Comunicar es verbo de acción


En los próximos días ponemos fin a un curso que he impartido sobre "Didáctica de las Competencias Comunicativas", dirigido a docentes de diversos niveles (Primaria, Secundaria, Audición y Lenguaje...), en el que hemos abordado distintos aspectos metodológicos que tenían en común los enfoques comunicativos. La primera cuestión que se presenta es esta: ¿los enfoques comunicativos son patrimonio exclusivo del profesorado de lenguas? Evidentemente, no. Los enfoques comunicativos van encaminados al desarrollo de la competencia comunicativa, a través de tareas significativas e integradas en contextos de comunicación lo más reales posibles. Esa competencia comunicativa "es la habilidad basada en un conjunto de conocimientos (dominios, experiencias, destrezas, hábitos, etc.) que hacen posible que los integrantes de un grupo social (hablante/ oyente/escritor/lector) comprendan y produzcan eficazmente mensajes con significado sobre cualquier aspecto del mundo por diferentes medios y códigos, y en diversos contextos de la vida social". Por tanto, cuando hablamos de la competencia comunicativa no estamos hablando de enseñar lengua y literatura (que sería una mínima parte de la subcompetencia lingüística o de la cultural), sino de desarrollar estrategias globales para que la comunicación entre individuos sea correcta, eficaz y satisfactoria. Por tanto, trabajar esta competencia es tarea de todas las áreas y asignaturas, y así se recoge en los currículos, en las indicaciones para integrar las competencias en el aula, en los desarrollos de planes lectores o planes lingüísticos de centro, etc. Conviene recordarlo e insistir en ello cuanto sea preciso: la lectura, la escritura, la expresión oral, el debate, los portafolios, los diarios de aula... todas esas tareas encaminadas a trabajar, supervisar y mejorar la competencia comunicativa son responsabilidad conjunta del equipo docente y ello implica que se deben conocer las metodologías más eficaces para abordarlas. "Comunicar" es un verbo de acción y no hay modo de hacerlo desde enfoques pasivos.

Al hilo de este curso he ido publicando en el blog De textos algunas notas recopilatorias sobre distintos aspectos de los enfoques comunicativos. Estos recursos los he recopilado también en un sitio web: Enfoques comunicativos, para que queden a disposición de quienes los necesiten. También allí agradezco las aportaciones de muchos colegas que han abordado este tema, aunque la lista se haría interminable si tuviese que mencionar a todos los que de una manera u otra me han iluminado el camino.
Dejo para el final algunas reflexiones surgidas a partir de las intervenciones en el curso:

  • ¿Puede un docente del siglo XXI trabajar la competencia comunicativa con sus alumnos si ni siquiera conoce experiencias didácticas de su propio claustro o de colegas cercanos?
  • ¿Se puede trabajar la competencia comunicativa exclusivamente con un libro de texto?
  • ¿Se garantiza la competencia en comunicación cuando más del 80% de tareas están centradas en la escritura?
  • ¿Se puede desarrollar y evaluar la competencia comunicativa cuando más del 80% de tareas se hacen fuera del aula?
  • ¿Qué formación se está ofreciendo a los docentes para que conozcan y desarrollen metodologías comunicativas del siglo XXI?
  • ¿Han aprendido alguna vez los docentes técnicas de comunicación?
  • ¿Puede un docente que permanece al margen de redes sociales y entornos digitales instruir adecuadamente a sus alumnos en la comunicación de hoy día?
  • ¿Es más importante para nuestro futuro tener alumnos bilingües que alumnos alfabetizados en contextos comunicativos digitales?
  • ¿Cómo es posible que unos enfoques comunicativos que llevan tantos años en marcha (aprendizaje por tareas, por proyectos, por problemas...) sigan siendo minoritarios en unas aulas invadidas por actividades mecanicistas y descontextualizadas?
  • ¿A quién echaremos las culpas cuando lo que se aprenda en el aula no sirva para nada en la realidad?

Había una vez un cuento que contaba el mundo entero

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El 2 de abril se celebra el Día Internacional del Libro Infantil. La celebración fue promovida por el IBBY (International Board on Books for Young People) y eligió esta fecha por coincidir con el aniversario del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen.

La finalidad de esta fiesta es promocionar los buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.

Cada año, un país miembro del IBBY se encarga de editar el cartel anunciador y de difundir el mensaje dirigido a los niños. Este año, el responsable es IBBY-México. El autor del mensaje es el escritor Francisco Hinojosa y el ilustrador Juan Gedovius.

El mensaje de Francisco Hinojosa comienza de este modo:

Había una vez un cuento que contaba el mundo entero. Ese cuento en realidad no era uno solo, sino muchos más que empezaron a poblar el mundo con sus historias de niñas desobedientes y lobos seductores, de zapatillas de cristal y príncipes enamorados, de gatos ingeniosos y soldaditos de plomo, de gigantes bonachones y fábricas de chocolate.

Lo poblaron de palabras, de inteligencia, de imágenes, de personajes extraordinarios. Le permitieron reír, asombrarse, convivir. Lo cargaron de significados. Y desde entonces esos cuentos han continuado multiplicándose para decirnos mil y una veces “Había una vez un cuento que contaba el mundo entero…”

Os proporcionamos enlaces con páginas sobre Andersen: