Un comentario sobre la idoneidad de los LMS para la docencia presencial




Atendiendo a la solicitud de comentarios realizada por Aníbal de la Torre en su blog acerca de las plataforma educativas, empecé a escribir un comentario justificando mi opinión en la línea del segundo párrafo donde dice textualmente:

"Existen muchos procesos educativos que se han tecnologizado a través de las plataformas pero que se han limitado a colgar un par de PDFs y algún foro o cuestionario. Incluso con un uso acertado, esta corriente piensa que la plataforma limita mucho la capacidad creativa de los procesos educativos, que la educación es algo que puede ocurrir en cualquier momento y lugar".

Como el tema me toca muy de cerca, empecé a extenderme en el comentario y decidí que éste se convirtiera en una entrada de blog, a la que luego referenciaré en el comentario que se merece.

Yo me alineo claramentecon dicha corriente de pensamiento apuntada por Aníbal. En el caso de la docencia presencial, mi opinión es que los LMS, tipo Moodle, tienen muy poca utilidad pues están muy enfocados al aprendizaje formal y no presencial. En mi Escuela (y hablo de Teleco, donde se presupone una especial predisposición al uso de las TIC como apoyo a la docencia), efectivamente la inmensa mayoría de profesores, a través de la plataforma de teledocencia institucional de la Univ. de Vigo,  usa Moodle (o Claroline, a elección) simplemente para dejar unos archivos PDF o PPT, y para enviar algún que otro aviso. Y lo hacen porque es la alternativa más cómoda que poseen a su alcance. Desconozco casos de compañeros que hayan ido más allá en el uso de esta plataforma, es decir, SCORMs, cuestionarios, secuencias de aprendizaje, etc.

En mi modesta opinión, esto es matar moscas, no ya a cañonazos, sino con bomba atómica.

Yo creo firmemente que  se debe tender hacia un modelo de aprendizaje híbrido, en la línea del blended learning (es decir, semipresencial), donde el aprendizaje formal sea el objeto de las clases presenciales y el tan pretendido y ansiado uso de las TIC sea para potenciar el aprendizaje informal o social, aquel que obtenemos en el día a día, como resultado de nuestra interacción con el mundo y, sobre todo, con la sociedad que nos rodea. Este aprendizaje informal  nos permite acceder a unha enorme cantidad de conocimiento, tácito, no explícito, que está sin estructurar y donde no existen profesores. Los alumnos son  protagonistas absolutos en el proceso del aprendizaje, en el sentido actual de la Web 2.0; y no sólo consumidores de contenidos facilitados por un profesor, con un aroma de la vieja Web 1.0, permitiendo con ello que el alumno sea cada vez más autodidácta, más abierto, más social, un bien escaso hoy en día.

J. Vassileva (en el artículo Toward Social Learning Environments. IEEE Transactions on Education, Vol.1, No. 4 (2008), pp. 199-214) destaca la importancia del aprendizaje social, apuntando los objetivos que debería perseguir: 1) ayudar al alumno a buscar los contenidos adecuados; 2) ayudar al alumno a entrar en contacto con las personas adecuadas; y 3) motivar e incentivar al alumno a aprender.

No obstante, y a pesar incluso de tratarse de un tipo de aprendizaje que es inherente a la persona desde que nace (los niños aprenden a hablar mediante un mecanismo intrínsecamente informal), es el gran olvidado en el sistema educativo. 



Hay que reconocer, no obstante, que hasta hace poco resultaba realmente difícil intentar desarrollar el aprendizaje informal en el aula, pues al profesor le resultaba imposible llevar el mundo y la sociedad al aula. Pero, es precisamente aquí donde las redes sociales vienen a rellenar ese vacío, resultando una herramienta fundamental y de enorme potencial en el futuro para diseñar un escenario de aprendizaje realmente innovador que otorgue el peso necesario a cada tipo de aprendizaje, pero sin obviar a ninguno.

Como soporte al aprendizaje formal, los grupos de una plataforma de red social sirven, cuando menos, y de forma mucho más sencilla, flexible y elegante, como repositorio de documentos y lugar de comunicación entre profesores y alumnos. Personalmente, en mi caso, prefiero una red social generalista como Ning y no una plataforma específica como Moodle. Tampoco podemos dejar de lado el enorme potencial adicional de las plataformas basadas en redes sociales para construir potentes entornos de trabajo colaborativo y comunicación para profesores, equipos directivos, asociaciones, etc.

En cualquier caso, resulta claro que los alumnos están mucho más ilusionados y formados ante una tecnología y una forma de hacer las cosas con la que se sienten mucho más familiarizados y atraídos, según constatan también estudios recientes.

En resumen, ante la pregunta ¿son adecuados los LMS para dar soporte a la docencia presencial o semipresencial?. Mi respuesta es ROTUNDAMENTE NO, ya que apenas ofrecen soporte al aprendizaje informal, al no tener en cuenta las relaciones sociales, ni las interacciones con el exterior del aula.

Un comentario sobre la idoneidad de los LMS para la docencia presencial




Atendiendo a la solicitud de comentarios realizada por Aníbal de la Torre en su blog acerca de las plataforma educativas, empecé a escribir un comentario justificando mi opinión en la línea del segundo párrafo donde dice textualmente:

"Existen muchos procesos educativos que se han tecnologizado a través de las plataformas pero que se han limitado a colgar un par de PDFs y algún foro o cuestionario. Incluso con un uso acertado, esta corriente piensa que la plataforma limita mucho la capacidad creativa de los procesos educativos, que la educación es algo que puede ocurrir en cualquier momento y lugar".

Como el tema me toca muy de cerca, empecé a extenderme en el comentario y decidí que éste se convirtiera en una entrada de blog, a la que luego referenciaré en el comentario que se merece.

Yo me alineo claramentecon dicha corriente de pensamiento apuntada por Aníbal. En el caso de la docencia presencial, mi opinión es que los LMS, tipo Moodle, tienen muy poca utilidad pues están muy enfocados al aprendizaje formal y no presencial. En mi Escuela (y hablo de Teleco, donde se presupone una especial predisposición al uso de las TIC como apoyo a la docencia), efectivamente la inmensa mayoría de profesores, a través de la plataforma de teledocencia institucional de la Univ. de Vigo,  usa Moodle (o Claroline, a elección) simplemente para dejar unos archivos PDF o PPT, y para enviar algún que otro aviso. Y lo hacen porque es la alternativa más cómoda que poseen a su alcance. Desconozco casos de compañeros que hayan ido más allá en el uso de esta plataforma, es decir, SCORMs, cuestionarios, secuencias de aprendizaje, etc.

En mi modesta opinión, esto es matar moscas, no ya a cañonazos, sino con bomba atómica.

Yo creo firmemente que  se debe tender hacia un modelo de aprendizaje híbrido, en la línea del blended learning (es decir, semipresencial), donde el aprendizaje formal sea el objeto de las clases presenciales y el tan pretendido y ansiado uso de las TIC sea para potenciar el aprendizaje informal o social, aquel que obtenemos en el día a día, como resultado de nuestra interacción con el mundo y, sobre todo, con la sociedad que nos rodea. Este aprendizaje informal  nos permite acceder a unha enorme cantidad de conocimiento, tácito, no explícito, que está sin estructurar y donde no existen profesores. Los alumnos son  protagonistas absolutos en el proceso del aprendizaje, en el sentido actual de la Web 2.0; y no sólo consumidores de contenidos facilitados por un profesor, con un aroma de la vieja Web 1.0, permitiendo con ello que el alumno sea cada vez más autodidácta, más abierto, más social, un bien escaso hoy en día.

J. Vassileva (en el artículo Toward Social Learning Environments. IEEE Transactions on Education, Vol.1, No. 4 (2008), pp. 199-214) destaca la importancia del aprendizaje social, apuntando los objetivos que debería perseguir: 1) ayudar al alumno a buscar los contenidos adecuados; 2) ayudar al alumno a entrar en contacto con las personas adecuadas; y 3) motivar e incentivar al alumno a aprender.

No obstante, y a pesar incluso de tratarse de un tipo de aprendizaje que es inherente a la persona desde que nace (los niños aprenden a hablar mediante un mecanismo intrínsecamente informal), es el gran olvidado en el sistema educativo. 



Hay que reconocer, no obstante, que hasta hace poco resultaba realmente difícil intentar desarrollar el aprendizaje informal en el aula, pues al profesor le resultaba imposible llevar el mundo y la sociedad al aula. Pero, es precisamente aquí donde las redes sociales vienen a rellenar ese vacío, resultando una herramienta fundamental y de enorme potencial en el futuro para diseñar un escenario de aprendizaje realmente innovador que otorgue el peso necesario a cada tipo de aprendizaje, pero sin obviar a ninguno.

Como soporte al aprendizaje formal, los grupos de una plataforma de red social sirven, cuando menos, y de forma mucho más sencilla, flexible y elegante, como repositorio de documentos y lugar de comunicación entre profesores y alumnos. Personalmente, en mi caso, prefiero una red social generalista como Ning y no una plataforma específica como Moodle. Tampoco podemos dejar de lado el enorme potencial adicional de las plataformas basadas en redes sociales para construir potentes entornos de trabajo colaborativo y comunicación para profesores, equipos directivos, asociaciones, etc.

En cualquier caso, resulta claro que los alumnos están mucho más ilusionados y formados ante una tecnología y una forma de hacer las cosas con la que se sienten mucho más familiarizados y atraídos, según constatan también estudios recientes.

En resumen, ante la pregunta ¿son adecuados los LMS para dar soporte a la docencia presencial o semipresencial?. Mi respuesta es ROTUNDAMENTE NO, ya que apenas ofrecen soporte al aprendizaje informal, al no tener en cuenta las relaciones sociales, ni las interacciones con el exterior del aula.

Redes sociales en educación

Mañana dentro de las X Jornadas de Inforensino imparto una conferencia sobre las redes sociales en educación. Yo que no soy sociólogo, ni pedagogo, que en todo caso me considero informático, y ante todo docente, he tratado de dar una visión de actualidad que conjugue el uso que nuestros jóvenes hacen de estos nuevos medios, con la obligatoriedad del desarrollo de la competencia digital y las posibilidades que nos ofrecen las herramientas de la Web 2.0 para mejorar la enseñanza/aprendizaje. Estas son las transparencias que voy a utilizar:

Semana Educared Innova Cantabria


La semana que viene me marcho a Santander a participar en la Semana Educared Innova en Cantabría. Es una iniciativa para promover la integración de las TIC en el aula, que con el plan Escuela 2.0 parece estar más viva que nunca. Se van a impartir una serie de talleres sobre todo centrados en la utilización de la pizarra digital y el aprovechamiento de los recursos educativos de la Web 2.0.
A mi me toca esta última parte, para lo que he preparado un wiki (http://educaredinnovacantabria.wikispaces.com/) que de soporte a los recursos que vamos a utilizar a lo largo de los talleres (presentaciones, actividades, enlaces, ...). También tiene como objetivo recoger las aportaciones de los asistentes al curso en cuanto a experiencias educativas con el uso de las herramientas 2.0.
Como la mejor manera de mostrar las posibilidades de la Web 2.0 es con casos prácticos, he preparado unas transparencias con algunas experiencias educativas de las que están recogidas en el Catálogo de Recursos didácticos de la Web 2.0:

Inforensino 2009


Los días 14 y 21 de noviembre se celebra en Lugo la 10 edición de Inforensino. Estas jornadas son una buena oportunidad para tomar contacto con la actualidad en el mundo de las TIC y su integración en el aula.

En un momento en el que el plan Escuela 2.0 está acaparando todas las atenciones, eventos como este son una estupenda oportunidad para conocer lo realmente interesante: experiencias concretas, proyectos, actividades, aplicaciones en el aula, metodologías, ...

Novedad: programa definitivo