Qué es elearning y su relación con los sistemas LMS y LCMS.

elearing

Una de las primeras aplicaciones que se popularizó en Internet fue el correo electrónico (electronic mail) más conocido como email. El éxito del email animó a poner una “e” de electronic a procesos, servicios y herramientas a las que se pudiese acceder desde Internet. La educación fue una de ellas. La idea de utilizar ordenadores conectados a través de Internet en la educación popularizó el término “electronicLearnig” o “eLearning”.

Curiosamente las primeras aplicaciones de elearning se basaban en la utilización del correo electrónico. Se enviaban materiales docentes al alumnado y éste podría utilizar el email bien para realizar preguntas al profesorado, o para enviar trabajos o respuestas de cuestionarios.

Posteriormente, surgieron programas más completos. Integraban correo electrónico, matriculación de alumnos y páginas web (donde el alumnado podía consultar los recursos didácticos sin necesidad de que se los enviaran por correo). A estas aplicaciones, popularmente se las conoció como sistemas o plataformas eLearning, aunque su denominación real fue LMS (Learning Management Systems). Estos sistemas crecieron con la expansión del uso de Internet. En sus inicios (año 1998) los más populares fueron WebCT y BlackBoard.

El “punto fuerte” de los sistemas LMS eran los completos servicios de gestión académica (algo así como una secretaría virtual) así como la comunicación entre alumnado y profesorado. Sin embargo, los sistemas LMS flaqueaban en la gestión y organización de los recursos didácticos. Surgió una nueva generación de sistemas “elearning” a los que se les denominó LCMS (Learning Content Management Systems), dichos sistemas incorporan procesos para gestionar y organizar la información no académica (los recursos didácticos). Los (sistemas) LCMS más populares actuales son Moodle (en software libre) y Blackboard (en Software privado).

Actualmente se suele denominar un sistema elearning a cualquier sistema LMS o LCMS. Dichos entornos son igualmente eficaces en formación presencial, a distancia o mixta (blearning).

ANÉCDOTAS PERSONALES DEL INICIO DE LOS SISTEMAS LMS.

Conocí personalmente a Murray Golbert, creador de WebCT, de la Universidad de Columbia Británica(Canadá) debido a que mi colega Enrique Rubio fue la persona que hizo la traducción de dicho sistema al castellano y, además, desde su centro de investigación (el CICEI) sus ordenadores hacían de “Espejo” para dar servicio a toda Europa.

En 1998 todo mi alumnado utilizaba este sistema y adquirimos una gran experiencia. Al igual que otros usuarios, esa experiencia la enviábamos a WebCT para mejorar la herramienta. En 1999 WebCT estaba en auge, con una penetración en la educación muy importante. Sin embargo en 1999 la empresa fue comprada por una compañía de Estados Unidos, la política empresarial cambió, por ejemplo, en el año 2001 subieron el precio de la licencia de WebCT de forma considerable, muchos lo pagaron (ya que era más barato pagar más por el sistema LMS que migrar a otra plataforma).

Afortunadamente, en 2001, un administrador de WebCT (persona que se encargaba de la gestión informática), Martin Dougiamas, desarrollaba un sistema LMS en abierto y gratuito denominado Moodle. En 2002 se realizó la primera versión, que pasamos a utilizar de forma inmediata (también desde los ordenadores de mi compañero Enrique Rubio).

Aprendí una gran lección: “independizar los contenidos del sistema LMS”, o al menos dejarlos preparados de tal forma que fuese fácil su traslado. Los gestores de los centros aprendieron otra: “la información del alumnado no se puede poner en plataformas externas al centro”.

 

Nota: Este post forma parte de una serie que trata de describir una crónica sobre la historia de la informática educativa, narrada a través de mis propias vivencias. Post anteriores:

  1. Historia de la informática educativa; bueno, primero mi historia.
  2. La maquina de enseñar de Skinner. El comienzo
  3. La programación Ramificada de Crowder.
  4. Los modelos heurísticos de Thomas A. Dewy y Simon Papert.
  5. EAO, CBT, CBL, CAI, CAL, ICAI, ITS muchas siglas y pocos procedimientos.

Innovación educativa institucional ¿Una leyenda urbana?

innovación institucional

La percepción que tenemos el profesorado sobre la relación que tiene la institución con la innovación educativa es: La Gestión. Sus principales actividades son la promoción, potenciación, implantación y divulgación entre el profesorado de la innovación educativa. Algunas de esas actividades tienen éxito (como por ejemplo promover y potenciar) y otras no tanto (como la implantación).

Pero esa es la percepción, realmente las instituciones sí han realizado innovación educativa (o al menos la han implantado de forma corporativa). Todas las innovaciones tienen unas pautas y características comunes.

La característica común es que todas las innovaciones están relacionadas con los contenidos en abierto (y eso es de agradecer). Como ejemplo, la cronología de lo sucedido en las universidades ha sido la siguiente:

En los años 80 se propició la digitalización de contenidos. El profesorado tenía los recursos propios en soporte papel (textos y dibujos “a mano”). El recurso propio más característico era el de los apuntes del profesor, que pasaban de mano en mano año tras año. Las personas que gestionaban la universidad vieron la necesidad de tener los recursos propios en soporte digital. Actualmente los recursos los preparamos directamente en soporte digital de forma sencilla, pero en los años 80 el proceso de digitalización era caro y complejo. Sin la firme determinación de las instituciones la digitalización de contenidos se habría retrasado muchos años.

En los años 90 se propició la inclusión de sistemas e-learning como apoyo a las asignaturas. Las asignaturas a distancia rápidamente incorporaron estos sistemas. Pero también lo incorporaron, gracias al apoyo institucional, las asignaturas presenciales. Actualmente estos sistemas siguen siendo promovidos por las instituciones a través de los denominados campus virtuales. Su labor de gestión es importante ya que la mayoría de las asignaturas tienen un apoyo virtual.

En los primeros años del nuevo siglo se promovieron las asignaturas denominadas OCW (Open Course Ware). Dichas asignaturas ponían a disposición de la sociedad (de forma libre) los contenidos digitalizados de dichas asignaturas y normalmente a través de un sistema e-learning. Esta iniciativa gozó de mucha popularidad hasta hace unos años y actualmente, aunque continúan existiendo estas asignaturas, están siendo poco utilizadas.

Desde el 2012 se están promoviendo los denominados MOOC (Massive Open Online Course). Estos se pueden considerar una evolución de los cursos OCW. La idea general de compartir contenidos en forma abierta es muy similar, pero la diferencia es que en los cursos OCW se dejan los contenidos en abierto sin interacción entre los usuarios y en los MOOC el acceso está abierto a cualquier persona pero lleva incluido un proceso de formación (y además masivo).

En todos estos casos, suele ser la institución la que se adelanta al profesorado. La institución promueve y da soporte material para su realización, establece normativas y controles de calidad y además suele responder a una estrategia concreta.

Bueno, con esto demostramos que las instituciones (cuando quieren) saben hacer innovación educativa. Ahora solo falta que además de hacer innovación en contenidos también la haga en los procesos formativos: tener innovación en contenidos sin renovar las metodologías, la verdad es que no sirve de mucho


¿Qué es el problema 2 sigma?

2 sigma

Cualquier persona, aunque no sea docente, sabe que si un alumno tiene a su disposición un tutor de forma exclusiva, tanto para darle clases como para comprobar su aprendizaje, seguramente obtendrá mejores resultados que un alumno que siga la formación de forma convencional.

Dicho de otra forma, teniendo en cuenta que actualmente a cada profesor le corresponden  20 o 70 alumnos (en función del nivel educativo) y comparamos su aprendizaje con el de los alumnos que tienen un profesor para ellos solos, el resultado será mejor para el alumno que tiene un profesor a su exclusiva disposición.

Como decía, eso es evidente, pero ¿podemos saber concretamente cuanto más efectivo será el aprendizaje?

Eso es lo que determina el problema “2 sigma”: la medición de la mejora del aprendizaje que tendría un alumno con un profesor para él solo respecto al de los que lo comparten, en el mejor de los casos, con 29 personas más.

