La formación del profesorado, ¿para qué?

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El departamento de Educación del País Vasco ha gastado y, aunque ahora estamos en crisis, sigue gastando una gran cantidad de recursos humanos y materiales en la formación del profesorado. Tenemos los cursos Prest gara y distintas convocatorias vinculadas a diferentes temas que, en muchos casos, requieren una formación por parte de los docentes. De este modo, contamos con diferentes Proyectos de Formación e Innovación, Trilingüismo, TIC, Coeducación, Bidelaguna (antiguo PROA), Hipi (refuerzo lingüístico), PREE (Proyecto de Refuerzo educativo específico para 1º y 2º ESO), Diversificación Curricular, … Además, de cara al curso que viene, los Centros tendrán que centrarse en la elaboración durante dos años del Proyecto Educativo de Centro. Igualmente, a todo esto habría que añadir que tendremos, una vez más, nuevo cambios en el curriculum ….

Creo que para no volvernos locos, deberíamos ver todos estos proyectos con una única mirada y meta, es decir, como caminos de formación para pasar de una metodología transmisora de conocimiento, a una metodología donde el alumno o alumna sea protagonista y partícipe de su proceso de aprendizaje, que sepa aplicar los conocimientos que aprende en el aula, a través de diferentes destrezas y habilidades, en diferentes contextos y situaciones. Un alumno que piense por sí mismo, reflexivo, autónomo, capaz de trabajar en equipo,  con valores, que aprenda de los errores, y al que no le importe hablar de sentimientos.

A través de esta entrada, quiero reflejar lo que he visto y sentido como asesora en algunas sesiones de formación que he realizado durante este curso escolar. Mi trabajo ha sido de lo más variado. Desde aportar materiales a los departamentos de Lengua de un Centro porque querían elaborar unos materiales comunes para empezar a dirigirse  hacia un Tratamiento Integrado de Lenguas,  a crear para cuatro cursos de la ESO unos portafolios on-line para que los aprendices trabajaran a través de un proyecto que yo misma había elaborado, o  dar diferentes formaciones sobre temas relacionados con las competencias, TIC, Competencia lingüística, proyectos de aprendizaje, …

Antes, por supuesto, se había concretado el tema a tratar, es decir, había hablado con los miembros del departamento o departamentos o con una persona responsable o coordinadora y, a partir de ahí, organizaba la sesión de asesoría o formación. Y en más de una ocasión, he salido con la sensación de no haber llegado al profesorado,  sensación que luego he podido ratificar al leer algunas de las evaluaciones del público asistente.

Tengo que decir que siempre puse ganas e ilusión pensando en los aprendices pero, al final, unos profesores no han realizado ningún documento o material de cara al curso que viene (si tendrán un certificado de formación de 10 horas), otros docentes me han dejado colgada con los portafolios on-line y han seguido aferrados al libro de texto y, algunos más, han puesto una mueca o falta de interés al no sentirse atraídos por lo que yo les contaba.

Después de pensar, y dejar pasar los días para quitarme la sensación de fracaso y el nudo que tenía en  el estómago, creo que habría que buscar otros caminos para llegar al profesorado y voy a empezar por hacer un listado con lo que me viene a la cabeza.

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  •  No dar formación al que no quiere, ya que muchos de los docentes no ven la necesidad de cambiar, y asisten a la formación obligados por estar en un proyecto o movidos por un equipo directivo que tiene unas ilusiones que ellos no comparten. Antes de empezar, tendría que buscar y pedir a los docentes una misma mirada, meta, y por supuesto, compromiso.

  •  No impartir un curso dirigido a las diferentes Etapas (Infantil, Primaria y Secundaria) porque, algunos profesores, no son capaces de trasladar los ejemplos que se dan en la formación a su materia, aula, y alumnos. Si lo hago, pediría profesores y profesoras con ganas, flexibles, con ganas de avanzar en su profesión, receptivos y que conozcan perfectamente su área o materia y a cada uno de sus alumnos.

  • No a la multiplicidad y parcialidad de las formaciones: competencias, inteligencias, múltiples, trabajo cooperativo, TIC, Proyectos de trabajo.  A través de los proyectos de aprendizaje, ¿no se trabajan todos estos temas de una manera natural?

  • Formar para reflexionar, mejorar, cambiar, enriquecerse, sentirse mejor en el trabajo diario con nuestros chicos y chicas.

  • Aprender para hacer, diseñar, crear una secuencia didáctica u otro recurso para llevar al aula.

  • Crear grupos de trabajo en el Centro o intercentros con profesoras y profesores “entusiastas” para trabajar en equipo y compartir ideas, recursos, materiales, experiencias.

  • Entrar en el aula acompañando a otro profesor para poner en práctica  lo que digo y cuento en las sesiones de formación. Posteriormente, evaluar la experiencia tanto nosotros profesores como el alumnado. La verdad, es que a nivel profesional es lo que más ha enriquecido mi trabajo como asesora y profesora. Ha sido y es un placer trabajar con el alumnado día a día y ver sus progresos.

    Si se te ocurre alguna idea más para ampliar esta lista, por favor, deja un comentario en esta entrada.

 


La formación del profesorado, ¿para qué?

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El departamento de Educación del País Vasco ha gastado y, aunque ahora estamos en crisis, sigue gastando una gran cantidad de recursos humanos y materiales en la formación del profesorado. Tenemos los cursos Prest gara y distintas convocatorias vinculadas a diferentes temas que, en muchos casos, requieren una formación por parte de los docentes. De este modo, contamos con diferentes Proyectos de Formación e Innovación, Trilingüismo, TIC, Coeducación, Bidelaguna (antiguo PROA), Hipi (refuerzo lingüístico), PREE (Proyecto de Refuerzo educativo específico para 1º y 2º ESO), Diversificación Curricular, … Además, de cara al curso que viene, los Centros tendrán que centrarse en la elaboración durante dos años del Proyecto Educativo de Centro. Igualmente, a todo esto habría que añadir que tendremos, una vez más, nuevo cambios en el curriculum ….

Creo que para no volvernos locos, deberíamos ver todos estos proyectos con una única mirada y meta, es decir, como caminos de formación para pasar de una metodología transmisora de conocimiento, a una metodología donde el alumno o alumna sea protagonista y partícipe de su proceso de aprendizaje, que sepa aplicar los conocimientos que aprende en el aula, a través de diferentes destrezas y habilidades, en diferentes contextos y situaciones. Un alumno que piense por sí mismo, reflexivo, autónomo, capaz de trabajar en equipo,  con valores, que aprenda de los errores, y al que no le importe hablar de sentimientos.

A través de esta entrada, quiero reflejar lo que he visto y sentido como asesora en algunas sesiones de formación que he realizado durante este curso escolar. Mi trabajo ha sido de lo más variado. Desde aportar materiales a los departamentos de Lengua de un Centro porque querían elaborar unos materiales comunes para empezar a dirigirse  hacia un Tratamiento Integrado de Lenguas,  a crear para cuatro cursos de la ESO unos portafolios on-line para que los aprendices trabajaran a través de un proyecto que yo misma había elaborado, o  dar diferentes formaciones sobre temas relacionados con las competencias, TIC, Competencia lingüística, proyectos de aprendizaje, …

Antes, por supuesto, se había concretado el tema a tratar, es decir, había hablado con los miembros del departamento o departamentos o con una persona responsable o coordinadora y, a partir de ahí, organizaba la sesión de asesoría o formación. Y en más de una ocasión, he salido con la sensación de no haber llegado al profesorado,  sensación que luego he podido ratificar al leer algunas de las evaluaciones del público asistente.

Tengo que decir que siempre puse ganas e ilusión pensando en los aprendices pero, al final, unos profesores no han realizado ningún documento o material de cara al curso que viene (si tendrán un certificado de formación de 10 horas), otros docentes me han dejado colgada con los portafolios on-line y han seguido aferrados al libro de texto y, algunos más, han puesto una mueca o falta de interés al no sentirse atraídos por lo que yo les contaba.

Después de pensar, y dejar pasar los días para quitarme la sensación de fracaso y el nudo que tenía en  el estómago, creo que habría que buscar otros caminos para llegar al profesorado y voy a empezar por hacer un listado con lo que me viene a la cabeza.

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  •  No dar formación al que no quiere, ya que muchos de los docentes no ven la necesidad de cambiar, y asisten a la formación obligados por estar en un proyecto o movidos por un equipo directivo que tiene unas ilusiones que ellos no comparten. Antes de empezar, tendría que buscar y pedir a los docentes una misma mirada, meta, y por supuesto, compromiso.

