HOY ME SIENTO VACÍA POR DENTRO

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He tardado en publicar esta entrada porque quería dejar pasar el tiempo para poder reflexionar, serenarme, intentar ver las cosas desde diferentes perpectivas, ponerme en el lugar de otras personas, … Aún así, me siento vacía por dentro, porque a mis alumnos de 1º A de la ESO no les ha salida la fiesta como esperaban.

Mis chicos y chicas de Astrabudua, durante este tercer trimestre, han estado trabajando en el Proyecto Haití llora. Son 15 alumnos etiquetados por el profesorado como “difíciles” y de no poder trabajar con ellos en el aula. Todos ellos proceden de diferentes países y, los que son de aquí, son gitanos.  Algunos tienen situaciones familiares difíciles y grandes vacíos en su aprendizaje, encontrándose en niveles de Primaria.

Su profesora de Lengua Castellana y tutora Ana Isabel López me pidió trabajar de otra manera en el aula ante la imposibilidad de hacer algo con estos alumnos con la metodología tradicional. Otros profesores y profesoras no lo han querido ver y han seguido con su libro de texto y sus pruebas o exámenes.

Entré con ilusión en el aula, elaboré para ellos un cuaderno on-line para que todos sus trabajos y reflexiones sobre su aprendizaje lo hicieran con sus ordenadores portátiles. Además, contaban con una PDI en el aula que teníamos que aprovechar.

Los alumnos se han sentido importantes en el aula, cada uno de ellos era único para nosotras las profesoras. Dábamos a cada cual lo que necesitaba. Les hemos querido, animado cuando sentían que no lo podían hacer y tiraban la toalla.

No puedo negar que, en una ocasión,  tuve que dejar el aula tras avisarlo tres veces, porque era imposible que se respetaran entre sí y a mí como profesora. Todos hablaban y el griterío era ensordecedor.

Pero, por lo demás, todo ha sido bueno, han investigado sobre el terremoto de Haití y sus consecuencias, lo han reflejado en presentaciones de diapositivas, lo han expuesto de oralmente ante sus compañeros, han recogido ideas para ayudar a Haití y han escrito un e-mail al director del Centro para pedirle permiso para hacer una fiesta en honor de los niños y niñas haitianos.

Empezaron a organizar la fiesta con mucha ilusión. A ella acudirían padres, profesores y alumnos. Crearon carteles y unas diapositivas para colocar en una pantalla grande  que hay a la entrada del Centro para anunciar e invitar a la fiesta, hicieron una presentación oral sobre la situación de Haití, escribieron poemas, una canción, uno de ellos hizo de presentador y vino una responsable de UNICEF a exponer la situación actual de Haití .

Además mis alumnos hicieron pulseras y llaveros, marcapáginas, hojaldres, tortillas, sandwiches, … Todo para conseguir dinero para este país.

También contamos con la generosidad del Instituto Txorierri de Derio que, aunque ya estaba terminando el curso, se ofrecieron a ayudarnos, hicieron tutorías en las aulas sobre unos vídeos que previamente les habíamos indicado, y recogieron una cantidad de dinero importante de padres, alumnos, y profesores.

Pero, ¿qué ocurrió el día 20 de junio por la tarde?. Ahora entenderéis mi vacío y mi pena.

Mis chicos lo tenían todo organizado y bien preparado, incluso ya tenían una caja donde recoger sus donativos pero solo aparecieron algunos familiares, ya que, la mayoría, trabaja hasta muy tarde, vinieron algunos alumnos pero eché en falta a los profesores y profesoras del Centro, ya que de 25 que hay en el Centro solo asistieron 5 (dentro de estos 5 estaba la Junta directiva). Y, lo que es peor, al día siguiente,  nadie me preguntó por la fiesta.

¿Qué pensarían mis alumnos antes de empezar el espectáculo?. No tenían el calor de los padres y es ahí donde hubiesen tenido que tener el calor de los profesores.

Pero mis alumnos hicieron su fiesta, y lo hicieron bien y hubo aportaciones monetarias y, además contabámos con el dinero recogido en el Instituto de Derio.

¿Ahora entendéis mi desilusión?

Pero yo estoy contenta porque mis chicos lo hicieron bien y lo, más importante, consiguieron trabajar en equipo para ayudar a los niños de Haití.

A continuación podéis ver algunos vídeos de mis alumnos. Yo, la verdad, disfruto viéndolos.




Folletos para la Seguridad Vial en 3º de ESO

Folleto de Leandro Urbano, alumno de 3º de ESO

El estudio de los textos expositivos, sus características y estructura en 3º de ESO nos ha inspirado para realizar una actividad que conjuga la escritura de un determinado tipo de textos, el uso de herramientas digitales y cierta dosis de imaginación.
El objetivo original era, según el libro de texto, crear un folleto, a partir de las bases teóricas que se habían aprendido sobre la exposición en esa unidad. Lo malo era que parte de la clase no entendía cómo debía realizarla, ya que los libros de texto comparten el mismo problema que las recetas de cocina: la falta de concreción en las tareas menores, al no depender de una situación real en el aula. Por ello, fijé, en primer lugar, un propósito de escritura, un para qué debían elaborar ese folleto que pudiera tener una utilidad en la vida diaria. Así, les di a elegir entre tres opciones, que serían el objeto de tres campañas relacionadas con valores y temas transversales clásicos en Educación:

1) Mantener limpias las calles del pueblo y sus alrededores.
2) Velar por la seguridad vial, al recordar que no se deben infringir los límites de velocidad, etc.
3) Fomentar la lectura entre sus compañeros de 1º y 2º de ESO.

En segundo lugar delimité la estructura expositiva del folleto, tanto de sus elementos lingüísticos como  de los paratextuales. Decidí que tomara el formato de un tríptico, puesto que facilitaría que en el primer pliegue insertasen una imagen representativa y una breve explicación, a modo de enunciación de la tesis de la opción  que eligieran, para que equivaliera a la introducción o planteamiento del texto. El segundo pliegue mostraría los argumentos positivos y negativos que apoyarían la tesis, organizados bajo los apartados orientativos "Sí" y "No". Finalmente, en el tercer pliegue, debían sintetizar toda la información que habían aportado en una breve conclusión que quedara en la memoria del lector, al más puro estilo de las estructuras enmarcadas de los textos informativos. También podían citar las señas del centro por si alguien solicitaba más información,  lo que le otorgaría mayor realismo al folleto.
Después, propusieron ocupar dos dobleces más, de tal manera que de los seis en que se puede dividir folio por ambas caras, cinco acogerían contenidos y uno quedaría en blanco. La razón era mostrar una portada y un reverso cuando el folleto estuviese plegado.
En cuanto a cómo debían elaborarlo, podían elegir entre hacerlo a mano, con sus propios dibujos, ilustraciones y colores, o valerse de medios electrónicos, como procesadores de texto, buscadores, bancos de imágenes, etc.
Folleto Alicia


Los resultados se vieron empañados, en parte, por la baja participación, pues he comprobado que muchos alumnos, no solo de este centro, únicamente responden ante tareas mecánicas que no implican ninguna reflexión, ni suponen más esfuerzo, ni estimulan la imaginación, pues no les dan importancia a los beneficios educativos que puedan obtener si se salen de la zona de confort a la que, desgraciadamente, los tenemos acostumbrados.
Sin embargo, la calidad de los trabajos que entregaron compensó esa decepción inicial, tal y como se puede comprobar en los ejemplos ejemplos que reproduzco en esta entrada. Algunos, como Alex Obada, me han sorprendido al utilizar Microsoft Publisher, una herramienta profesional para crear publicaciones de este tipo en formato PUB. Otros, como Leandro Urbano han apostado por un folleto que recogiera imágenes de accidentes que disuadieran a los malos conductores de arriesgar sus vidas y la de los demás, una estrategia y un modo de crear el texto que contrasta con el de Alicia, hecho enteramente a mano, con un cierto aire artesanal, que no desprecia los lemas que la campaña de la DGT ha ido fijando en su memoria durante estos años.
La exposición oral ante el grupo clase ha puesto el broche final, pues han podido mostrar sus trabajos y explicar las razones que han citado en cada uno de ellos para observar la seguridad vial, lo que les ha valido, pese a la vergüenza inicial y a las reticencias, una ovación de sus compañeros.

