¿Cómo desarrollar la lengua y la creatividad en la escuela?

La enseñanza creativa de la lengua no es algo nuevo, y sus características se han definido de muchas formas a lo largo de los años. Así que mi intención en este post sólo es contar que existen abundantes materiales para ese tipo de enseñanza lingüística. Por ejemplo, hay muchos en el blog Palabras Azules, y ahora también en su proyecto. Algunos tienen ya su tiempo pero continúan vigentes, y otros son más modernos o están actualizados. E incluso los hay que se basan en las TIC, por lo que resultan muy novedosos.

La búsqueda de la creatividad puede llevarnos lejos, pero no hay ninguna razón para sentirse perdidos entre los pasillos de la escuela, en este próximo inicio de curso. Una buena idea se encuentra casi en cualquier lugar: en los cuentos, en la naturaleza de sus personajes, en los escenarios que se imaginan, en los problemas que nos acechan, en la música, en la memoria de las palabras, etc. A partir de estas consideraciones, he seleccionado en Educa con TIC los siete posts que vienen después:

01) Las galaxias del lenguaje: A partir de una época, que algunos llamaron la infancia de la humanidad, el cuento empezó a transformarse en algo muy semejante a un archivo de datos y de testimonios. Era como un ADN cultural. Una información inconsciente y hereditaria para adaptarse a un mundo que en todo momento resultaba impredecible…

02) ¿Desaparecerá la imaginación?: En todas las culturas del mundo se encuentra el recuerdo, y también la presencia, de la narración oral. El griot de algunos pueblos del centro de África, elaeda del mundo griego o el bardo de los finisterres célticos contaban historias para su gente…

03) Los cuentos de Educa con TIC: Internet también ha llegado al mundo del cuento, como es evidente. En este sentido, si su aparición ha revolucionado muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, podemos plantearnos algunas preguntas. Por ejemplo, ¿existen cuentos diferenciados para niños y niñas en Internet?, ¿se están produciendo cambios en el uso de la imaginación y la fantasía? Por cierto, ¿soñarán los cuentos con libros electrónicos?

04) 7 ideas digitales para la escritura creativa: A pesar de todos los avances tecnológicos, el conocimiento de la lectura y la escritura es, en cierto modo, la prueba iniciática que se les reclama a las niñas y a los niños para que puedan integrarse plenamente en nuestra sociedad. Por ese motivo, tal vez deberíamos ser un poco más conscientes de la lentitud de este proceso educativo…

05) La narrativa digital en la escuela: Dicen que contar historias es una actividad parecida al arte. Y la literatura es considerada como una de las artes más perfectas porque utiliza las palabras, que son el medio más reconocido para expresar la belleza. La narrativa trata, precisamente, de la manera de contar historias de una manera efectiva…

06) Escritura y creatividad con StoryJumper: Con StoryJumper tenemos una herramienta para desarrollar la escritura de historias y la creatividad, pero también un sitio para la publicación de los relatos de nuestros alumnos. Permite a cualquiera crear y publicar un libro infantil, tanto en línea como en tapa dura…

07) Ordenadores, imaginación y escuela: A veces, en los medios, parece que las nuevas tecnologías y la imaginación son términos contrapuestos. Pero nada más alejado de la realidad. La imaginación es una elección permanente hacia la comunicación. De algún modo, aquello que es imaginado en la escuela, se desea también compartir…

Cómo escribir el guión de una historia

Hace ya tres años que se publicó aquí una guía para usar el Caldero Mágico o caldero de las historias. Pero esta presentación de Renata dos Passos, que está en portugués, es un gran ejemplo sobre los distintos procesos que intervienen en la creación narrativa. Es un trabajo muy completo y directo, donde podemos encontrar mucha información de interés para imaginar e inventar historias.

El poder de la palabra

Al psicólogo Daniel Kahneman le fue concedido el Premio Nobel de Economía en 2002, a pesar de que no es economista. Pero en muchos de sus estudios investiga los caminos que seguimos al tomar decisiones. Y esas investigaciones han demostrado que son de vital importancia en estos tiempos, sobre todo en los aspectos económicos.

La fuerza de la narración es una evidencia, como ya escribí, pues el cerebro humano está hecho para contar y escuchar historias. Ahora bien, todas las historias se construyen con palabras. Y Kahneman ha comprobado que las palabras pueden determinar nuestros actos a través de los conceptos a los que se refieren.

Las palabras poderosas

Para la psicología, la antropología o la etnología, el imaginario popular constituye un campo repleto de tesoros simbólicos. Entre ellos se encuentran los arquetipos. Son estructuras psicológicas primarias e innatas que almacenan los contenidos de nuestras experiencias, y que originan la aparición de las imágenes culturales. En ese simbolismo se basa la fuerza de algunas palabras que tienen un gran significado en nuestro imaginario colectivo y en la educación. Esas palabras, al igual que otros elementos, constituyen un valioso material para inventar historias en la escuela.

