ENTRE EL TEMOR Y LA TRASCENDENCIA – CIENCIA, POESÍA Y PRÁCTICA

Caballos. 14 horses on my mind.

Hay una similitud entre poesía y ciencia en un aspecto: ambas son prácticas sociales, pero quienes las practican niegan que lo sean, porque arguyen que son trascendentes, no ancladas en el contexto o su definición no depende de circunstancias de cualquier tipo. En el primer caso, porque no toda persona que hace poemas es un poeta, es decir, pocos pueden crear poesía, arguyen. En el segundo caso, la validez de una teoría no proviene de la cantidad de personas que la tomen por verdadera, es decir, por más que todos la practiquen, no convierte a nadie en científico.

Me temo que son temores infundados al calificar a la poesía o la ciencia como prácticas sociales, serlo no las hace menos ellas mismas, es decir, no anula su definición o sus características distintivas. Creo que sería bueno aclara lo que significa el término “práctica social o cultural” y aplicarlo a esos casos. A algo nos llevará, espero.

¿Coffee BreakQUÉ ES UNA PRÁCTICA, SOCIAL O CULTURAL?

Empecemos aclarando el punto respecto a lo que es una práctica social o una práctica cultural o una práctica socio-cultural. Una práctica es un tipo de actuación o de ejecución de acciones que se define porque se puede repetir de alguna manera y porque tiene un esquema básico, es decir, existen funciones que deben realizarse necesariamente a través de algunas de las acciones. Decimos que dos personas pueden realizar la misma práctica aunque no hagan lo mismo por esa razón, por ejemplo, bailar, porque si A baila mambo y B baila vals, no hacen las mismas acciones, pero ambos mueven el cuerpo en relación con una música.

Como vemos, denominar “práctica X” a un conjunto de acciones depende de cómo se cumplen las funciones y proviene de un acuerdo tácito, asentado en la historia y trasmitido de maneras evidentes y subterráneas no bien comprendidas todavía (¿cómo he aprendido a usar un transporte público? En la escuela, no, evidentemente). persona-sociedadEn este sentido, toda práctica es social o cultural, porque parte de lo que las personas conocen y comparten. Reconocen en las acciones un cierto perfil, una función, un objetivo o finalidad (diría “un significado común”), y, generalmente, pero no siempre, reconocen un conjunto de acciones usualmente asociadas. Para entender esto recordemos lo que pasó en el arte entre el siglo XIX y el XX, donde hubo una ruptura entre grupos de personas que no se ponían de acuerdo sobre a qué llamar arte, aunque todos reconocían acciones con una finalidad equivalente en lo que hacía el otro, aunque los resultados fuesen tan terriblemente distintos y traumáticamente inaceptables para muchas personas.

Ante la antinomia de Bordieu entre mecanismo y finalismo (Bourdieu, 2010), y en línea con el “habitus”, la práctica se presenta en la cotidianidad como “experiencia”, la que nace de la tensión entre lo subjetivo y lo objetivo, las que más bien considero abstracciones desde las situaciones públicas (compartibles, repetibles, con consecuencias en otros) y privadas (personales, intransferibles, únicas). Bourdieu plantea que el “habitus” se incorpora (literalmente, el cuerpo hace de esponja) de manera silenciosa, no se aprende conscientemente, sino que se “prende” de la persona durante las diversas actuaciones. Desde mi punto de vista, la práctica sucede en un espectro más amplio de experiencias que el “habitus” (Reckwitz, 2002), y lo pienso como muestro en la figura adjunta, donde la subjetividad (en el sentido de intimidad, no de “perteneciente al sujeto”), el significado y la acción son una convergencia de distintos matices de “subjetividad” y de “objetividad”. La práctica, por si acaso, no en el sentido de ejecución o de manifestación de una concepción previa, sino en el sentido de una necesidad que debe satisfacerse de manera continua, es decir, una actividad, como lo entiende Engeström (1989).

Por todo ello, llamar práctica social o cultural o simplemente “una práctica” a la poesía o la ciencia no pone en entredicho lo que pretenden lograr: poemas y teoría científicas. Pero sucede algo perturbador, sin embargo.

Stargazing Through A Window

EMPECEMOS CON LA CIENCIA

Vayamos a tratar el asunto en la ciencia. La ciencia establece propuestas validadas intersubjetivamente acerca de sectores acotados previamente de lo que denominamos realidad. Hasta que dichas propuestas no funcionen o no ayuden a comprender esa realidad, se dirá que son “verdaderas” o “muy probables”. La ciencia parte de varios supuestos sobre los cuales tenemos que estar de acuerdo. Uno poco aludido es el siguiente: “el criterio para afirmar la superioridad de una propuesta tiene que partir de que proporciona un índice mayor de supervivencia”, es decir, lo que hace mejor a una teoría es que vence en una especie de selección natural a sus rivales, porque tiene mejores y más afiladas ventajas sobre otras. Es decir, la continuidad en la realidad es la que ratifica su superioridad. Si no explica mejor que otra, es la otra la que es adoptada por la comunidad de científicos, aunque solo la plantee un solo científico y aunque la mayoría de esos científicos, en una época, no observaron esas ventajas y esa mejor capacidad explicativa. Para los científicos, no tiene sentido decir que “creo en la verdad de Z, aunque no tiene pruebas o experimentos u observaciones que la apoyen”. Estoy de acuerdo en esto, siempre que no pase uno o ambos de lo siguiente:

  1. Z se refiere a lo que no ha sido investigado o que no ha sido determinado lo distintivo de lo que haya que investigar. Supongamos lo que se refiere a lo que pasa después de la muerte. En principio, no hay información que exista nada después, según lo que se puede observar. Pero puede suceder que se plantee asociar ciertas observaciones con una concepción distinta y verificable de lo que es una persona, por lo que podríamos empezar a notar que algunos hechos se deben a una existencia no percibida por las definiciones actuales. No es cuestión de creer simplemente, sino de analizar con mayor granularidad ciertas situaciones.
  2. Z se refiere a lo que ha sido investigado exhaustivamente pero niega la existencia de lo que se cree en ese contexto. Así como la cantidad de científicos que están en contra no es razón para desechar una hipótesis, tampoco la cantidad de investigaciones a lo largo del tiempo lo es. Al final, la teoría heliocéntrica era más explicativa que los epiciclos, o la genética explicaba mejor la formación de las especies que la divina creación ex-nihilo. Claro, todas esas investigaciones se basan en un programa o paradigma suficientemente desarrollado, pero una observación más fina puede introducir una variable o factor no tomado en cuenta. Conan Doyle fue citado en Viaje a las estrellas así: “Cuando eliminas toda solución lógica a un problema, lo ilógico, aunque imposible, es invariablemente lo cierto“, lo que parafraseo así: “si no interviene lo probable, lo imposible es la explicación“.

¿Y a qué todo esto? A que la ciencia depende de lo que su método permita encontrar según la forma de aplicarlo en cada época, es decir, sus principios son metódicos, no axiomáticos. Por lo tanto, es una forma de actuar, una práctica (social o cultural). Incluso, la forma de actuar ha ido variando a lo largo de los siglos, no sabremos cómo será la ciencia del siglo XXIV (aunque nos lo muestra “Star Trek”, ¿o no?).

Mon Oeil

¿Y LA POESÍA?

Ahora, ¿cómo puede ser una práctica social esto de escribir poemas? Partamos de ahí: no es la poesía la actividad de escribir poemas. Tampoco la de escribir buenos poemas. Si así fuera, bailar sería hacer buenos movimientos acordes con la música o investigar (hacer ciencia) sería proponer teorías. No es el resultado lo que define, supongo. Porque si fuese así, mucha gente se dedica a imitar los resultados de otros, pero nunca logran ni poesía, ni baile ni ciencia. Hay algo oculto, una finalidad necesaria a lo que el ser humano busca. No es algo determinado, sino un acercamiento por tentativas, y algunas personas tienen mejor intuición y componentes biológicos para eso que el resto. Y es así, porque incluso la naturaleza humana insiste en cambiar, en no ser estable de una vez para siempre (y extinguirse, en consecuencia).

A mí me impacta el verso “Corrientes aguas, puras, cristalinas, (…)”. Les digo que siento como sube hasta “aguas”, se detiene por un momento en “puras” y baja para seguir “cristalinas”. Es sólo cómo se pronuncia, pero, oh, sorpresa, también es lo que dice: el fluir del agua. Eso es poesía. Encontrar un pronunciar que dice más de lo que dijo quien lo pronunció primero. O como la caja azul del doctor Who: una poesía es más grande conforme uno entra en el tiempo con ella. El que solo unos lo logren no significa que es menos práctica: es una práctica difícil, no una práctica imposible.

TRASCENDENCIA Y PROYECCIÓN

Entonces, práctica social o cultural refiere a lo que nos hace comprender lo que hacemos unos y otros aunque no lo hagamos: la captación del sentido de una serie de acciones. Ciencia y Poesía son prácticas sociales porque hay un sentido compartido que queremos lograr, uniendo de alguna forma, históricamente determinada, las experiencias que vivimos y que recopilamos de otros. La ciencia buscaría la explicación, la poesía mostraría la comprensión, ambas buscan la trascendencia, ir más allá del hic et nunc.

Ajá. Éste es el meollo, creo. Ser trascendente no significa o implica aislarse del contexto, las circunstancias o las características distintivas. Ser trascendente no es igual a ser ideal o espiritual o universal o estándar. A los arrecifes conceptuales en que navegaba Bourdieu y de los salió con el “habitus”, hay que agregar el temor de las personas que desarrollan prácticas ancestrales (como la religión, la ciencia, la poesía, el comercio, la enseñanza, la comunicación o el lenguaje, entre muchas otras) de que su actividad desaparezca. Y distinguen entre prácticas sociales y culturales, relativas a una sociedad y actividades esenciales, propias e inherentes del ser humano. Lo paradójico es que eso es el anclaje en la circunstancialidad que ellas mismas quieren evitar. Y se tratan de dar fundamentos sociológicos, antropológicos o biológicos a ese anclaje. Por ejemplo, que el lenguaje es una facultad innata o que las capacidades son dispositivos neuronales. Tanto el lenguaje como las capacidades son constructos que permiten organizar patrones que encontramos, constructos que tienen una tradición que reúne lo que hemos aprendido o hemos creído aprender de esos patrones. Probablemente, eso que llamamos “innato” o “dispositivo neuronal” es una profecía auto-cumplida o una re-interpretación de lo que empezamos hace tiempo a llamar “Lenguaje” o “Capacidad”. Lo que importa es que nuestro constructo trascienda. No importa que sea verdadero, en el sentido que el constructo se encuentre en la realidad, sino que pueda ser ampliado, modificado, redimensionado, para encontrar o crear más realidad. Es decir, que ayude a los que vienen luego. En otras palabras, que tenga una capacidad de proyectar sentido en diversas circunstancias.

Ésta es la cualidad bicéfala de la práctica, es trascendente y es circunstancial. Y debe ser una para ser la otra. Esta cualidad define la práctica en el tiempo de modos diversos. En el ahora, la práctica tiene que ser útil y no totalmente comprensible o definible (o muchos deben tener distintas comprensiones y seguir llamándola igual). En el ayer, debe ser rastreable y haber sido prevista, de algún modo. En el futuro, debe poder adaptarse y reciclarse y redefinirse, así como generar situaciones imprevistas, es decir, ser encontrada en momentos que nunca tuvieron conexión con ella antes. La práctica es la actividad de crear sentido con las acciones basado en trayectorias temporales de significados. Por eso, acciones íntimas, como la poesía, son prácticas sociales y culturales, y acciones racionales y universales como la ciencia también lo son. Y por eso, también, debe haber conversación entre todas estas prácticas ancestrales, porque el sentido es el oxígeno de la humanidad.

La práctica, entonces, es resultado de que, como seres humanos, no vivimos de solo hacer, sino de encontrar significado, de proyectar el entorno hacia nosotros y a nosotros en el entorno, más allá de tangible o hacer tangible lo que no lo es o no parece serlo. Somos una proyección consciente de sí misma. La pululación de prácticas sociales o culturales, más allá de ciencia y poesía, es la demostración de que seguimos buscando y de que todos lo hacemos. No solo somos lo que hacemos, sino que hacemos lo que estamos buscando ser.

Simple


NOTAS Y DEMÁS…

  • Bourdieu, P. (2010). Outline of a theory of practice (25. printing). Cambridge: Cambridge Univ. Press.
  • Engeström, Y. (1987). Learning by Expanding. An Activity-theoretical approach to developmental research. Recuperado a partir de http://lchc.ucsd.edu/mca/Paper/Engestrom/Learning-by-Expanding.pdf
  • Reckwitz, A. (2002). Toward a Theory of Social Practices: A Development in Culturalist Theorizing. European Journal of Social Theory, 5(2), 243-263. http://doi.org/10.1177/13684310222225432

"Yo sí puedo" … #ikaskide14 ..magic & levitación !!! Sigue tu líder .. VIVIR para MORIR: No se puede mantener la inversión en ciencia y tecnología si ellas son ajenas a la realidad de nuestras sociedades


‘L’exercice du pouvoir consiste à «conduire des conduites» et à aménager la probabilité. Le pouvoir, au fond, est moins de l’ordre de l’affrontement entre deux adversaries, ou de l’engagement de l’un à l’égard de l’autre, que de l’ordre du «gouvernement».’ Foucault M (1994) Dits et écrits IV (Paris: Gallimard) p.237.

"No cabe duda de que el objetivo principal hoy no es el de descubrir, sino más bien el de rechazar lo que somos [...] Nos hace falta promover nuevas formas de subjetividad rechazando el tipo de individualidad que se nos ha impuesto durante varios siglos" (Foucault 1994b, 232)


.[.] posibilidad de lugares sin geografía ni calendario en los cuales uno entraría para buscar allí, en medio de los decorados más absurdos y con compañeros anónimos, ocasiones de morir libres de toda identidad: uno tendría un tiempo indeterminado, segundos, semanas, posiblemente meses, hasta que se presentara con una imperiosa evidencia la ocasión que de inmediato uno reconocería como aquella que no se puede dejar pasar: tendría la forma sin forma del placer, absolutamente simple (Foucault 1994l, 779).