Folleto Alex


Folletos para la Seguridad Vial en 3º de ESO

Folleto de Leandro Urbano, alumno de 3º de ESO

El estudio de los textos expositivos, sus características y estructura en 3º de ESO nos ha inspirado para realizar una actividad que conjuga la escritura de un determinado tipo de textos, el uso de herramientas digitales y cierta dosis de imaginación.
El objetivo original era, según el libro de texto, crear un folleto, a partir de las bases teóricas que se habían aprendido sobre la exposición en esa unidad. Lo malo era que parte de la clase no entendía cómo debía realizarla, ya que los libros de texto comparten el mismo problema que las recetas de cocina: la falta de concreción en las tareas menores, al no depender de una situación real en el aula. Por ello, fijé, en primer lugar, un propósito de escritura, un para qué debían elaborar ese folleto que pudiera tener una utilidad en la vida diaria. Así, les di a elegir entre tres opciones, que serían el objeto de tres campañas relacionadas con valores y temas transversales clásicos en Educación:

1) Mantener limpias las calles del pueblo y sus alrededores.
2) Velar por la seguridad vial, al recordar que no se deben infringir los límites de velocidad, etc.
3) Fomentar la lectura entre sus compañeros de 1º y 2º de ESO.

En segundo lugar delimité la estructura expositiva del folleto, tanto de sus elementos lingüísticos como  de los paratextuales. Decidí que tomara el formato de un tríptico, puesto que facilitaría que en el primer pliegue insertasen una imagen representativa y una breve explicación, a modo de enunciación de la tesis de la opción  que eligieran, para que equivaliera a la introducción o planteamiento del texto. El segundo pliegue mostraría los argumentos positivos y negativos que apoyarían la tesis, organizados bajo los apartados orientativos "Sí" y "No". Finalmente, en el tercer pliegue, debían sintetizar toda la información que habían aportado en una breve conclusión que quedara en la memoria del lector, al más puro estilo de las estructuras enmarcadas de los textos informativos. También podían citar las señas del centro por si alguien solicitaba más información,  lo que le otorgaría mayor realismo al folleto.
Después, propusieron ocupar dos dobleces más, de tal manera que de los seis en que se puede dividir folio por ambas caras, cinco acogerían contenidos y uno quedaría en blanco. La razón era mostrar una portada y un reverso cuando el folleto estuviese plegado.
En cuanto a cómo debían elaborarlo, podían elegir entre hacerlo a mano, con sus propios dibujos, ilustraciones y colores, o valerse de medios electrónicos, como procesadores de texto, buscadores, bancos de imágenes, etc.
Folleto Alicia


Los resultados se vieron empañados, en parte, por la baja participación, pues he comprobado que muchos alumnos, no solo de este centro, únicamente responden ante tareas mecánicas que no implican ninguna reflexión, ni suponen más esfuerzo, ni estimulan la imaginación, pues no les dan importancia a los beneficios educativos que puedan obtener si se salen de la zona de confort a la que, desgraciadamente, los tenemos acostumbrados.
Sin embargo, la calidad de los trabajos que entregaron compensó esa decepción inicial, tal y como se puede comprobar en los ejemplos ejemplos que reproduzco en esta entrada. Algunos, como Alex Obada, me han sorprendido al utilizar Microsoft Publisher, una herramienta profesional para crear publicaciones de este tipo en formato PUB. Otros, como Leandro Urbano han apostado por un folleto que recogiera imágenes de accidentes que disuadieran a los malos conductores de arriesgar sus vidas y la de los demás, una estrategia y un modo de crear el texto que contrasta con el de Alicia, hecho enteramente a mano, con un cierto aire artesanal, que no desprecia los lemas que la campaña de la DGT ha ido fijando en su memoria durante estos años.
La exposición oral ante el grupo clase ha puesto el broche final, pues han podido mostrar sus trabajos y explicar las razones que han citado en cada uno de ellos para observar la seguridad vial, lo que les ha valido, pese a la vergüenza inicial y a las reticencias, una ovación de sus compañeros.

Folleto Alex

Alumnos expulsados en los pasillos, ¿Cómo solucionar esta situación?

Fuente de la imagenA través de Facebook, Elena me ha escrito y me ha pedido que hiciera una entrada sobre por qué hay alumnos durante toda la hora de clase expulsados en el pasillo, y cómo podríamos solucionar esta situación.

Además, Elena señala los castigos que ponemos algunos docentes a los más pequeños y no tan pequeños como es escribir cien veces una misma frase, por ejemplo, “Me portaré bien en clase” . ¿Todo esto sirve para algo?, ¿con este tipo de castigos educamos a nuestro alumnado?

¿Por qué se producen conflictos, faltas de respeto, e interés en el aula?

Me gustaría tener la varita mágica y poder cambiar situaciones que se están dando actualmente en el aula y que traen consigo estrés y falta de ilusión en el profesorado. Además, echar al alumno-a fuera del aula no es efectivo y, muchas veces, los alumnos con sus faltas de respeto lo que hacen es pedirnos  ayuda a gritos. Tenemos que tener en cuenta que nuestro alumnado cada vez es mas diverso a nivel racial y cultural pero también a nivel individual, es decir, hay personas tranquilas que se adaptan al sistema, otras, en cambio, son más movidas y les llamamos hiperactivos sin un pronóstico previo.

Fuente de la imagenLos problemas de conducta se pueden deber a varias causas:

  • Problemas personales y familiares

  • Aburrimiento ante unas clases puramente magistrales

  • Vacios importantes en su aprendizaje: no nos pueden seguir porque las actividades y tareas que les proponemos no las pueden hacer con éxito

  • Falta de interés ante las actividades y tareas que suelen proponer los libros de texto

Creo que para poder cambiar esta situación tendríamos que trabajar con el alumnado una serie de aspectos.

Lo primero que podríamos hacer es darnos cuenta de que cada alumno es único con sus defectos y virtudes, sus habilidades e inteligencias.

Un buen comienzo sería crear un buen clima en el aula donde todos y todas nos encontremos a gusto. Deberíamos empezar por nosotros mismos siendo en todo momento un buen modelo para el alumnado: respetarles, hablar y negociar con ellos, comprender lo que sienten, cuál es su mundo, …

Por otro lado, es fundamental trabajar la interacción en el aula, interacción entre profesor y alumnos, y entre los propios alumnos y qué mejor que facilitar el trabajo en equipo de nuestros adolescentes, proponiendo tareas adecuadas a su edad, situaciones reales, auténticas, problemas a los que tienen que dar salida buscando soluciones.

Son los alumnos-as los que tienen que aprender haciendo, sintiéndose sujetos activos de su propio aprendizaje. Las alumnas se tienen que sentir importantes en el aula  y que hacen producciones para algo, con un fin determinado.

Empezar con tareas fáciles y diversas donde la alumna pueda elegir según sus habilidades. Es importante que estas tareas faciliten el éxito del alumnado, ya que si hace bien las actividades que se le proponen, subirá su autoestima y tendrá ganas de seguir aprendiendo.

Para poder hacer eficazmente las diferentes actividades y tareas tenemos que dar orientaciones, buenos modelos, corregir productos intermedios, borradores para que nuestro alumnado pueda ir construyendo un andamiaje para poder seguir creciendo en su aprendizaje. Y, por supuesto, tienen que saber en todo momento cuándo, cómo y con qué herramientas vamos a evaluarles.

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Ante una mala conducta, animarles a hacer trabajos solidarios que les ayuden a crecer como ayudar a algún compañero en sus tareas, ordenar el aula al terminar la jornada, organizar la biblioteca, pero, sobre todo, trabajar el diálogo a solas entre el alumno y profesor, darles seguridad, y que se sientan únicos e importantes.

Por último, mantener contacto con las familias, intentar estar en la misma onda, aunque sé que, a veces esto, no es fácil y lo que hace el alumno es repetir el comportamiento de sus padres.