  •  No impartir un curso dirigido a las diferentes Etapas (Infantil, Primaria y Secundaria) porque, algunos profesores, no son capaces de trasladar los ejemplos que se dan en la formación a su materia, aula, y alumnos. Si lo hago, pediría profesores y profesoras con ganas, flexibles, con ganas de avanzar en su profesión, receptivos y que conozcan perfectamente su área o materia y a cada uno de sus alumnos.

  • No a la multiplicidad y parcialidad de las formaciones: competencias, inteligencias, múltiples, trabajo cooperativo, TIC, Proyectos de trabajo.  A través de los proyectos de aprendizaje, ¿no se trabajan todos estos temas de una manera natural?

  • Formar para reflexionar, mejorar, cambiar, enriquecerse, sentirse mejor en el trabajo diario con nuestros chicos y chicas.

  • Aprender para hacer, diseñar, crear una secuencia didáctica u otro recurso para llevar al aula.

  • Crear grupos de trabajo en el Centro o intercentros con profesoras y profesores “entusiastas” para trabajar en equipo y compartir ideas, recursos, materiales, experiencias.

  • Entrar en el aula acompañando a otro profesor para poner en práctica  lo que digo y cuento en las sesiones de formación. Posteriormente, evaluar la experiencia tanto nosotros profesores como el alumnado. La verdad, es que a nivel profesional es lo que más ha enriquecido mi trabajo como asesora y profesora. Ha sido y es un placer trabajar con el alumnado día a día y ver sus progresos.

    Si se te ocurre alguna idea más para ampliar esta lista, por favor, deja un comentario en esta entrada.

 


Sendas del EABE

Sabía Sabía que tenía pendiente un viaje que por fin he realizado: asistir al Encuentro Andaluz de Blogs Educativos (EABE). Este año lo he cumplido. Y estoy satisfecho.

Lo que no sabía, al ponerme en camino, es que iba a impartir un pequeño taller de haikus.
Los profesores que tenemos Twitter como un medio fundamental de aprendizaje y de comunicación sabemos que el EABE es un acontecimiento sobre el que se conversa continuamente. No es  un encuentro: es un viaje que dura todo el año. Y también sabemos que el TL de Twitter está poblado de numerosas cuentas de profesores andaluces muy activos y muy comprometidos con la educación y con el aprendizaje continuo por medio de la conversación en las redes sociales. Y sabía que muchos de estos profesores, a quienes sigo en Twitter y de quienes aprendo,  iban a estar en el EABE13.  Por ello, quería estar en el encuentro, que se celebraba este año en Algeciras y de cuya organización eran responsables Fernando Trujillo y Miguel Ángel Ariza, a quienes hay que felicitar por su trabajo y agradecérselo.
El EABE, como ha explicado Antoni de la Torre en su blog, no es un encuentro en el que unos exponen y otros escuchan.  Lo que le caracteriza es el debate en grupos de trabajo que se autogestionan y que exponen sus conclusiones en forma de proyectos que son compromisos de trabajo para el próximo año. Y esta concepción horizontal del encuentro se traduce también en un ambiente de conversación y cordialidad en todos los espacios y tiempos, tanto de trabajo formal como de intercambio informal.
En el blog de EABE se enumeran los grupos de trabajo y los temas de los proyectos que se debatieron. Y diversos asistentes han reseñado y valorado el evento en sus blogs, por lo que no voy a ocuparme yo de ello. Aunque quiero destacar dos crónicas: la de Toni de la Torre, por ser un compañero y amigo muy próximo (y cuyo texto, por estar en valenciano quizá pase más inadvertido) y la de Pepa Mediavilla,  la community manager del evento, pues ha mencionado en su post nuestro taller de origami y haikus (y de quien tomo la fotografía de la cajita).
https://eabe13.wordpress.com/eabe13-en-posts/
http://suelnet.com/2013/04/09/eabe13-un-encuentro-muchos-caminos/
Decía más arriba que este taller había sido para mí inesperado e improvisado. Todo empezó al leer en el blog del evento esta instrucción:  haremos “talleres ambulantes” así que piensa qué quieres enseñar y qué quieres aprender. Así que Encarna Ciuenca, compañera del grupo que nos desplazábamos desde Valencia pensó en enseñar a construir unas cajitas con papel de arroz. Y a mí me propuso que enseñara a hacer haikus, d e modo que los participantes en el taller pudieran depositar su haiku en la cajita.  Pero lo que estaba pensado como “taller ambulante” se convirtió en un taller programado formalmente y con solo media hora de tiempo. Así que, tras la captatio benevolentiae inicial, dividimos en dos grupos a los asistentes con la intención de hacer dos sesiones de un cuarto de hora.  En la primera sesión cumplimos el objetivo de forma bastante satisfactoria. En la segunda, nos quedamos cortos de tiempo.
En el taller de haikus, tras una brevísima presentación sobre el género, di tres instrucciones:
a) Componer tres versos de 5-7 -5 sílabas (aplicando las normas de versificación: sinalefas, etc.)
b) Evitar la subjetividad: la realidad representada es el mundo exterior, atrapado en el instante.
c) Usar, preferiblemente un estilo nominal.
Remití al taller que tengo publicado en Leer.es y leí varios ejemplos, tanto de autores japoneses clásicos como de haikus  compuestos en castellano (ejemplos de Antonio Machado, Octavio Paz, Mario Benedetti, Guillermo de Torre.
http://docentes.leer.es/files/2009/05/eso4_ll_haikus_al_felipezayas.pdf
Y, finalmente, les propuse que compusieran haikus tomando como tema el doble acto de creación: el de la cajita con papel de arroz y el del haiku.
Por mi parte, llevaba hechos los deberes y mostré estos haikus sobre el tema propuesto:
Taller de haikus.
Las palabras se buscan,
aquí las tengo.
Pongo en la caja
unas pocas palabras