Con el vocabulario anterior, por ejemplo, se puede empezar creando un título para una historia. Porque es posible nombrar las cosas antes de que la realidad exista. Dicen que de esa manera nació el universo: se nombraron las partes y después apareció todo.... Y hay libros enteros que semejan el desarrollo de un buen título: un largo viaje submarino, las aventuras en el país de las maravillas, la busca de una piedra filosofal, el lugar donde viven los monstruos

Cuentan los niños, no las TIC

En el anterior post, me olvidé de citar el nombre de Viky, que fue la niña de 6º de primaria que inventó el cuento de la oveja. Pero tanto ella como todos sus compañeros, con los dados de Rory’s Story Cubes, crearon historias para contar. Así, y respetando las capacidades individuales, se intentó que desarrollasen algunas de las habilidades necesarias en el arte del storytelling, como ya explicamos. Por ejemplo, a Ricardo, Ainara, Miguel y Meritxell, los dados que sacaron en su turno hicieron que imaginasen la siguiente historia, y que nos contaron en el aula, por supuesto…

Érase una vez un niño llamado Salva que vivía en El Burgo (Culleredo), en una casita de campo. El 19 de junio era su cumpleaños y sus padres le regalaron una tortuga. Además, ese día lo invitaron a ir al teatro, aunque durante la obra se aburrió mucho.

De noche, en su cama, se puso a leer un libro de terror. Cuando estaba a punto de dormirse, tuvo un sueño en el que veía una extraña huella en el escenario de aquel teatro, al que fuera por la tarde. Decidió ir a investigar aquella huella. Cogió su mochila y en ella puso una linterna y una pequeña lanza.

En el teatro observó la huella y la tocó, y tuvo otra visión. En ella aparecía una sombra dentro de una torre que estaba en un parque cerca de su casa. Entonces, Salva fue a la torre. Cogió la linterna y empezó a subir unas escaleras. De repente, escuchó un ruido extraño y agarró su lanza. Al llegar arriba, encontró… ¡un MARCIANO!

En ese momento, el marciano mató a Salva. Pero Salva se despertó… ¡Todo había sido un terrible sueño!

The Power of Story

Unos dados para contar

Sobre la creación de cuentos y el azar hablamos en otro post, en No cuentan las TIC. Con los dados de un juego llamado Story Cubes, y durante algún tiempo, se inventaron muchas historias en el aula: El misterio de la flor, La torre, La historia sin título, El secreto del ábaco, La sombra misteriosa, La puerta de Sara, Un viaje soñado, El extraño objeto, El misterio del puente, Los humanos y los monstruos, La leyenda del escarabajo mágico…

Como se trata de ideas y palabras que nacen de unos dados, tal vez se diga: ¿los alumnos sólo contaban una historia? En mi opinión, no es tan fácil contar una historia coherente de principio a fin. No se trata de una única habilidad, pues son muchas las habilidades que se necesitan en el viejo arte de contar o storytelling, y más si se trata de relatos inventados en la escuela primaria. Algunas, por ejemplo, son:

  • Organizar en la historia un principio, un medio y un final.
  • Diferenciar los elementos importantes de los detalles más irrelevantes.
  • Memorizar, para no perderse, el tema y su contenido.
  • Improvisar la sintaxis y una narración convincente.
  • Contar y hablar para grupos de diversos tamaños.
  • Saber recibir, y ofrecer, una crítica constructiva.

Contar y compartir la información

En la cultura de la caza, los niños jugaban con arcos y flechas. En una sociedad de la información, deberán jugar con la información. Usando las nuevas herramientas narrativas, la escuela puede seguir imaginando historias. Porque en la mente infantil los cuentos funcionan como pequeñas fábricas de comprensión. Y en este tiempo, esa comprensión se ve reforzada con la interacción que ofrecen las utilidades de la narrativa digital. Son eficaces herramientas para las artes del lenguaje y el juego con la información.

Playing with information, de Will Lion

Como afirmó el escritor y profesor Gabriel Janer Manila, la cultura surge, sin duda, del juego, y el niño que juega es un niño que se transforma. Por tanto, si consideramos a la escritura como un juego especial y reflexivo, la construcción de historias en la mente, la elaboración de cuentos, será una actividad que incidirá en todos los aspectos del aprendizaje escolar.

Actualmente ese objetivo parece más fácil de alcanzar, pues tenemos los recursos creativos de Internet para contar nuestras historias, a través de la colaboración y la interactividad. Contar y compartir la información, esa es la fuerza de las narrativas digitales.

El cerebro humano y la educación industrial

Es cierto que ahora hay más información circulando por el mundo como en ninguna otra época de la historia humana. Y en este momento es en Internet y en sus redesInformation hydrant (Will Lion) sociales donde se origina un verdadero océano de noticias y de datos. Por ese motivo, se ha insinuado que tratar de conseguir alguna información creíble en los nuevos medios es como intentar beber de una copa de cristal en una boca de incendios…

De hecho, esta dificultad se acrecienta en la escuela, el lugar donde se pretende favorecer la comprensión y la expresión lingüística. Y allí el niño necesita de alguna ayuda para organizar, recordar y conectar los hechos que salen del océano de Internet. Sin embargo, los estudiantes y sus profesores no son los trabajadores de un cadena de montaje, ni tampoco una nueva clase de materias primas, sino una colección de vidas muy diversas, unos seres humanos con desarrollos evolutivos complejos, y también con antecedentes culturales e historias personales propias. Por eso, es evidente que el cerebro humano nunca fue diseñado para una educación industrial.

Estamos hechos para las historias

Un día, en una entrevista, unas palabras de Jostein Gaarder llamaron a mi atención. Decía: "Lo importante es que se sigan contando historias. El cerebro humano está hecho para historias más que para enciclopedias o información digital". En ese sentido, hoy se sabe, por ejemplo, que ya a los dos años el 70 por ciento de los niños emplea algún recurso de convención literaria cuando explican una historia: fórmulas de inicio y conclusión, el imperfecto como forma verbal, las relaciones causa-efecto durante las secuencias narrativas.

Además, esos estudios también establecen que la adquisición del esquema narrativo se produce en los cuatro o cinco primeros años de vida. Así, Stein y Trabasso especifican que cuando los cuentos están bien organizados y estructurados, los niños, a esas edades, son capaces de:

  • Recordar el orden exacto de los acontecimientos.
  • Inferir las intenciones y los estados internos de los personajes.
  • Diferenciar las causas de las consecuencias.
  • Detectar las inconsistencias en la información.

Por último, de las investigaciones de Nicole Speer también se deduce que nuestros cerebros están diseñados par procesar el mundo que nos rodea como si fuera una historia. Ellas, las historias, pueden servir como poderosas herramientas de organización para la integración de nuestras redes neuronales. Si están bien contadas, con los conflictos y las resoluciones, con los pensamientos y las emociones, las historias ayudan en el desarrollo del cerebro y facilitan la relación entre las personas.

Creatividade, lingua e imaxinación

Un día recibín un aviso de Antonio Omatos. Dicía que estaba a preparar uns materiais sobre a creatividade e que, como citaba algúns dos meus traballos, quería coñecer a miña opinión. Foi fácil responderlle, por suposto, e animeino, aínda que creo que non o precisaba. Os seus materiais eran moi bos, como despois puido comprobar nas redes sociais.

É unha sorte poder compartir algúns dos teus soños con xente como Antonio ou Ginés Ciudad-Real, e por iso teñen o meu agradecemento. Así que aproveitando as súas palabras e certas modificacións na estrutura do blog, que se poden ver ao inicio da sidebar, hoxe clasifico e fago máis visibles algúns dos posts que se dedicaron á creatividade e á lingua. Pero sempre desde a imaxinación, porque creo nas aulas como pequenas fábricas de historias

Un caldero para todas las historias

Alguien dijo que un hombre es siempre un contador de cuentos, que vive rodeado por sus cuentos y los cuentos de otros. Y ve todo lo que le pasa a través de ellos, e intenta vivir su propia vida como si estuviera contando un cuento.

En el siglo que se suponía de las odiseas en el espacio todavía hay tiempo para las historias. Ahora todo eso se nombra como storytelling, también como digital storytelling, y se lleva a la vida personal y laboral, e incluso se aprovecha la ocasión para recomendarnos que vivamos nuestra historia teniendo en cuenta nuestras imperfecciones. Por eso, siempre me pareció una buena idea valorar el viejo arte de contar cuentos…

Un caldero para todos los cuentos

Cartografías imaginarias para después de leer

Si los cuentos son mapas del mundo, las historias que cuentan los libros funcionan de igual manera. De hecho, las gramáticas del relato surgieron para tratar de explicar los componentes principales de las narraciones. Esas gramáticas desarrollan el armazón interno de las historias, que sirve para identificar esos elementos más importantes.

  • La galaxia de las palabras: en cualquier libro podemos destacar un vocabulario básico (nombres, adjetivos, verbos), con un significado especial para el lector. Para eso usamos esta galaxia. Luego, con ese vocabulario sencillo, se puede escribir un pequeño texto.
  • La estrella de las historias: su origen está en ese post anterior, pero ahora su función es la de caracterizar una historia. Por eso, en un libro, busca a los personajes, su escenario o lugar, el problema y su desenlace.
  • El mapa del libro: es la adaptación final de de un recurso que ya utilizábamos. Ahora se ha convertido en la utilidad cartográfica y de lectura de más nivel, a la que se llega después de conocer las anteriores.

La galaxia de las palabras