El esperpento valenciano de los recortes en Educación (II)


Manifestación por la Educación del 21 de enero,
con el edificio del Banco de Valencia de fondo,
símbolo de la quiebra y del poder económico.  
Las últimas declaraciones del ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, tampoco presagian un final feliz para este drama, sino que lo escora peligrosamente hacia el esperpento al afirmar que "Un sistema en el que el aumento de los recursos ha llevado a la disminución de los resultados es uno que requiere una profunda –y urgente– reflexión", lo que anticipa un recorte mayor de los 3.000 millones de euros que se han hecho hasta ahora en Educación.
Para ello no han sido necesarias las recomendaciones de la agencia de calificación de deuda Fitch, que se quejaba de que las comunidades autónomas gastaban demasiado en escuelas y hospitales, sino que forma parte de un plan perfectamente orquestado por el Partido Popular desde que chupaba banquillo en la oposición. Mariano Rajoy ya lo dejó entrever en su discurso de investidura al anunciar un Bachillerato de tres años donde “se valorara la excelencia”. Lo confirma la noticia que publica elEconomista.es sobre el anuncio que el ministro de Educación hará mañana de la supresión de 4º de ESO para que se convierta en 1º de Bachillerato, una cuestión polémica que sin dejar de ser legítima necesitará de una nueva ley de educación que, en aras de la meritocracia y en contra del "aprobado fácil", tal y como lo ha expresado en otros medios, elimine muchas de las medidas de atención a la diversidad que incorporaba la LOE, aumente los conciertos -junto con su dotación económica- y elimine Educación para la Ciudadanía, definitivamente, no por razones pedagógicas, sino ideológicas. 
Esta reforma legislativa obedecerá a ciertos objetivos de fondo que tomarán el acortamiento de la edad obligatoria hasta los quince años como caballo de Troya. El primero será recortar más puestos de trabajo en la Enseñanza, al eliminar muchos grupos que hoy pertenecen a 4º de ESO, Diversificación (PDC) y PCPI. De hecho, varios responsables políticos de Educación, entre los que se contaba el entonces conseller de esta área, José Ciscar, manifestaron, tras el discurso de investidura, que la ampliación del Bachillerato se realizaría sin la contratación de nuevos profesores, lo que se traduciría en un aumento de horas para los funcionarios de carrera, pero cobrando el mismo sueldo, y la obligación de impartir asignaturas para las que no están capacitados, como ocurre en la Comunidad de Madrid, con el consiguiente perjuicio a la calidad educativa. El segundo objetivo sería lograr más trabajadores jóvenes, con menor cualificación profesional y menos críticos con las condiciones laborales para suplir la mano de obra inmigrante que está volviendo a sus países de origen por culpa de la crisis. La búsqueda de la excelencia no sería más que la excusa perfecta para desarticular el actual sistema educativo, que a pesar de todas sus imperfecciones, se cuenta entre los más igualitarios de Europa, pues abocaría a los alumnos con problemas de aprendizaje o que no tienen recursos suficientes con los que pagar clases particulares a no obtener título alguno, aunque acaben sus estudios obligatorios, para que formen la clase de trabajadores que desean los empresarios que defienden el contrato único y el despido libre. Sus hijos, en cambio, disfrutarán de los conciertos de Bachillerato que se concederán, ya que le salen más baratos a la Administración si no repara en la calidad del servicio, o de la enseñanza exclusivista de la privada, en pos de unos méritos que, en el fondo, no siempre podrán ganar con esfuerzo, sino a golpe de talonario, por mucho que lo quieran camuflar como pago a actividades extraescolares.  
Así puede quedar la Educación Pública, atrapada, de nuevo, por ese perverso regreso al futuro, donde los servicios públicos están desprestigiados y se relegan a labores de beneficencia, mientras que los privados convierten las necesidades básicas en signos de distinción para los que siempre han tenido más.