enía pendiente un viaje que por fin he realizado: asistir al Encuentro Andaluz de Blogs Educativos (EABE). Este año lo he cumplido. Y estoy satisfecho.

Lo que no sabía, al ponerme en camino, es que iba a impartir un pequeño taller de haikus.
Los profesores que tenemos Twitter como un medio fundamental de aprendizaje y de comunicación sabemos que el EABE es un acontecimiento sobre el que se conversa continuamente. No es  un encuentro: es un viaje que dura todo el año. Y también sabemos que el TL de Twitter está poblado de numerosas cuentas de profesores andaluces muy activos y muy comprometidos con la educación y con el aprendizaje continuo por medio de la conversación en las redes sociales. Y sabía que muchos de estos profesores, a quienes sigo en Twitter y de quienes aprendo,  iban a estar en el EABE13.  Por ello, quería estar en el encuentro, que se celebraba este año en Algeciras y de cuya organización eran responsables Fernando Trujillo y Miguel Ángel Ariza, a quienes hay que felicitar por su trabajo y agradecérselo.
El EABE, como ha explicado Antoni de la Torre en su blog, no es un encuentro en el que unos exponen y otros escuchan.  Lo que le caracteriza es el debate en grupos de trabajo que se autogestionan y que exponen sus conclusiones en forma de proyectos que son compromisos de trabajo para el próximo año. Y esta concepción horizontal del encuentro se traduce también en un ambiente de conversación y cordialidad en todos los espacios y tiempos, tanto de trabajo formal como de intercambio informal.
En el blog de EABE se enumeran los grupos de trabajo y los temas de los proyectos que se debatieron. Y diversos asistentes han reseñado y valorado el evento en sus blogs, por lo que no voy a ocuparme yo de ello. Aunque quiero destacar dos crónicas: la de Toni de la Torre, por ser un compañero y amigo muy próximo (y cuyo texto, por estar en valenciano quizá pase más inadvertido) y la de Pepa Mediavilla,  la community manager del evento, pues ha mencionado en su post nuestro taller de origami y haikus (y de quien tomo la fotografía de la cajita).
https://eabe13.wordpress.com/eabe13-en-posts/
http://suelnet.com/2013/04/09/eabe13-un-encuentro-muchos-caminos/
Decía más arriba que este taller había sido para mí inesperado e improvisado. Todo empezó al leer en el blog del evento esta instrucción:  haremos “talleres ambulantes” así que piensa qué quieres enseñar y qué quieres aprender. Así que Encarna Ciuenca, compañera del grupo que nos desplazábamos desde Valencia pensó en enseñar a construir unas cajitas con papel de arroz. Y a mí me propuso que enseñara a hacer haikus, d e modo que los participantes en el taller pudieran depositar su haiku en la cajita.  Pero lo que estaba pensado como “taller ambulante” se convirtió en un taller programado formalmente y con solo media hora de tiempo. Así que, tras la captatio benevolentiae inicial, dividimos en dos grupos a los asistentes con la intención de hacer dos sesiones de un cuarto de hora.  En la primera sesión cumplimos el objetivo de forma bastante satisfactoria. En la segunda, nos quedamos cortos de tiempo.
En el taller de haikus, tras una brevísima presentación sobre el género, di tres instrucciones:
a) Componer tres versos de 5-7 -5 sílabas (aplicando las normas de versificación: sinalefas, etc.)
b) Evitar la subjetividad: la realidad representada es el mundo exterior, atrapado en el instante.
c) Usar, preferiblemente un estilo nominal.
Remití al taller que tengo publicado en Leer.es y leí varios ejemplos, tanto de autores japoneses clásicos como de haikus  compuestos en castellano (ejemplos de Antonio Machado, Octavio Paz, Mario Benedetti, Guillermo de Torre.
http://docentes.leer.es/files/2009/05/eso4_ll_haikus_al_felipezayas.pdf
Y, finalmente, les propuse que compusieran haikus tomando como tema el doble acto de creación: el de la cajita con papel de arroz y el del haiku.
Por mi parte, llevaba hechos los deberes y mostré estos haikus sobre el tema propuesto:
Taller de haikus.
Las palabras se buscan,
aquí las tengo.
Pongo en la caja
