Luces de bohemia


La primera lectura del curso es Luces de bohemia, de Valle-Inclán. Las preguntas modelo que aparecen en Selectividad son las siguientes:

1. Luces de bohemia en el contexto histórico y literario de su época
2. Luces de bohemia y la realidad política y social
3. Modernismo y 98 en Luces de bohemia
4. La obra de Valle-Inclán y su aportación al panorama teatral. El esperpento.
Características del esperpento y su reflejo en Luces de bohemia.
5. Evolución de la obra de Valle-Inclán. Justifica la inclusión de Luces de bohemia
en la etapa que le corresponda
6. Luces de bohemia. Temas y estética.
7. Los personajes de Max Estrella y don Latino en Luces de bohemia

A continuación os dejo los enlaces de interés para desarrollar esta lectura (*):
(*) Se pueden descargar algunos archivos en DOC/PDF

Como se viene indicando en clase, la lectura del texto es fundamental para entender la obra y para relacionarla con la teoría. Hay resúmenes en la red e incluso películas, pero en ningún caso dan idea del lenguaje y de la estética empleados por Valle en su obra.

Sesquidécada: julio 1999

Hay libros que uno acaba de leer con la inquietante sensación de no haberlos saboreado al completo, de no haber paladeado bien los matices... con la sensación de haberlos tomado a destiempo y haber echado a perder su bouquet. Me ocurrió con La región más transparente, de Carlos Fuentes, con Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, con las Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar, y también con una de las lecturas rescatadas en esta sesquidécada: Rayuela, de Julio Cortázar.

Leí Rayuela con la impaciencia de un joven ante su primer amor, con la exigencia -moral y profesional- de disfrutar de una obra maestra. Me impactó el universo de la Maga, Horacio Oliveira y Rocamadour; noté que paseaba por las calles de un París mítico y, todavía hoy, quince años después, veo a los personajes vagar por sus calles con un cierto halo de nostalgia. Aunque había leído bastantes relatos de Cortázar, me pareció una escritura nueva, un estilo distinto, intelectual pero profundamente humano. Sé que he de volver a Rayuela cuando llegue su momento, con la serenidad de un tiempo sin prisas y sin miedo, como se reviven los amores juveniles desde la atalaya de la edad. 

Reconozco que la segunda lectura que rescato me impresionó tanto o más que la anterior. Se trata de Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll. Os voy a ahorrar cualquier reseña de esta novela mal catalogada como infantil, como tantas otras de su estilo. El universo de Lewis Carroll es una delicia para cualquier lector en general y para los filólogos en particular. Por cierto, si os gusta Carroll y tenéis ocasión, leed el relato de Fredric Brown La noche a través del espejo, otra delicatessen.

Por último, no voy a dejar pasar la ocasión de reseñar una joya de la literatura tal vez relegada por la grandeza de otras obras del autor. Se trata del Tirano Banderas, de Ramón María del Valle-Inclán. En esta época de calor no sé si será procedente embarcarse en una "novela de tierra caliente" sin sufrir en demasía. Lo que sí recomiendo es que os acerquéis en alguna ocasión a esa prosa inimitable de Valle, a su humor negro, al preciosismo lingüístico y literario de sus diálogos, a la creación de un arquetipo, el del tirano americano, que ha traspasado ya las fronteras del tiempo y del espacio. Lecturas que son un lujo a nuestro alcance.

Sesquidécada: abril 1999

El protagonista de esta sesquidécada es bien conocido: Ramón del Valle-Inclán. Más de una vez he declarado mi veneración por Luces de bohemia, la que considero su obra maestra. Sin embargo, la relectura de otras de sus obras me llevan a considerar a Valle como una de las figuras más destacadas de la literatura y cultura del siglo XX. Pienso en sus Comedias bárbaras, en las Sonatas, en las novelas del Ruedo ibérico, en el Tirano Banderas... tan distintas unas de otras, tan magistrales todas ellas y creo que tardaremos bastante en encontrar una figura de tamaña valía.