El esperpento valenciano de los recortes en Educación (II)


Manifestación por la Educación del 21 de enero,
con el edificio del Banco de Valencia de fondo,
símbolo de la quiebra y del poder económico.  
Las últimas declaraciones del ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, tampoco presagian un final feliz para este drama, sino que lo escora peligrosamente hacia el esperpento al afirmar que "Un sistema en el que el aumento de los recursos ha llevado a la disminución de los resultados es uno que requiere una profunda –y urgente– reflexión", lo que anticipa un recorte mayor de los 3.000 millones de euros que se han hecho hasta ahora en Educación.
Para ello no han sido necesarias las recomendaciones de la agencia de calificación de deuda Fitch, que se quejaba de que las comunidades autónomas gastaban demasiado en escuelas y hospitales, sino que forma parte de un plan perfectamente orquestado por el Partido Popular desde que chupaba banquillo en la oposición. Mariano Rajoy ya lo dejó entrever en su discurso de investidura al anunciar un Bachillerato de tres años donde “se valorara la excelencia”. Lo confirma la noticia que publica elEconomista.es sobre el anuncio que el ministro de Educación hará mañana de la supresión de 4º de ESO para que se convierta en 1º de Bachillerato, una cuestión polémica que sin dejar de ser legítima necesitará de una nueva ley de educación que, en aras de la meritocracia y en contra del "aprobado fácil", tal y como lo ha expresado en otros medios, elimine muchas de las medidas de atención a la diversidad que incorporaba la LOE, aumente los conciertos -junto con su dotación económica- y elimine Educación para la Ciudadanía, definitivamente, no por razones pedagógicas, sino ideológicas. 
Esta reforma legislativa obedecerá a ciertos objetivos de fondo que tomarán el acortamiento de la edad obligatoria hasta los quince años como caballo de Troya. El primero será recortar más puestos de trabajo en la Enseñanza, al eliminar muchos grupos que hoy pertenecen a 4º de ESO, Diversificación (PDC) y PCPI. De hecho, varios responsables políticos de Educación, entre los que se contaba el entonces conseller de esta área, José Ciscar, manifestaron, tras el discurso de investidura, que la ampliación del Bachillerato se realizaría sin la contratación de nuevos profesores, lo que se traduciría en un aumento de horas para los funcionarios de carrera, pero cobrando el mismo sueldo, y la obligación de impartir asignaturas para las que no están capacitados, como ocurre en la Comunidad de Madrid, con el consiguiente perjuicio a la calidad educativa. El segundo objetivo sería lograr más trabajadores jóvenes, con menor cualificación profesional y menos críticos con las condiciones laborales para suplir la mano de obra inmigrante que está volviendo a sus países de origen por culpa de la crisis. La búsqueda de la excelencia no sería más que la excusa perfecta para desarticular el actual sistema educativo, que a pesar de todas sus imperfecciones, se cuenta entre los más igualitarios de Europa, pues abocaría a los alumnos con problemas de aprendizaje o que no tienen recursos suficientes con los que pagar clases particulares a no obtener título alguno, aunque acaben sus estudios obligatorios, para que formen la clase de trabajadores que desean los empresarios que defienden el contrato único y el despido libre. Sus hijos, en cambio, disfrutarán de los conciertos de Bachillerato que se concederán, ya que le salen más baratos a la Administración si no repara en la calidad del servicio, o de la enseñanza exclusivista de la privada, en pos de unos méritos que, en el fondo, no siempre podrán ganar con esfuerzo, sino a golpe de talonario, por mucho que lo quieran camuflar como pago a actividades extraescolares.  
Así puede quedar la Educación Pública, atrapada, de nuevo, por ese perverso regreso al futuro, donde los servicios públicos están desprestigiados y se relegan a labores de beneficencia, mientras que los privados convierten las necesidades básicas en signos de distinción para los que siempre han tenido más.

"Orfeo y Eurídice" en 1º de ESO

Imagen de Edmund Dulac
Uno de los contenidos más interesantes del currículo de 1º de ESO en Lengua Castellana es el tratamiento que se le da a los distintos subgéneros narrativos de ficción, breves, como el cuento, la leyenda o el mito. Para ilustrarlo, explicaré la actividad que hemos realizado sobre el mito de Orfeo y Eurídice durante el segundo trimestre de este curso.
La aplicación en el aula las tres fases clásicas de planificación, desarrollo y corrección, inspiradas en el enfoque por proyectos de trabajo.
La fase de planificación tiene como objetivo principal realizar la lectura expresiva y comprensiva del texto "Orfeo y Eurídice", de Robert Graves. El texto en sí es un fragmento adaptado de un capítulo de Dioses y héroes en la antigua Grecia, editado por Lumen, y que leímos en clase como parte de las actividades para identificar las características esenciales de los mitos, desarrollar la comprensión lectora y practicar la expresión escrita. Se puede consultar en esta misma entrada y en la página 92 del libro de texto para este nivel de la editorial Oxford, Proyecto Ánfora, destinado a la Comunidad Valenciana. El capítulo completo, en cambio, se cita en el blog Psicoletra con algunas variaciones en su traducción.
Después de corregir las actividades y comentar ciertos aspectos del mito, como el final de Orfeo, asigné a cada uno de los alumnos las partes del texto que leerían ante el micrófono para grabar el podcast que reproduzco a continuación con iVoox y que edité, previamente, con Audacity. El objetivo de esta etapa de la planificación era mejorar la lectura expresiva de un texto mediante la motivación, la práctica y la reflexión que implica la grabación y la audición de un podcast. De esta manera, se dieron cuenta de que elevaban mucho el tono de voz al principio de cada oración para, después, bajarlo tanto que casi no se les escuchaba. Otro aspecto de la lectura, que ya habían advertido, pero al que no le daban tanta importancia, era el distinto ritmo y grado de fluidez que puede percibirse entre ellos y que, en más de un caso, tiene su correlación en la mayor o menor comprensión del texto.


Además de ser poeta, Orfeo tocaba la lira tan bien que no solo podía amansar a las fieras salvajes con su música, sino además hacer que las rocas y las piedras se movieran de su sitio y le siguieran. Un día muy desafortunado su bella esposa Eurídice pisó una serpiente dormida, que al despertarse la mordió. Murió a causa del veneno, y Orfeo bajó con mucha audacia hasta el Tártaro, tocando su lira, para rescatarla. Hechizó de tal modo a Caronte que este lo llevo hasta el otro lado del Estigio sin cobrarle nada; hechizó a Cerbero y le hizo gañir y lamerle los pies; [...] hechizó incluso al rey Hades, haciéndole liberar a Eurídice y permitirle seguir a su esposo y regresar nuevamente a la Tierra. Hades solo impuso una condición: que Orfeo no mirara atrás hasta que Eurídice estuviera a salvo bajo el sol. Así pues, Orfeo se marchó cantando y tocando alegremente. Eurídice le seguió, pero, en el último momento, Orfeo temió que Hades le estuviera engañando, olvidó la condición, se volvió ansiosamente para mirarla y la perdió para siempre.


Fragmento adaptado de Dioses y héroes en la antigua Grecia, de Robert Graves.


La fase de desarrollo tuvo lugar unos días más tarde, con el objetivo principal de visionar el vídeo de Orfeo y Eurídice para señalar las semejanzas y las diferencias con el texto de Robert Graves. El vídeo es el segundo capítulo de la segunda temporada de la serie El Cuentacuentos, de Jim Henson, dedicado a los mitos griegos. Lo encontré casi por accidente, tras un prolongado ataque de nostalgia por la primera temporada, presentada por William Hurt, sobre cuentos populares alemanes, rusos y noruegos. La versión que Jim Henson dirigió sobre Orfeo y Eurídice se adecuaba a los objetivos de la actividad porque su duración es de unos veintitrés minutos, se puede visionar en Youtube, está pensada para preadolescentes (la factura es menos infantil y más oscura que en los capítulos de la primera temporada) y recoge el mito completo, desde un lirismo que no teme a la crudeza de la historia.
Esta fase ocupó algo menos de dos sesiones: la primera fue en el aula multiusos, que dispone de un ordenador portátil, con conexión a internet y a un proyector. Después de pasar lista, les recordé qué y cómo iban a realizar la actividad, les dicté las preguntas que figuran en el ejemplo en PDF que adjunto y les dejé que leyeran de nuevo el texto mientras ponía en marcha el equipo para proyectar el capítulo de El Cuentacuentos. Tras apagar las luces, me senté entre ellos para disfrutar de la peliculita en silencio, aunque no pude evitar el comentario de algunos aspectos en voz alta, como la función del "óbolo" o quién es Perséfone y por qué solo está con Hades seis meses al año, hasta que una de las niñas me pidió silencio. Entonces comprendí que no les disgustaba, que estaban ya enredados entre los hilos de esta historia. También observé que unos cuantos tomaban notas para contestar a las cuestiones que había dictado. Después de que que salieran los títulos de crédito aclaré algunas dudas más e hice un primer sondeo sobre qué les había parecido el vídeo y la actividad, hasta el momento. La respuesta definitiva la escucharía en la sesión siguiente, durante la puesta en común para la corrección, por la segunda cuestión que dicté, que pretendía evaluar la idoneidad de los materiales, el diseño de la actividad y su rentabilidad pedagógica.
La opinión general fue favorable en cuanto a la posibilidad de realizar otra actividad similar. Respecto a los materiales, les llamó la atención que el vídeo no tuviese los efectos digitales que son tan frecuentes hoy en día;  algunos tuvieron dificultades para seguir la narración del vídeo, tal vez por el uso del lenguaje lírico del narrador o porque en el texto de Robert Graves se omite la introducción y el final del mito para centrarse en en el desarrollo de la trama.
La tercera fase, la corrección, se realizó en el aula habitual de Lengua Castellana. Hubo quien apenas tocó las notas que había tomado durante la proyección y otros, la mayoría, que lo repasaron en casa para ampliar sus respuestas o para poder contestar a la pregunta de opinión. Durante esta última puesta en común, pude observar qué alumnos se afanaban en corregir sus respuestas, puesto no habían comprendido del todo el texto o el vídeo, y los que no habían tenido mayores problemas.
El último paso es la escritura de esta entrada con el texto de Graves, el podcast correspondiente (grabaron algunos más, pero no están directamente relacionados con esta actividad), los tres vídeos de youtube del capítulo de El Cuentacuentos y un documento en PDF con una muestra escaneada sobre las cuestiones que han contestado, a la que sumaré nuevas muestras en cuanto pueda escanearlas.  





"Orfeo y Eurídice" en 1º de ESO

Imagen de Edmund Dulac
Uno de los contenidos más interesantes del currículo de 1º de ESO en Lengua Castellana es el tratamiento que se le da a los distintos subgéneros narrativos de ficción, breves, como el cuento, la leyenda o el mito. Para ilustrarlo, explicaré la actividad que hemos realizado sobre el mito de Orfeo y Eurídice durante el segundo trimestre de este curso.
La aplicación en el aula las tres fases clásicas de planificación, desarrollo y corrección, inspiradas en el enfoque por proyectos de trabajo.
La fase de planificación tiene como objetivo principal realizar la lectura expresiva y comprensiva del texto "Orfeo y Eurídice", de Robert Graves. El texto en sí es un fragmento adaptado de un capítulo de Dioses y héroes en la antigua Grecia, editado por Lumen, y que leímos en clase como parte de las actividades para identificar las características esenciales de los mitos, desarrollar la comprensión lectora y practicar la expresión escrita. Se puede consultar en esta misma entrada y en la página 92 del libro de texto para este nivel de la editorial Oxford, Proyecto Ánfora, destinado a la Comunidad Valenciana. El capítulo completo, en cambio, se cita en el blog Psicoletra con algunas variaciones en su traducción.
Después de corregir las actividades y comentar ciertos aspectos del mito, como el final de Orfeo, asigné a cada uno de los alumnos las partes del texto que leerían ante el micrófono para grabar el podcast que reproduzco a continuación con iVoox y que edité, previamente, con Audacity. El objetivo de esta etapa de la planificación era mejorar la lectura expresiva de un texto mediante la motivación, la práctica y la reflexión que implica la grabación y la audición de un podcast. De esta manera, se dieron cuenta de que elevaban mucho el tono de voz al principio de cada oración para, después, bajarlo tanto que casi no se les escuchaba. Otro aspecto de la lectura, que ya habían advertido, pero al que no le daban tanta importancia, era el distinto ritmo y grado de fluidez que puede percibirse entre ellos y que, en más de un caso, tiene su correlación en la mayor o menor comprensión del texto.


Además de ser poeta, Orfeo tocaba la lira tan bien que no solo podía amansar a las fieras salvajes con su música, sino además hacer que las rocas y las piedras se movieran de su sitio y le siguieran. Un día muy desafortunado su bella esposa Eurídice pisó una serpiente dormida, que al despertarse la mordió. Murió a causa del veneno, y Orfeo bajó con mucha audacia hasta el Tártaro, tocando su lira, para rescatarla. Hechizó de tal modo a Caronte que este lo llevo hasta el otro lado del Estigio sin cobrarle nada; hechizó a Cerbero y le hizo gañir y lamerle los pies; [...] hechizó incluso al rey Hades, haciéndole liberar a Eurídice y permitirle seguir a su esposo y regresar nuevamente a la Tierra. Hades solo impuso una condición: que Orfeo no mirara atrás hasta que Eurídice estuviera a salvo bajo el sol. Así pues, Orfeo se marchó cantando y tocando alegremente. Eurídice le seguió, pero, en el último momento, Orfeo temió que Hades le estuviera engañando, olvidó la condición, se volvió ansiosamente para mirarla y la perdió para siempre.


Fragmento adaptado de Dioses y héroes en la antigua Grecia, de Robert Graves.


La fase de desarrollo tuvo lugar unos días más tarde, con el objetivo principal de visionar el vídeo de Orfeo y Eurídice para señalar las semejanzas y las diferencias con el texto de Robert Graves. El vídeo es el segundo capítulo de la segunda temporada de la serie El Cuentacuentos, de Jim Henson, dedicado a los mitos griegos. Lo encontré casi por accidente, tras un prolongado ataque de nostalgia por la primera temporada, presentada por William Hurt, sobre cuentos populares alemanes, rusos y noruegos. La versión que Jim Henson dirigió sobre Orfeo y Eurídice se adecuaba a los objetivos de la actividad porque su duración es de unos veintitrés minutos, se puede visionar en Youtube, está pensada para preadolescentes (la factura es menos infantil y más oscura que en los capítulos de la primera temporada) y recoge el mito completo, desde un lirismo que no teme a la crudeza de la historia.
Esta fase ocupó algo menos de dos sesiones: la primera fue en el aula multiusos, que dispone de un ordenador portátil, con conexión a internet y a un proyector. Después de pasar lista, les recordé qué y cómo iban a realizar la actividad, les dicté las preguntas que figuran en el ejemplo en PDF que adjunto y les dejé que leyeran de nuevo el texto mientras ponía en marcha el equipo para proyectar el capítulo de El Cuentacuentos. Tras apagar las luces, me senté entre ellos para disfrutar de la peliculita en silencio, aunque no pude evitar el comentario de algunos aspectos en voz alta, como la función del "óbolo" o quién es Perséfone y por qué solo está con Hades seis meses al año, hasta que una de las niñas me pidió silencio. Entonces comprendí que no les disgustaba, que estaban ya enredados entre los hilos de esta historia. También observé que unos cuantos tomaban notas para contestar a las cuestiones que había dictado. Después de que que salieran los títulos de crédito aclaré algunas dudas más e hice un primer sondeo sobre qué les había parecido el vídeo y la actividad, hasta el momento. La respuesta definitiva la escucharía en la sesión siguiente, durante la puesta en común para la corrección, por la segunda cuestión que dicté, que pretendía evaluar la idoneidad de los materiales, el diseño de la actividad y su rentabilidad pedagógica.
La opinión general fue favorable en cuanto a la posibilidad de realizar otra actividad similar. Respecto a los materiales, les llamó la atención que el vídeo no tuviese los efectos digitales que son tan frecuentes hoy en día;  algunos tuvieron dificultades para seguir la narración del vídeo, tal vez por el uso del lenguaje lírico del narrador o porque en el texto de Robert Graves se omite la introducción y el final del mito para centrarse en en el desarrollo de la trama.
La tercera fase, la corrección, se realizó en el aula habitual de Lengua Castellana. Hubo quien apenas tocó las notas que había tomado durante la proyección y otros, la mayoría, que lo repasaron en casa para ampliar sus respuestas o para poder contestar a la pregunta de opinión. Durante esta última puesta en común, pude observar qué alumnos se afanaban en corregir sus respuestas, puesto no habían comprendido del todo el texto o el vídeo, y los que no habían tenido mayores problemas.
El último paso es la escritura de esta entrada con el texto de Graves, el podcast correspondiente (grabaron algunos más, pero no están directamente relacionados con esta actividad), los tres vídeos de youtube del capítulo de El Cuentacuentos y un documento en PDF con una muestra escaneada sobre las cuestiones que han contestado, a la que sumaré nuevas muestras en cuanto pueda escanearlas.