unas pocas Sabía que tenía pendiente un viaje que por fin he realizado: asistir al Encuentro Andaluz de Blogs Educativos (EABE). Este año lo he cumplido. Y estoy satisfecho.
Lo que no sabía, al ponerme en camino, es que iba a impartir un pequeño taller de haikus.
Los profesores que tenemos Twitter como un medio fundamental de aprendizaje y de comunicación sabemos que el EABE es un acontecimiento sobre el que se conversa continuamente. No es  un encuentro: es un viaje que dura todo el año. Y también sabemos que el TL de Twitter está poblado de numerosas cuentas de profesores andaluces muy activos y muy comprometidos con la educación y con el aprendizaje continuo por medio de la conversación en las redes sociales. Y sabía que muchos de estos profesores, a quienes sigo en Twitter y de quienes aprendo,  iban a estar en el EABE13.  Por ello, quería estar en el encuentro, que se celebraba este año en Algeciras y de cuya organización eran responsables Fernando Trujillo y Miguel Ángel Ariza, a quienes hay que felicitar por su trabajo y agradecérselo.
El EABE, como ha explicado Antoni de la Torre en su blog, no es un encuentro en el que unos exponen y otros escuchan.  Lo que le caracteriza es el debate en grupos de trabajo que se autogestionan y que exponen sus conclusiones en forma de proyectos que son compromisos de trabajo para el próximo año. Y esta concepción horizontal del encuentro se traduce también en un ambiente de conversación y cordialidad en todos los espacios y tiempos, tanto de trabajo formal como de intercambio informal.
En el blog de EABE se enumeran los grupos de trabajo y los temas de los proyectos que se debatieron. Y diversos asistentes han reseñado y valorado el evento en sus blogs, por lo que no voy a ocuparme yo de ello. Aunque quiero destacar dos crónicas: la de Toni de la Torre, por ser un compañero y amigo muy próximo (y cuyo texto, por estar en valenciano quizá pase más inadvertido) y la de Pepa Mediavilla,  la community manager del evento, pues ha mencionado en su post nuestro taller de origami y haikus (y de quien tomo la fotografía de la cajita).
https://eabe13.wordpress.com/eabe13-en-posts/
http://suelnet.com/2013/04/09/eabe13-un-encuentro-muchos-caminos/
Decía más arriba que este taller había sido para mí inesperado e improvisado. Todo empezó al leer en el blog del evento esta instrucción:  haremos “talleres ambulantes” así que piensa qué quieres enseñar y qué quieres aprender. Así que Encarna Ciuenca, compañera del grupo que nos desplazábamos desde Valencia pensó en enseñar a construir unas cajitas con papel de arroz. Y a mí me propuso que enseñara a hacer haikus, d e modo que los participantes en el taller pudieran depositar su haiku en la cajita.  Pero lo que estaba pensado como “taller ambulante” se convirtió en un taller programado formalmente y con solo media hora de tiempo. Así que, tras la captatio benevolentiae inicial, dividimos en dos grupos a los asistentes con la intención de hacer dos sesiones de un cuarto de hora.  En la primera sesión cumplimos el objetivo de forma bastante satisfactoria. En la segunda, nos quedamos cortos de tiempo.
En el taller de haikus, tras una brevísima presentación sobre el género, di tres instrucciones:
a) Componer tres versos de 5-7 -5 sílabas (aplicando las normas de versificación: sinalefas, etc.)
b) Evitar la subjetividad: la realidad representada es el mundo exterior, atrapado en el instante.
c) Usar, preferiblemente un estilo nominal.
Remití al taller que tengo publicado en Leer.es y leí varios ejemplos, tanto de autores japoneses clásicos como de haikus  compuestos en castellano (ejemplos de Antonio Machado, Octavio Paz, Mario Benedetti, Guillermo de Torre.
http://docentes.leer.es/files/2009/05/eso4_ll_haikus_al_felipezayas.pdf
Y, finalmente, les propuse que compusieran haikus tomando como tema el doble acto de creación: el de la cajita con papel de arroz y el del haiku.
Por mi parte, llevaba hechos los deberes y mostré estos haikus sobre el tema propuesto:
Taller de haikus.
Las palabras se buscan,
aquí las tengo.
Pongo en la caja
unas pocas palabras
entrelazadas

