Currículums literarios con "Do you buzz"



El pasado mes de diciembre acabé un CEFIRE o curso destinado a profesores denominado "La creatividad en una escuela plurilingüe", tutorizado por M. Carmen Romero Riera, compañera de la especialidad de Inglés en el IES Callosa d'en Sarrià.
Entre los objetivos de este curso, tenían preferencia difundir propuestas de actividades creativas y motivadoras; intercambiar ideas, materiales o recursos entre los participantes; y diseñar tareas innovadoras, inspiradas en las que ya se habían estudiado. La gran mayoría tenían un mayor aprovechamiento para las clases de idiomas, aunque también había un porcentaje significativo que se podían utilizar en las de lenguas maternas, con el concurso de las TIC.
Una de las más interesantes rescataba una herramienta digital para diseñar y difundir currículums vitae en la red, conocida por Do you buzz.  Permitía, entre otras posibilidades, establecer un objetivo claro para la escritura de textos digitales breves y discontinuos, en combinación con otros códigos audiovisuales. Después de trastear un poco con ella, recordé un proyecto que se difundió en los inicios de la popularización de Facebook y que trabajaba la vida y obra de los autores más representativos de los Siglos de Oro como si abrieran un perfil en esta famosa red social. Esto me llevó a diseñar la actividad final para este curso como si los autores de ese periodo y de la Edad Media quisieran elaborar sus propios currículums con los datos, méritos y hasta fragmentos de sus obras más granados con el fin de convencer al resto de los alumnos de una clase de 3º de ESO que merecen ser estudiados. Junto con la descripción del producto final, las fases que se deberían seguir y los materiales que serían necesarios, añadí una rúbrica que facilitase no tanto la calificación como la valoración objetiva de la misma para mejorarla o adaptarla a la situación específica de cursos sucesivos.

Un symbaloo de apps para un maletín móvil docente

Pantallazo de algunas apps que suelo utilizar.
Los dispositivos móviles se han colado en nuestra vida cotidiana desde hace tiempo. Móviles, tabletas y relojes inteligentes cosen nuestra vida real y física a la vida digital que hacemos crecer a través de redes sociales, mensajería instantánea y perfiles de infinitas aplicaciones en las que se desparrama nuestra identidad digital. También son los agentes catalizadores que convierten cada vivencia en puro contenido multimedia, en imágenes, vídeos o podcasts editados con más o menos fortuna, pericia o gusto. Por esta razón, la escuela no puede ni debe resistirse más a la entrada del móvil en las aulas -pues ya reina fuera de ellas- ni desaprovechar, por más tiempo, el enorme potencial y la oportunidad de recoger los beneficios educativos de su buen uso.
A pesar de algunas corrientes pedagógicas que pelean hoy en día para normalizar su uso en los centros de enseñanza, como el célebre m-learning, lo cierto es que su utilización efectiva, real, es minoritaria. Esto se achaca a las deficientes instalaciones técnicas -sobre todo en lo tocante a la conexión wifi-, las reticencias de gran parte del cuerpo docente y al asentamiento del mal uso de estos dispositivos entre los estudiantes.
Sin embargo, también es cierto que cada vez más compañeros se dejan seducir por las bondades que pueden acarrear su implementación bien integrada en el currículo y sustentada por bases metodológicas sólidas que huyan del esquema de clase tradicional para buscar soluciones estimulantes, creativas y actuales para profesores y alumnos. En mi caso, he encontrado una vía alternativa a ese agotamiento palpable del modelo clásico de enseñanza en la web 2.0 y en el acercamiento a las aulas que facilitan los dispositivos móviles, en especial, la tableta, que sustituye desde hace un par de años al cuaderno del profesor en papel. Un factor esencial es la instalación de proyectores en las aulas de mi centro, que gracias a un adaptador y cable VGA (que suele utilizarse para conectar los monitores de un ordenador), permiten compartir todo tipo de contenidos, aun sin conexión inalámbrica. El segundo factor es el notable desarrollo que han alcanzado las aplicaciones para dispositivos móviles, pues son más manejables que unas versiones web y se encomiendan a un tipo específico de acción, lo cual favorece su usabilidad. Por último, gran parte de estas "app" suelen tener una vertiente social que posibilita compartir los contenidos generados con otros usuarios de la comunidad educativa, ya sean estudiantes, compañeros o padres. El medio habitual es el correo electrónico, aunque en el caso de mis alumnos, y más si son de Bachillerato, prefiero los círculos de Google Plus.
La selección que presento ahora con Symbaloo promociona el acceso, a través de cada icono, a aplicaciones específicas que tienen un especial interés docente, no solo para la gestión del aula, sino para la elaboración de mapas conceptuales, catalogación de obras culturales, creación de libros digitales o edición de contenidos multimedia para el aprendizaje basado en proyectos.




Se puede ampliar la nómina de aplicaciones y su utilización para el aula a partir de los enlaces recogidos en el tablero temático -en Pinterest- de Apps para estudiantes y profesores:


1. Mi biblioteca docente

La profesión docente no solo se define por la especialidad que profesa, las clases que da o los alumnos que tiene a su cargo. También se conoce por su formación, muchas veces informal, alimentada por el deseo de profundizar en su materia o de encontrar respuestas a los retos que se le plantean cada día en el aula.
La biblioteca personal docente debe reflejar ese equilibrio íntimo entre los conocimientos adquiridos en la carrera, los que se desarrollan en los cursos de formación del profesorado y los que se encuentran por cuenta propia, motivados por la curiosidad, la necesidad o la devoción a las aulas.
El inventario que comparto con LibraryThing pretende ese equilibrio, aunque se escore más hacia lo puramente filológico, hacia las gramáticas, ortografías, diccionarios, manuales literarios y lingüísticos. También recoge algunos ejemplares consagrados a la enseñanza del Español como Lengua Extranjera (E/LE), aunque apenas la ejerza ya. Otros títulos, en cambio, tratan el área desde la aplicación de las TIC, el enfoque por competencias o por proyectos, a través de propuestas concretas que han tenido éxito en numerosos centros. Los menos, se ocupan de asuntos independientes de la especialidad docente, como la tutoría o la gestión del aula.
En cualquier caso, constituyen un recurso imprescindible para cualquier profesional de la enseñanza y reflejan, por otra parte, las inquietudes, gustos, estilo y personalidad del docente, sin olvidar su trayectoria, evolución metas para un futuro más o menos cercano.

1. Biblioteca docente


Mi biblioteca personal con LibraryThing

Desde pequeño, siempre he estado rodeado de libros. Han sido mi juguete, mi entretenimiento, mi compañía en horas de soledad, mi vocación, mi presente y mi futuro. Siento que una parte de mí vive en esas páginas, habita tras las tapas, fluye en su tinta y nace en el hueco de cada letra impresa.
Quien sepa esto entenderá que mi biblioteca no solo es un proyecto antiguo que armar, mantener y alimentar con nuevas incorporaciones, sino que es de naturaleza vital, que cambia, evoluciona conmigo, puesto que recoge mi formación (académica o no), mis gustos y preferencias a lo largo de toda mi vida, tal y como se leerían en los anillos concéntricos del tronco de un árbol.
El hallazgo casual de la aplicación para móvil de LibraryThing me ha animado a cumplir el viejo anhelo de catalogar los ejemplares que la conforman, gracias a la identificación por el código de barras que se puede realizar mediante la cámara del teléfono. En los casos que no lo tenía, la búsqueda por ISBN, título, autor o editorial en numerosas bases de datos, habituales en bibliotecas, o en librerías comerciales ha sido esencial. Otro de los beneficios de esta herramienta que he apreciado es la opción de editar la información de cada volumen, incluida la portada, cuya subida como fotografía se puede realizar desde la misma aplicación.
El segundo paso de esta catalogación ha sido la creación de una página dedicada en este blog, en donde he insertado mediante el código HTML que proporciona iframe las secciones de LibraryThing en las que clasifico los libros de mi biblioteca. De esta manera, no muestro una imagen fija, sino un portal abierto para consultar las novedades que incorporo o que retiro.
En cuanto a las secciones y subsecciones, las he establecido según el criterio de género textual, según fueran literarios o no, seguido del cronológico y del temático. A cada una de ellas les dedicaré una entrada comentada, en este orden de publicación:

1. Biblioteca docente

2. Biblioteca literaria
  2.1. Poesía
  2.2. Teatro
  2.3. Novela y cuento

3. Biblioteca no literaria


Las imágenes que acompañarán cada entrada representan mi biblioteca física, real, pues entiendo que el libro no solo es una obra artística, abstracta, ya que también tiene valor como objeto perceptible por los sentidos. Por otra parte, he retocado estas imágenes con la aplicación móvil Prisma, para darles un matiz artístico, y he creado un collage con Canva, otra app muy recomendable para la elaboración de contenidos visuales.

Termino con el deseo de que esta selección sirva de utilidad a algunos de mis lectores para que comprendan y se sientan identificados en mi amor por los libros, por la letra escrita, o que sirva de inspiración para que otros emprendan su propia biblioteca como proyecto vital, como hermanamiento entre vida y literatura.