Esta medición la publicó Bloom en 1984 “The 2 sigma Problem: The Search for Methods of Group Instruction as Effective as One-to-One Tutoring

El trabajo de investigación consistió en realizar tres experiencias:

  • Grupo con el modelo “Conventional”. Grupos de 30 alumnos por profesor. El modelo formativo es el tradicional;  los temas se aprenden en clase. Para comprobar el aprendizaje se realizan cuestionarios de forma periódica (evaluación sumativa).
  • Grupo con el modelo “Mastery Learning”. Grupos de 30 alumnos por profesor. Muy similar al anterior, el mismo método tradicional y un cuestionario. En este modelo se toman acciones correctivas y de formación adicionales (evaluación formativa, en caso de necesitarla), siempre en función del resultado del cuestionario.
  • Grupo con el modelo “Tutoring”.  Los temas se aprenden con un tutor  por alumno (en lugar de en clase). Además a cada alumno se le realiza evaluación formativa y, en función del resultado, se realizan acciones formativas complementarias.

En el artículo de Bloom se analizan varios resultados, la imagen de este post son resultados relativos a la evaluación sumativa (la nota) de los distintos grupos.

  • Se puede observar que hay una gran diferencia entre  los estudiantes del tercer grupo (modelo tutoring) frente al primero (modelo convencional). Concretamente, un estudiante del grupo 3 esta “2*sigma” por encima de la media de un estudiante del grupo 1. Dicho de otra forma un estudiante promedio del grupo 3 es un 98% mejor que un estudiante promedio del grupo 1
  • El “problema 2 sigma” nos dice, por un lado, lo que pasaría ante una situación ficticia: la de tener un profesor por alumno y, por otro, una cosa muy importante, que podemos mejorar considerablemente los resultados del aprendizaje en función de la metodología empleada. Concretamente el estudio indica que el 20% de los estudiantes obtendrían buen rendimiento independientemente del grupo donde estén (son buena semilla), pero el 80% del alumnado dependería del método (la diferencia está en la tierra no en la semilla)

Como dice el artículo, el “problema 2 sigma”  busca métodos que se aproximen tanto a la metodología  como al resultado del método “tutoring”; es decir, clases personalizadas, con cuestionarios  de comprobación, uso del feed-back de los cuestionarios, acciones correctoras y acciones formativas complementarias para cada alumno.

¿Es posible conseguirlo? pues la verdad es que ahora mismo lo que les puedo afirmar es que los métodos para conseguirlo se basan en: formación personalizada, adaptatividad y “Learning Analytics”.


No sé si sí, no sé si no

Agricultor innovador

Fotografía by C. Blanco

Erase una vez un pueblo donde sus habitantes trabajaban en el campo y ver cómo, a partir de una semilla, crecía una planta a la que había que cuidar para que diese sus frutos, era algo que a la mayoría de esas buenas gentes les gustaba, eran felices. Durante generaciones hacían lo mismo, cada año recibían semillas, las plantaban, las cuidaban y recogían sus frutos.

Pero llegó una época en la que esas buenas gentes estaban muy preocupadas pues una extraña enfermedad se había implantado en sus campos: “casi un 30% de las plantas no daban fruto”. El pueblo estaba dividido, unos opinaban que el problema era de las semillas, otros que era de la tierra y otros decían que al haber aumentado la producción no se podía atender a todas las plantas.

Preocupados por el problema, y por no encontrar solución, decidieron acudir al consejo de sabios, pues estaban seguros de que les darían la solución. Los sabios estudiaron detenidamente la situación y, después de mucho meditar, les dijeron:

Deben cambiar la forma de planificar el trabajo, lo deben hacer escribiendo los objetivos a conseguir con las plantas”

Año tras año aplicaron la propuesta de los sabios, escribían en un papel que los objetivos eran: plantar las semillas y hacer crecer las plantas para que dieran frutos. Pero el problema persistía, y a pesar de  que todos escribían los objetivos en un papel antes de comenzar el año, el 30% de las plantas seguían sin generar fruto. De nuevo acudieron a los sabios, estos de nuevo hablaron:

“El problema es que ustedes están trabajando el campo como lo hacían sus antepasados, lo que tienen que hacer es introducir tecnologías, como ya lo están haciendo en otras profesiones”

Y aplicaron la solución, todos los campos tienen tecnologías, o al menos una conexión para conectar tecnologías. Algunos agricultores las aplicaron  y otros no, pero una vez más, el 30% de las plantas no daban fruto. De nuevo acudieron a los sabios y estos concluyeron que debían hacer dos cosas nuevas:

“Se debe premiar al agricultor que se dedique a investigar y que publique en revistas de impacto”

“Deben cambiar la planificación, ya no se puede hacer en base a objetivos, sino en base a las competencias que desean que tengan las plantas”

