Google Reader: Et in Arcadia ego

Et in Arcadia ego (Les Bergers d’Arcadie) Nicolas Poussin 
"Et in Arcadia ego":  yo, la muerte, reino incluso en la Arcadia... Recurrir al funesto tópico del memento mori para hablar del cierre de Google Reader puede parecer exagerado, lo sé, pero quisiera reflexionar no solo sobre lo que supone el fin de este servicio de suscripción de blogs y feeds diversos, sino también sobre el fin de un modo de leer en la red. 
Allá por el 2007 explicaba en este blog que Google Reader había supuesto para mí la conversión de ser un cazador-recolector en la red a ser un habitante del Neolítico 2.0. Cuatro años más tarde, empezaron a vislumbrarse los signos del cambio, que en realidad eran los síntomas de la muerte, el auténtico memento mori del que hablo al principio: también el Neolítico debe dejar paso a nuevas eras.

Dejaré este lenguaje tan críptico y voy a intentar explicar en breves líneas mi juicio sobre estos cambios. En la era de los blogs, estas herramientas como Reader, Bloglines, Netvibes, etc. resultaban indispensables para seguir lo que se publicaba en la red. Sin embargo, cinco o seis años más tarde, el modo de publicar, el modo de compartir información y el modo de leer es radicalmente distinto. Basta con echar un vistazo a las numerosas alternativas a Google Reader que se vienen ofreciendo en los últimos días para descubrir que se agrupan en dos frentes: los que apuestan por lectores de feeds nostálgicos y los que lo hacen por los innovadores. Voy a tratar de analizar a qué tipo de usuarios van destinados unos y otros:

A) Los nostálgicos: Si los gerentes de Google dicen que cierran Reader por falta de usuarios, habrá que creerlos. ¿Quiénes usamos Reader? No tengo datos, pero me parece que en ese grupo estamos muchos de los que empezamos en el mundo de los blogs y algunos más jóvenes que han seguido el ejemplo y han descubierto sus posibilidades. Cumplimos ciertas características que se podrían resumir en: a) voraces lectores, b) apasionados de los blogs, c) ansias de vivir actualizados en el mundo de las noticias. Inspirados  por movimientos como el 15M o el mayo del 68 somos capaces de reunir firmas para que Reader no se cierre o incluso inventar una especie de Harley Davidson de los agregadores: el Old Reader.

B) Los innovadores: Han crecido en el mundo de las redes sociales y de los dispositivos móviles. Su modo de lectura es más visual y fragmentario, frente a la linealidad de los nostálgicos. No necesitan tanto clasificar, ordenar o marcar como no leídos los artículos que consumen, pues más que lectores son consumidores de información.

Antes de que me lluevan críticas de usuarios que son excepciones, diré que realmente de lo que se trata es de un cambio en el paradigma lector, de un profundo cambio en los hábitos de lectura y consumo de información en la red (¿la modernidad líquida de la que hablaba Bauman, quizá?). Ahora le ha llegado el turno a Google Reader porque pocos leemos ya de manera continua la red, como si fuese un periódico, pero mañana tal vez desaparezcan los marcadores sociales -ya pasó con Delicious, por ejemplo-, porque cada día nos preocupamos menos de clasificar o etiquetar: si algo es de calidad pensamos que siempre estará ahí, replicándose en un bucle infinito. 
En cuanto a mi propia decisión sobre qué alternativa de Reader escoger, he optado finalmente por abandonar la nostalgia del neolítico y apostar por Feedly. Quizá en el tránsito pierda viejas costumbres, pero no creo que pierda el placer de seguir leyendo a mis buenos amigos de la red.

Me han tocado los botones

Nada hacía presagiar que la noche de Halloween se llevaría por delante una de las funcionalidades a las que más uso he dado en los últimos años: Google Reader. El lector de noticias de Google no ha muerto, pero se ha convertido en otra cosa, con un nuevo diseño, con nuevas características, tal vez más social o menos, según los expertos. En todo caso, para quienes utilizábamos el botón de compartir, se ha desvanecido una parcela importante de nuestro PLE.
Llevo usando Reader desde hace cuatro años. Me lo recomendó Ana Ovando y ha sido mi página de inicio en todo este tiempo. He contado alguna vez que su descubrimiento supuso para mí el paso del paleolítico al neolítico en la web 2.0. Sigo alrededor de 300 suscripciones, sobre todo blogs educativos, y me gusta compartir lo que encuentro interesante, algo que podéis ver en un módulo de enlaces en la barra lateral. Sé que otros buenos amigos usaban esa función de Reader (Carlos Cabanillas, Jorge Muruais, Domingo López, Javier Palomares o la propia Ana Ovando, entre otros), por eso esta mañana me he sentido un poco abandonado. Google ha limpiado el diseño de Reader y se ha llevado por delante su función social, que ha desplazado a Google +. Algunos dicen que esto obligará a los usuarios a potenciar el uso del botón +1, lo que permite un alcance mayor, siempre dentro de la red de Google +. Otros están buscando alternativas más o menos sencillas para seguir etiquetando elementos para compartirlos. Y algunos incluso se han alzado en armas contra el nuevo Reader.
De momento, ya que me han tocado los botones, he habilitado una etiqueta de compartidos para seguir con Reader, aunque no descarto pasarme al +1 de Google + para las funciones sociales. El tiempo dirá...

Crédito de la imagen: 'Google Reader shirt from Blogger party'

Me han tocado los botones

Nada hacía presagiar que la noche de Halloween se llevaría por delante una de las funcionalidades a las que más uso he dado en los últimos años: Google Reader. El lector de noticias de Google no ha muerto, pero se ha convertido en otra cosa, con un nuevo diseño, con nuevas características, tal vez más social o menos, según los expertos. En todo caso, para quienes utilizábamos el botón de compartir, se ha desvanecido una parcela importante de nuestro PLE.
Llevo usando Reader desde hace cuatro años. Me lo recomendó Ana Ovando y ha sido mi página de inicio en todo este tiempo. He contado alguna vez que su descubrimiento supuso para mí el paso del paleolítico al neolítico en la web 2.0. Sigo alrededor de 300 suscripciones, sobre todo blogs educativos, y me gusta compartir lo que encuentro interesante, algo que podéis ver en un módulo de enlaces en la barra lateral. Sé que otros buenos amigos usaban esa función de Reader (Carlos Cabanillas, Jorge Muruais, Domingo López, Javier Palomares o la propia Ana Ovando, entre otros), por eso esta mañana me he sentido un poco abandonado. Google ha limpiado el diseño de Reader y se ha llevado por delante su función social, que ha desplazado a Google +. Algunos dicen que esto obligará a los usuarios a potenciar el uso del botón +1, lo que permite un alcance mayor, siempre dentro de la red de Google +. Otros están buscando alternativas más o menos sencillas para seguir etiquetando elementos para compartirlos. Y algunos incluso se han alzado en armas contra el nuevo Reader.
De momento, ya que me han tocado los botones, he habilitado una etiqueta de compartidos para seguir con Reader, aunque no descarto pasarme al +1 de Google + para las funciones sociales. El tiempo dirá...

Crédito de la imagen: 'Google Reader shirt from Blogger party'