taller haiku

Sabía que tenía pendiente un viaje que por fin he realizado: asistir al Encuentro Andaluz de Blogs Educativos (EABE). Este año lo he cumplido. Y estoy satisfecho por ello. Lo que no sabía, al ponerme en camino, es que iba a impartir un pequeño taller de haikus. Luego hablaré de ello.

Los profesores que tenemos Twitter como un medio fundamental de aprendizaje y de comunicación sabemos que el EABE es un acontecimiento sobre el que se conversa continua e intensamente. No es  un encuentro: es un viaje que dura todo el año. Y también sabemos que el TL de Twitter está poblado de numerosas cuentas de profesores andaluces muy activos y muy comprometidos con la educación y con el aprendizaje continuo por medio de la conversación en las redes sociales. Y yo sabía que muchos de estos profesores, a quienes sigo en Twitter y de quienes aprendo,  iban a estar en el EABE13.  Por ello, quería estar en el encuentro, que se celebraba este año en Algeciras y de cuya organización eran responsables Fernando Trujillo y Miguel Ángel Ariza, a quienes hay que felicitar por su trabajo y agradecérselo.

El EABE, como ha explicado Antoni de la Torre en su blog, no es un encuentro en el que unos exponen y otros escuchan.  Lo que le caracteriza es el debate en grupos de trabajo que se autogestionan y que exponen sus conclusiones en forma de proyectos que son compromisos de trabajo para desarrollar a lo largo el año siguiente. Y esta concepción horizontal del encuentro se traduce también en un ambiente de conversación y cordialidad en todos los espacios y tiempos, tanto de trabajo formal como de intercambio informal.

En el blog de EABE se enumeran los grupos de trabajo y los temas de los proyectos que se debatieron. Y diversos asistentes han reseñado y valorado el evento en sus blogs, por lo que no voy a ocuparme yo de ello. Aunque quiero destacar dos crónicas: la de Toni de la Torre, ya mencionada, por ser un compañero y amigo muy próximo (y cuyo texto, por estar en valenciano quizá pase más inadvertido) y la de Pepa Mediavilla,  la community manager del evento, pues ha mencionado en su post nuestro taller de origami y haikus (del que  tomo la fotografía de la cajita) y porque el título que ha escogido define muy bien lo que es el EABE: “Un encuentro, muchos caminos”.

Y ahora, hablaré del taller de de origami y haikus.

Decía más arriba que este taller había sido para mí inesperado e improvisado. Todo empezó al leer en el blog del evento, en un post del día 4,  esta instrucción:  ”Haremos ‘talleres ambulantes’ así que piensa qué quieres enseñar y qué quieres aprender”. Así que Encarna Cuenca, compañera del grupo que nos desplazábamos desde Valencia, pensó en enseñar a construir unas cajitas con papel de arroz y llevaba el materia preparado. Y a mí me propuso, ya de camino hacia Algeciras,  que enseñara a hacer haikus, de modo que los participantes en el taller pudieran depositar su haiku en la cajita.  Pero lo que estaba pensado como “taller ambulante” se convirtió en un taller programado formalmente, para el que sólo disponíamos de solo media hora de tiempo. Así que, tras la captatio benevolentiae inicial, dividimos en dos grupos a los asistentes con la intención de hacer dos sesiones de un cuarto de hora.  En la primera sesión cumplimos el objetivo de forma bastante satisfactoria. En la segunda, nos quedamos cortos de tiempo. Pero lo pasamos muy bien, y creo que los asistentes también.

En el taller de haikus, tras una brevísima presentación sobre el género, di tres instrucciones:

  • Componer tres versos de 5-7 -5 sílabas (aplicando las normas de versificación: sinalefas, etc.)
  • Evitar la subjetividad: la realidad representada es el mundo exterior, atrapado en el instante.
  • Usar preferiblemente un estilo nominal.

Remití al taller que tengo publicado en Leer.es y leí varios ejemplos, tanto de autores japoneses clásicos como de haikus  compuestos en castellano (ejemplos de Antonio Machado, Octavio Paz, Mario Benedetti, Guillermo de Torre.

Y, finalmente, les propuse que compusieran haikus tomando como tema el doble acto de creación: el de la cajita con papel de arroz y el del haiku. Este es el tema de los haikus míos que llevaba como ejemplo:

Cajita

Papel de arroz.
Una cajita crece
entre mis dedos.

Taller de haikus.
Las palabras se buscan,
aquí las tengo.

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Qué hacemos cuando escribimos

El bloque  de clase del Máster de Secundaria  dedicado a la composición de textos escritos lo iniciaba del modo que voy a exponer.

Comenzaba diciendo a los alumnos que imaginaran que les pido la redacción de un texto de tema libre que tendrían que redactar con un tiempo tasado.

¿Reconocían la propuesta como una actividad habitual en la escuela? ¿Tenían experiencia de haber tenido que redactar en clase con una instrucción semejante a la que yo les había dado? ¿Qué crítica podría hacerse a la propuesta de actividad?

Sí, los alumnos reconocían que este tipo de propuesta está dentro de nuestra cultura escolar: ellos también han tenido que hacer tareas como ésta.  Y la han criticado por falta de un objetivo: los textos tienen siempre un objetivo, se dirigen a alguien, se inscriben en un contexto… A partir de estas reflexiones hemos llegado rápidamente a la conclusión de que es necesario determinar el contexto del escrito: finalidad, destinatario, género…

Y si tuvieran que escribir en ese sobre un tema elegido libremente, ¿cuál sería la primer enunciado?

Este es el resultado de 24 respuestas:

- 14 inicios de relato
- 2 inicios de diario personal (que podrían ser también inicios de relato de ficción)
- 7 inicios de artículo de opinión o ensayo.
- 1 inicio  de receta de cocina.

A la vista de estos resultados hemos sacado estas conclusiones:

- Contrasta la diversidad de clases de textos que usamos en los diferentes ámbitos de la vida social y las pocas clases que han aparecido en el ejercicio que aquí se describe.

- Se tiende a identificar “texto” con “texto literario”, y, más concretamente, con relato de ficción.

- Si los alumnos han de aprender a escribir textos propios de los diferentes ámbitos sociales (es decir, diferentes géneros textuales), habrá que diversificar su presencia en el aula e ir más allá de la composición de relatos.

La continuación de esta actividad consistía en escribir por parejas un texto a partir de uno de los inicios propuestos. Mientras los redactores escriben, otro alumno toma nota de todo lo que  sus dos compañeros  dicen a lo largo del proceso de composición. Al final del proceso este alumno tiene que presentar un informe. La hipótesis es que la conversación de quienes escriben nos puede mostrar pistas sobre las   las operaciones que se llevan a cabo a lo largo del proceso de  composición.

A partir de estos informes, rescaté unas conclusiones que se pueden examinar en este documento.

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Para definir las competencias docentes del profesorado de lengua

Necesito definir las competencias docentes del profesorado de lengua.

¿Podrían consistir en las respuestas a estas preguntas? ¿Tenéis las respuestas?