RECURSOS QUE TE PUEDEN AYUDAR…

  • A PENSAR…

  • A TRABAJAR LOS VALORES Y BUEN CLIMA EN EL AULA

TXIMELETEN ZIRKUA Andoni Goiriena. Erandioko institutuko irakaslea

  • A EDUCAR EN VALORES

Para trabajar la competencia social y ciudadana

Materiales para la ciudadanía

  • A TRABAJAR DE OTRA MANERA EN EL AULA

- Los proyectos de aprendizaje: el alumno protagonista en el aula


Soy maestra y amo mi trabajo…. “Katmandú, un espejo en el cielo”

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El pasado sábado asistí a la película de Icíar Bollaín “Katmandú, un espejo en el cielo“. Nos relata la vida de Laia, una maestra catalana que marcha a Kaktmandú con la intención de educar a los niños y niñas  de esas tierras para que pudieran llegar a ser libres y salir de la pobreza en la que muchos se  encontraban y se encuentran en la actualidad.



Laia, en todo momento, se convierte en una luchadora frente a una serie de injusticias con las que se va encontrando. De alguna manera, quiere intentar cambiar todo lo que está a su alrededor siempre con ilusión y amor.

¿Y nosotros profesores?…   ¿qué hacemos en el aula?, ¿cómo vemos a nuestros alumnos?, ¿cómo nos dirigimos a ellos?, ¿cómo les tratamos?, ¿qué ejemplo les damos?

En nuestras aulas nos encontramos con alumnas y alumnos de muy diferentes  medios sociales,  con distintas culturas y ritmos de aprendizaje pero, ¿cómo les enseñamos?, ¿cómo aprenden y trabajan las competencias básicas del curriculum?

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Algunas ideas:

  • Ir hacia una educación personalizada donde cada alumno-a se vea único

  • Hacerle sentir que es el protagonista de su aprendizaje y que yo profesor estaré siempre dispuesto a ayudarle

  • Provocar situaciones en el aula para que “haga cosas” porque solo “se aprende haciendo

  • Proponer tareas variadas y cercanas que aseguren el éxito del aprendiz y donde éste pueda dejar lo mejor de sí mismo, su inteligencia, habilidad…

  • Dejar claro siempre qué tienen que hacer, cómo lo van a hacer (poner buenos modelos, señalar los diferentes pasos que tienen que dar…) y para qué (qué producción final tienen que hacer)

  • Dotarles de herramientas para la reflexión, planificación y evaluación de su trabajo

  • Decirles cómo van a ser evaluados y con qué herramientas

  • Provocar un ambiente agradable en el aula donde todos y todas compartamos conocimiento

Si quieres trabajar esta película con tus alumno-as aquí tienes una Guía didáctica .

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Algunas profesoras y profesores entusiastas y amantes de su profesión y, por supuesto, de su alumnado ya han empezado a utilizar otras herramientas y soportes diferentes al libro de texto y los resultados están siendo buenos.

A continuación puedes ver varios experiencias.

  • Leioako- Berritzeguneko kedada

Ikas-esperientziak

  • Andoni Goiriena, Erandio ikastetxeko Geografia eta Historia irakaslea

Bloga

  • Maite Goñi, Jakintza ikastolako Euskal hizkuntza eta Literatura irakaslea

Klaseko bloga

  • Aitor Lázpita, profesor de Lengua en el IES La Contraviesa de Albuñol (Granada)

Aitor  se presenta a sus alumnos de 4º de Diversificación curricular

Blog de aula

  • Miren Linaza, profesora de Lengua Castellana y Literatura del Colegio Ayalde de Loiu (Bizkaia)

Blog

Portafolios de las alumnas de 4º ESO

  • Diego Sobrino, profesor de Geografía e Historia en Secundaria en el IES Cauca Romana de Coca (Segovia)

Blog para el aula de 4º ESO

  • Francisco Ayen, profesor de Historia y Geografía en Alicante

Wiki para los alumnos  de 2º ESO, PCOI 2, y 4º ESO

Si quieres dar a conocer tu experiencia en el aula deja un comentario en esta entrada del blog