Propuesta de trabajo para la Escuela 2.0

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Ángel Fidalgo en su magnífico blog Innovación Educativa  ha escrito una entrada que no tiene desperdicio. Lleva por título TRASPASAR versus TRANSFORMAR y la podéis leer a continuación…

“Internet dio inicio a una revolución que transformó la sociedad, generando nuevos productos, nuevas demandas y nuevas necesidades; cambiando la mayoría de los servicios y dando lugar a otros nuevos.

En el mundo de la formación, internet inició un traspaso del modelo clásico a un modelo on-line; los mismos contenidos de siempre se digitalizaron, las clases teóricas se sustituyeron por videos o presentaciones y la acción tutorial por un foro. También (y de forma oficial) se emplearon los mismos indicadores de medición: la asistencia a clase se medía por el tiempo que una persona estaba sentada delante del ordenador, la participación del profesorado se medía por los mensajes que se contestaban en los foros y completar el curso significaba que los alumnos habían abierto todos los apartados del curso.

Desde entonces, hemos seguido traspasando el mismo modelo presencial al modelo on-line, incluso hasta la última moda (los MOOC) utilizan los mismos elementos. Dicen que muchas asignaturas presenciales se han transformado porque tienen sistemas e-learning de apoyo, pero la gran mayoría lo que han hecho, es que los alumnos en lugar de ir a “fotocopiadora” para tener una copia de los apuntes los descarguen por internet; es decir, se han traspasado los contenidos de la fotocopiadora a internet.

 Traspasar está bien, que el modelo clásico llegue a más sitios (por ejemplo entornos rurales), que sea más flexible (seguir un curso por la noche o los fines de semana), que sea gratuito y que instituciones presenciales y de prestigio pongan sus contenidos en abierto, todo esto está bien. Sin embargo ya es hora de que, al menos desde la formación presencial dejemos de exportar nuestro modelo más clásico, es hora de comenzar a trasformarlo, de aprovechar lo que nos ofrece ese maravilloso océano que es internet

Desde un punto de vista político y de gestión, se nos puede decir que el modelo se ha transformado y eso es cierto, se han aprobado leyes nuevas, modelos de gestión nuevos, incluso programas como escuela 2.0 o Bolonia, iniciativas nuevas (OCW, MOOC), pero el impacto sigue siendo el mismo, la misma tasa de fracaso escolar, los mismos resultados.

Es lógico; puede haber nuevas leyes  y nuevos modelos, pero el profesorado es el mismo, las aulas son las mismas, las metodologías mayoritarias son las mismas, a nuestro alumnado lo que más le cuesta es aprobar el examen (que sigue siendo del mismo tipo),  la principal labor de aprendizaje se continua haciendo en el aula con la misma distribución (profesor en tarima y alumnos sentados mirando, perdón, tomando notas) y para el progreso del profesorado se siguen utilizando los mismos indicadores que antes de existir internet. Es como si en todas esas nuevas leyes y modelos todo lo que ha supuesto internet fuese invisible.

No podemos continuar cerrando los ojos a la infinidad de conocimiento accesible y en abierto, a las numerosas herramientas para compartir y cooperar ni a la conectividad permanente y desde cualquier lugar.

No podemos continuar aferrados a nuestro modelo de transmisores de conocimiento (muchas veces de conocimientos de otros), tenemos que pasar a un modelo de facilitadores de conocimiento, valores y capacidades.

No podemos continuar viendo a nuestro alumnado como unos receptores pasivos de conocimiento, tenemos que verlos como creadores de conocimiento.

No podemos continuar “reiniciando” todo cuando comienza un nuevo curso, hay que utilizar el conocimiento que se ha generado en los cursos anteriores para mejorar los posteriores.

No podemos continuar encerrando el conocimiento en las paredes de nuestras aulas, tenemos que transmitirlo al resto de la sociedad, y el alumnado debe ser partícipe de ello.

En definitiva  tenemos que concentrar esfuerzos en trasformar el modelo formativo, no utilizar internet para traspasarlo”.

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Como complemento, a continuación, podéis ver ideas y propuestas para el aula, a través de las cuales, nos alejamos del trabajo tradicional que solemos hacer con nuestro alumnado.


Curso on-line para trabajar las TIC y otras competencias en el aula de Geografía e Historia

IDEAS, RECURSOS, Y PROPUESTAS PARA TRABAJAR CON LAS TIC EN EL AULA DE CIENCIAS SOCIALES, GEOGRAFÍA E HISTORIA

Con este título os presento el curso que impartí en el CAP  de Pamplona el pasado año.  A continuación, podéis ver el contenido de las diferentes sesiones.

1ª sesión 

2ª sesión

3ª Sesión

4ª Sesión

5ª Sesión

Diseño una secuencia didáctica

6ª Sesión

Compartimos nuestra producciones

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Si os animáis, podéis aprovechar las horas de departamento para hacer este curso on-line , ya que tenéis acceso a todos los recursos, materiales y tutoriales que utilicé para impartir esta formación.


Experiencia de aula: trabajando en el Proyecto “Haití llora”

El pasado curso 2011-2012, tuve la oportunidad de trabajar con un grupo de alumnos de 1º de la ESO del Instituto de Astrabudua. Era un grupo de  15 alumnos , la mayoría de países latinoamericanos,  y un ruso, una marroquí, dos rumanos y cuatro autóctonos (2 de etnia gitana).

Era un grupo con problemas a la hora de seguir el libro de texto, la clase tradicional del profesor explica y ellos escuchan o más bien hacen que escuchan.

Tenían grandes dificultades de comprensión lectora, expresión escrita y oral. Llevaban en la frente y en el corazón la etiqueta de “alumno malo, problemático”, y se reían cuando llegaban las notas para ver quién de ellos tenía más suspensos. Era una forma de escapar de su propia realidad y de reír por no llorar. Algunos, además de la revolución hormonal propia de la adolescencia,  arrastraban problemáticas familiares que no les dejaban centrarse en el estudio.

Estos eran mis chicos y chicas a los que, con su profesora de Lengua Castellana Ana Isabel López, íbamos a enseñar a aprender y a  aprender a pensar.

Antes conocía sus rostros que me miraban desde unas fotografías que, previamente, me había dado su tutora, y aprendí sus nombres para no olvidar ninguno.

Y llegó el día, después de las vacaciones de Semana Santa, en que entré en el aula para conocerlos y hacerles la propuesta de trabajar en el proyecto que había elaborado y lleva por título “Haití llora“.

Al principio, me miraron con expectación cuando, a través de la pizarra digital, les iba explicando qué actividades y tareas tenían que hacer, qué tareas iban a ser individuales y cuáles las iban a hacer en equipo. Les dejé bien claro que ellos iban a estar activos en todo momento, que iban a aprender haciendo diferentes actividades y tareas y que nosotras, las profesoras, íbamos a ser las entrenadoras de su aprendizaje dándoles pautas, proponiéndoles buenos modelos, dejando momentos para parar y reflexionar sobre cómo estaban aprendiendo, explicando qué y cómo les íbamos a evaluar, …

Además, les mostré sus cuadernos on-line, cada uno con su diario de aprendizaje y portafolio donde  harían sus actividades e insertarían los diferentes productos finales.

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Unas tareas se hicieron  en grupo como hacer una investigación sobre Haití, siguiendo unas pautas, con el fin de elaborar una presentación de diapositivas que, posteriormente, una vez subidas a Slideshare e insertadas en sus portafolios on-line,  presentaron de forma oral en el aula. Para hacer la presentación, previamente,  se repartieron el aspecto o tema sobre el que tenían que investigar en Internet, y quién buscaba imágenes y vídeos para esa presentación. Después, con la información que habían recogido, hicieron un guión para elaborar la presentación de diapositivas. Cada miembro del grupo, hizo dos diapositivas donde plasmó lo que había aprendido. Siempre pusieron en común lo que iban haciendo.

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Después, a la hora de hacer la exposición oral, cada uno expuso las diapositivas que había elaborado. Les dejamos momentos para ensayar pero, a la hora de hacer su primera exposición oral, como fueron grabados con una videocámara y pudieron verse en acción, se dieron cuenta de que no lo habían hecho bien, y pidieron una segunda oportunidad. Creo que es importante aprender del error y corregir los errores sin sancionar.

Hay que decir, que la ayuda entre iguales, surgió de manera espontánea en el aula y pudimos apreciar un aumento de la autoestima de estos alumnos.

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Como el final de curso se aproximaba, pasamos a la tarea de escribir de manera individual un e-mail al director del Centro escolar para hacer “algo” con el fin de recoger dinero para los niños y niñas haitianos. Antes, en unos pósteres virtuales, en grupo, habían dado ideas.

Estos chicos y chicas, que antes no escribían dos líneas seguidas, escribieron un e-mail con textos coherentes y cohesionados.

Despúes de una puesta en comun entre todos los grupos,  decidimos hacer una fiesta en el Centro. Se adjudicaron y se repartieron tareas, y pudimos ver diferentes gustos e inteligencias entre nuestro alumnado. Teníamos cocineros, artistas, poetas, cantantes y un presentador con garbo y prestancia.

Además, las profesoras nos pusimos en contacto con una representante de Unicef para que viniera  a la fiesta y nos contará con más detalle cómo se encuentra la infancia en Haití después de haber pasado dos años del terremoto.

También se nos ocurrió pedir ayuda monetaria a otros Centros de la zona, pero estaba acabando el curso, y sólo nos echó una mano el Instituto de Derio al que tenemos mucho que agradecer.

En cuanto a la evaluación, hemos trabajado a través de cuestionarios Google. Han existido momentos para la autoevaluación, co-evaluación y evaluación de la profesora a sus alumnos.

Nuestros alumnos, al terminar la experiencia, hicieron una evaluación de la misma a la que podéis acceder a través de este vídeo

Yo como asesora les hice también mi valoración

Con todo este trabajo, ¿sabéis cuántas competencias han trabajado mis alumnos?


HOY ME SIENTO VACÍA POR DENTRO

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He tardado en publicar esta entrada porque quería dejar pasar el tiempo para poder reflexionar, serenarme, intentar ver las cosas desde diferentes perpectivas, ponerme en el lugar de otras personas, … Aún así, me siento vacía por dentro, porque a mis alumnos de 1º A de la ESO no les ha salida la fiesta como esperaban.

Mis chicos y chicas de Astrabudua, durante este tercer trimestre, han estado trabajando en el Proyecto Haití llora. Son 15 alumnos etiquetados por el profesorado como “difíciles” y de no poder trabajar con ellos en el aula. Todos ellos proceden de diferentes países y, los que son de aquí, son gitanos.  Algunos tienen situaciones familiares difíciles y grandes vacíos en su aprendizaje, encontrándose en niveles de Primaria.

Su profesora de Lengua Castellana y tutora Ana Isabel López me pidió trabajar de otra manera en el aula ante la imposibilidad de hacer algo con estos alumnos con la metodología tradicional. Otros profesores y profesoras no lo han querido ver y han seguido con su libro de texto y sus pruebas o exámenes.

Entré con ilusión en el aula, elaboré para ellos un cuaderno on-line para que todos sus trabajos y reflexiones sobre su aprendizaje lo hicieran con sus ordenadores portátiles. Además, contaban con una PDI en el aula que teníamos que aprovechar.

Los alumnos se han sentido importantes en el aula, cada uno de ellos era único para nosotras las profesoras. Dábamos a cada cual lo que necesitaba. Les hemos querido, animado cuando sentían que no lo podían hacer y tiraban la toalla.

No puedo negar que, en una ocasión,  tuve que dejar el aula tras avisarlo tres veces, porque era imposible que se respetaran entre sí y a mí como profesora. Todos hablaban y el griterío era ensordecedor.

Pero, por lo demás, todo ha sido bueno, han investigado sobre el terremoto de Haití y sus consecuencias, lo han reflejado en presentaciones de diapositivas, lo han expuesto de oralmente ante sus compañeros, han recogido ideas para ayudar a Haití y han escrito un e-mail al director del Centro para pedirle permiso para hacer una fiesta en honor de los niños y niñas haitianos.

Empezaron a organizar la fiesta con mucha ilusión. A ella acudirían padres, profesores y alumnos. Crearon carteles y unas diapositivas para colocar en una pantalla grande  que hay a la entrada del Centro para anunciar e invitar a la fiesta, hicieron una presentación oral sobre la situación de Haití, escribieron poemas, una canción, uno de ellos hizo de presentador y vino una responsable de UNICEF a exponer la situación actual de Haití .

Además mis alumnos hicieron pulseras y llaveros, marcapáginas, hojaldres, tortillas, sandwiches, … Todo para conseguir dinero para este país.

También contamos con la generosidad del Instituto Txorierri de Derio que, aunque ya estaba terminando el curso, se ofrecieron a ayudarnos, hicieron tutorías en las aulas sobre unos vídeos que previamente les habíamos indicado, y recogieron una cantidad de dinero importante de padres, alumnos, y profesores.

Pero, ¿qué ocurrió el día 20 de junio por la tarde?. Ahora entenderéis mi vacío y mi pena.

Mis chicos lo tenían todo organizado y bien preparado, incluso ya tenían una caja donde recoger sus donativos pero solo aparecieron algunos familiares, ya que, la mayoría, trabaja hasta muy tarde, vinieron algunos alumnos pero eché en falta a los profesores y profesoras del Centro, ya que de 25 que hay en el Centro solo asistieron 5 (dentro de estos 5 estaba la Junta directiva). Y, lo que es peor, al día siguiente,  nadie me preguntó por la fiesta.

¿Qué pensarían mis alumnos antes de empezar el espectáculo?. No tenían el calor de los padres y es ahí donde hubiesen tenido que tener el calor de los profesores.

Pero mis alumnos hicieron su fiesta, y lo hicieron bien y hubo aportaciones monetarias y, además contabámos con el dinero recogido en el Instituto de Derio.

¿Ahora entendéis mi desilusión?

Pero yo estoy contenta porque mis chicos lo hicieron bien y lo, más importante, consiguieron trabajar en equipo para ayudar a los niños de Haití.

A continuación podéis ver algunos vídeos de mis alumnos. Yo, la verdad, disfruto viéndolos.




Nuevos escenarios de aprendizaje: Otras formas de aprender en el aula

Joan den astean Leioako Berritzeguneak  urtean behin ospatzen dituen Topaketak antolatu zituen. Gaia Ikaskuntzaren eszenatoki berriak izan zen.

Ayalde-ko ikasleak eta Miren Linaza irakaslea “Un billete de ida y vuelta” esperientzia kontatzera etorri ziren.

Ni neuk  lan-proiektu honetan parte hartu nuenez, haiekin egon nintzen eta oso harro sentitu nintzen ikasleen  azalpena ikustean eta entzutean. Eta, beti bezala, bideokamara batekin grabatu zen haiek gero bere burua ikusteko eta beti hobetzeko.

Hurrengoan, erabili genuen diapositiben aurkezpena eta atera genuen bideoa eskuragarri dauzkazu.

Otra manera de enseñar y aprender from Ana Basterra on Vimeo.

ESPERIENTZIAZ GEHIAGO JAKITEKO

La semana pasada el Berritzegune de Leioa organizó unas Jornadas con el título “Nuevos escenarios de aprendizaje“.

Algunas alumnas del Colegio Ayalde y su profesora Miren Linaza vinieron a contar la experiencia “Un billete de ida y vuelta“.

Como yo misma  participé en esta aventura estuve junto a ellas. Me sentí orgullosa de las alumnas al ver y escuchar cómo hacían su exposición oral. Y , como siempre, se les grabó con una videocámara  para que, posteriomente, pudieran verse y siempre mejorar.

A continuación, tienes la presentación de diapositivas y la grabación en vídeo

Otra manera de enseñar y aprender from Ana Basterra on Vimeo.

PARA SABER MÁS SOBRE LA EXPERIENCIA