VIAJE A ITALIA: VUELTA A LA ÉPOCA CLÁSICA

Partimos a las 22:00 h del aeropuerto de Manises el Lunes 23 de Junio para dirigirnos hacia Roma. Sólo íbamos cuatro personas de todo nuestro instituto de 54 alumnos en total, era una experiencia nueva para todos nosotros, así que en el aeropuerto nos dieron una hoja con todas las personas que iban al viaje.
Ya en el aeropuerto nos presentaron a Lucía, de Massamagrell, quien era la única que iba al viaje de todo su instituto, y con quien iríamos durante todo el recorrido.
Al llegar a Roma fuimos al hotel, nos repartimos las habitaciones y nos fuimos a dormir enseguida.


Al día siguiente recorrimos la Roma más clásica.
Por la mañana visitamos el Coliseo (Foto 1) y el Foro Romano (Foto 2) y por la tarde vimos el circo romano, el hospital más antiguo del mundo (funciona desde el S. XVIII), el lugar donde mataron a Julio César y la columna y el Mercado de Trajano. Por la noche cenamos en Roma y pudimos ver el Coliseo de noche.





El Miércoles fue uno de los días más agotadores debido a las altas temperaturas. Por la mañana observamos uno de los museos más ricos del mundo, los museos del Vaticano y, acabada la visita, entramos en el Vaticano y nos quedamos un rato en la Piazza di San Pietro. Después de estar una hora en el Vaticano fuimos a ver el Mausoleo de Adriano, La Piazza Navona y el Panteón de Agripa (Foto 3). Allí, por casualidad nos encontramos con el famoso peluquero Lluís Llongueras (Foto 4). Para acabar el día visitamos la Piazza di Spagna, la Piazza del Popolo y el Ara Pacis. Cenamos en Roma y nos despedimos de ella, porque ya no ibamos a estar más.




El Jueves tuvimos que madrugar, pues nos esperaban 4 horas de camino hacia Nápoles, una ciudad un tanto especial. A mitad del recorrido aprovechamos para visitar Herculano, ciudad derruida por la erupción del Vesubio hace 1929 años. Allí vimos su teatro, las termas suburbanas y la casa de Neptuno y Anfítrite característica por su mosaico (Foto 5). Llegamos a nuestro hotel de Nápoles por la tarde y después de cenar vimos en el hall del hotel la semifinal de la Eurocopa 2008, España vs Rusia.



El Viernes fuimos a Pompeya, la ciudad más famosa sepultada por el Vesubio. El día fue muy divertido porque ibamos vestidos de romanos (Foto 6), por lo que éramos la atracción de todos los turistas. En Pompeya pudimos ver el fórum, los templos de Júpiter y Apolo, las termas, el Lupanar y sus frescos eróticos y la Villa de los misterios.







El Sábado fue uno de los días más tranquilos, pues bajaron un poco las temperaturas. Por la mañana fuimos a ver Campi Flegrei y el lago Averno, lugar por donde Eneas descendió a los infiernos. Luego visitamos una mina de azufre. Por la tarde vimos el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Entre muchas de sus obras se encuentran el mosaico mejor conservado de Alejandro Magno, el Cave Canem y el fresco de Safo, la primera poetisa de la historia. Después nos dejaron comprar por Nápoles y por la noche paseamos y pudimos ver los mejores lugares de Nápoles, como la Piazza Plebiscito (Foto 7) y el Paseo Marítimo, donde nos tomamos algo.


El Domingo y último día madrugamos otra vez para regresar a Roma y coger el avión en Roma para volver a casa. De camino, vimos Ostia Antica, otra ciudad sepultada por el Vesubio. Visitamos el teatro, vimos unas letrinas muy bien conservadas y una fullonica. Llegamos al aeropuerto por la tarde y regresamos a Manises. Allí llegó el momento más triste del viaje, la despedida. Nos dimos los correos y móviles y dijimos hasta luego a todos los amigos que conocimos durante el viaje, con la esperanza de volvernos a ver.



Ante todo, quiero dar las gracias a todos los profes: Xurxo, Concha, Charo y Juanvi, por organizar el viaje y atender a todas nuestras dudas.
También a Ana Ovando por informarnos del viaje y hacer posible que el grupo de Benicàssim fuese a Italia.