Del retwit al redirect-post

Al igual que existen los retwits, ¿por qué no dar a luz a los redirect-posts?. Este lo es, pues no es más que una invitación a leer este otro. (Aviso: no confundir con los repost.)

…………………………
Esta ocurrencia me sirve para recordar que en 2006 escribí un intento de clasificación de los edupost que traigo a colación:

Post-flash: Cuando el post se asemeja a los flash informativos. Contienen un noticia expuesta de forma breve y sintética.
Post-sumen: Contiene diversas informaciones, a modo de resumen de un evento, encuentro, viaje…
Post-test: Cuando se inserta una encuesta o un test (que no tienen por qué ser serios).
Post-cita: Post en el que se presenta una convocatoria a una cita (una exposición, una conferencia, una mani…)
Post-tarea: Cuando es una tarea diseñada para los alumnos.
Post-TIC: Post en el que se presenta una novedad TIC. Variante: Chuche-TIC
Tutorial-Post: Primo hermano del anterior, en él se proporciona un tutorial (breve o extenso).
Post-foro: En los blogs con mucho tráfico se crean auténticos foros de discusión.
Post-secuencia: Cuando el post inicia una secuencia de entradas.
Aglutipost: Este podría ser el post en el que se ensartan muchas ideas y acaba siendo pluritemático (aunque no necesariamente caótico).
Foto-Post: En ocasiones el post se reduce a mostrar una imagen. Supongo que atendiendo al consabido “una imagen vale más que mil palabras”.
Post-combi : Este sería el caso de los post que combinan el texto con otros formatos como el podcast o el vídeo, por ejemplo.
Post-tarjeta: Cuando se aprovecha para celebrar o felicitar algún acontecimiento.
Ludo-Post: Aquel en el que se involucra a los bloggers en un juego (por ejemplo, un meme). 
Necro-Post: Cuando el asunto es la noticia de la muerte de algún personaje célebre.

Y hay más… seguro.



Del retwit al redirect-post

Al igual que existen los retwits, ¿por qué no dar a luz a los redirect-posts?. Este lo es, pues no es más que una invitación a leer este otro. (Aviso: no confundir con los repost.)

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Esta ocurrencia me sirve para recordar que en 2006 escribí un intento de clasificación de los edupost que traigo a colación:

Post-flash: Cuando el post se asemeja a los flash informativos. Contienen un noticia expuesta de forma breve y sintética.
Post-sumen: Contiene diversas informaciones, a modo de resumen de un evento, encuentro, viaje…
Post-test: Cuando se inserta una encuesta o un test (que no tienen por qué ser serios).
Post-cita: Post en el que se presenta una convocatoria a una cita (una exposición, una conferencia, una mani…)
Post-tarea: Cuando es una tarea diseñada para los alumnos.
Post-TIC: Post en el que se presenta una novedad TIC. Variante: Chuche-TIC
Tutorial-Post: Primo hermano del anterior, en él se proporciona un tutorial (breve o extenso).
Post-foro: En los blogs con mucho tráfico se crean auténticos foros de discusión.
Post-secuencia: Cuando el post inicia una secuencia de entradas.
Aglutipost: Este podría ser el post en el que se ensartan muchas ideas y acaba siendo pluritemático (aunque no necesariamente caótico).
Foto-Post: En ocasiones el post se reduce a mostrar una imagen. Supongo que atendiendo al consabido “una imagen vale más que mil palabras”.
Post-combi : Este sería el caso de los post que combinan el texto con otros formatos como el podcast o el vídeo, por ejemplo.
Post-tarjeta: Cuando se aprovecha para celebrar o felicitar algún acontecimiento.
Ludo-Post: Aquel en el que se involucra a los bloggers en un juego (por ejemplo, un meme). 
Necro-Post: Cuando el asunto es la noticia de la muerte de algún personaje célebre.

Y hay más… seguro.



Esos tremendos diminutivos

Sabido es que el humor es curativo, que sirve para afrontar situaciones de crisis. Es como una segunda piel que previene del dolor. La educación pública está pasando uno de sus peores momentos, pues está siendo duramente atacada por la política educativa de las Administraciones. ¡Qué lejos queda el ideario de la Institución Libre de Enseñanza! Ante ese panorama, he pensado en regalar una sonrisa, especialmente a los que más activamente luchan en la #mareaverde. 
Sobre una idea original de Maitena

Esos tremendos diminutivos

Sabido es que el humor es curativo, que sirve para afrontar situaciones de crisis. Es como una segunda piel que previene del dolor. La educación pública está pasando uno de sus peores momentos, pues está siendo duramente atacada por la política educativa de las Administraciones. ¡Qué lejos queda el ideario de la Institución Libre de Enseñanza! Ante ese panorama, he pensado en regalar una sonrisa, especialmente a los que más activamente luchan en la #mareaverde. 
Sobre una idea original de Maitena

SEGUIMOS CALLEJEANDO…

Hay fechas que no se pueden o deben modificar ¿Quién aceptaría en nuestras calles una semana más de altavoces, caramelos, flores, canciones pegadizas, compras en el mercado sorteando cámaras de televisión… si hoy dijesen que las elecciones municipales se trasladan al próximo domingo día 29? Seguramente nadie, ni los propios políticos que estarán cansados de tanto ajetreo. Pues bien, nosotros sí que estamos dispuestos a seguir en el tajo. Nuestro proyecto Callejeros literarios, aun teniendo mucho de municipalidad -casualmente coincidía en su plazo de entrega con los comicios municipales-, no quiere someterse a la entrega contrarreloj fijada inicialmente para el 22 de mayo. Tenemos nuestras razones…

Sabemos que muchos estudiantes siguen ejerciendo de callejeros literarios, jóvenes que hacen fotos a las calles de escritores, alumnado que recorre la ciudad cámara en ristre para mostrar al mundo la historia viva del callejero urbano. Sabemos que todos ellos necesitan tiempo para buscar información, para grabar y editar vídeos, para trazar mapas digitales…
Por eso, desde el equipo de Callejeros literarios hemos decidido ampliar el plazo de entrega de actividades hasta el próximo 1 de junio. A partir de esa fecha iremos publicando los trabajos que hayáis enviado, aunque todavía tendréis unos días para ultimar vuestros proyectos. También quedará abierto el álbum de fotos colectivo al que podréis seguir subiendo fotos previa solicitud en el correo callejarios@gmail.com

No olvidéis que el proyecto se puede seguir también en Twitter: @callejarios

SEGUIMOS CALLEJEANDO…

Hay fechas que no se pueden o deben modificar ¿Quién aceptaría en nuestras calles una semana más de altavoces, caramelos, flores, canciones pegadizas, compras en el mercado sorteando cámaras de televisión… si hoy dijesen que las elecciones municipales se trasladan al próximo domingo día 29? Seguramente nadie, ni los propios políticos que estarán cansados de tanto ajetreo. Pues bien, nosotros sí que estamos dispuestos a seguir en el tajo. Nuestro proyecto Callejeros literarios, aun teniendo mucho de municipalidad -casualmente coincidía en su plazo de entrega con los comicios municipales-, no quiere someterse a la entrega contrarreloj fijada inicialmente para el 22 de mayo. Tenemos nuestras razones…

Sabemos que muchos estudiantes siguen ejerciendo de callejeros literarios, jóvenes que hacen fotos a las calles de escritores, alumnado que recorre la ciudad cámara en ristre para mostrar al mundo la historia viva del callejero urbano. Sabemos que todos ellos necesitan tiempo para buscar información, para grabar y editar vídeos, para trazar mapas digitales…
Por eso, desde el equipo de Callejeros literarios hemos decidido ampliar el plazo de entrega de actividades hasta el próximo 1 de junio. A partir de esa fecha iremos publicando los trabajos que hayáis enviado, aunque todavía tendréis unos días para ultimar vuestros proyectos. También quedará abierto el álbum de fotos colectivo al que podréis seguir subiendo fotos previa solicitud en el correo callejarios@gmail.com

No olvidéis que el proyecto se puede seguir también en Twitter: @callejarios

Jóvenes protagonistas del Día del Libro

                                                 Imagino que la falta (Ah, venga…) es parte del chiste

Este año los protagonistas de mi Día del Libro han sido dos jóvenes y tres libros breves.

Dos ex alumnas han tenido su parcela en esta festividad y creo justo hablar de ellas.

I) Tere Ramos es ilustradora. Tiene su propio blog. Después de algunos vaivenes profesionales (estudió Filología Hispánica) ha orientado su carrera hacia la ilustración infantil. El Día de Sant Jordi salieron a la luz sus dos últimos trabajos: El árbol que no podía sonreír y La Rosa de Sant Jordi.
II) Jia Jia Wang es economista, pero su carrera también ha sufrido algunos requiebros. El Día de Sant Jordi estuvo en la Feria del Libro de Barcelona presentando su trabajo: un método para enseñar chino a niños españoles que le ha merecido el Premi UPF Emprèn. (Aquí podéis escuchar la entrevista que le hizo un alumno de la revista)

III) Tres firmas me han ocupado el Día: Edith Warton, Stéphane Hessel y Enrique Vila-Matas. Empezaré por citar el libro de este último: Perder teorías. Es una obrita que me parece inclasificable, pues podría catalogarse de ensayo o diario o novela, o todo a la vez. El lector que conoce la obra de Vila-Matas sabe que ese es su juego, romper los límites de los géneros y adueñarse de la conciencia de la escritura y convertirla en materia literaria.

El otro librito es de Edith Wharton, un artículo muy recomendable titulado El vicio de la lecturaSu análisis sobre el mundo editorial y el perfil de ciertos lectores (mecánicos y natos, como los llama) sigue siendo vigente, a pesar de que lo escribió en 1903. Advierte la autora de que “la obligación de expresar una opinión de todo libro del que se habla ha conducido al hábito reprensible pero natural de apropiarse de las opiniones de otros”. Uno de los libros de los que “se habla” mucho y el tercero que he leído es ¡Indignaos ¡ de Stéphane Hessel. No voy a caer en la tentación de parafrasear a voces reconocidas de la crítica, sino a cederle la palabra a mi hijo (18 años), pues coincido con él en estas apreciaciones.

No es un libro combativo. El título invita a la indignación, pero el texto es más bien templado, pausado. Quizá, mamá, es porque quien lo escribe está ya en la vejez y observa la realidad desde la experiencia, pero sin la energía suficiente para luchar. Es un texto de alguien que ya no puede ser activista si no es con la palabra, pero que se siente con el deber moral de trasladar a las nuevas generaciones su espíritu luchador. Hay algo que no acabo de entender y es por qué no da más detalles de su pasado. El libro me ha parecido un borrador, unos apuntes. Está bien que incluyan el apéndice final con las aclaraciones, pero el autor debería dar más detalles sobre su labor de espionaje, por ejemplo. Él es parte de la historia, pero nosotros no tenemos tanta información sobre los conflictos que cita como para hacernos una idea de los riesgos que corrió. El mensaje es claro, pero la forma de decirlo no me resulta convincente. Si fuera un trabajo escolar, me dirían que la tesis es buena (“Indignaos”), pero los argumentos están poco desarrollados. Quizá estoy siendo muy crítico, pero tengo mis dudas de que el libro consiga su objetivo: mover conciencias.

Espero que prevalga la idea que subyace en el libro a su poder de persuasión y que los jóvenes tomen las riendas de la indignación. El momento en que vivimos así lo exige. Creo.

Jóvenes protagonistas del Día del Libro

                                                 Imagino que la falta (Ah, venga…) es parte del chiste

Este año los protagonistas de mi Día del Libro han sido dos jóvenes y tres libros breves.

Dos ex alumnas han tenido su parcela en esta festividad y creo justo hablar de ellas.

I) Tere Ramos es ilustradora. Tiene su propio blog. Después de algunos vaivenes profesionales (estudió Filología Hispánica) ha orientado su carrera hacia la ilustración infantil. El Día de Sant Jordi salieron a la luz sus dos últimos trabajos: El árbol que no podía sonreír y La Rosa de Sant Jordi.
II) Jia Jia Wang es economista, pero su carrera también ha sufrido algunos requiebros. El Día de Sant Jordi estuvo en la Feria del Libro de Barcelona presentando su trabajo: un método para enseñar chino a niños españoles que le ha merecido el Premi UPF Emprèn. (Aquí podéis escuchar la entrevista que le hizo un alumno de la revista)

III) Tres firmas me han ocupado el Día: Edith Warton, Stéphane Hessel y Enrique Vila-Matas. Empezaré por citar el libro de este último: Perder teorías. Es una obrita que me parece inclasificable, pues podría catalogarse de ensayo o diario o novela, o todo a la vez. El lector que conoce la obra de Vila-Matas sabe que ese es su juego, romper los límites de los géneros y adueñarse de la conciencia de la escritura y convertirla en materia literaria.

El otro librito es de Edith Wharton, un artículo muy recomendable titulado El vicio de la lecturaSu análisis sobre el mundo editorial y el perfil de ciertos lectores (mecánicos y natos, como los llama) sigue siendo vigente, a pesar de que lo escribió en 1903. Advierte la autora de que “la obligación de expresar una opinión de todo libro del que se habla ha conducido al hábito reprensible pero natural de apropiarse de las opiniones de otros”. Uno de los libros de los que “se habla” mucho y el tercero que he leído es ¡Indignaos ¡ de Stéphane Hessel. No voy a caer en la tentación de parafrasear a voces reconocidas de la crítica, sino a cederle la palabra a mi hijo (18 años), pues coincido con él en estas apreciaciones.

No es un libro combativo. El título invita a la indignación, pero el texto es más bien templado, pausado. Quizá, mamá, es porque quien lo escribe está ya en la vejez y observa la realidad desde la experiencia, pero sin la energía suficiente para luchar. Es un texto de alguien que ya no puede ser activista si no es con la palabra, pero que se siente con el deber moral de trasladar a las nuevas generaciones su espíritu luchador. Hay algo que no acabo de entender y es por qué no da más detalles de su pasado. El libro me ha parecido un borrador, unos apuntes. Está bien que incluyan el apéndice final con las aclaraciones, pero el autor debería dar más detalles sobre su labor de espionaje, por ejemplo. Él es parte de la historia, pero nosotros no tenemos tanta información sobre los conflictos que cita como para hacernos una idea de los riesgos que corrió. El mensaje es claro, pero la forma de decirlo no me resulta convincente. Si fuera un trabajo escolar, me dirían que la tesis es buena (“Indignaos”), pero los argumentos están poco desarrollados. Quizá estoy siendo muy crítico, pero tengo mis dudas de que el libro consiga su objetivo: mover conciencias.

Espero que prevalga la idea que subyace en el libro a su poder de persuasión y que los jóvenes tomen las riendas de la indignación. El momento en que vivimos así lo exige. Creo.

¡Involúcrate!

Desde que se lanzó a la Red el proyecto Purpos/ed, he empezado y desechado varios borradores intentando dar respuestas a la pregunta ¿Cuál es el propósito de la educación? La falta de tiempo para dar forma definitiva al texto y el hecho de que otros hayan atinado en su respuesta me han ido dejando fuera de juego. Pero como estoy en sintonía con las líneas generales del proyecto, me he acogido a este consejo del apartado básicos para hacer mi aportación: Las personas suelen prestar más atención a lo que decimos si nuestras afirmaciones se basan en evidencias.

Entiendo la educación como un concepto triangular en el que convergen la teoría, la práctica y la gestión. La primera corresponde a los pedagogos; la segunda, a los docentes; y la tercera, a la administración. En una situación ideal, los tres agentes deberían trabajar por los mismos fines, pero en la realidad, todos sabemos que no es así.

Evidencias
No hace mucho, mi centro se ha visto involucrado en una auditoría para medir los indicadores de calidad.

Parafraseando a León Felipe,

Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la educación la mecen los datos (1),
que el trabajo y la ilusión del docente los ahogan con documentos (2),
que los problemas de los alumnos los taponan con informes (3),
y que las auditorías…
ha inventado los sellos (4).
Yo no sé muchas cosas, es verdad.

(1) Nos han exigido tablas comparativas de aprobados y suspensos. Balances numéricos en los que se diluyen por completo el contexto educativo en el que se han obtenido (alumnos con NEE, alumnos sin alfabetizar de las aules d’acollida…).

(2) Desde hace mucho tiempo en mi departamento, distinguimos entre la programación y el balance. El primer documento contiene, en líneas generales, los objetivos del curso, las metodologías de trabajo y los criterios de evaluación muy detallados y consensuados (esto le gustó a la auditora). El balance es el relato de las experiencias de aula. Este documento es esencial para nosotros porque incluye todas las variables del curso (tipología del alumnado, ajustes de calendario, inclusión de nuevas propuestas…). Por media, el balance trimestral tiene una extensión de unas 10 o 15 páginas, que la auditora rehusó leer. A cambio nos dijo que debíamos calcular la desviación entre el cómputo de horas previstas para cada unidad y las reales.

(3) Todo tiene que constar por escrito. Todo. Absolutamente todo. Los auditores no saben que hay cosas que no pueden dejarse por escrito. Los problemas de algunos alumnos son tan graves que es un riesgo dejar constancia detallada de los mismos. La confidencialidad de los documentos no es segura.

(4) Los mecanismos de control empresarial han entrado con fuerza en el terreno educativo. La competitividad entre centros se hace cada día más agresiva. La ley de autonomía de centros aprobada en Cataluña abona todavía más prácticas empresariales como la selección de plantilla.

Yo no sé muchas cosas, es verdad, pero sé lo que no debe ser la educación:

1. Un banco de datos
2. Un modelo social discriminatorio
3. Un entorno dirigista
4. Un sistema inmovilista
5. Un escaparate de tendencias sin fundamento pedagógico

¡Involúcrate!

Desde que se lanzó a la Red el proyecto Purpos/ed, he empezado y desechado varios borradores intentando dar respuestas a la pregunta ¿Cuál es el propósito de la educación? La falta de tiempo para dar forma definitiva al texto y el hecho de que otros hayan atinado en su respuesta me han ido dejando fuera de juego. Pero como estoy en sintonía con las líneas generales del proyecto, me he acogido a este consejo del apartado básicos para hacer mi aportación: Las personas suelen prestar más atención a lo que decimos si nuestras afirmaciones se basan en evidencias.

Entiendo la educación como un concepto triangular en el que convergen la teoría, la práctica y la gestión. La primera corresponde a los pedagogos; la segunda, a los docentes; y la tercera, a la administración. En una situación ideal, los tres agentes deberían trabajar por los mismos fines, pero en la realidad, todos sabemos que no es así.

Evidencias
No hace mucho, mi centro se ha visto involucrado en una auditoría para medir los indicadores de calidad.

Parafraseando a León Felipe,

Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la educación la mecen los datos (1),
que el trabajo y la ilusión del docente los ahogan con documentos (2),
que los problemas de los alumnos los taponan con informes (3),
y que las auditorías…
ha inventado los sellos (4).
Yo no sé muchas cosas, es verdad.

(1) Nos han exigido tablas comparativas de aprobados y suspensos. Balances numéricos en los que se diluyen por completo el contexto educativo en el que se han obtenido (alumnos con NEE, alumnos sin alfabetizar de las aules d’acollida…).

(2) Desde hace mucho tiempo en mi departamento, distinguimos entre la programación y el balance. El primer documento contiene, en líneas generales, los objetivos del curso, las metodologías de trabajo y los criterios de evaluación muy detallados y consensuados (esto le gustó a la auditora). El balance es el relato de las experiencias de aula. Este documento es esencial para nosotros porque incluye todas las variables del curso (tipología del alumnado, ajustes de calendario, inclusión de nuevas propuestas…). Por media, el balance trimestral tiene una extensión de unas 10 o 15 páginas, que la auditora rehusó leer. A cambio nos dijo que debíamos calcular la desviación entre el cómputo de horas previstas para cada unidad y las reales.

(3) Todo tiene que constar por escrito. Todo. Absolutamente todo. Los auditores no saben que hay cosas que no pueden dejarse por escrito. Los problemas de algunos alumnos son tan graves que es un riesgo dejar constancia detallada de los mismos. La confidencialidad de los documentos no es segura.

(4) Los mecanismos de control empresarial han entrado con fuerza en el terreno educativo. La competitividad entre centros se hace cada día más agresiva. La ley de autonomía de centros aprobada en Cataluña abona todavía más prácticas empresariales como la selección de plantilla.

Yo no sé muchas cosas, es verdad, pero sé lo que no debe ser la educación:

1. Un banco de datos
2. Un modelo social discriminatorio
3. Un entorno dirigista
4. Un sistema inmovilista
5. Un escaparate de tendencias sin fundamento pedagógico