Recupero en esta ocasión una de sus obras menores, los esperpentos que configuran Martes de carnaval: Los cuernos de don Friolera, La hija del capitán y Las galas del difunto (por suerte, podemos ver incluso su versión televisiva). Aunque la unidad del conjunto reside en las referencias al estamento militar y al concepto del honor, creo que lo más valioso es su estilo y la agudeza de su visión crítica. Parece que detrás de cada palabra haya una carga de profundidad hacia una sociedad entumecida y anclada en lo más rancio y trasnochado. 
Quisiera aprovechar también para rescatar una pequeña obrita que aparece en mi edición de Espasa titulada ¿Para cuándo son las reclamaciones diplomáticas? Es tan breve que se puede leer en apenas unos minutos. ¿Lo probáis? 

Son solo unos minutitos...

Si la habéis leído os animo a compararla con alguna de las viñetas de Néstor Alonso, como esta que ilustra mi nota o con otras del mismo estilo. ¿Tanto se diferencian estos tipos grises de los de Valle?

Me hubiese gustado disponer de una máquina del tiempo para ver la España de Valle y poder compararla con la nuestra. O quizá mejor traerme a Valle a esta España del siglo XXI que tan poco se ha distanciado de la suya en muchos aspectos. Como dice Curro en Los cuernos de don Friolera, "en general, la clase de oficiales es decente. El mal está en los altos espacios. ¡Allí no entienden si no es por miles de pesetas!".
Valle seguro que nos hubiese ilustrado bien sobre la marca España y el casticismo, aunque me da la impresión de que el esperpento se le quedaría corto en ocasiones.

LUCES DE BOHEMIA, de Ramón María del Valle-Inclán

Durante el mes de enero de 2012 los que estáis cursando 4º de ESO tenéis que leer una magnífica obra teatral de Valle-Inclán. Aquí tenéis el enlace a la obra completa [LUCES DE BOHEMIA] y algunas ideas para afrontar correctamente su lectura y el posterior control.

Luces de Bohemia

Es un drama llamado por su autor "esperpento", publicado por Valle-Inclán en 1924. Se trata de un esperpento trágico sobre la vida literaria en la sociedad española.

El protagonista, Max Estrella, sale por la mañana de su casa con Don Latino, para reclamar que le paguen más por la novela que ha vendido Don Latino. No logran mejorar el precio y terminan en una taberna emborrachándose. Horas más tarde, la policía lo encuentra por la calle metiendo escándalo con un grupo de jóvenes modernistas por lo que es conducido a la cárcel, donde tiene que pasar la noche. Consigue salir de la cárcel gracias a la intervención de un redactor en jefe del periódico “El Popular”. Al salir va a ver al Ministro de Gobernación, antiguo compañero de estudios, con el fin de pedirle satisfacción por lo que le ha ocurrido. El ministro promete darle un dinero cada mes, pero no le da satisfacción. De ahí marcha a un café, donde invita a cenar a Don Latino y a Rubén Darío. Ya camino a su casa tiene una visión de la muerte y a la mañana siguiente lo encuentran muerto unas vecinas. El esperpento concluye con el entierro de Max y cómo Don Latino se emborracha en una taberna.

El esperpento
 
Todo el esperpento tiene por fin destacar la decadencia y la imposibilidad de la vida literaria en la sociedad española. Valle-Inclán ironiza, satiriza y estiliza grotescamente la realidad.
 
Esta obra es la primera y la única en la que aparece la definición de lo que es un esperpento, definición que Valle pone en boca del protagonista Max Estrella cuando dice: “Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada”. Más adelante dirá: “Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.” o “Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.”

A lo largo de toda la obra podemos apreciar cómo Valle estiliza grotescamente a España y a sus habitantes. Él es en todo momento impersonal y objetivo. No añade ningún vicio a la sociedad española. Simplemente deforma los que ya tiene.

Los personajes y las situaciones en las que estos se hallan, no son inventados sino que Valle los ha tomado de la vida real y sometidos a un proceso de deformación. Valle al deformarlas las ha hecho esperpénticas.

Estilizándolo grotescamente, caricaturescamente, ha convertido a los personajes en fantoches zarandeados por el autor, para quien España y los españoles no son más que un esperpento, la gran caricatura de Europa. Como dice en la obra: “España es una deformación grotesca de la civilización europea.”

Los personajes no tienen caracterización psicológica ni tienen vida, son personajes simbólicos: Max Estrella es un poeta frustrado, una caricatura. No le reconocen poeta las personas eruditas de la academia.

Todos los personajes son personajes trágicos, que se hallan en situaciones burlescas, caricaturescas, por lo que pasan de ser personajes trágicos a ser personajes esperpénticos.

Toda la obra es una gran caricatura la vida literaria e intelectual española en la que Valle se está riendo, está jugando con sus personajes, que arrastran una vida grotesca y carente de sentido.

Estructura

Escena I: presentación de la casa y de los personajes: Claudinita, Max y su mujer. Max es despedido. Aparece Don Latino. Max tiene alucinaciones y recuerda la vida bohemia del pasado.

Escena II: escena en la librería. Discusión de Max y Zaratustra por el dinero mal pagado de los libros. Se produce una deformación mediante la animalización. Aparece Gay Peregrino que alaba todo lo de Inglaterra y critica España. Critica al fanatismo de nuestra religión. Esta es la primera escena política.

Escena III: Esta escena transcurre en la taberna de Pica Lagartos. Aparece Picalagartos, la Pisabien y el Rey de Portugal. Max le vende su capa a un niño para conseguir dinero. En la calle se está produciendo la guerra del proletariado.

Escena IV: Transcurre en la calle. Aquí vemos los efectos de los disturbios. También se produce la discusión con los modernistas. La policía realiza la detención de Max y los lleva al ministerio.

Escena V: Aquí se produce le llegada al ministerio y Max es llevado al calabozo; es entonces cuando Max y Don Latino se separan por primera vez. A continuación se producen dos escenas paralelas.

Escena VI: Hablan Max y el paria catalán sobre la mala situación del obrero, del capitalismo. La solución es la revolución. Escena política.

Escena VII: Donde Don Latino va a la redacción del periódico a protestar por lo sucedido a Max. Critica a los funcionarios.

Escena VIII: Max va a ver al ministro. Recuerdo de la vida bohemia. En esta escena se ve reflejada la malversación de los fondos además de la poca profesionalidad del ministro. También se produce la animalización de Don Latino.

Escena IX: Esta transcurre en el Café Colón. Hay ambiente burgués. Aquí se produce el encuentro con Rubén Darío. Se produce el recuerdo de la vida bohemia en París, además de las alucinaciones de Max sobre París. Se nos refleja el contraste Café - Taberna.

Escena X: En esta escena se produce un paseo por los jardines, por el ambiente nocturno. Escena donde aparecen las prostitutas con las que tienen contacto Max y Don Latino.

Escena XI: Escena política donde se reflejan las consecuencias de la huelga del proletariado, y donde se ve reflejado el dolor de una madre por la muerte de su hijo. El paria es fusilado. Se reflejan los diferentes puntos de vista de la represión policial.

Escena XII: Es el regreso a casa a la que Max no llega porque está enfermo (se queda tirado en el portal de su casa). En esta escena Max define la teoría del esperpento, poco antes de morir. También se produce una critica de España. Don Latino lo abandona en el portal, antes de irse le roba la cartera al ciego Max, que está muriendo. En la puerta lo encuentra la portera.

Escena XIII: Velatorio de Max en su propia casa. Se produce un enfrentamiento entre Claudinita y Don Latino. Aparece un pedante, Basilio Soulinake quien crea confusión cuando dice que Max no está muerto creando expectación entre los presentes.

Escena XIV: Se sitúa en el cementerio, donde se ha producido el entierro de Max. Aparecen Rubén Dario y el Marques de Bradomín, quienes dialogan sobre la muerte.

Escena XV: Esta transcurre en la taberna de Picalagartos. Don Latino bebe mucho porque le ha tocado la lotería, el billete lo había robado anteriormente a Max. En este capítulo se produce el suicidio de la mujer y la hija de Max, y se nos refleja claramente la actitud de Don Latino.

Personajes

Valle Inclán describe a Max Estrella: «(...) esparcida sobre el pecho la hermosa barba con mechones de canas. Su cabeza rizada y ciega, de un gran carácter clásico-arcaico, recuerda los Hermes».

Max Estrella. El protagonista, Max Estrella, es un escritor bohemio que se ha quedado ciego y en la miseria. El libro narra su última noche, en la que recorre medio Madrid con su amigo y representante Don Latino de Hispalis. Es complejo y espléndido. En él se juntan el humor, la queja, la dignidad y la indignidad. Tiene una amarga conciencia de su mediocridad. Habla de manera mordaz y otras veces de forma muy profunda. Destaca su furia contra la sociedad. También, como en el autor, el sentimiento de fraternidad hacia los oprimidos (la prostituta). Tiene muchos rasgos de la personalidad del autor.

Madamme Collet, su mujer, es francesa, al igual que la esposa de Alejandro Sawa.

Claudinita es la hija de ambos.

Don Latino de Hispalis es un anciano asmático que vende mala literatura y, como bohemio golfante se arrima al bohemio heroico (Max). Un auténtico cínico y canalla.

Rubén Darío.  Es el mismo poeta auténtico, que sale de personaje.

Marqués de Bradomín. Este personaje es el protagonista de las Sonatas (de otoño, estío, primavera e invierno) de Ramón María del Valle-Inclán, en las que se narra la biografía ficticia de este personaje. Es el álter ego del autor.

Picalagartos. Dueño de una taberna en Madrid.

Enriqueta "La pisa bien" es una joven de baja clase social, que refleja a la sociedad marginal propia del Madrid de la época. Está rebenida de un ojo, se trata de una muchacha morena con escasa cultura.

El ministro. Se trata de un personaje al que Max acude con la intención de obtener soluciones para erradicar la corrupción de los cargos públicos,sin embargo, finalmente es el propio Max quien se presta a ese juego corrupto aceptando una subvención por parte de dicho ministro. Este personaje, podría estar inspirado en la figura de Raúl Méndez-Villamil, un político de la época de Valle-Inclán.

Zaratustra. Es un vendedor de libros, estafador y de escasa moral. Carece de escrúpulos hasta a la hora de estafar a un ciego anciano. En la obra es uno de los personajes más animalizados, más deformados por esa realidad ridícula, durante su participación en la obra sus intervenciones están a la altura de las de los animales de la propia tienda.

Don Gay Peregrino. "hombre alto, flaco, tostado del sol. Viste un traje de antiguo voluntario cubano, calza alpargates abiertos de caminante y se cubre con una gorra inglesa". Así es descrito por el propio Valle-Inclán. Su nombre verdadero es Don Peregrino Gay pero se intercambió de posición su nombre. Escribió una crónica de su vida.

Dorio de Gadex, Rafael de los Vélez, Lucio Vero, Mínguez, Gálvez,Clarinito y Pérez. Son miembros de los Epígonos del Parnaso Modernista.

Otros personajes de más o menos importantes son: La chica de la portera; un coime de Taberna; el Rey de Portugal; un borracho; jovenes modernistas; Pitito, capitán de Los équites municipales; un sereno; la voz de un vecino; dos guardias del orden; Serafín el Bonito; un celador; un preso; el llavero; el portero de una redacción; Don Filiberto, redactor del jefe; Dieguito, secretario de su excelencia; un ujier; una vieja pintada y La Lunares; un joven desconocido; la madre del niño muerto; el empeñista; el guardia y el otro guardia; la portera; un albañil; una vieja; la trapera; el retirado, todos del barrio; otra portera; una vecina; Basilio Soulinake; un cohero de la funeraria; dos sepultero; el pollo de Pay-Pay; la periodista; turbas, guardias, perros, gatos y un loro.

Tiempo

El tiempo de la obra transcurre en apenas 23 horas y media. Los doce primeros capítulos abarcan el medio día, desde la salida por la tarde-noche, hasta la muerte de Max al amanecer, y los capítulos 13, 14, 15 se desarrollan en su velatorio y entierro, los cuales duran otras 12 horas. Valle-Inclán comete varias contradicciones, en ocasiones nos habla de la caída de las hojas, o de la primavera, aunque quizá fue escrito adrede para resaltar el esperpento.

Lugar

La acción transcurre en un Madrid decadente «absurdo, brillante y hambriento» de la década de 1920. También cae en contradicciones haciendo coincidir en el tiempo personajes que nunca llegaron a coexistir, ya que unos habían muerto cuando otros no habían nacido. El recorrido se hace de forma secuencial por los siguientes pasos:

1. Casa de Max Extrella — Calle de San Cosme
2. Cueva de Zaratrustra — Pretil de los Consejos
3. Taberna de Pica Lagartos — Calle de la Montera
4. Buñolería Modernista — Churrería de San Ginés ( Pasadizo de San Ginés, 5)
5. Ministerio de Gobernación — Puerta del Sol nº 7
6. Café Colón — Calle Colón
7. Paseo con jardines — Paseo de Recoletos
8. Calle del Madrid austriaco — Calle de Felipe IV
9. Costanilla — Costanilla de los Desamparados
10. Casa de Max Extrella — Calle de San Cosme.

