Atrapados en el tiempo


Aunque suene increíble, pudimos volar a lomos de un ave y sobrevivir al encierro en el ascensor de Montesinos, donde unos viejos de la curva se adelantaron al Halloween. Gozamos del éxtasis de los reencuentros y de un hilarante torneo de camisetas bajo una noche toledana en el campo charro. Al despuntar el alba, la Santa Compaña de las TIC se congregó en pleno para celebrar la epifanía educativa en Peñaranda de Bracamonte. Salieron al paso la ilusión, las energías, la humanidad, la innovación, el cariño, la risa, el llanto y, a veces, incluso hablamos del trabajo. Los anfitriones nos obsequiaron como en las bodas de Camacho y hubo ocasión de recomendar lecturas rodeados de bellas damiselas o de escuchar músicas de otros tiempos y otros mundos. Al caer la noche, nuevas tertulias entre callos y mollejas, nuevos monólogos a la gallega y casi nos amanece, que no es poco, atrapados en un tiempo que volvía sobre sí mismo una y otra vez. En un nuevo despertar, ya casi de invierno, la multitud se desvanece entre despedidas y retuits de despedidas. El regreso se desliza a través de los campos de Castilla y las llanuras de la Mancha, con breve posada en un Madrid literario y literato. Anochece. Fundido en negro.


Es imposible conjurar aquí a todos los que hicieron posible la magia de un encuentro. Es imposible mencionarlos con el justo reconocimiento de lo que aportaron. Gracias por la compañía, gracias por la atención. Y hasta la próxima.

P.D: Aunque fuimos al II Encuentro de Buenas Prácticas del CITA-FGSR a contar algo sobre el Quijote sincopado, en realidad quienes aprendimos mucho fuimos nosotros, y volvimos siendo más sabios, al menos en lo humano.

Cita con la pizarra



El pasado sábado 26 de mayo tuve la oportunidad de acudir al V Encuentro de usuarios de pizarra digital en Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas (CITA) de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez de Peñaranda de Bracamonte. Allí coincidí en el escenario con tres grandes profesionales, Raúl Diego (@raulillodiego), Juan Carlos Guerra (@Juancarikt) y Pep Hernández (@pephernandez), y también pude disfrutar de las experiencias educativas compartidas por docentes como Puerto Blázquez (@puerto), Salomé Recio (@salomerecio), Cristina Díaz (@crisdialpe), Marisa Moya (@escuelagranvia) o Lara Romero (@larita20). En esa jornada tan interesante en lo profesional como en lo humano pude asimismo coincidir con otros buenos amigos de Twitter como @angesusu, @xalocgregal, @similiki, o mi gran colega Marcos Cadenato (@mcadenato). Algunos de los asistentes ya han reseñado las experiencias que se dieron cita allí (*), casi todos apuntando a algunas consideraciones generales que se podrían resumir en dos principios: a) La pizarra digital debe ser un instrumento para dar protagonismo al alumnado; b) la pizarra digital debe ser una herramienta de cambio metodológico y no un mero accesorio tecnológico.
Antes de ofrecer el resumen de mi ponencia, quisiera agradecer también el trato personal y profesional de los responsables del CITA, tanto María (@MFontalmeida) como José Luis (@JLBracamonte), Carmen (@carmeniglesiasb) y el resto de compañeros del centro. Creo que la labor de mecenazgo y apoyo educativo y cultural que están desarrollando desde Peñaranda es una tarea envidiable y digna de ser emulada por otras instituciones públicas y privadas.
Os dejo a continuación la presentación que mostré en el encuentro y un sumario de mis conclusiones.



Cuando la pizarra entra por la puerta, ¿la imaginación salta por la ventana?


(*) Más reseñas y fotos del encuentro: