Diez años de Twitter: entre el pasquín y el dazibao

Serios y compungidos se aproximan al Muro de las Lamentaciones. Lo llevan haciendo durante siglos. Dejan un papelito con sus plegarias entre las grietas ya milenarias. Confían en un dios omnipresente que, desde el otro lado del muro, lee con sigilo sus mensajes y atiende sus demandas. Al marcharse, anhelan que ese deseo escrito quede grabado en su divinidad ad aeternam, como un grafiti indeleble; pocos quieren pensar en el terrible momento en que sus notas serán recogidas y enterradas en el monte de los Olivos, en una ceremonia más profiláctica que devota, necesaria para dar cabida a nuevas plegarias. 

No pensemos que ese atávico impulso de exteriorizar los deseos y peticiones es exclusivo de los visitantes de Jerusalén. Hace siglos, el pasquín nació como hojita satírica pegada a una estatua de Roma, no sabemos bien si de la mano de un zapatero tan ingenioso como mordaz, o de la de los alumnos burlones de un maestro de gramática. Los pasquines recorrieron la historia desde entonces, sublevando a las minorías oprimidas por la política y la religión. Allá donde había una injusticia, se podía encontrar un pasquín pegado precariamente en la pared. Pasquines pergeñados en sótanos oscuros por impresores arriesgados; pasquines encolados en noches apresuradas; pasquines con sabor a rebelión.

Mientras esto ocurría en nuestro cercano Occidente, en la lejana China también los ciudadanos andaban ávidos de información, sobre todo bajo la censura imperial, así que decidieron usar el dazibao, una especie de mural pegado en la pared, en el que se podían hallar noticias, reflexiones morales, críticas ideológicas… A su modo oriental, las inmensas minorías chinas tejían también a la sombra de las murallas sus gritos de tinta. 

Es evidente que todas las tradiciones evidencian fallos estructurales, pues fueron diseñadas para sociedades menos numerosas, menos impúdicas o menos ruidosas. Si tuviésemos que inventar hoy las nuevas fiestas y religiones, las diseñaríamos a prueba de multitudes: los sanfermines, por ejemplo, se correrían por el Paseo de la Castellana y la tomatina en los Monegros; el Muro de las Lamentaciones, por supuesto, sería un mural virtual con sticky notes… y los pasquines y dazibaos se habrían formado al amparo de una red social: las minorías discrepantes buscarían sin duda cobijo y difusión en Twitter, esa red que cumple ahora diez años. 

Basta darse un somero paseo por Twitter para ver que el espíritu que hizo surgir pasquines y dazibaos sigue vivo en forma de tuiteos. Sus usuarios vierten en ella todo aquello que en su día se pegaba en las paredes, en los tablones de anuncios, en los corchos de la oficina: la crítica, la burla, la protesta, el sarcasmo, la indignación, el grito desesperado… Twitter se ha convertido en un espacio alternativo en el que esas minorías encuentran la noticia que nunca verán en la televisión, el aviso que jamás les dará su banco, la opinión que ocultan los diarios. Es cierto que en Twitter encontrarán también publicidad encubierta, propaganda institucional, romanticismo caduco, ñoñería existencial, pero, del mismo modo que los lectores de pasquines habían de andar ojo avizor para estar al día, los tuiteros avezados deben filtrar la información para quedarse con lo más sustancial: la ya extinta “ballena de Twitter” podría haber sido el símbolo de ese filtrado del plancton comunicativo. Alguno dirá que no todos los usuarios de Twitter buscan esa información alternativa y, en efecto, supondría una reducción inapropiada juzgar al todo por la parte. Sin embargo, cuando analizamos la literatura, por ejemplo, dejamos de lado ciertos subgéneros que no consideramos canónicos -la novela rosa, el folletín, la novela del oeste…-, sin que ello implique expulsarlos del panteón literario. Considero que, en Twitter, el principal género es el que representa el discurso alternativo, esto es, la opinión divergente, la crítica, el chiste, la protesta, la apología, la réplica, la elegía… en fin, pasquín y dazibao. Discurso alternativo es mantenerse al día en un mundo anclado en la rutina, es agitar conciencias en un ambiente pasivo, es refrescar la memoria ante el olvido general, es rescatar informaciones útiles frente a unos medios anestesiados por noticias repetidas hasta la saciedad, es proponer visiones distintas ante problemas mal resueltos, es buscar la innovación cuando la tradición es ineficaz, es hallar amigos en una tierra de zombis, es dialogar en un mundo de sordera social. Todo eso es discurso alternativo, todo eso es, para mí, Twitter. 

Una vez definidos los contenidos de Twitter, entramos ahora a plantear las modalidades, las diferentes manifestaciones de ese discurso alternativo, y para ello recurriré a ciertos tópicos que me servirán de alegoría ilustrativa. Mientras Occidente basa sus revoluciones en el arrebato y cierto efectismo impulsivo, Oriente se mueve con la levedad del aleteo de una mariposa, con el pausado ritmo de las secuencias del tai chi. Mientras el dazibao fluye bajo los preceptos del feng shui formando un río revolucionario, el pasquín agita nervioso el pendón de la rebelión. De igual manera, tenemos tuiteros que se exaltan con soflamas incendiarias por la mañana mientras por la tarde recomiendan viajes a islas paradisíacas; y tenemos tuiteros que van tejiendo sin ruido una implacable red de acción social a través de un lento pero persistente acopio de tuiteos libertarios. Si el pasquín tiende al trending topic, el dazibao lo hace a la marea. No es difícil imaginar ciertos tuiteos como las “95 tesis” de Lutero pinchadas en Wittenberg o como el “Yo acuso” de Zola en el diario La aurora. Son voces que soliviantan, proclamas que enganchan a miles de tuiteros, abanderados a veces por figuras de relieve dentro de las redes sociales. Es la búsqueda del efecto guerrilla, del factor sorpresa, de las palabras como dardos o como bombas incendiarias. Pero, no todo es acción directa; hace muy poco se hizo popular el fenómeno de las mareas ciudadanas, en las que la punta de lanza se sustituye por una ola con fuerza imprevisible. Cuesta un poco más vislumbrar la soterrada labor tuitera de muchos movimientos sociales que crecen en la red gracias al goteo continuo de pequeñas argumentaciones retuiteadas a hurtadillas y que constituyen esas mareas, a menudo más eficaces en la calle que en las redes. Diferentes modos, diferentes visiones. Incluso podríamos decir que esta división oriente-occidente puede darse en un mismo individuo: hay días en los que uno se puede sentir Pancho Villa, mientras otros se despierta con el cuerpo a lo Gandhi.

En cualquier caso, tanto la guerrilla tuitera occidental como el imparable ejército oriental han elegido esta red social como vehículo del discurso alternativo que se postulaba arriba como hecho diferencial de Twitter. Cientos de docentes -al igual que miles de administrativos, mecánicos, autónomos, ingenieros o marinos mercantes- cocinan sus protestas y burlas en la soledad de sus aulas, oficinas, talleres y hogares, que sustituyen a los sótanos de la revolución; han reemplazado al impresor cómplice por un dispositivo informático y una red de contactos afines. Los tuiteros lanzan sus pasquines y dazibaos aprovechando las esquinas más transitadas de la red, con la certeza de que serán leídos por sus cofrades de la minoría silenciada, pero también con la esperanza de captar nuevos acólitos. Los tuiteros saben también que el poder les tolera esa rebeldía porque sus hojas volantes se despegan enseguida arrastradas por el viento. Los tuiteros son conscientes de que una lápida es menos visible que un grafiti, y por eso son más dados a escribir que a actuar, a no ser que los envuelva la marea. En este contexto, vivir en Twitter es columpiarse entre el pasquín y el dazibao, siempre indignados o, al menos, periféricos. Como consuelo nos queda el término medio de ese balanceo, un respiro en el que podemos colgar plegarias en ese muro digital de las lamentaciones, con la tranquilidad de que no las enterrará ninguna brigada de limpieza y que permanecerán visibles hasta la eternidad, si es que dicho concepto existe en el mundo virtual.

¿Te vienes de comas? -le propuso la yuxtapuesta a la coordinada.

 

  • Quizá deberías hacerte un buen análisis -le recomendó el punto a la oración al verla desmejorada y con el sujeto elíptico.
  • Escucha a tu corazón -le aconsejó la desiderativa a la dubitativa.
  • Menos gritos. Milagritos… -le soltó el pronombre a la interjección.
  • ¡Sé paciente! -le rogó la pasiva al sujeto.

 

 

En fin

Aster Navas


Leer es


Leer es gozar de la compañía de un libro.
Leer es viajar sin prisas.
Leer es reír con la vista.
Leer es volver a ser joven.
Leer es compartir universos consagrados.
Leer es un acto de rebeldía.
Leer es revivir pasiones añejas.
Leer es rendir homenaje a la palabra.
Leer es perseguirse hasta el infinito.
Leer es hacer de la muerte un porvenir.
Leer es un acto prohibido.
Leer es entregarse a los sueños.
Leer es ser un poco rarito.
Leer es una práctica canibal.
Leer es un vicio prematuro.
Leer es altamente contagioso.
Leer es releer.
Leer es tomar caminos divergentes.
Leer es abrirse al futuro.
Leer es recorrer calles en libertad.
Leer es amar.
Leer es todo y es nada, porque leer es aquello que uno desee...


El portal Leer.es otorga mensualmente unos sellos de Buenas Prácticas a experiencias diversas relacionadas con el fomento de la lectura. Este blog, haciendo honores a esa caótica lista de enlaces propios que encabeza esta nota, ha recibido dos menciones directas, una por Tuenti de bohemia y otra compartida por Callejeros literarios. Por la participación en el proyecto colectivo "Poesía eres tú" también llegó una pequeña porción a mis alumnas y alumnos. Y hoy mismo, recibo mi parte alícuota por la aportación a "El bazar de los locos", un artículo en clave humorística que podéis leer en la red: 21 días en Twitter. Para los nostálgicos del papel, también se puede conseguir el libro en Novadors edicions. Sin duda, una buena ocasión para leer es.

Crédito de la imagen: BEST (26)

Leer es


Leer es gozar de la compañía de un libro.
Leer es viajar sin prisas.
Leer es reír con la vista.
Leer es volver a ser joven.
Leer es compartir universos consagrados.
Leer es un acto de rebeldía.
Leer es revivir pasiones añejas.
Leer es rendir homenaje a la palabra.
Leer es perseguirse hasta el infinito.
Leer es hacer de la muerte un porvenir.
Leer es un acto prohibido.
Leer es entregarse a los sueños.
Leer es ser un poco rarito.
Leer es una práctica canibal.
Leer es un vicio prematuro.
Leer es altamente contagioso.
Leer es releer.
Leer es tomar caminos divergentes.
Leer es abrirse al futuro.
Leer es recorrer calles en libertad.
Leer es amar.
Leer es todo y es nada, porque leer es aquello que uno desee...


El portal Leer.es otorga mensualmente unos sellos de Buenas Prácticas a experiencias diversas relacionadas con el fomento de la lectura. Este blog, haciendo honores a esa caótica lista de enlaces propios que encabeza esta nota, ha recibido dos menciones directas, una por Tuenti de bohemia y otra compartida por Callejeros literarios. Por la participación en el proyecto colectivo "Poesía eres tú" también llegó una pequeña porción a mis alumnas y alumnos. Y hoy mismo, recibo mi parte alícuota por la aportación a "El bazar de los locos", un artículo en clave humorística que podéis leer en la red: 21 días en Twitter. Para los nostálgicos del papel, también se puede conseguir el libro en Novadors edicions. Sin duda, una buena ocasión para leer es.

Crédito de la imagen: BEST (26)

SOBRE #EDUCANAVARRA Y POR QUÉ UTILIZO TWITTER

Procedencia de la imagen
Recuerdo lo mucho que me impactó Twitter cuando comencé a pasearme por él. "He aprendido más en tres meses aquí que en mis escasos cuatro años en el instituto", era uno de mis comentarios habituales. Gracias a Twitter descubrí una ventana abierta a un mundo que desconocía: encontré a una comunidad educativa involucrada con sus alumnos, con las familias, con las TIC,  y con un deseo de cambiar el paradigma educativo desde dentro, con ganas de luchar por una nueva escuela que responda a las necesidades del alumnado y a las características de la sociedad actual.    Twitter no es solo una red social: es un pueblecito de personas que están ilusionadas con su trabajo, que comparten todo lo que saben, que te aconsejan, te dan ánimos, te hacen partícipes de sus reflexiones En Twitter (y a través de ahí en los blogs) es donde aprendo de mis compañeros cómo sacarle partido a las TIC en mis clases, conozco nuevas herramientas y comparto las inquietudes de mi profesión. En Twitter he encontrado a mi verdadero claustro: profesionales inquietos, decididos, imaginativos, inconformistas y verdaderos artífices del cambio metodológico que se está dando en las aulas.

Cuando comencé en Twitter hace dos años, me sorprendió el escaso número de docentes navarros que utilizaban esta red social. A través de otros profesores de lengua llegué hasta @elarequi, y posteriormente encontré a @villaves56, @maiteairis, @dianagonzalez@Fbiurrun, @josemari93 @FernandoPagolaG, @blogotero, @romanluzan y @NicolasaQM. Luego descubrí que, en general, somos pocos los maestros y profesores que lo utilizamos (menos de un 1% en España, según datos de 2010), aunque en el último año he notado un aumento considerable.
Hace pocos días, sin embargo, me encontré con una grata sorpresa: la presencia en twitter de José Iribas (@jiribas), Consejero de Educación del Gobierno de Navarra. Siempre he lamentado el desapego y desconocimiento de la realidad de las aulas de quienes trabajan en la Consejería, y saber que se está preocupando por conocer de primera mano lo que se está realizando en los centros me da cierto atisbo de esperanza. De su mano ha venido un revuelo educativo en Navarra  que ha puesto el germen de lo que puede llegar a convertirse en algo muy significativo: se ha creado el hashtag #educanavarra para debatir en Twitter acerca de temas de interés de nuestra profesión; se ha habilitado en Twitter el perfil oficial del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra (@NAVeduca); se ha hecho una llamada al apadrinamiento en Twitter de un compañero que desconozca la red social; y se ha organizado una primera kedada en Pamplona para todos aquellos tuiteros navarros relacionados, de una manera u otra, con el ámbito educativo. Debido a las sesiones de evaluación de mi instituto no pude acudir, pero seguí el encuentro a través de Twitter y se podía apreciar la ilusión y el deseo que se respiraba, y las ganas de emprender nuevos itinerarios a través de propuestas de trabajo reales.

Solo me queda dar la bienvenida a todos los nuevos docentes que están llegando poco a poco a Twitter. Para los navarros,  aquí podréis encontrar la lista en Twitter de docentes de #educanavarra. Si veis que falta alguien, me lo podéis indicar a través de un comentario en esta entrada o en la red social. Os animo también a   presentaros en este documento de docentes navarros en Twitter.


SOBRE #EDUCANAVARRA Y POR QUÉ UTILIZO TWITTER

Procedencia de la imagen
Recuerdo lo mucho que me impactó Twitter cuando comencé a pasearme por él. "He aprendido más en tres meses aquí que en mis escasos cuatro años en el instituto", era uno de mis comentarios habituales. Gracias a Twitter descubrí una ventana abierta a un mundo que desconocía: encontré a una comunidad educativa involucrada con sus alumnos, con las familias, con las TIC,  y con un deseo de cambiar el paradigma educativo desde dentro, con ganas de luchar por una nueva escuela que responda a las necesidades del alumnado y a las características de la sociedad actual.    Twitter no es solo una red social: es un pueblecito de personas que están ilusionadas con su trabajo, que comparten todo lo que saben, que te aconsejan, te dan ánimos, te hacen partícipes de sus reflexiones En Twitter (y a través de ahí en los blogs) es donde aprendo de mis compañeros cómo sacarle partido a las TIC en mis clases, conozco nuevas herramientas y comparto las inquietudes de mi profesión. En Twitter he encontrado a mi verdadero claustro: profesionales inquietos, decididos, imaginativos, inconformistas y verdaderos artífices del cambio metodológico que se está dando en las aulas.

Cuando comencé en Twitter hace dos años, me sorprendió el escaso número de docentes navarros que utilizaban esta red social. A través de otros profesores de lengua llegué hasta @elarequi, y posteriormente encontré a @villaves56, @maiteairis, @dianagonzalez@Fbiurrun, @josemari93 @FernandoPagolaG, @blogotero, @romanluzan y @NicolasaQM. Luego descubrí que, en general, somos pocos los maestros y profesores que lo utilizamos (menos de un 1% en España, según datos de 2010), aunque en el último año he notado un aumento considerable.
Hace pocos días, sin embargo, me encontré con una grata sorpresa: la presencia en twitter de José Iribas (@jiribas), Consejero de Educación del Gobierno de Navarra. Siempre he lamentado el desapego y desconocimiento de la realidad de las aulas de quienes trabajan en la Consejería, y saber que se está preocupando por conocer de primera mano lo que se está realizando en los centros me da cierto atisbo de esperanza. De su mano ha venido un revuelo educativo en Navarra  que ha puesto el germen de lo que puede llegar a convertirse en algo muy significativo: se ha creado el hashtag #educanavarra para debatir en Twitter acerca de temas de interés de nuestra profesión; se ha habilitado en Twitter el perfil oficial del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra (@NAVeduca); se ha hecho una llamada al apadrinamiento en Twitter de un compañero que desconozca la red social; y se ha organizado una primera kedada en Pamplona para todos aquellos tuiteros navarros relacionados, de una manera u otra, con el ámbito educativo. Debido a las sesiones de evaluación de mi instituto no pude acudir, pero seguí el encuentro a través de Twitter y se podía apreciar la ilusión y el deseo que se respiraba, y las ganas de emprender nuevos itinerarios a través de propuestas de trabajo reales.

Solo me queda dar la bienvenida a todos los nuevos docentes que están llegando poco a poco a Twitter. Para los navarros,  aquí podréis encontrar la lista en Twitter de docentes de #educanavarra. Si veis que falta alguien, me lo podéis indicar a través de un comentario en esta entrada o en la red social. Os animo también a   presentaros en este documento de docentes navarros en Twitter.


Memolane, mi "lifestreaming" en una línea temporal

Uno de los elementos que se han beneficiado de la pujanza de los PLE es el "lifestreaming" o la recopilación de todas las fuentes de información -mensajes de nuestros contactos en las redes sociales, contenidos sindicados por RSS, marcadores sociales y álbumes de fotos- en una sola aplicación, que puede compartirse con otros usuarios o ser pública.
La herramienta más popular para reunir y compartir este volumen de datos es Friendfeed, que muestra en un panel la información nueva en tiempo real y dispone de widgets para incrustarlo, mediante la generación de un código HTML, en un  blog, wiki o página web, que completa la posibilidad de suscribirse a sus contenidos por RSS.  
En mi caso, se puede leer mi panel de Friendfeed en la barra lateral de Aguja de marear y en la página de Livebenders que forma parte del portafolio Mi PLE

Una alternativa que merece la pena comentar para diseñar nuestro "lifestreaming" es Memolane, que conocí por David Álvarez en [E-APRENDIZAJE]. Su característica principal es la organización de la información en una línea temporal, que recuerda a las de Dipity, de las que caen racimos de burbujas preñadas de tweets, imágenes o vídeos que se pueden rotar, cuando exceden los límites de la página, con la rueda del ratón. Esta línea temporal varía en función del nivel de privacidad que se quiera asignar a cada una de las fuentes de información que se incorpore; así, habrá una línea temporal pública, accesible a cualquier lector, sobre la que se superpone otra con información restringida a usuarios autorizados y una última, privada. Se puede tomar como ejemplo la que he creado, donde hay una primera línea temporal, pública, que se nutre del canal RSS atom de Aguja de marear; la segunda, de carácter restringido, aporta los tweets propios y de las @personas a las que sigo; la última, que se suma a las dos anteriores, aunque solo la pueda consultar yo, incorpora mis álbumes de fotos de Picassa y Flickr.
Sin embargo, el aspecto visual, la ordenación cronológica y la privacidad flexible de Memolane no compensa las carencias que le permitan competir con Friendfeed. Su primer punto débil es la escasez de fuentes de información que puede atender, aunque incluya la de los canales RSS, entre las que no figura ningún marcador social. Otro gran inconveniente es que no genera una URL para compartirla ni un código HTML para incrustarla en un espacio digital.
Por otra parte, las opciones de añadir música de fondo desde Spotify o crear historias en colaboración con otros usuarios no están lo suficientemente definidas para constituir una ventaja que actúe como reclamo.
En resumen, cualquier aprendizaje que se sirva de las Nuevas Tecnologías debería crear su "lifestreaming" por   eficiencia y solidaridad con otros estudiantes. La cuestión es elegir las herramientas adecuadas: Memolane es una buena opción para gestionar y mostrar las fuentes de información más usuales, siempre que se combine con Friendfeed o alguna aplicación que compense sus limitaciones.