Mientras continúo con fruición la re-lectura del blog de Rosa Maria Torres (@rosamariatorres )  OTRA∃DUCACION Un blog de educación ciudadana sobre educación, aprendizaje y política .. una verdadera inspiración y aprendizaje de veras ... leyendo sobre los aymara, en esta ocasión ....a la vez que preparamos nuestro cuerpo y mente y ... #TOpaná para el encuentro con nuestras amigas y amigos de los cantones del norte  con les que estaremos prestos a compartir...  en Donostia . con @ikaskidetza ... Red de Aprendizaje Ikaskidetza que tendrá lugar del 14 al 16 de Julio ... aquí que estamos la versión @estacioncadeaux  & @bitiji & @UTSAnaDna  del  EZLN ✞ de Zeviya CalYflato IndePendiente ... ;-)

Hoy traemos a este espacio una entrevista a Rodrigo Arocena que hemos encontrado en el espacio de iberoaméricadivulga del OEI .. seguimos interrogándonos sobre las diferencias , a estas alturas del partido, entre lo público y lo común, sobre las distintas concepciones de la educación y la educación popular, ... entre el zapatismo y otros pueblos...  las concepciones del estado fuerte y militarizado , siempre militarizado sea de la gauche divine o de la droite libegal  ...  la realidad , siempre es un lugar, espacio , territorio ? ... obcecado , al menos ...
ahí les dejo con la lectura  .. pero antes un poquitito de Ivan Illich y dos videitos  .. magic!  levitad ... levitad .. !!!




“Señalaré cinco amenazas que entraña para la población mundial el desarrollo industrial avanzado:
1 El supercrecimiento amenaza el derecho del hombre a arraigarse en el medio con el cual ha evolucionado.

2 La industrialización amenaza el derecho del hombre a la autonomía en la acción.

3 La sobreprogramación del hombre relacionada con su nuevo medio amenaza su creatividad.

4 Por la complejidad que genera, el proceso de producción amenaza el derecho del hombre a la palabra, es decir, a la política.

5 El fortalecimiento de los mecanismos de obsolescencia amenaza el derecho del hombre a su tradición, su recurso al antecedente por medio del lenguaje, el mito y el ritual”.






Arocena: “No se puede mantener la inversión en ciencia y tecnología si ellas son ajenas a la realidad de nuestras sociedades”


Observatorio CTS

En el ámbito de la ciencia y la tecnología, las crisis económicas suelen llevar al primer plano una verdad ignorada durante los tiempos de prosperidad: resulta difícil sostener un alto nivel de inversión en investigación si la propia investigación mantiene una relación distante con su contexto social.



Una ciencia ajena a la realidad diaria de la sociedad y la política corre el peligro de ser olvidada por ellas cuando los recursos apremien. La ciencia que evoluciona frente a las dificultades de la coyuntura es la que encuentra el modo de volverse necesaria para los ciudadanos. O, como afirma Rodrigo Arocena, la que logra “hacerse carne” con las dinámicas sociales inmediatas.

El rector de la Universidad de la República del Uruguay (UDELAR) es un apasionado defensor de la educación pública, pero eso no le impide ser crítico con la actualidad y el futuro de la ciencia latinoamericana. El rol que ocupa la universidad en el ámbito de la investigación regional, el riesgo de caer nuevamente en el fenómeno de “dientes de sierra” y la democratización del conocimiento son algunos de los puntos sobre los que Arocena ahonda en esta entrevista.

PREGUNTA: ¿Qué características comparten las universidades de América Latina?
RESPUESTA: En primer lugar, teniendo en cuenta el contexto de nuestros países, la investigación en las universidades latinoamericanas es muy fuerte. Si bien se está expandiendo el trabajo de investigación en otros ámbitos como empresas privadas e instituciones estatales, sigue siendo la universidad -y en particular la universidad pública- la principal generadora de conocimiento de nuestra región. Esto ha sido así durante mucho tiempo y lo sigue siendo hoy -aunque probablemente en menor grado-, lo que marca una gran diferencia con lo que ocurre en los países del Norte, donde además de las universidades hay que tener en cuenta a las instituciones propiamente gubernamentales, a las empresas públicas y sobre todo a las privadas. La segunda característica común sale a la luz cuando miramos hacia afuera. Si comparamos el trabajo de nuestras universidades –incluso el de las más fuertes de nuestra región- con el cúmulo de conocimiento generado en los países del Norte, está claro que somos débiles. Este punto es muy evidente y no necesita mayores comentarios. Y lo tercero a tener en cuenta, la característica más relevante en mi opinión, es que nuestras perspectivas no se presentan esperanzadoras. En los últimos tiempos se han producido distintos avances, pero de todos modos no son suficientes. Aunque elogiables, están vinculados a la relativa bonanza económica de nuestros países. Si no se traducen en un impacto mayor de la investigación universitaria en el conjunto de las dinámicas económicas y sociales de América Latina, podríamos estar acercándonos al fenómeno de “dientes de sierra”, muy conocido por nuestros países: bonanza igual a mayor inversión en investigación, retroceso de la bonanza igual a caída del financiamiento y -por lo tanto- de la generación de conocimiento. ¡Cuántas veces nos ha ocurrido ya eso! Hay que romper ese círculo, y para eso hay que buscar nuevas estrategias. Por eso yo sugiero, sin pretensiones de estar ofreciendo la mejor o la única estrategia posible, empezar a perseguir la vinculación de la universidad con ámbitos geográficos, productivos y sociales a los que la investigación todavía llega poco.(leer más...)

 Fuente: [ OEI ]

¿Dónde empieza el problema?

No comment

Este suceso de hace algunos días, que trata de un alboroto en un cine de Lima, donde se mezcla racismo, violencia física, indiferencia, y sobre el cual tanto se discute y se argumenta, fue presentado en el blog de Gustavo Faverón y descrito por él (de él son las citas entre comillas que relatan la situación). Lo analiza fructuosamente. Comenté en él, como muchos otros. Trato de organizar mis dos comentarios como un razonamiento aquí para llegar a una conclusión.

LOS PROBLEMAS: UBICACIÓN EN LO SUCEDIDO.

1. "Un grupo de adolescentes de clase media, hacen alboroto, hablan a gritos, causan desmanes (manipulan un extinguidor, por ejemplo)"

Hasta aquí, ninguna persona hizo nada. ¿Por qué? Esto ya es violencia. La idea de respetar al otro es curiosa: justifica no meterme en líos públicos, donde el otro soy yo.

2. "Una pareja de adultos de origen humilde les pide que guarden compostura".

Lo de origen humilde parece ser un eufemismo,  léase: "de raza no blanca o de clase alta", supongo.

Aquí se presenta un ciudadano que reconviene a un adolescente, una persona responsable y ofendida. Lo que ninguno de los otros presentes, probablemente del mismo estrato social que el adolescente, hizo. Y seguro que no ha podido ser demasiado agresiva (porque es de un "inferior" a un "superior").

3. "Uno de los chicos se dirige a la señora con un insulto racista."

Más violencia, sin control, y se supone que hay amigos del padre del chico, es decir, en presencia de otros adultos de la misma "raza". Por lo tanto, hay sanción social del insulto y del comportamiento anterior. Eso ya es sancionar la violencia, si es que la realiza un miembro de mi clase social.

4. "La señora reacciona extralimitándose, le da una cachetada; el chico devuelve el golpe"

La primera cachetada es una reacción, si la hubiera dado un miembro de la misma "raza" del chico, ¿éste hubiera contestado? Lo dudo. Y si lo hiciera, está tan fuera de sí que puede romper sus propias convenciones sociales. Esto es significativo: deterioro de límites.

5. "El esposo de la mujer interviene, recibe más insultos racistas; reacciona aun más violentamente, golpea al muchacho, lo saca a rastras de la sala."

Una vez que los límites se rompen, la escalada se dispara, ya no toman en cuenta quiénes son, dónde están. Simplemente, reaccionan.

6. Quien puso la situación en este contexto es el adolescente. Y el grupo social no le mostró los límites. Simplemente, no actuaron como ciudadanos, excepto la señora que lo reconvino. Pero el problema no es el adolescente, cuya conducta debió ser orientada desde que empezó a hacer desmanes. Es el comportamiento de las personas que miran para otro lado. No les interesa ni la conducta irregular del adolescente ni su racismo. Ellos fueron los que causaron el problema específico y son los que condicionan la continuidad de los mismos problemas: la pasividad ante lo que está mal. Y muchas cosas están mal: la conducta infame de los adolescentes, el racismo (ahí y en todos lados), la falta de control y la violencia física como una conducta posible (en ambos casos), la sanción social de la inconducta.

7. ¿Adónde iremos con chicos descontrolados, ciudadanos indiferentes, racismo, descontrol de adultos, amigos irresponsables y encubridores, etc.? Parece una sociedad que hace agua por todos lados.

ANÁLISIS DE LOS COMENTARIOS-OPINIONES SOBRE LOS HECHOS EXPUESTOS

Es raro, para mí al menos. Generalmente en los comentarios se parte de un punto que es el que más impresiona a la persona que lo hace. Entonces, todos discuten sobre puntos distintos y parten a buscar razones para el punto. Por eso es fácil encontrar razones para esto o aquello. Luego, todos quedamos en nuestras trincheras, sin avanzar nada. Quizá alguno se impresione por la razón de otro y lo "motive" a cambiar de perspectiva. Pero, en el fondo, no llegamos a nada. Si no nos ponemos de acuerdo sobre lo que vamos a llamar "los hechos mínimos que todos aceptamos" y vemos sus causas y factores, seguiremos dando impresiones y no explicaciones, es solo cuestión de "opiniones" y no de llegar a una conclusión razonable. Creo que las opiniones son respetables, pero no sirven para tomar acciones. Entonces, solo opinar es inútil. Finalmente, ¿en qué estaríamos de acuerdo y qué debemos hacer?

Es decir, algunas opiniones deben ser desechadas porque no sirven para corregir aquello que estamos de acuerdo razonadamente en que està mal. Y nadie debe ofenderse por ello. ¿Alguien hará esto con todo lo que se ha dicho de este caso?

Supongamos que diga lo siguiente:

"las personas que no intervinieron en el problema (y se hicieron de la vista gorda) deben ser sancionadas"

Si hubiese hecho esto, no se habría llegado a esos extremos. Esto está sustentado con el análisis que hice en mi comentario anterior. La no intervención debe ser sancionada. Me amparo en una frase que supongo es suficientemente ética: "Si eres neutral en situaciones de injusticia, estás de lado del opresor" (Desmond Tutú).

Esta no es una opinión, es una propuesta que parte del análisis ampliado de la situación. Me imagino que se puede analizar mejor, pues no soy ni sociólogo ni abogado ni filósofo de ética. Son los que deben plantear un análisis de este tipo de situaciones y es lo que debe exigir los medios de comunicación y lo que deberíamos "airear" como personas de la comunidad, no solo dedicarnos a opinar y argumentar.

CONCLUSIÓN

Not so stable

Una cita, hallada hace poco pero oída desde el fondo de siempre, me ayuda a enfocar mi conclusión: "Nada en la vida es para ser temido, es únicamente para ser comprendido" ([Nothing in life is to be feared, it is only to be understood.], Curie, Marie). Tendemos a pensar que la vida es para vivirla, no para comprenderla. Pero, ¿qué significa vivir sin comprender? Vivir de reacciones, impulsos, emociones, sentimientos: todas las experiencias son unidimensionales, apegadas al momento. Se puede hacer ambas simultánemente: vivir y comprender, incluso comprender le da sentido y convierte a las experiencias en sustanciosas, jugosas, sugerentes, prometedoras, vibrantes hasta alcanzarnos a lo lejos en el tiempo. Por eso, pensar lo que sucede mientras sucede es una tarea de cada uno, vivir el momento, sus causas y sus consecuencias simultáneamente (es una tarea formativa, ¿no?). Y, sentir con el cerebro, pensar con el corazón, me digo siempre. Así.

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  1. Dónde está el impacto educativo de las TIC
  2. ¿Dónde están las TIC?

SER en un mundo virtual

184-What's On Mikey's Mind?

¿Qué nos define en el mundo virtual? ¿Realmente todas las formas de definir al ser humano se agotan en este nuevo mundo virtual? ¿Es realmente nuevo? ¿qué es lo nuevo del mundo virtual?

Para el que educa es un problema creer fervientemente en un conjunto de valores. Si educar es ayudar al nacimiento de un ser humano completo, único, con su propia e independiente conciencia, entonces debemos luchar a brazo partido con nosotros mismos cuando educamos y resistir la tentación de “implantar” nuestros valores. El estudiante debe descubrir sus valores. Le daremos microscopios para analizar sus actos, telescopios para ver sus consecuencias, espejos para mirarse cuando realice una acción, y así por el estilo, en la confianza que descubra los valores que a nosotros nos permiten ser respetuosos con su diferencia. Y esperar que nos encontremos al final del camino.

 

Pero quién sabe adónde llegaremos. Cada generación  

 abre puertas donde otra pensaba que sólo había paredes. A veces, hace huecos en las paredes y las llama ventanas. Al final, creemos que ampliamos la noción de humanidad. Cada paso (adelante, atrás, al costado, etc.) nos define. Lo extraño de hoy es la ingenuidad de mañana. La tecnología, que no es una moda, es otra forma de ser que nos define. Claro que tampoco la tecnología de ayer (como las máquinas de escribir) es la de hoy (con las computadoras) ni como la de mañana (como la no sé qué).

Hoy vi algo que me sacó del cuadro y que ya verán que tiene que ver. Un poster rectangular tenía un gran título en grandes letras por un lado, paralelo a la parte más estrecha del poster. También tenía un gran dibujo, que ocupaba las dos terceras partes del poster, y que estaba colocado perpendicularmente a la parte más estrecha del poster, igual que las letras pequeñas con la fecha y el lugar del evento. Discutimos sobre cómo pegarlo en la pared. Algunos decían que el título siempre iba arriba. Otros que el dibujo era lo más importante y que el título iba al costado. Es decir, los primeros ponían el lado más pequeño arriba, los segundos, el lado más largo arriba. Espero darme a entender. Unos privilegiaban una “lectura textual” del poster, donde la imagen era subsidiaria y auxiliar. Los segundos notaban que la imagen era la que comunicaba y que el texto era una ayuda. ¿Quién tenía razón?

