Atrapados en el tiempo


Aunque suene increíble, pudimos volar a lomos de un ave y sobrevivir al encierro en el ascensor de Montesinos, donde unos viejos de la curva se adelantaron al Halloween. Gozamos del éxtasis de los reencuentros y de un hilarante torneo de camisetas bajo una noche toledana en el campo charro. Al despuntar el alba, la Santa Compaña de las TIC se congregó en pleno para celebrar la epifanía educativa en Peñaranda de Bracamonte. Salieron al paso la ilusión, las energías, la humanidad, la innovación, el cariño, la risa, el llanto y, a veces, incluso hablamos del trabajo. Los anfitriones nos obsequiaron como en las bodas de Camacho y hubo ocasión de recomendar lecturas rodeados de bellas damiselas o de escuchar músicas de otros tiempos y otros mundos. Al caer la noche, nuevas tertulias entre callos y mollejas, nuevos monólogos a la gallega y casi nos amanece, que no es poco, atrapados en un tiempo que volvía sobre sí mismo una y otra vez. En un nuevo despertar, ya casi de invierno, la multitud se desvanece entre despedidas y retuits de despedidas. El regreso se desliza a través de los campos de Castilla y las llanuras de la Mancha, con breve posada en un Madrid literario y literato. Anochece. Fundido en negro.


Es imposible conjurar aquí a todos los que hicieron posible la magia de un encuentro. Es imposible mencionarlos con el justo reconocimiento de lo que aportaron. Gracias por la compañía, gracias por la atención. Y hasta la próxima.

P.D: Aunque fuimos al II Encuentro de Buenas Prácticas del CITA-FGSR a contar algo sobre el Quijote sincopado, en realidad quienes aprendimos mucho fuimos nosotros, y volvimos siendo más sabios, al menos en lo humano.

Cerrando el curso


Estas semanas de julio son, como decía hace poco, periodo de formación, autoformación y organización para el curso que se avecina -una frase que suena estos días más a amenaza que a ilusión-. También son tiempo para hacer balance de proyectos y actividades de última hora que no han tenido eco en el blog.
Uno de esos proyectos ha sido la coordinación del Prácticum del Máster de Secundaria, ese periodo de dos meses en el que los futuros docentes de secundaria se sumergen en las aulas reales de un instituto. Mi centro ha acogido a siete estudiantes de diversas especialidades y he sido yo quien ha coordinado las tareas junto a los tutores del instituto y la supervisora de la Universitat Jaume I. Aunque tenía bastantes miedos y recelos respecto a lo que supondría tener 'encima' a estos alumnos a tiempo completo -pues han de cumplir 200 horas de formación en el centro-, finalmente el resultado creo que ha sido muy positivo. En nuestro caso, puedo asegurar que han vivido de cerca y sin paños calientes la realidad educativa. También puedo certificar que lo han hecho, en general, con ilusión y profesionalidad, lo que alivia en parte la incertidumbre ante el futuro educativo; eso sí, ya veremos cuándo tienen oportunidad de ejercer como docentes. Para la coordinación con la universidad hemos empleado Google docs/Drive, y en el instituto hemos empleado el aula virtual -podéis entrar como visitantes- y Dropbox. Para los tutores y para quienes los han aceptado como observadores de sus aulas ha sido también una gran oportunidad de objetivar su metodología docente. En resumen, una experiencia agradable a pesar de la faena que supone y del escaso reconocimiento que tiene a todos los efectos.
También hemos completado el callejero literario de Castellón y Borriol dentro del proyecto Callejeros Literarios. En esta ocasión ha habido más vídeos y de mayor calidad, lo que constata que el alumnado pone más empeño cuando ve que puede superar un modelo de años anteriores. En la mayoría de los vídeos, los alumnos se han lanzado a preguntar a la gente de la calle -y a los telefonillos- con gran desparpajo en muchos casos. Los referentes televisivos de Callejeros -e incluso de Frank de la jungla- son evidentes en varios vídeos. Esos mismos grupos fueron los artífices del Quijote sincopado, otro buen puñado de trabajos audiovisuales de los que ya hemos hablado aquí y del que contaremos todos los detalles el próximo jueves a las 17,00 en una webinar de Internet en el aula.
Un año más, y van seis, hemos realizado el concurso 'Lectura del año' en el que los alumnos votan sus libros preferidos. Entre los participantes, cada año más numerosos, se sortean libros que envía gratuitamente nuestra editorial de referencia. Los más votados del año han sido Donde esté mi corazón, de Jordi Sierra i Fabra, Los juegos del hambre,de Suzanne Collins, Donde surgen las sombras, de David Lozano y Mala luna, de Rosa Huertas. Podéis ver el resto de seleccionados en Scribd y también podéis ver los resultados de años anteriores en mi wiki de recursos.
No quisiera acabar sin mencionar un proyecto del que me siento algo así como 'padrino'. Se trata del blog de la Biblioteca Bovalar que ha promovido mi compañera Elena Cervero con sus alumnos de 1º de Bachillerato dentro del Plan Lector. Os aconsejo que no os perdáis los vídeos que han realizado sus alumnos de manera autónoma para contar el proceso de expurgo y organización de nuestra biblioteca. El curso que viene compartimos grupos de nuevo, así que quizá sigamos con ese blog y con nuevos proyectos. Si nos dejan.