  1. ¿Qué conocimientos necesitamos tener en relación con las ciencias del lenguaje? ¿Cuáles son más relevantes?
  2. ¿Cómo entendemos los objetivos de enseñanza-aprendizaje? ¿Qué habilidades lingüístico-comunicativas  ha de tener un usuario competente en su lengua?
  3. ¿Como entendemos el proceso de enseñanza y aprendizaje de la lengua? ¿Qué papel nos asignamos como profesores en este proceso?
  4. ¿Qué relación establecemos entre los conocimientos de referencia y los contenidos que hemos de enseñar? ¿Cómo abordamos la transposición didáctica?
  5. ¿Hemos de desempeñar un papel autónomo en la elaboración de propuestas didácticas y materiales?  ¿Estamos preparado para ello?
  6. ¿Cómo entendemos la gestión del aula? ¿Cómo creemos que ha de ser la comunicación en ella para que se favorezca el aprendizaje?
  7. ¿Qué modelos didácticos consideramos que son más adecuados para el aprendizaje de la competencia en comunicación lingüística y otras competencias básicas (aprender a aprender, autonomía personal, etc.)? ¿Qué papel desempeña la evaluación en ellos?
  8. ¿Qué función tienen las TIC en nuestra labor docente?
  9. ¿Qué papel asignamos a la motivación en el aprendizaje? ¿Cómo la entendemos? ¿Qué factores la determinan? ¿Cuál es el papel del profesor en este terreno?
  10. ¿Cómo abordamos nuestra formación permanente? ¿Qué función tienen las TIC en ella?

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La enseñanza de la lectura en Europa: contextos, políticas y prácticas

cartel-dia-europa-20121

Cartel del Día de Europa 2012

La enseñanza de la lectura en Europa: Contextos, políticas y prácticas es un importante estudio elaborado por la red Eurydice para la Comisión Europea. La Red Eurydice analiza y ofrece información sobre los sistemas y políticas educativas en Europa. abarca 31 países (todos los Estados Miembro de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Turquía). Es la primera vez que un estudio paneuropeo ofrece una visión global de la enseñanza de la lectura e identifica algunos factores clave que influyen en la adquisición de la competencia lectora entre los 3 y los 15 años.

El estudio trata cuatro temas clave:

– enfoques didácticos,
– solución de dificultades de lectura,
– formación del profesorado,
– promoción de la lectura fuera de la escuela.

Del estudio merecen ser destacados especialmente estos aspectos:

– En 2009, aproximadamente uno de cada cinco alumnos de 15 años de la Unión Europea tenía dificultades lectoras. Solo en Bélgica (Comunidad Flamenca), Dinamarca, Estonia, Polonia, Finlandia y Noruega el índice de alumnado con bajo rendimiento es del 15% o menor.
Por esta razón, los países de la Unión acordaron reducir el porcentaje de alumnos con baja competencia lectora a menos del 15% en 2020.

– Las directrices que establecen los currículos nacionales son, en general, apropiadas: diversificar los materiales de lectura, enseñar diversas clases de estrategias,  fomentar el interés del alumnado por la lectura (por ejemplo, mediante el aprendizaje cooperativo basado en textos, que permite que los alumnos lean y discutan sobre los mismos textos), involucrar al alumnado en debates sobre experiencias comunes de lectura y sobre las características específicas de la literatura etc.
La atención debería dirigirse a su implantación por parte del profesorado.

– Aunque actualmente la mayoría de los países europeos cuenta con políticas específicas de fomento de la lectura, éstas pocas veces van dirigidas a los grupos con mayor riesgo de tener dificultades lectoras, como por ejemplo los varones o los niños inmigrantes o procedentes de hogares desfavorecidos.

En pocos países existen especialistas en lectura en los propios centros educativos que puedan apoyar a los profesores y a los alumnos en ese ámbito. Las tareas de estos especialistas, donde los hay, son, por ejemplo: evaluar y hacer el seguimiento de las competencias de los niños y niñas y de su progreso en lectura, escritura, ortografía y expresión oral;  evaluar las dificultades lectoras del alumnado en edades tempranas y diseñar y llevar a cabo una intervención intensiva adaptada a cada alumno que les permita ponerse a nivel del resto del grupo;  ofrecer apoyo al profesorado del aula en distintas tareas: diagnosticar las capacidades lectoras del alumnado; proporcionar apoyo docente en forma de tareas individualizadas y uso del tiempo; ofrecer orientación y asesoramiento; y diseñar organizaciones flexibles.

– Un aspecto clave para la enseñanza de la lectura es que el profesorado sea capaz de adoptar un papel reflexivo frente a las dificultades en lectura y su práctica docente. Por ello necesita recibir una formación inicial  y una  formación continua adecuadas, que les proporcione unas bases sólidas para desempeñar su papel con un enfoque reflexivo y de investigación-acción. Pero los modelos de formación continua más fructíferos a largo plazo, como la realización de investigaciones o la creación de redes, son menos habituales que los cursos o talleres cortos aislados.