subrayan que estos principios están contemplados en el artículo 191.2 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, mediante una adecuada Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), de acuerdo con el Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de Proyectos y la Ley 6/2010, de 24 de marzo, de modificación del mismo, así como el resto de normativa vigente en el ámbito europeo, estatal y autonómico que sea de aplicación, para evitar cualquier tipo de afección a las personas, a los bienes y al medio ambiente.

Para profundizar mucho más en este tema podéis leer el siguiente artículo de Antonio Turiel, redactor del blog The Oil Crash, y ver la infografía del New York Times.

Los fenómenos de "El Niño" y "La Niña"

En relación con el tema de las corrientes oceánicas, los alisios y los fenómenos meteorológicos de "El Niño" y "La Niña" os conviene saber ciertos datos:

 El nombre de "El Niño" se debe a pescadores del puerto de Paita al norte de Perú que observaron que las aguas del sistema de corrientes del pacífico oriental o corriente de Humboldt, que corre desde la costa central de Chile por el sur hasta el norte frente a las costas septentrionales de Perú, se calentaban en la época de las fiestas navideñas y los cardúmenes o bancos de peces desaparecían de la superficie oceánica, debido a una corriente caliente procedente del golfo de Guayaquil (Ecuador). A este fenómeno le dieron el nombre de Corriente de El Niño, por su asociación con la época de la Navidad y el Niño Jesús (ver animación).

De la presentación sobre La hidrosfera" de Eduardo Gómez

La Niña es un fenómeno climático que forma parte de un ciclo natural global del clima conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS o ENSO, en inglés). Este ciclo global tiene dos extremos: una fase cálida conocida como El Niño y una fase fría, precisamente conocida como La Niña. El paso de un extremo al otro se ve influido por una estrecha relación entre la temperatura de la superficie del mar y los vientos.

Cuando existe un régimen de vientos alisios fuertes desde el Este, las temperaturas ecuatoriales se enfrían y comienza la fase fría o La Niña. Cuando la intensidad de los alisios disminuye, las temperaturas superficiales del mar aumentan y comienza la fase cálida, El Niño. Cualquiera de ambas condiciones se expanden y persisten sobre las regiones tropicales por varios meses y causan cambios notables en las temperaturas globales, y especialmente en los regímenes de lluvias a nivel global. Dichos cambios se suceden alternativamente en períodos que varían promedialmente de los cinco a los siete años y se tienen registros de su existencia desde épocas prehispánicas.

Los valores en azul indican anomalías positivas de la presión a nivel del mar y por consiguiente condiciones de La Niña. Los valores en rojo indican anomalías negativas de la presión a nivel del mar y por consiguiente condiciones de El Niño. La línea negra suavizada indica la variación decanal del índice SOI. Fuente: https://fjferrer.webs.ull.es

Fuente: http://www.agrositio.com
Fuente: https://fjferrer.webs.ull.es


Veremos también la siguiente infografía  sobre los dos fenómenos antes de realizar los ejercicios correspondientes del libro.

Y, por último, unos vídeos sobre los estragos que produce el fenómeno de "El Niño"  a escala mundial:

 



Y otro vídeo (en inglés) sobre el megaNiño de 2015 y 2016

A.T.C., ¿un eufemismo terminológico?

¿Basura radiactiva?, ¿cementerio nuclear?, de forma mucho más general y "fina": gestión de residuos radiactivos, o de forma mucho más "moderna" y aséptica: A.T.C., es decir, Almacén Temporal Centralizado, pero ¿de qué es el dichoso almacén? que se construirá en Villar de Cañas (Cuenca), aunque un informe avisa del riesgo de posibles hundimientos en el terreno.


Hasta 1983 el mar fue el destino elegido para el vertido de residuos radiactivos. Hoy, son las piscinas de las propias centrales nucleares y mañana el Almacén Temporal Centralizado, que los albergará durante sólo 60 años. Muros de 1,5 metros de hormigón y cápsulas y tubos de acero inoxidable pretenden encerrar el material nuclear con seguridad.

Clic en la imagen para ampliar su tamaño


En España, los residuos radiactivos de baja y media actividad se almacenan desde 1961 en El Cabril, en la Sierra Albarrana (Córdoba). Los primeros bidones se depositaron en la mina de uranio que se había dejado de explotar en dicha sierra. Y hasta allí siguen llegando en transporte especial por carretera. Sólo desde 1986 hasta finales de 2008 El Cabril ha recibido 28.218 metros cúbicos de residuos de media, baja y muy baja actividad, según Enresa. Léase, herramientas, ropa de trabajo o instrumental médico.

Pero los que preocupan especialmente son los de elevada actividad. Éstos, formados por el combustible gastado en los reactores y otros materiales con niveles altos de radiactividad, son los que se llevarán al futuro ATC. Un almacén que tardará en construirse cinco años, tiempo en el que habrá que pagar a Francia unos 60.000 euros diarios a partir del 1 de enero de 2011 por los residuos radiactivos que les dejamos tras el incendio que hubo hace tiempo en Vandellós, así como otra cifra por los materiales del reprocesado del combustible gastado de Garoña, que están almacenados en Reino Unido.

Al futuro ATC irá todo el combustible gastado y los residuos de alta actividad de España, por lo que será un lugar, con una gestión única. En otras palabras, económico. Un almacén frente a siete, uno por cada una de las centrales nucleares (a los que habría que sumar los residuos de las que aún no se han desmantelado del todo). Y es que la saturación de las piscinas de las centrales es más que previsible. Cofrentes y Ascó para el año 2013, por ejemplo.