Crédito de la imagen: 'Passt 2

Y sin embargo, nos movemos


La semana pasada fue una semana intensa. El claustro del lunes desveló que no sabíamos nada de nuestro futuro, que todo está en el aire, horas de refuerzo, número de profesores, programas de atención a la diversidad... una maravilla de organización para fomentar que el profesorado prepare sus materiales para el curso que viene. Y es que somos muchos los que de verdad aprovechamos el mes de julio para actualizarnos, que no todo es reivindicar con una mano y salir luego corriendo con los dos pies. Por ejemplo, esta semana pasada me he encontrado con casi trescientos docentes en Novadors12, en Alcoi, un encuentro de ensueño que ha sido posible básicamente al empeño de Juanfra Álvarez y otros pocos locos como él. En esas jornadas presenté la PechaKucha que abre esta nota, sobre el proyecto colaborativo El Quijote sincopado, del que ya hablé en este blog. Gracias a ello he podido conocer en persona a J.Daniel García, mi compañero de proyecto a quien 'solo' conocía de la red; esa es la grandeza de todo este tinglado de la red, que permite afinidades electivas más allá del espacio geográfico y el tiempo de dedicación en el aula. 
Clausuradas las jornadas Novadors12, viajé un poco más al sur, hasta Lorca, para participar en Ticemur-Expertic, un encuentro institucional dirigido sobre todo a docentes de la Región de Murcia, pero que acoge también a numerosos profesionales de otros ámbitos. Era la primera vez que participaba en este evento y me ha sorprendido encontrar a más de cuatrocientos profes de todos los niveles dispuestos a compartir experiencias educativas durante tres días. En esta ocasión, me tocaba intervenir como experto junto a Julio Cabero, catedrático de la Universidad de Sevilla, y junto a mi amigo Fernando García Páez, maestro y motor de los proyectos del cole San Walabonso de Niebla; nos tocaba explicar lo que suponía para cada uno de nosotros la Educación en la nube. Debo decir que la sesión estuvo orientada sobre todo a ofrecer un panorama teórico-práctico con el fin de que los asistentes -presenciales y online- pudiesen sugerir dudas y cuestiones al respecto. El desarrollo de estas jornadas fue intenso y muy positivo, pues nos permitió conocer numerosas experiencias prácticas en el aula. También quisiera destacar el magnífico trabajo de los organizadores del encuentro, a quienes siempre les toca lidiar con frentes muy diversos.
De todo lo anterior, para no extenderme demasiado, extraigo algunas conclusiones a vuelapluma:
  • La comunidad docente, a pesar de los palos que está recibiendo, no renuncia a formarse para poder dar a sus alumnos lo mejor de sí mismos. 
  • No debemos esperar a que las administraciones nos formen; somos capaces de autoformarnos y colaborar con otros para aprender.
  • Los encuentros educativos son un complemento necesario para quienes trabajamos en red, pues nos permiten poner cara y voz a muchos de nuestros colegas. 
  • Los eventos presenciales favorecen, además, que numerosos compañeros que no se han lanzado todavía a la difusión de sus tareas en la red conozcan de primera mano a quienes ya están trabajando en ello. 
  • La diversidad de ámbitos -educativos, organizativos y geográficos- de los asistentes ofrece un panorama mucho más rico que aquel en que acostumbramos a movernos a diario. 
  • En estos encuentros, generalmente se aprende más en pasillos, reuniones improvisadas a la hora del aperitivo o conversaciones de sobremesa, que en las propias ponencias y comunicaciones: nunca hay que subestimar el factor humano. 
  • Por último, resultaría imposible mencionar a todos los buenos colegas con los que he coincidido en estos encuentros, y a otros tantos a los que he tenido la suerte de conocer. Seguro que en el camino seguiremos encontrándonos. 
Y me queda una reflexión final sobre la que tengo que volver con tranquilidad más adelante. Una gran cantidad de docentes está haciendo auténticas maravillas en sus aulas, con las TIC o sin ellas. En muchas ocasiones, el miedo al error o la percepción equivocada de que las tareas son de escaso calado paraliza a los docentes en el desarrollo o difusión de interesantes proyectos de aula. Desaprovechar el poder de las redes para compartirlas es una lástima. No deberíamos permitirnos que se pierda esa riqueza colectiva y tendríamos que pensar de qué modo podemos hacerlos visibles para que esa labor llegue a todos. Lo dejo como deberes de verano.