En fin, era el código o las condiciones de la comunicación las que hacían variar el sentido de ese objeto. Está de moda poner etiquetas (ahora más, porque hay demasiada información y las etiquetas sirven para ubicar paquetes de información), y no sólo eso, sino que existe una disciplina que convierte el etiquetado social en ordenamiento de la realidad (la folcsonomía). Existe un gran movimiento que genera denominaciones y clasificaciones a montones. Entrar en la red es someterse a ese movimiento, pues sólo etiquetados seremos admitidos en el reino de lo virtual: e-business, e-learning, e-love, e-tc. El nombre que asumimos al existir en este reino es: cibernauta, ser digital, ciberconectado, etc.

¿Qué nos define en el mundo virtual? ¿Realmente todas las formas de definir al ser humano se agotan en este nuevo mundo virtual? ¿Es realmente nuevo? ¿qué es lo nuevo del mundo virtual?

Sería bueno saber qué significa “ser cibernauta” o “ciberconectados” o “ser digital”. Es decir, cuándo puedo llamar a X de ese modo: lo defino como el que tiene acceso al mundo virtual (continuo o disponible, son dos opciones), o bien lo defino como el que aprovecha ese acceso (participante, productor, etc. de algún tipo de material digital), o bien lo defino como el que tiene capacidades para el mundo digital (aunque no tenga acceso ni lo aproveche), lo cual es sumamente problemático averiguar. ¿Qué nos hace pertenecer al mundo digital? de igual manera que la colocación del poster expresa nuestra forma de percibir el mundo.

Para precisar un poco mi interés les cuento algo que ustedes ya deben de haber experimentado: pregunté a dos alumnas con quién “hablaban” (no hay otra manera de decirlo, así es) tanto por el chat y me dijeron que con sus amigos del barrio, a quienes verían en un par de horas. No era un asunto urgente, sólo que “decían” lo que no dirían al verlos cara a cara. El mundo virtual nos permite hacer de manera práctica y directa lo mismo que nos cuesta tanto hacer cara a cara: presentarnos bajo la luz de nuestros deseos no confesados (lo que en el contacto comunicativo directo se llama “eufemismo”: no hablamos del excremento sino de los desechos o de “ese restito”). En el mundo virtual no se nos puede acusar de mentir, sino de jugar, de provocar; el que no se inventa su máscara, no está socializando. Ciertamente, eso también sucede en la vida no virtual, pero no es tan fácil ni es tan poco penalizado. Es la ilusión y la oportunidad de construir una realidad VÁLIDA.

Regreso al principio: no desaprovechar esa forma de comunicación, en la medida que reza el dicho “dime cómo te comunicas y te diré quién eres”. Mucha gente que no puede hablar cara a cara, que no tiene habilidades para redactar ni interés para hacerlo, desemboca en el mundo virtual. Este mundo virtual ilumina un aspecto oscurecido de nosotros y nosotros como educadores debemos ayudar a que nuestros estudiantes utilicen estos medios para que los descubran, sin temor, y tener los microscopios, telescopios y espejos listos. Aquí no vale el temor a la competencia técnica sino el valor de embarcarse y quién sabe adónde llegaremos. Nuestros alumnos nos agradecerán que seamos sus bitácoras y su viejo y sabio marinero susurrando en su oído: “¿a dónde quiere ir, capitán?”

PRIMERA CODA

Tecnología es una forma de ser. Cuando ves que alguien no puede destapar su botella y quieres hacerlo por él, cuando encuentras que se demoran en servirte en un restaurante y observas cómo se distribuyen el trabajo, cuando compras más de una cafetera hasta encontrar la que hace el café como lo quieres, es que eres de las personas que se dedican a mejorar procesos. Es una manía, dicen algunos, es una obsesión, dicen otros, eres autista en ciernes, podrían decir. Pero no es eso. Sucede que vives los procesos, es fácil para ti desarmar en pasos o en acciones o en posibilidades lo que a otros les parece complicado. Y puedes ser un "espeso" para muchos, porque te fijas en lo que pocos se fijan: cómo se hacen las cosas. Es tu forma de ser. Es nuestra forma de ser. Es la tecnología como otra forma de la experiencia humana.


 


Preguntas pendientes:
a. ¿Es lo mismo “mundo virtual” que realidad virtual?
b. ¿Es lo mismo “ser humano” que humanidad?
c. ¿Qué es lo importante: empezar bien o terminar bien?

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Creación y azar ante el ser humano

soy yo

El azar ha empezado a escribir desde siempre y nosotros somos un resultado: es una molesta idea recurrente de los que abandonamos el paraíso crédulo del Génesis. Si bien nos consuela en algo la teoría de la evolución y su mecanismo la selección natural (recargada, claro), siempre nos seduce la nostalgia de un dolor y nos queda la sospecha de que no existe posibilidad de orden alguno. La sinuosa búsqueda cuántica de más subpartículas y teorías de cuerdas (para muchos, una demostración de la locura de los científicos, para mí, de su poética), nos vuelve a llevar a un mundo donde no existe un orden bibliotecario, tranquilo, mudo, codificado y rastreable.

