Para interpretar correctamente un mapa del tiempo

Para ayudaros a hacer correctamente el ejercicio de interpretación del mapa del tiempo en Europa Occidental podéis utilizar, para los conceptos básicos, la web de ClimaTIC y los siguientes vídeos para un análisis más detallado:

 
Eso sí, en el segundo vídeo se ha "escapado" algún error, como el de alrededor del minuto 5 donde está escrito que en una borrasca la presión es menor que 1032 mb, en vez de 1012 mb o hPa que es el valor normal. Y otro mucho menos importante, antes del minuto 20, donde se escribe efecto Fohen en vez de efecto Foehn o Föhn que es más correcto.


Por último, una imágenes para practicar la predicción de un posible tiempo en nuestro país:

Situación 1

Situación 2

Situación 3

El curioso descubrimiento de la corriente en chorro

Ahora que vamos a estudiar la estructura en capas de la atmósfera, tengo que nombrar la corriente en chorro o "jet stream" y su curioso descubrimiento:

Las corrientes en chorro son rápidos y estrechos flujos de aire encontrados en las atmósferas de algunos planetas, incluyendo la Tierra. Las principales corrientes en chorro están localizadas cerca de la tropopausa. Las corrientes en chorro mayores en la Tierra son vientos occidentales (siguen de oeste a este). Su camino tiene normalmente una forma serpenteante; las corrientes quizás comienzan, se detienen, se dividen en dos o más partes, se combinan en una sola corriente, o siguen varias direcciones incluyendo una dirección opuesta a la mayoría de las corrientes. Las corrientes más fuertes (con velocidades que son corrientemente de 250 km/h, frecuentemente de 300 a 350 km/h y excepcionalmente de más de 500 km/h) son las polares, alrededor de 7 a 12 km sobre el nivel del mar, y las corrientes subtropicales más altas y un tanto débiles alrededor de 10 a 16 km.

Su descubrimiento, especialmente para los aficionados a las "hazañas bélicas", es bastante peculiar:
Durante los primeros meses del año 1940 los bombarderos británicos que sobrevolaban Europa a 9.000 metros de altura, informaron de la presencia de vientos de alta velocidad, llegando en ocasiones a la misma velocidad que los propios aviones. Esto llamó mucho la atención ya que provocaba ciertas dificultades en algunas misiones. Pero no pasó de ahí­.

Quienes de verdad “descubrieron” la corriente de chorro fueron los pilotos de los B-29. Cuando Estados Unidos decidió comenzar los bombardeos "estratégicos" sobre Japón con sus B-29 usando la ruta natural pronto se encontraron con un gran problema, vientos frontales que alcanzaban los 400 km/h dificultaban enormemente la misión reduciendo su efectividad. Estos pilotos fueron los que descubrieron el "Jet Stream" o la corriente de chorro que tanto se utiliza en los vuelos actuales.

Ese descubrimiento también fue usado por los japoneses para un artificio bastante curioso. No se les ocurrió otra cosa que utilizar globos de aire caliente para bombardear EEUU. En los globos, llamados Fu-Go Weapon, que se lanzaban desde cerca de Tokio, adjuntaban bombas incendiarias. Algunos llevaban más de 200 kg, y se lanzaron unos 9.500 entre 1944 y 1945. Eran de hidrógeno con un sistema que a determinada altitud se estacionaba y volaba con la corriente hasta que caí­a. La idea era incendiar bosques o sembrar el pánico en ciudades. Cayeron varios en EE.UU., aunque la mayorí­a se perdió y alguno apareció en Alaska, e incluso en México.

De hecho se constató la muerte de tres personas en EEUU, un pastor, su mujer y su hija al manipular uno. EEUU escondió la información durante la Guerra para no alarmar a la población. Hasta en el año 1992 se ha encontrado alguno de los artefactos mencionados.

Fuente del texto del descubrimiento.

Los peligrosos COP (Compuestos Orgánicos Persistentes)

Su nombre parece más bien el de un cuerpo de operaciones especiales de la policía, pero en realidad son unos peligrosos contaminantes, los llamados Compuestos Orgánicos Persistentes (COP). España, al formar parte de la Unión Europea y haber firmado el Convenio de Estocolmo (se firmó en 2001 y entró en vigor en mayo de 2004), tiene el compromiso de cesar la fabricación y reducir las emisiones de estas sustancias tóxicas. También debe participar en el control y vigilancia de esta contaminación.