Ahora el pueblo ya no es feliz, el 30% de las plantas continúan sin dar frutos. A las discusiones de siempre (que el problema es la semilla, la tierra o el exceso de trabajo), se han unido otras nuevas:

  • Que es mejor no dedicarse a cuidar las plantas sino  a investigar.
  • Que quizás escribir en un papel la planificación no sirve de nada si no se aplica en el trabajo cotidiano.
  • Que para hacer el trabajo de forma diferente a como lo hacían sus antepasados no basta con incluir tecnologías, que a lo mejor es necesario cambiar los procesos de trabajo en el campo, con la ayuda de las tecnologías.
  • Que tal vez los sabios tendrían que decir cómo se debe hacer y no únicamente qué se debe hacer.
  • Incluso algunos dicen que los sabios no son tan sabios.

Supongo que muchos agricultores pensarán, algo parecido a lo que dice la estupenda canción “Fuera de lugar“ de revólver, “No sé si sí, no sé si no, lo que está claro es que hay soluciones que están fueran de lugar”

Sí, ya sé que si usted lleva más de 20 años en la educación esta historia le resultará familiar, sin discutir la eficacia de las reformas educativas, lo que nos llegaba al profesorado eran cambios en la planificación docente, primero nos dijeron que por objetivos, después que era importante la logística tecnológica, después que planificáramos por competencias; pero lo cierto es que a mucho profesorado le ocurre como en la historia: agradecerían que les valoraran su dedicación a cuidar  plantas, digo alumnado, y agradecerían que les dijeran cómo hacer las cosas en el día a día de su trabajo.


58 cursos, 18 universidades y 40.000 personas interesadas

Open by Ángel Fidalgo

Open by Ángel Fidalgo

58 cursos, 18 universidades y 40.000 personas interesada y todo esto en 14 días. La cifra irá en aumento y no tendrá ningún problema en alcanzar las 100.000 personas. Efectivamente, estoy hablando de los MOOC, del interés que hay en ellos las cifras dan fe, así como las charlas, jornadas de presentación que están haciendo las universidades, información en la web social, seminarios y un montón de universidades participantes, agrupadas en plataformas.

Una vez más la historia se vuelve a repetir, la sociedad se vuelca con una nueva idea, incluso muchas personas ven en esta iniciativa como un punto de inflexión, como el comienzo de un nuevo modelo formativo. Los que llevamos un tiempo en esto de la innovación educativa, ya hemos vivido historias similares, se despierta un gran interés para un tiempo después abandonarlo por otra idea que irrumpe con más fuerza.

No me malinterpreten, creo en los MOOC, de hecho participo en uno de los que indicaba en el título del post; sin embargo, me preocupa que se cree una burbuja y que pasado un breve tiempo explote, perdiendo de nuevo otra oportunidad; es como si la historia se repitiese una y otra vez.

Preparar un MOOC no es fácil, es masivo y con participantes heterogéneos, de distintos niveles educativos, con distintos intereses y con mucha curiosidad; además la idea es que haya un aprendizaje cooperativo, que los alumnos sean participativos y que se cree una comunidad (en muchos casos no conseguimos hacer eso ni con nuestros propios alumnos).

Como decía, no me parece fácil hacer un MOOC,  en el curso en el que participo ya hay más de 1000 personas apuntadas (y comienza en marzo), de momento me estoy basando en “los cinco pasos para tener éxito en un MOOC de Dave Cornier” ya veremos qué pasa

Me preocupa que se cree una burbuja MOOC  y que explote.

¿Cómo se puede crear la burbuja? Fácil, fijándonos solo en lo que significa MOOC, Curso Masivo On-line y en Abierto.. pues nada, pongo mis apuntes en una de las plataformas existentes (eso sí, en formato video),unos test, un foro, un wiki y un blog y ya tengo un MOOC. Fácil ¿verdad?

¿Cómo puede explotar la burbuja? Fácil, los participantes, al ver que es un curso como tantos otros, al final no los cursará.

Para terminar pareciendo positivo, decir que aunque se transforme en una burbuja y explote, se habrá conseguido que las universidades avancen en poner en abierto su conocimiento (ya comenzaron con OCW) y si además las mismas universidades buscan fórmulas para acreditar a los participantes en el curso, estaremos hablando de que efectivamente algo está cambiando en la universidad.