¿Somos una convergencia azarosa? El asunto intriga por todos lados. He citado la biblioteca porque es un lugar donde existe en orden un universo con sentido(s). En sus anaqueles, en un recorrido que nos quita la respiración de tanto sosiego, hallamos a cada paso unidades de significado, que llamamos libros. Las unidades de significado de nuestra cultura. El minimo común divisor de nuestros conocimientos. Estiremos la mano en cualquiera de las repisas de las bibliotecas que frecuentemos (o que imaginemos o recordamos): hallaremos en sopor entintado el reposo de ideas que al menor roce de nuestros ojos empezarán su danza o saltarán a mordernos. Es el lugar con mayor concentración de sentidos que podamos elucubrar. Y es donde su paz proverbial recuerda al cementerio: donde los cuerpos yacen y las almas empiezan un camino.

 

El azar de la vida y el orden de la biblioteca. Borges imaginó que al intercambiar de lugares, la vida como una biblioteca sería una biblioteca con sentidos perdidos. Y deslizó la esperanza imposible de encontrar sentido en el azar. Millones de monos escribiendo no podrán revivir a Shakespeare, a menos que dispongan del infinito, retruca un teorema. Otra manera de mirarlo es decir que Shakespeare es un hallazgo tan especial que encontrar otro como él es casi cero. O quizá, cada humano es así, un difícil infinito.
¿Diremos lo mismo de una obra del hombre? El hombre es más complejo que sus obras, suponemos. Luego, es más fácil recrear un obra, o, como el mismo Borges lo insinúa, se puede escribir dos veces el Quijote. Pero, y esto es lo fascinante, son las mismas letras pero no es el mismo Quijote. Su sentido es distinto porque la historia se ha colado en la escritura y las palabras se salpimentan de su contexto. Digamos que también tienen alma los libros, o, para los menos "supernaturales" (en el sentido de Asimov), los libros tienen sentidos.

La complejidad del ser humano es constitutiva, la de los libros es derivada. Es un infinito menor dentro del infinito mayor. Creo que esta una dicción matemática, también.
En fin, a lo que voy. Hace poco leímos que unos monos virtuales están por acabar las obras de Shakespeare, es decir, han realizado la hazaña de recrear algo existente por puro azar. Mentira, no es tan puro. Simplemente, cada avance toma en cuenta las combinaciones que se hicieron antes, como un contexto que restringe lo que se va escribiendo. Es decir, los monos virtuales mencionados pueden escribir la obra de Shakespeare porque… ya fue escrita. No es que hayan creado por azar vitaminado una nueva obra maestra, es solo que han filtrado el azar y han hecho lo que haría una generación de epígonos shakespearianos: encontrar de nuevo al maestro. Es lo que siempre han hecho las escuelas literarias. Sólo que no es un software. No han creado, sin embargo.
Por otro lado, me he encontrado con un servicio en línea que me convierte en mono virtual y creo feliz en mi azar determinado. Este servicio se llama vizlingo y funciona así:
a. Escribo una oración (en perfecto inglés o bien en slang, algo que el software reconozca como inglés).
b. Por cada palabra (que no sea conjunción, artículo o cosa similar) ubica una imagen alusiva.
c. Une los fragmentos para mostrarme un video.
d. Me permite re-seleccionar entre otras posibilidades por cada palabra.
He creado un video a partir de mi oración. ¿Es obra del azar? ¿El diablo tiene poderes creadores?
Veamos. Las imágenes que compone el video son extraídas de fuentes públicas que han sido etiquetadas, es decir, a partir de los tags de las imágenes se selecciona, ¿al azar?, una por cada palabra. El sentido fue introducido previamente por alguien. Un humano ha dado el contexto significativo. No es el azar. No es el infinito tecleo inane de los monos. La creación está en esa chispa semántica.

Y vuelvo a reiterar. Ni los monos virtuales crean, ni el software vizlingo lo hace. Como un titiritero anónimo, el hombre le da sentido a sus cosas, aunque lo quieran soslayar. Detrás de cada sinsentido humano, como la Biblioteca de Babel o la locura de un asesinato, subyacen sentidos, diminutos atisbos de un código que debemos rastrear. La literatura, la psicología, ambas comprueban en experiencias repetidas (lecturas o tests) como la individualidad de cada humano se descompone y se recombina en otro humano. Sean interpretaciones o terapias, la comprensión del otro humano está siempre moviéndonos, en perpetua crisis creativa. No cesamos de crear, no cesamos de adivinar (ser adivino es humanizar el universo, también).

La infinitud del hombre nace de su individualidad. La creación también.
 

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