El Quijote sincopado


¿Se puede pedir fluidez en la lectura y a la vez proponer la realización de un cortometraje sincopado? ¿Aceptaría Cervantes que su obra inmortal se trocease en pequeños fragmentos confeccionados a su vez con imágenes estáticas a modo de almazuela? Y lo más terrible de todo ello, ¿habría profes tan temerarios como para proponer a sus alumnos una lectura tan heterodoxa del Quijote?
Pues aquí estamos, con el proyecto del Quijote sincopado, del que quizá habíais oído hablar en la red. Un proyecto que hoy ofrecemos con los trabajos ya publicados y con toda la ilusión compartida que conlleva haber culminado un proyecto colaborativo que nos ha ocupado todo el curso.
Toda la información del proyecto está en la página web, así que no vamos a hablar sobre el proyecto, sino, más bien, sobre el proceso.
Nacía el mes de septiembre, agobiante e ilusionante a partes iguales, de 2011 cuando un profesor establecido en Mallorca (@daniyecla) se puso a buscar temerarios que quisieran afrontar el reto con él. Como es evidente, a la primera llamada a través de Twitter nadie se arriesgó. Dio la casualidad que Jordi Adell (@jordi_a) le dio el contacto de otro pirata educativo, tan transgresor o más que él, afincado en Castellón (@tonisolano). Nació entre el insular y el peninsular una relación telemático-pedagógica que ha dado como primer fruto este proyecto, seguro que el primero de una serie: la trasmutación de un texto escrito del siglo XVII a un lenguaje propio del siglo XXI, no sólo audiovisual, sino compartido a través de Youtube.
Desde el primer momento, los dos profesores manejaron un lenguaje que sabían complejo, a la par que cercano para los estudiantes. El profesor isleño ya había trabajado este tipo de lenguaje y sabía que a los estudiantes les gustaba. El problema radicaba en el proceso. Los estudiantes estaban encantados en realizar el corto, pero sin reflexionar en el proceso y con la mínima preparación. Por su parte, el docente de tierra firme llevaba tiempo trabajando adaptaciones de clásicos a otras tipologías y medios con resultados satisfactorios. De modo que, como diría Sancho, se juntaron el hambre con las ganas de comer y así se enredó todo. 
La coordinación del proyecto se hacía en Google docs y Twitter, compartiendo enfoque, criterios de evaluación y seguimiento del proyecto con un diario de campo. Por su parte, los alumnos iban trabajando guiones, story boards, rodajes y memorias a lo largo del curso.
Este es, pues, el resultado final de toda esa locura comenzada por un egregio loco y seguida siglos después por otro par de osados. Lo bueno es que nuestros alumnos han sabido poner en todo ello el toque necesario de lucidez.

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