Fuente de la imagen: wikipedia
Pero, hasta el momento, las actuaciones se quedan cortas frente a este problema que afecta a los alimentos, el agua, el suelo o el aire que nos rodea, así como a nuestra salud y la de otros seres vivos. Puesto que no respeta fronteras, a todos nos perjudica que aún haya países productores, como EE.UU. o Italia, que aún no han ratificado el Convenio de Estocolmo (más detalles). Además, otro gran inconveniente es que su cumplimiento es desigual. Por otra parte, falta decisión para adoptar medidas más estrictas. Por ejemplo, para descontaminar los residuos o las industrias o almacenes cuando quedan en desuso.

En cuanto a las investigaciones, lo prioritario es promover la investigación de
alternativas más seguras, para facilitar cuanto antes la retirada de estos productos tan tóxicos. Se ha comprobado que cuando se han dejado de usar algunos contaminantes tóxicos han bajado mucho sus niveles.

Vivimos rodeados de contaminantes orgánicos persistentes, la mayoría generados por el hombre, entre las que se encuentran nombres y siglas como aldrina, el hexa y heptaclorobenceno, clordano, endrina, HAP, DDT, PCB, lindano, dioxinas, furanos, retardantes de llama bromados... Los COP han generado alarma en todo el mundo, sobre todo porque son tóxicos para el medio ambiente y la salud. Las exposiciones largas o muy altas a estos compuestos, se ha visto que provocan o tienen relación con la aparición de enfermedades, como el cáncer y la diabetes y con alteraciones en el normal funcionamiento de muchos órganos y sistemas, como el nervioso, el hormonal o el inmunológico. Pero es que, además, los COP son sustancias que:
  • Tienen el don de la ubicuidad. Se han encontrado en el aire, el agua, el suelo, lejos incluso de donde se usan o fabrican porque tienen mucha facilidad para dispersarse.
  • Permanecen intactas durante largos periodos de tiempo, de ahí lo de persistentes. Algunos PCB, por ejemplo, durante un siglo y medio. Por eso aunque ya haya muchos países que han prohibido su uso o están reduciendo sus emisiones, como España o casi todos los de la Unión Europea, siguen estando presentes en nuestro entorno.
  • Pasan a las futuras generaciones a través de la placenta y la leche materna, en una etapa especialmente vulnerable para el desarrollo.
  • Están en el aire de nuestras ciudades, casas, colegios, oficinas, etc., entre otras cosas porque forman parte de multitud de productos: televisores, ordenadores, lavadoras, teléfonos móviles, cables, moquetas, colchones, espumas, coches, pinturas, aceites lubricantes, transformadores eléctricos, pesticidas... Muchos de esos productos, cuando se desmontan o se tiran en cualquier sitio y empiezan a deteriorarse, emiten partículas y vapores tóxicos que respiramos a diario.
Estos son algunos de ellos:

PBDE (Polibromodifenil éteres)
Son los retardantes bromados de llama. Algunos ya están prohibidos y unos cuantos, restringidos. Forman parte de plásticos, pinturas, textiles, aparatos eléctricos. En animales, causan alteraciones hormonales, daños en hígado, neuronas y sistema reproductor.

PCB (Policlorobifenilos)
Se pueden encontrar aún en aceites lubricantes de viejos transformadores o máquinas eléctricas, o como aditivos de pinturas, plásticos, papel... Están en la lista de responsables probables de cáncer. Causan problemas neurológicos e inmunológicos.

DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano)
Pesticida muy usado en el pasado para combatir plagas de insectos (como los que transmiten la malaria o el tifus). Está prohibido pero aún se emplea en algunos países para el control de la malaria. Sus derivados, DDE y DDD son tan tóxicos como el mismo DDT. Faltan estudios para confirmar sus efectos en humanos.

HCH (Hexaclorociclohexanos)
Su principal representante es el lindano, que genera durante su fabricación los otros dos tipos de HCH. Los tres se usaron como insecticidas en agricultura y silvicultura. El lindano, también en animales y personas (por ejemplo, como antipiojos). Potencialmente cancerígeno.

HCB (Hexaclorobenceno)
Fungicida que se usaba en la agricultura. Se forma también en la fabricación de algunos compuestos químicos y puede transformarse en dioxinas y furanos. A altas dosis causa lesiones en la piel, cólicos, debilidad y enfermedades metabólicas que pueden llegar a ser mortales.

