El "Beagle" español del cambio climático

 Estoy oyendo una entrevista con Carlos Duarte, coordinador de la Expedición Malaspina, y se me ocurre retomar este artículo pasado (de 2010) del blog para daros a conocer dicho proyecto científico:

Atraído desde niño por las Ciencias Naturales, Charles Darwin se embarcó con 22 años en el Beagle como naturalista en un viaje de cinco años (1831-36) alrededor del mundo. Durante la expedición científica, Darwin recogió numerosos datos, así como muestras de la flora y fauna de diversos países. Fruto de este viaje y de sus lecturas científicas, ya que conocía las obras de Lyell, Malthus y otros, nace su conocida obra “El origen de las especies” (1859) donde Darwin expone sus ideas acerca del origen y evolución de las especies.
En el museo de la evolución humana de Burgos
Dentro de unos meses una nueva gran expedición científica se va a poner en marcha para estudiar el tema científico de actualidad más importante, el cambio climático. A finales de noviembre, el buque Hespérides de la Armada española zarpará de Cádiz cargado de científicos para dar su primera vuelta al mundo. Será, según sus coordinadores, "la mayor expedición de la historia sobre cambio global".

B.I.O. Hespérides (A-33)
Más de 400 investigadores, procedentes de una veintena de instituciones españolas y otras tantas extranjeras, estudiarán el impacto del cambio climático en los océanos y husmearán en las aguas profundas para conocer su biodiversidad. A lo largo de nueve meses y casi 78.000 kilómetros de travesía, dos buques oceanográficos españoles, el Hespérides y el Sarmiento de Gamboa, coordinados en la llamada expedición Malaspina 2010, recogerán 70.000 muestras de aire, agua y plancton desde la superficie del mar hasta los 5.000 metros de profundidad. Su objetivo principal es medir el calentamiento del océano, observar los efectos sobre los ecosistemas marinos de unos 200.000 contaminantes vertidos al mar por el ser humano y estudiar el impacto del CO2 expulsado por las industrias en los organismos acuáticos.

Lee el artículo completo en Publico.es y visita la web de la expedición

España al rojo vivo y lo que nos espera

Como estos días pasados estamos hablando en clase de aridez, sequía, desertización y otros temas relacionados con la climatología de nuestro país, creo que ha llegado la hora de recuperar dos artículos anteriores de este blog donde se trata un posible escenario climático nada halagüeño para España:

A pesar de estos últimos meses tan lluviosos, las previsiones climáticas para el futuro en nuestro país son cada vez más alarmantes. Según el informe Ensemble (51MB, pdf) (en inglés) de la Comunidad Europea, España está en la primera línea del frente del calentamiento y será el país europeo en el que más se reducirá la precipitación si no se limitan las emisiones de gases de efecto invernadero.

El anterior secretario de Estado del Agua, Josep Puxeu, admite que la reducción de lluvias es evidente: "Ya se está viendo. Lo tenemos claro. Sin alarmismos, pero hay menos agua". La planificación hidrológica de las confederaciones hidrográficas incluyen que para 2030 habrá entre un 5% y un 14% menos de entrada de agua en los ríos, salvo en las cuencas del norte.

Ernesto Rodríguez Camino, jefe de Evaluación y Modelización del Clima de AEMET, uno de los centros del proyecto, señala que los resultados del informe implican para España "una reducción de la precipitación entre un 20% y un 25% a final de siglo" suponiendo un escenario medio de emisiones: "Es una disminución apreciable".

Los modelos de predicción del clima son más inciertos en cuanto a precipitación que en temperatura. Los científicos creen que sus proyecciones son mucho más fiables en el aumento de temperatura que en cómo afectará la subida de la concentración de CO2 a la lluvia. Mientras en buena parte de Europa aumentarán las precipitaciones (al hacer más calor se evapora más agua y llueve más), en otras caerá menos agua. El informe Ensembles, realizado entre septiembre de 2004 y diciembre de 2009 y dirigido por el Met Office británico, apunta más abiertamente al aumento de sequías que sus predecesores, de 2005.
Leído en elpais.com

Con seis grados más en verano, la Península será un lugar poco apetecible. Pues esa es la previsión para 2070 de un informe realizado para el Gobierno por 120 científicos españoles y que recopila la literatura científica publicada sobre la materia. El documento Clima en España: pasado, presente y futuro (informe Clivar, 20 MB en pdf) presenta "datos estremecedores" de incremento de la temperatura para España si no se limitan las emisiones de gases de efecto invernadero.