Guarda y comparte tus esquemas, mapas conceptuales e infografías en Pinterest

El desarrollo de la competencia digital necesita de la participación del resto de competencias para que sea verdaderamente eficaz. Para ello, es imprescindible recopilar una diversidad creciente de información, de manera autónoma, además de saber gestionarla con eficacia y hasta compartirla en redes sociales con otros usuarios afines. Este conjunto de habilidades se engloba bajo la etiqueta de "content curator" o "curación de contenidos", donde la capacidad de seleccionar, administrar y viralizar los mejores contenidos ya es, por derecho propio, una condición indispensable para ser competente en el ámbito digital.
El descarte de tarea que presento a continuación es complementaria a la del post anterior, pues no concibo el diseño de un entrorno personal de aprendizaje o PLE sin una habilidad consolidada en la curación de contenidos. Al igual que en la tarea de la unidad 1, está dirigida a alumnos de 2º de ESO, que ya han hecho sus pinitos con las TIC, que conocen las rutinas de las herramientas digitales y que dominan los conceptos básicos de las redes sociales. El enfoque del que parte gira alrededor de Pinterest y toma su esencia de la filosofía que en su día esbocé en "Curación de contenidos: un remedio a la infoxicación", junto con las técnicas para la elaboración de esquemas y mapas conceptuales que describí en esta otra entrada. Tanto los esquemas como los mapas conceptuales se tipifican como "textos discontinuos", según la clasificación de los informes PISA.
La valoración de la tarea también se realizará mediante una rúbrica específica que contempla tanto el proceso como el producto. Dentro del proceso, se tiene en cuenta la actitud y comportamiento del alumno, ya sea en sus variables negativas como positivas. 
Por último, se ha incrustado el tablero "Pinterest en Educación", para que el lector curioso consulte más contenidos relacionados y compruebe las referencias que sean precisas. La ventaja que ofrece es que esta información es dinámica, pues cambiará en la medida que se añadan o eliminen enlaces nuevos, de manera que sirva, a su vez, como ejemplo vivo del producto deseado para esta tarea.




Para más información, se pueden consultar los enlaces del tablero Pinterest en Educación:

Sigue el tablero Pinterest en Educación de Héctor en Pinterest.

11 ideas clave para cambiar mi aula

 

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El pasado 21 de mayo tuve el inmenso placer de participar en las Jornadas de Intercambio de Experiencias Educativas en Infantil, Primaria y Secundaria organizadas por el Negociado de Programas de Aprendizaje en Lenguas Extranjeras del Gobierno de Navarra.

Docentes y alumnos nos reunimos en la Ciudad de la Música con un programa diverso y rico en matices donde se aportaron múltiples ideas para ir haciendo pequeños cambios en el aula.

Mi aportación consistió en inaugurar esta jornada con una ponencia que lleva por título “Deseo cambiar mi aula, ¿cómo lo hago? 11 ideas clave”

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Nuestro paseo

  • Partimos de la realidad: el día a día en los centros

  • Objetivo de la enseñanza-aprendizaje: lograr un alumnado competente

  • 11 ideas clave para cambiar mi aula

  • Turno de preguntas

Pamplona

11 ideas clave

  1. Creer en mi mismo y en mis alumnos y trabajar desde y con el corazón

  2.  Promover metodologías activas

  3.  Cambiar los roles en el aula: Enseñar a pensar

  4. Trabajar a través de tareas

  5. Facilitar herramientas a los estudiantes  para que Aprendan a Aprender

  6. Proponer diferentes agrupamientos en el aula

  7. Conectar con la realidad digital de mi alumnado

  8. Animar a mis aprendices durante todo el proceso y permitir que cada alumn@ deje lo mejor de si mismo

  9. Evaluar desde la equidad

  10. Trabajar la creatividad, emociones, sentimientos, resiliencia, valores ,…

  11. Derramar ilusión para que mi alumnado crea en si mismo

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    Terminamos pidiendo

    un deseo

 

 

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La cómoda: metáforas de la escuela (II)


La cómoda de la abuela siempre nos ha acompañado en casa. Crecimos jugando entre sus patas y guardando tesoros en sus cajones. La cómoda forma parte de nuestra historia familiar y a nadie se le ocurriría deshacerse de ella. Sin embargo, con el paso de los años, la cómoda se ha ido convirtiendo en un trasto que ocupa mucho sitio, un mueble poco útil cuyos cajones se atascan demasiado a menudo. Además, cada vez que se mueve para limpiar el polvo detrás, todo cruje y se astilla.
Hace poco, mi hermano el informático trató de acercarla al enchufe, pensando que podíamos cambiar las fotos antiguas por un marco de fotos digital; lo único que consiguió fue romperle una pata. Otro día, mi cuñado el diputado, la arrastró él solito hasta el cuarto de baño, pensando que sería útil para guardar toallas y cremas, y le rompió otra pata. Como sigan así, acabarán por destrozarla.
La única manera de mover la cómoda de la abuela es ponernos de acuerdo toda la familia y empujar con cuidado de un lado y de otro, pasito a pasito, centímetro a centímetro, ganando terreno muy poco a poco y sabiendo muy bien hacia dónde vamos.
A la cómoda de la abuela, como indica su nombre, no le gusta que le den mucho meneo, pero tampoco le agrada la idea de que la arrumben en el trastero. Nuestra cómoda, con tantos achaques como orgullo, mantiene su vocación de ser útil, para guardar la herencia familiar pero también como testigo de juegos y almacén de tesoros.



Crédito de la imagen: Mercado libre

Taller VideopoéTICo


He tenido ocasión de participar esta semana en unas jornadas sobre Competencia Cultural y Artística, organizadas por José Luis Liarte desde el CEFIRE de Castellón, y en las que he impartido un taller de videocuentos y videopoemas. Lamentablemente, el poco tiempo que teníamos para el taller ha limitado mis expectativas de que los asistentes creasen un videopoema a partir de un banco de imágenes y música, y nos hemos tenido que conformar con manejar brevemente un editor de vídeo y otro de audio.
Las jornadas han permitido también dar a conocer interesantes experiencias de aula relacionadas con la música, la plástica, la literatura y otras disciplinas que inciden en el desarrollo de esa competencia cultural y artística que, como han destacado todos los ponentes, mantiene viva la creatividad o la inteligencia emocional y, a fin de cuentas, nos hace más humanos, algo realmente imprescindible en unos tiempos en los que solo parece importar la excelencia y la competitividad.
En estos días he compartido charlas con buenos compañeros, por ejemplo con mi amiga Inma Contreras, que nos habló de Queremos MusicArte, con Pep Alsina, un gran pedagogo que no ha olvidado lo que ocurre en el aula, o con Santi Monforte, maestro rural que se atreve incluso con los proyectos LOVA.
Os dejo a continuación algunos de los recursos para acercarse al storytelling que propuse en mi taller:

Programas para la edición de vídeo:
Windows (Live) Movie Maker (tutorial)
OpenShot (disponible en Linux/Lliurex) (tutorial)

Programa para edición de audio:
Audacity (disponible en Linus/Lliurex) (tutorial)

Programas para la edición de presentaciones:
Power Point (Microsoft) / Impress (OpenOffice-LibreOffice) / Keynote (Apple)
Google Drive

Programa para convertir audio/vídeo:
Format Factory

Imágenes y música copyleft:
FlickrCC
Jamendo
CCSearch

Herramientas web:
Vídeo on line:
Animoto
WeVideo
Picovico
Photopeach

Murales digitales:
Newhive
Popplet
Lino
Padlet
Koowall
Glogster

Otros:
FotoBabble (fotos que hablan)
Screenr (captura pantalla)
Prezi (presentaciones dinámicas)
Pixton (cómics)

Por último, para ver algunos de los trabajos de mis alumnos, remito a los proyectos:



Novadors y buena compañía



Mi primer Novadors fue en 2009 y llegué a él de la mano de mi maestra y mentora en el mundo de las TIC: Ana Ovando. Aquel Novadors, junto a Getxolinguae y Espiral Edublogs supusieron la confirmación de que mis ídolos de la red eran personas de carne y hueso; de hecho, algunos de ellos acabaron siendo buenos amigos en la red y fuera de ella.
Hoy día me resulta imposible hacer una crónica de mi paso por Novadors14 y mencionar a todos aquellos con los que compartí aunque fuese unos minutos. Estos encuentros presenciales tienen sus ventajas y sus inconvenientes: por un lado, puedes abrazar a esa gente a la que conoces en lo virtual y echas de menos en lo presencial, pero por otro resulta complicado hablar con todos en tan poco tiempo. No insistiré en la emoción de poner cara a tantos avatares de Twitter o el placer de tomarse un aperitivo con profesionales a quienes admiras profundamente. Si queréis conocer todo lo que pasó, os recomiendo que rebusquéis entre los enlaces que recopiló Sergio Mestre en este storify.


Ante la incapacidad de mencionar uno a uno sin dejarme a nadie, en esta nota voy a agradecer de manera general el cariño de todos los que acompañaron en esa jornada y también manifestar mi particular reconocimiento a Juanfra Álvarez por su paciencia y profesionalidad durante el taller y las pechakuchas. 
De paso, aprovecho para enlazar mi pechakucha "Sueñan los profes con tareas eclécticas", en la que se hacía referencia al proyecto "20 años después...", que surgió a partir del MOOC sobre Aprendizaje Basado en Proyectos del INTEF, y del que podéis encontrar más información en mi blog De textos.
Gracias a las ubicuas tecnologías, tenéis ocasión de ver y escuchar la pechakucha en distintos formatos y desde distintos puntos de vista, pero no os preocupéis, porque, en el fondo, lo que importa es soñar.
Feliz verano