Temática

La obra es una fuerte crítica social hacia la sociedad de la España de principios del siglo XX.

Estreno

La obra, bajo el título de Lumières de bohème, se estrenó en el Palais de Chaillot de París el 21 de marzo de 1963, con dirección de George Wilson e interpretación de Bruno Balp.

En España, dirigida por José Tamayo, se estrenó en el Teatro Principal de Valencia el 1 de octubre de 1970, con el siguiente elenco: José María Rodero (Max Estrella), Agustín González, María Luisa Ponte, Manuel Gallardo, María Jesús Lara y Margarita Calahorra.

Se repuso en 1984, con dirección de Lluís Pasqual, Rodero de nuevo encabezando el reparto y un cartel integrado por Nuria Gallardo, Montserrat Carulla, Carlos Lucena, Helio Pedregal, Félix Rotaeta, Manuel Alexandre, Vicky Lagos, Carlos Mendy, Ana María Ventura, Francisco Merino y Juan José Otegui entre otros.

La compañía Ur Teatro presentó su versión de la obra en 2002 en un montaje dirigido por Helena Pimenta y protagonizado por Ramón Barea como Max Estrella.

En el cine

Luces de bohemia fue llevada al cine por Miguel Ángel Díez en 1985 con un guion adaptado por Mario Camus.

Control de lectura de LUCES DE BOHEMIA, de Valle-Inclán

Escena I.- ¿En qué situa­ción se encuentran Max y su familia? Analiza la actitud de Madame Collet y de su hija Claudinita ante tales circuns­tancias. ¿Cómo son estas mujeres?

Escena II.- Mientras los intelectuales hablan, unos policías llevan a un hombre maniatado. Ese fondo de violencia y represión será constante en toda la obra. Observa que, tras ese rasgo de tono trágico, viene el grito del Pelón. ¿Qué procedimiento típico del esperpento usa Valle-Inclán aquí?

Escena III.- La escena se cierra con un tumulto callejero. Anota las diferentes reacciones y comprueba si son representativas del grupo social al que pertenece cada personaje; por ejemplo, las de Enriqueta y Ma­nolo frente a la del tabernero.

Escena IV.- Anota las ideas de Max sobre el pueblo y acerca de la cultura, y su actitud ante la autoridad.

Escena V.- ¿Qué actitud muestra Max ante el comisario? ¿Te parecen coherentes sus ideas? ¿Cómo calificarías el comporta­miento del comisario?¿Qué conclusiones sacas de esta escena? ¿Añade Valle algún nuevo tema de interés?

Escena VI.- Observa la actitud de Max ante el personaje del preso. Pierde la arrogancia que le caracteriza y lo mira como a un igual o superior. ¿Tiene esta escena el carácter deformante y grotesco de la escena anterior? Relaciona este rasgo con la teoría del esperpento.

Escena VII.- Don Filiberto representa la pedantería y el pe­riodismo sometido al poder político. Identifica al­guna de las intervenciones que lo muestren. Critica la rebeldía modernista; ¿qué les recrimina?, ¿cómo reacciona Latino?

Escena VIII.- ¿Qué humor manifiesta el político al ver a Max? ¿Qué le reprocha? ¿Qué son los «fondos de reptiles»? ¿Soluciona el ministro los problemas de Max? Resume las ideas que Valle expone sobre la Administración y los altos cargos.

Escena IX.- ¿Cómo se valoran mutuamente Max y Rubén? ¿Qué ambiente evocan al final de la escena?

Escena X .- La Lunares refleja algunos tópicos morales y culturales de la época, pero Max reacciona con ternura ante este personaje. Señala por qué la jo­ven cree que Max es un poeta y analiza el equí­voco en torno al concepto de honradez.

Escena XI.- Analiza las reacciones de la gente ante la inter­vención de la madre y comprueba si se correspon­den con la clase social que representan. ¿Con quiénes coinciden Max y Latino?

Escena XII.- Señala el contraste de elementos trágicos y có­micos en la agonía de Max.

Escena XIII.- Se vuelve al espacio inicial. Se mezcla lo trá­gico y lo grotesco continuamente: el dolor de la muerte junto a detalles bufos que rompen el am­biente. Señala alguno de ellos. ¿Cuál es el papel de Madame Mollet y de Claudinita?

Escena XIV.- El diálogo entre Bradomín y Rubén: sus ideas sobre la muerte. La reflexión sobre el país y su literatura ¿coin­cide con la teoría del esperpento de la escena XII?

Escena última.- La noticia de la periodista paraliza los movimientos e introduce un tema que une esta escena. con la primera; ¿cuál es? El contraste entre la noticia trágica y las intervenciones de Latino y el bo­rracho que cierran el libro es brutal. Analiza si este final responde a la estética del esperpento.

Sesquidécada: noviembre 1996


Numerosos colegas se hicieron eco el pasado 25 de noviembre del día contra la violencia de género. En esta sesquidécada aprovecharé para deslizar alguna referencia femenina dentro de mis lecturas de noviembre de 1996. 

La primera mención va para La venus mecánica de José Díaz Fernández, de quien hablaba no hace mucho mi amiga Conxa en su blog. Es una novela ligada a las vanguardias españolas, en la línea de los experimentalismos de Gómez de la Serna, Benjamín Jarnés, Mauricio Bacarisse, Juan José Domenchina, Jaime Torres Bodet o Ernesto Giménez Caballero -recomiendo la antología de Buckley y Crispin en Alianza editorial-. Esta venus mecánica representa el espíritu de la mujer moderna y revolucionaria, una heroína que rompe con el papel tradicionalmente reservado a la mujer en su época. Todas estas novelas de los años 20 y 30 del siglo XX tienen ese extraño aire de modernidad y utopía que pronto se vendría abajo con la guerra civil y la Segunda Guerra Mundial. José Díaz Fernández supo ver en su ensayo El nuevo romanticismo el cambio estético que llevaría de la deshumanización del arte de Ortega y Gasset a una atención por los aspectos humanos y éticos, un cambio que quedaría reflejado a la perfección en las poéticas de la Generación del 27. 

El segundo reseñado es el gran Valle-Inclán, que coloca en este mes dos obras con referente femenino de distinto alcance: La Corte de los Milagros y Sonata de otoño.
La primera de ellas es una novela panorámica de nuestro periodo isabelino en la que se muestra el esplendor de la prosa ácida de Valle a expensas de la caricatura de Isabel II y su degradado entorno cortesano. Es un retrato despiadado, tanto de la reina como de su consorte. No necesito dar detalles de la otra obra, que forma parte de las Sonatas, joya del modernismo decadentista en el que las mujeres representan un trofeo para el Marqués de Bradomín, ese galán feo, católico y sentimental. En el caso mencionado se entrega patéticamente a una mujer de edad avanzada. El grotesco final lo dejo en el aire para no desvelar la esperpéntica puesta en escena del autor.


Por último, no quiero dejar en el tintero una novela particular, a mitad de camino entre el teatro y la novela, entre la literatura y el ensayo. Se trata de La velada en Benicarló de Manuel Azaña, considerada el testamento político del que fuera presidente de la República Española. Esta obra fue escrita en Barcelona entre abril y mayo de 1937 en plena guerra civil. Reproduce un (im)posible diálogo entre varios personajes que coinciden en un albergue de Benicarló y que representan las corrientes de opinión política y social de la época. Es una obra fundamental para entender nuestra historia reciente y resulta además muy esclarecedora acerca de la dificultad de entendimiento dialogado entre las facciones en lucha. Si alguien se anima a leerla, puede acceder a ella en formato digital. Dado que esta sesquidécada pretende hacerse eco en parte de la situación femenina, recojo una cita al respecto:

Muchos varones españoles no han llegado a darse cuenta cabal de su posición como cabezas de familia. Abundan los mantenedores de una autoridad marital moruna. Se creen los amos. En un pie de igualdad se tendrían por deshonrados. "¡Cómo se entiende que la mujer...!" "¡Qué iba yo a tolerar...!" Con relegarla aparentemente a los cuidados del hogar y envanecerse de ella cuando es bonita, mantienen una tradición que llaman española.
Lamentablemente, parece ser que las 'tradiciones españolas' pasan casi siempre por la tortura de unos a manos de otros. Nos queda un largo camino por delante para que todo esto cambie.

Crédito de la imagen: Fotograma de Metrópolis, de Fritz Lang