Aunque se mantienen muchas incertidumbres en función de los modelos de predicción del clima utilizados, la media de los 16 modelos europeos coincide: más temperatura, especialmente en el trimestre de junio, julio y agosto, 5,41 grados más de media. El informe recopila también los registros instrumentales existentes. Entre 1901 y 2005 la temperatura aumentó en España "indudablemente", a un ritmo de 0,13 grados por década y de casi 0,48 grados entre 1973 y 2005.

Fuente de la imagen: "El clima en España: pasado, presente y futuro". Red Clivar España.
Clasificación climática de Köppen-Trewartha para clima presente (arriba: izquierda según la base observacional de CRU, derecha, según la media de los RCMs de PRUDENCE) según Castro et al. (2007a). En la parte inferior, cambio en dicha clasificación climática para el conjunto de modelos para clima futuro (2071-2100) para el escenario de emisiones A2 (izquierda), y proyecciones de cambio de los RCMs sumadas a la climatología observada CRU (derecha).

El mapa muestra un aumento importante de la temperatura para finales del siglo XXI cuyo patrón espacial se desarrolla según un gradiente norte-sur, con incrementos máximos cuanto más al sur, lo que apuntaría a una mayor aridez y tendencia hacia la desertificación en esa zona.

Sobre las lluvias, la última década ha sido la más seca de los últimos 60 años, pero en la Península siempre ha habido gran variabilidad de lluvias, en función de la intensidad de la oscilación del Atlántico Norte, la que hace que las borrascas del Atlántico entren por España o por el norte de Europa. Si los cincuenta fueron secos, los sesenta y setenta, húmedos, y ahora llevamos tres décadas secas.

El informe también se fija en los océanos: En la costa atlántica el calentamiento de las aguas varía desde 0,15 y 0,30 grados centígrados por década entre 1985 y 2005. En la cuenca mediterránea se registra, además, un incremento de la salinidad.

Fuente del texto: artículo de elpais.com

España al rojo vivo y lo que nos espera

Aprovechando la ocasión de que estamos hablando de aridez, sequía, desertización y otros temas relacionados con la climatología de nuestro país, creo que ha llegado la hora de recuperar dos artículos anteriores de este blog donde se trata un posible escenario climático nada halagüeño:

A pesar de estos últimos meses tan lluviosos, las previsiones climáticas para el futuro en nuestro país son cada vez más alarmantes. Según el informe Ensemble (en inglés) de la Comunidad Europea, España está en la primera línea del frente del calentamiento y será el país europeo en el que más se reducirá la precipitación si no se limitan las emisiones de gases de efecto invernadero.

El secretario de Estado de Agua, Josep Puxeu, admite que la reducción de lluvias es evidente: "Ya se está viendo. Lo tenemos claro. Sin alarmismos, pero hay menos agua". La planificación hidrológica de las confederaciones hidrográficas incluyen que para 2030 habrá entre un 5% y un 14% menos de entrada de agua en los ríos, salvo en las cuencas del norte.

Ernesto Rodríguez, jefe de Evaluación y Modelización del Clima de AEMET, uno de los centros del proyecto, señala que los resultados del informe implican para España "una reducción de la precipitación entre un 20% y un 25% a final de siglo" suponiendo un escenario medio de emisiones: "Es una disminución apreciable".

Los modelos de predicción del clima son más inciertos en cuanto a precipitación que en temperatura. Los científicos creen que sus proyecciones son mucho más fiables en el aumento de temperatura que en cómo afectará la subida de la concentración de CO2 a la lluvia. Mientras en buena parte de Europa aumentarán las precipitaciones (al hacer más calor se evapora más agua y llueve más), en otras caerá menos agua. El informe Ensembles, realizado entre septiembre de 2004 y diciembre de 2009 y dirigido por el Met Office británico, apunta más abiertamente al aumento de sequías que sus predecesores, de 2005.
Leído en elpais.com

Con seis grados más en verano, la Península será un lugar poco apetecible. Pues esa es la previsión para 2070 de un informe realizado para el Gobierno por 120 científicos españoles y que recopila la literatura científica publicada sobre la materia. El documento Clima en España: pasado, presente y futuro presenta "datos estremecedores" de incremento de la temperatura para España si no se limitan las emisiones de gases de efecto invernadero.

Aunque se mantienen muchas incertidumbres en función de los modelos de predicción del clima utilizados, la media de los 16 modelos europeos coincide: más temperatura, especialmente en el trimestre de junio, julio y agosto, 5,41 grados más de media. El informe recopila también los registros instrumentales existentes. Entre 1901 y 2005 la temperatura aumentó en España "indudablemente", a un ritmo de 0,13 grados por década y de casi 0,48 grados entre 1973 y 2005.

Fuente de la imagen: "El clima en España: pasado, presente y futuro". Red Clivar España.
Clasificación climática de Köppen-Trewartha para clima presente (arriba: izquierda según la base observacional de CRU, derecha, según la media de los RCMs de PRUDENCE) según Castro et al. (2007a). En la parte inferior, cambio en dicha clasificación climática para el conjunto de modelos para clima futuro (2071-2100) para el escenario de emisiones A2 (izquierda), y proyecciones de cambio de los RCMs sumadas a la climatología observada CRU (derecha).

El mapa muestra un aumento importante de la temperatura para finales del siglo XXI cuyo patrón espacial se desarrolla según un gradiente norte-sur, con incrementos máximos cuanto más al sur, lo que apuntaría a una mayor aridez y tendencia hacia la desertificación en esa zona.

Sobre las lluvias, la última década ha sido la más seca de los últimos 60 años, pero en la Península siempre ha habido gran variabilidad de lluvias, en función de la intensidad de la oscilación del Atlántico Norte, la que hace que las borrascas del Atlántico entren por España o por el norte de Europa. Si los cincuenta fueron secos, los sesenta y setenta, húmedos, y ahora llevamos tres décadas secas.

El informe también se fija en los océanos: En la costa atlántica el calentamiento de las aguas varía desde 0,15 y 0,30 grados centígrados por década entre 1985 y 2005. En la cuenca mediterránea se registra, además, un incremento de la salinidad.

Fuente del texto: artículo de elpais.com

Huellas no borradas del Prestige

Diez años después del hundimiento del Prestige frente a las costas de Galicia y el vertido de toneladas de fuelóleo, los efectos de la marea negra parecen seguir siendo visibles. Así lo han podido comprobar representantes de Ecologistas en Acción durante una inspección visual en la Costa da Morte. La visita a las playas Ensenada de Cuño, Playa de Moreira y Playa do Rostro ha permitido ver restos de chapapote en las piedras y en los intersticios de las rocas. El mar todavía trae a la costa pequeñas galletas de chapapote.

Clic para ver el álbum de fotos
La recopilación de fotografías en el litoral permite deducir que los restos del vertido han dejado huellas aún más imborrables en los fondos marinos. Por ello, Ecologistas en Acción reclama que se realicen estudios científicos exhaustivos sobre la situación de los ecosistemas costeros de las costas gallegas y cantábricas. Estos estudios deben ser independientes e ir más allá de los intereses políticos.

Las huellas de un accidente de semejantes dimensiones afectan a la naturaleza durante décadas y el necesario cuidado y limpieza debe también continuar a largo plazo. Pero, lo que es más importante aún, tienen que garantizarse las condiciones para que un desastre medioambiental así nunca vuelva a repetirse. Todos los responsables deben rendir cuentas, también los políticos. Los dirigentes de aquel momento deberían comparecer en el juicio del Prestige como imputados y no sólo como testigos.

Más información en el siguiente informe en pdf (enero de 2013).

Fuente del  texto: Ecologistas en Acción