Más peligroso que un profe con un smartphone

peligro niños

Toda la culpa la tiene Maru Domenech. Ella fue la que abrió ese dichoso muro en Pinterest y nos fue invitando, reclutando, hasta conformar una peligrosa tropa de cincuenta y siete cazadores furtivos repartidos por toda la península y sus archipiélagos:

Silvia Pico,  Julián SanzAna CobosDolors Reig HernándezImma BarriendosP. VillarrubiaMarcos CadenatoManel RivesJosé Luis CastilloJ. Daniel GarcíaBegoña GSAngelica Suárez SuárezBerta MartínezDaniel SánchezMinettaPep HernándezLu PalaciosCarmen González FrancoAna OvandoManuel LópezJosu GarroJuan Carlos GuerraRaúl DiegoMar SerónBloggeando IrmadelLola Prieto VillazanPuerto BlázquezEstrella López AguilarCelestino ArtetaMamen GonzálezJuan MorataAna MunicioGuillermo de la TorreCarlos PaezGuida Allès PonsNoelia GarcíaConchita LópezMarta Arnés BlázquezJavier MonteagudoAna de la FuenteAvel-lí CapóCristina D., Toni SolanoJosé Antonio FragaMita JordanMaría JesúsMarian CalvoNacho GallardoPilar SoroInés AndrésMarisa MoyaAitor LázpitaMila Solá MarquésAntonio GarridoIsabel RuizAster Navas.

voy con mi mujer

Y es que la Maru debería saber que un profe con un móvil tiene más peligro que una piraña en un bidé, que un mono con navaja, que una colleja del capitán Garfio. Y así ha sido. La corchera de marras le está tomando el pulso lingüístico y literario -que también- a las calles de este país. Sus pins recogen indignaciónlirismoironíabuena mala lecheerrores ortográficos…  Sus pines reivindican tildes, justicia social y buen rollo. Su espíritu nos hace ir con cien ojos; nos ayuda a ver lo que, hasta hace nada, sólo mirábamos.

Todo lo que existe

Los albañiles que levantan esta pared son -haced la prueba- además una caja de sorpresas. Clicando sobre cada uno de ellos encontraréis magníficos tableros: recomendaciones lectoras, maletas de recursos, imaginación, entusiasmo, buenas prácticas…

¿Os animáis a “apatrullar” con nosotros la ciudad?

Aster Navas

Nos ha emocionado la enorme respuesta que ha tenido esta entrada en las redes sociales; especialmente en twitter.
Gracias a todos.


Sesquidécada: agosto 1997

Los meses de agosto producen casi siempre lecturas desordenadas y con cierta tendencia al caos. En esos catálogos veraniegos lo mismo se puede hallar un best seller que un sesudo ensayo, un breve opúsculo o un tocho de mil páginas. En el agosto de 1997 encuentro junto a las recopilaciones de cuentos de verano, regaladas por revistas de la época, un monográfico sobre la filosofía del amor en la literatura española de los Siglos de Oro; pegadito a las historias del Padre Brown, del divertido Chesterton, hallo un librito de divulgación acerca de criptografía. Pero como una sesquidécada debe ceñirse a la selección de entre uno y tres libros, debo rescatar sin duda la magnífica novela Sostiene Pereira, del recientemente fallecido Antonio Tabucchi. Se trata de una obra impresionante en cuanto al estilo y en cuanto al contenido. Ambientada en la ciudad de Lisboa durante la dictadura de Salazar, el personaje de Pereira representa la libertad de prensa y de conciencia, así como la lucha contra el totalitarismo. El ritmo de la narración llega por momentos a ser tan opresor como el contexto en el que se desarrolla la trama.
En aquel de agosto de 1997 también leí los Evangelios, pero abordar mis impresiones sobre su lectura en este blog, tanto en lo literario como en lo político-religioso, puede convertirse en un ejercicio de riesgo extremo para este otro tranquilo mes de agosto en el que aún nos quedan unos cuantos días para disfrutar de lecturas al sol. Por cierto, desde principios de año voy recopilando mis lecturas en un tablero de Pinterest; lo digo por si alguien se anima a compartir también las suyas.