De la libreta de clase al pasaporte del portfolio



El cuaderno es una valiosa herramienta estratégica que facilita el aprendizaje del estudiante y su seguimiento por parte de la familia y del profesor, puesto que refleja no solo el trabajo diario y su progreso, sino también la gestión docente de la clase.
Sin embargo, la relevancia de esta herramienta plantea, a su vez, los retos de qué valorar en el cuaderno de clase y cómo lograr una aplicación exitosa en el aula. Para el primero, realicé un análisis de errores frecuentes en libretas de 1º y 3º de ESO, las reformulé en positivo para establecer una lista de cotejo -inspirado por Enseñar lengua, de Cassany- y lo compartí en este blog, hace unos años, bajo el título de "Carné por puntos para evaluar el cuaderno de clase". Tuvo cierta aceptación entre algunos compañeros y me sirvió durante varios cursos para valorar la libreta y enseñar las rutinas de trabajo necesarias entre mis alumnos de Secundaria, ya que, junto a los ítems redactados como descriptores o "estándares", se establecía una puntuación objetiva que se podía comparar -para mejorarla- de trimestre en trimestre.
Hace un par de años decidí revisar este documento, inspirado por el Portafolio Europeo de las Lenguas (PEL) y su versión electrónica (e-PEL). A pesar de que, tradicionalmente, se había utilizado para la enseñanza de idiomas y no para la de lenguas maternas, me atrajo su diseño tripartito, correspondiente al pasaporte, la biografía lingüística y el dossier. De esta manera, se podrían trabajar las rutinas de trabajo y la reflexión de la propia identidad en el pasaporte; la autoevaluación crítica de la competencia comunicativa en la biografía lingüística; y la recopilación sistemática, meditada, de evidencias en el dossier. Estas evidencias son de muy diversa naturaleza, pues comparten categoría tanto los apuntes como las tareas, actividades, proyectos, lecturas, esquemas, trabajos de investigación, cómics o textos de creación literaria que los estudiantes elaboren durante el curso. Los textos digitales, infografías, presentaciones en Power Point y demás evidencias que superan los límites físicos del papel se gestionarían a través de una versión electrónica en Google Sites, a la que se accede por el código QR del pasaporte, y que todavía continúa en construcción.
Por último, con el fin de garantizar su implantación eficaz en las aulas, el segundo reto, he adjuntado el documento que utilizaría en las primeras sesiones del curso, puesto que muestra con detalle cómo llevarlo a cabo, tanto para las evidencias en papel como en las digitales, con la esperanza de que sea de provecho o sirva de inspiración en algunos compañeros para que dejen de pedir libretas y se atrevan a construir portafolios en colaboración con sus estudiantes.





Modelo de pasaporte para el portafolio:




Para más información, se puede consultar el tablero de Pinterest Port(a)folios:

Sigue el tablero Ortografía de Héctor en Pinterest.

Plantilla para la evaluación de una exposición oral



La comunicación oral humana utiliza un 87% de signos no verbales, tales como los gestos de los interlocutores, su tono de voz, vestimenta o distancia que pueden guardar durante una conversación presencial, frente al 13% restante reservado para las palabras. Por tanto, lo que transmitimos es tan importante o más que lo que decimos en muchas situaciones comunicativas, ya sean cotidianas o profesionales, como entrevistas de trabajo, debates o conferencias.
La Escuela, en cambio, no ha reconocido la importancia de la comunicación oral en la proporción que resultaría necesaria en la vida real de muchos estudiantes, en parte, por la deriva hacia la comunicación escrita que implican tanto el sistema actual de evaluación como las bases metodológicas más tradicionales de la enseñanza de lenguas. Esta deriva tiene como excusa principal la especial dificultad a la hora de calificar, de manera objetiva, una prueba oral más allá de los contenidos puramente conceptuales y la desconfianza en la estandarización de parámetros que se utilicen como descriptores o rúbricas, es decir, de habilidades que debe dominar un estudiante al finalizar un proceso de aprendizaje, pues muchos compañeros alegan que cualquier estándar puede esconder una falsedad, una manipulación más o menos interesada por múltiples razones.
En lo que respecta a mi práctica docente, también comparto esa desconfianza en la excesiva estandarización de los instrumentos de evaluación, ya que muchas veces conllevan una atomización de la calificación que la alejan de una valoración efectiva de la capacidad del alumno, puesto que la suma de tantas notas menores, los árboles, a veces, no dejan ver el bosque. Por otra parte, creo que es un riesgo menor y mucho más calculado que dejarse llevar por la evaluación impresionista, por la calificación " a ojo", que suele estar más condicionada por las circunstancias personales de lo que un evaluador estaría dispuesto a admitir.
La plantilla para la evaluación de una exposición oral que comparto en esta entrada obedece más a necesidades prácticas, del día a día en el aula, que al ánimo de solucionar problemas de índole teórica. Por ello, su planteamiento y ciertos elementos que contiene, aun sin vulnerar el rigor lingüístico, pueden ser revisados e incluso modificados. La búsqueda de un enfoque menos convencional para tratar los contenidos literarios en tercero de ESO durante el curso pasado fue el empuje definitivo. La visión historicista de la literatura suele desembocar en cierta apatía y, en algún caso, rechazo entre el alumnado de este nivel, que percibe, entonces, la materia como poco participativa, plagada de movimientos, nombres propios y de textos que, a menudo, exceden en mucho su capacidad interpretativa. La exposición oral puede constituir una solución adecuada si se adopta como raíz de un enfoque más amplio, el de los proyectos de trabajo, donde se reparta los papeles de cada alumno y se respeten las tres fases principales: planificación, elaboración y ejecución.
Esta plantilla no solo contempla el reparto de papeles y la valoración de las tres fases, sino que pretende orientar al alumno durante todo el proceso, ya que tomarán los parámetros que ofrece este documento tanto como criterios de evaluación que el profesor tendrá en cuenta como objetivos que deberán alcanzar tras la exposición. Muchos están inspirados en errores o vicios que se han ido recopilando de exposiciones orales de otros cursos, de entradas de blogs que trataban de combatirlos mediante retahílas de consejos o de una bibliografía selecta que citaré al final. Además, también tiene en cuenta la elaboración de un guión escrito  previo y la presentación de un power point en calidad de materiales de apoyo para la exposición. Sin embargo, no se ha tenido en cuenta la vestimenta o la apariencia del orador porque no se ha considerado relevante en el ámbito de Secundaria, aunque se puede añadir en el documento en doc si se considera oportuno, así como eliminar alguno de sus apartados por entender que la lista es demasiado prolija o exhaustiva para el uso que se le quiera dar.


PARA SABER MÁS:

CAMPS, Anna (comp.) et alii, Secuencias didácticas para aprender a escribir, Editorial Graó, nº 187, Barcelona, 2003.

GARCÍA-CAEIRO, Ignasi, VILÀ, Montserrat, BADIA, Dolors, LLOBET, Montserrat, Expresión oral, Biblioteca de Recursos Didácticos Alhambra, Alhambra Longman, Madrid, 1994.

INSTITUTO CERVANTES, Saber hablar, Antonio Briz Gómez (coord.), Santillana Ediciones Generales (Aguilar), Madrid, 2008.

PÉREZ ESTEVE, Pilar, ZAYAS, Felipe (eds.), Competencia en comunicación lingüística, Alianza Editorial, Madrid, 2007.

RODRÍGUEZ GONZALO, Carmen (ed.), La Lengua escrita y los proyectos de trabajo. Propuestas para el aula, Perifèric Edicions, Valencia, 2008.

VILÀ I SANTASUSANA, Montserrat (coord.), El discurso oral formal. Contenidos de aprendizaje y secuencias didácticas, Editorial Graó, nº 216, Barcelona, 2005.

Por último, resultan imprescindibles algunos de los enlaces que guardo con la etiqueta "oral" en el marcador social Míster Wong para comprender el proceso de elaboración de esta plantilla.


Ficha para la selección de lecturas para el aula

Imagen de Clan Frida Kahlo
Desde que empecé este blog, he tenido en mente la creación de una ficha que facilitara la selección de lecturas para el aula, pero la falta de un modelo de referencia que me convenciese y la necesidad de dedicarme a otros asuntos me obligaron a aplazarla. 
Ahora la he recuperado por el deseo de facilitar el aprovechamiento didáctico de las obras de Literatura Infantil y Juvenil que reseñe para Aguja de marear con información suplementaria. También ha influido la publicación de Cómo seleccionar libros para niños y jóvenes, de Gemma Lluch y Fundalectura, que ofrece varios modelos de fichas para la selección y clasificación de lecturas literarias y no literarias para bibliotecas.
La ficha para la selección de lecturas que he confeccionado está destinada a docentes de Primaria, Secundaria y Bachillerato, de cualquier materia, aunque no sea lingüística. La primera parte recoge la información bibliográfica esencial de una obra de LIJ, mientras que la segunda se centra en su aprovechamiento didáctico, con información sobre el nivel, los contenidos, los materiales, las competencias básicas implicadas o su repercusión en internet. Sin embargo, cabe advertir que este modelo no es fijo ni definitivo, por lo que es posible que cambie algunos apartados, sobre todo los relacionados con la parte pedagógica.
Aun así, lo que no cambiará es que cada reseña que publique en este blog, sobre una lectura que se pueda aplicar en el aula, tendrá su ficha correspondiente, que podrá descargarse en PDF.
   
Ficha selección lecturas


Ficha para la selección de lecturas para el aula

Imagen de Clan Frida Kahlo
Desde que empecé este blog, he tenido en mente la creación de una ficha que facilitara la selección de lecturas para el aula, pero la falta de un modelo de referencia que me convenciese y la necesidad de dedicarme a otros asuntos me obligaron a aplazarla. 
Ahora la he recuperado por el deseo de facilitar el aprovechamiento didáctico de las obras de Literatura Infantil y Juvenil que reseñe para Aguja de marear con información suplementaria. También ha influido la publicación de Cómo seleccionar libros para niños y jóvenes, de Gemma Lluch y Fundalectura, que ofrece varios modelos de fichas para la selección y clasificación de lecturas literarias y no literarias para bibliotecas.
La ficha para la selección de lecturas que he confeccionado está destinada a docentes de Primaria, Secundaria y Bachillerato, de cualquier materia, aunque no sea lingüística. La primera parte recoge la información bibliográfica esencial de una obra de LIJ, mientras que la segunda se centra en su aprovechamiento didáctico, con información sobre el nivel, los contenidos, los materiales, las competencias básicas implicadas o su repercusión en internet. Sin embargo, cabe advertir que este modelo no es fijo ni definitivo, por lo que es posible que cambie algunos apartados, sobre todo los relacionados con la parte pedagógica.
Aun así, lo que no cambiará es que cada reseña que publique en este blog, sobre una lectura que se pueda aplicar en el aula, tendrá su ficha correspondiente, que podrá descargarse en PDF.
   
Ficha selección lecturas