Fuente del texto: OCU Salud, nº 99

La contaminación atmosférica y sus efectos ambientales

Para comenzar el bloque de contenidos sobre la contaminación de los sistemas terrestres fluidos, veremos dos presentaciones de Eduardo Gómez, como siempre "apañadas" y completadas con datos más recientes y enlaces a artículos de interés sobre este apasionante tema.

Descargar la presentación desde Google Drive
Descargar la presentación desde Google Drive

Para interpretar correctamente un mapa del tiempo

Para ayudaros a hacer correctamente el ejercicio de interpretación del mapa del tiempo en Europa Occidental podéis utilizar, para los conceptos básicos, la web de ClimaTIC y los siguientes vídeos para un análisis más detallado:

 
Eso sí, en el segundo vídeo se ha "escapado" algún error, como el de alrededor del minuto 5 donde está escrito que en una borrasca la presión es menor que 1032 mb, en vez de 1012 mb o hPa que es el valor normal. Y otro mucho menos importante, antes del minuto 20, donde se escribe efecto Fohen en vez de efecto Foehn o Föhn que es más correcto.


Por último, una imágenes para practicar la predicción de un posible tiempo en nuestro país:

Situación 1

Situación 2

Situación 3

El curioso descubrimiento de la corriente en chorro

Ahora que estamos estudiando la estructura en capas de la atmósfera, tengo que nombrar la corriente en chorro o "jet stream" y su curioso descubrimiento:

Las corrientes en chorro son rápidos y estrechos flujos de aire encontrados en las atmósferas de algunos planetas, incluyendo la Tierra. Las principales corrientes en chorro están localizadas cerca de la tropopausa. Las corrientes en chorro mayores en la Tierra son vientos occidentales (siguen de oeste a este). Su camino tiene normalmente una forma serpenteante; las corrientes quizás comienzan, se detienen, se dividen en dos o más partes, se combinan en una sola corriente, o siguen varias direcciones incluyendo una dirección opuesta a la mayoría de las corrientes. Las corrientes más fuertes (con velocidades que son corrientemente de 250 km/h, frecuentemente de 300 a 350 km/h y excepcionalmente de más de 500 km/h) son las polares, alrededor de 7 a 12 km sobre el nivel del mar, y las corrientes subtropicales más altas y un tanto débiles alrededor de 10 a 16 km.

Su descubrimiento, especialmente para los aficionados a las "hazañas bélicas", es bastante peculiar:
Durante los primeros meses del año 1940 los bombarderos británicos que sobrevolaban Europa a 9.000 metros de altura, informaron de la presencia de vientos de alta velocidad, llegando en ocasiones a la misma velocidad que los propios aviones. Esto llamó mucho la atención ya que provocaba ciertas dificultades en algunas misiones. Pero no pasó de ahí­.

Quienes de verdad “descubrieron” la corriente de chorro fueron los pilotos de los B-29. Cuando Estados Unidos decidió comenzar los bombardeos "estratégicos" sobre Japón con sus B-29 usando la ruta natural pronto se encontraron con un gran problema, vientos frontales que alcanzaban los 400 km/h dificultaban enormemente la misión reduciendo su efectividad. Estos pilotos fueron los que descubrieron el "Jet Stream" o la corriente de chorro que tanto se utiliza en los vuelos actuales.

Ese descubrimiento también fue usado por los japoneses para un artificio bastante curioso. No se les ocurrió otra cosa que utilizar globos de aire caliente para bombardear EEUU. En los globos, llamados Fu-Go Weapon, que se lanzaban desde cerca de Tokio, adjuntaban bombas incendiarias. Algunos llevaban más de 200 kg, y se lanzaron unos 9.500 entre 1944 y 1945. Eran de hidrógeno con un sistema que a determinada altitud se estacionaba y volaba con la corriente hasta que caí­a. La idea era incendiar bosques o sembrar el pánico en ciudades. Cayeron varios en EE.UU., aunque la mayorí­a se perdió y alguno apareció en Alaska, e incluso en México.

De hecho se constató la muerte de tres personas en EEUU, un pastor, su mujer y su hija al manipular uno. EEUU escondió la información durante la Guerra para no alarmar a la población. Hasta en el año 1992 se ha encontrado alguno de los artefactos mencionados.

Fuente del texto del descubrimiento.