Ahora queda saber si es igual de seguro. El primer «pero»: su transporte. En España nunca se han trasladado residuos de alta actividad. Siempre han permanecido en piscinas o en los contenedores de las centrales nucleares. Por lo que el temor es comprensible. Ahora bien, en el mundo se han realizado más de 30 millones de kilómetros de transportes de residuos de alta actividad. Y, según Enresa, no se ha producido un incidente radiológico (o al menos no se ha informado de ello).

Pero lo que debe centrar toda la atención es que se trata de un almacén temporal. Y, ¿qué va a pasar con ellos después de 60 años? Pues que de nuevo habrá que trasladarlos a un almacén, esta vez definitivo, que permita su enfriamiento a lo largo de miles de años, y de difícil ubicación, aunque gana enteros el llamado Almacenamiento Geológico Profundo, pero quien sabe si dentro de décadas se encontrará una mejor solución.

Para más información sobre un A.T.C., podéis ver el siguiente vídeo de elpais.com y la infografía de El Mundo.

La polémica del "fracking"

En los últimos meses estoy viendo y oyendo en los medios de comunicación cada vez más noticias sobre la técnica del "fracking", anglicismo que viene a significar la fracturación hidráulica del terreno para la extracción de gas o petróleo del subsuelo. El procedimiento consiste en la inyección a presión de algún material en el terreno, con el objetivo de ampliar las fracturas existentes en el sustrato rocoso que encierra el gas o el petróleo, y favoreciendo así su salida hacia el exterior. Habitualmente el material inyectado es agua con arena y productos químicos, aunque ocasionalmente se pueden emplear espumas o gases.

Clic en la imagen para ampliar. Fuente: http://www.fracturahidraulicano.info/

Existe una gran controversia sobre el peligro medioambiental derivado de esta técnica, pues además de un enorme consumo de agua, es habitual que junto con la arena se incluyan multitud de compuestos químicos, cuya finalidad es favorecer la fisuración o incluso la disolución de la roca, y que podrían contaminar tanto el terreno como los acuíferos subterráneos (ver imagen).

El Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG) de España insta a las administraciones y poderes públicos a regular "adecuadamente" el empleo de la tecnología del "fracking" para evitar que afecten a la salud humana, los bienes y al medio ambiente y, particularmente, a los acuíferos.
Sobre esta cuestión, reiteran que los proyectos y obras de investigación y explotación y el control y seguimiento de las labores de aprovechamiento de recursos energéticos mediante la técnica de fracturación hidráulica (Fracking), se deben ejecutar "siempre en base a los principios de cautela y de acción preventiva" (ver mapa de concesiones).

Concretamente, subrayan que estos principios están contemplados en el artículo 191.2 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, mediante una adecuada Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), de acuerdo con el Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de Proyectos y la Ley 6/2010, de 24 de marzo, de modificación del mismo, así como el resto de normativa vigente en el ámbito europeo, estatal y autonómico que sea de aplicación, para evitar cualquier tipo de afección a las personas, a los bienes y al medio ambiente.

Para profundizar mucho más en este tema podéis leer el siguiente artículo de Antonio Turiel, redactor del blog The Oil Crash, y ver la infografía del New York Times.

Los fenómenos de "El Niño" y "La Niña"

En relación con el tema de las corrientes oceánicas, los alisios y los fenómenos meteorológicos de "El Niño" y "La Niña" os conviene saber ciertos datos:

 El nombre de "El Niño" se debe a pescadores del puerto de Paita al norte de Perú que observaron que las aguas del sistema de corrientes del pacífico oriental o corriente de Humboldt, que corre desde la costa central de Chile por el sur hasta el norte frente a las costas septentrionales de Perú, se calentaban en la época de las fiestas navideñas y los cardúmenes o bancos de peces desaparecían de la superficie oceánica, debido a una corriente caliente procedente del golfo de Guayaquil (Ecuador). A este fenómeno le dieron el nombre de Corriente de El Niño, por su asociación con la época de la Navidad y el Niño Jesús (ver animación).

De la presentación sobre La hidrosfera" de Eduardo Gómez

La Niña es un fenómeno climático que forma parte de un ciclo natural global del clima conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO). Este ciclo global tiene dos extremos: una fase cálida conocida como El Niño y una fase fría, precisamente conocida como La Niña. El paso de un extremo al otro se ve influido por una estrecha relación entre la temperatura de la superficie del mar y los vientos.

Cuando existe un régimen de vientos alisios fuertes desde el Este, las temperaturas ecuatoriales se enfrían y comienza la fase fría o La Niña. Cuando la intensidad de los alisios disminuye, las temperaturas superficiales del mar aumentan y comienza la fase cálida, El Niño. Cualquiera de ambas condiciones se expanden y persisten sobre las regiones tropicales por varios meses y causan cambios notables en las temperaturas globales, y especialmente en los regímenes de lluvias a nivel global. Dichos cambios se suceden alternativamente en períodos que varían promedialmente de los cinco a los siete años y se tienen registros de su existencia desde épocas prehispánicas.

Veremos la siguiente infografía  sobre los dos fenómenos antes de realizar los ejercicios correspondientes del libro.

Robinson, una proyección visualmente atractiva

Un cartógrafo tiene que comunicar también … un que no es leído por alguien es un muerto. Algo así como la música que no se escucha.

Fernando J. Sánchez Menéndez 

Para dar un toque antiguo al mapa , a aparte de los efectos cromáticos, de texturas  y tipográficos, Fernando selecciono la proyección Robinson. El mapa, más cerca de la infografía,  no busca reflejar las cartas de navegación de la época con los rumbos reales  sino ofrecer al lector un mapa visualmente adornado y atractivo. La elección de una proyección adecuada los fines del mapas,de la que este mapa hace gala, es otra técnica para gestionar adecuadamente la economía de la atracción de los mapas invisibles 

Fuente del mapa

Fernando J. Sánchez Menéndez 
EOSGIS SL