Folletos para la Seguridad Vial en 3º de ESO

Folleto de Leandro Urbano, alumno de 3º de ESO

El estudio de los textos expositivos, sus características y estructura en 3º de ESO nos ha inspirado para realizar una actividad que conjuga la escritura de un determinado tipo de textos, el uso de herramientas digitales y cierta dosis de imaginación.
El objetivo original era, según el libro de texto, crear un folleto, a partir de las bases teóricas que se habían aprendido sobre la exposición en esa unidad. Lo malo era que parte de la clase no entendía cómo debía realizarla, ya que los libros de texto comparten el mismo problema que las recetas de cocina: la falta de concreción en las tareas menores, al no depender de una situación real en el aula. Por ello, fijé, en primer lugar, un propósito de escritura, un para qué debían elaborar ese folleto que pudiera tener una utilidad en la vida diaria. Así, les di a elegir entre tres opciones, que serían el objeto de tres campañas relacionadas con valores y temas transversales clásicos en Educación:

1) Mantener limpias las calles del pueblo y sus alrededores.
2) Velar por la seguridad vial, al recordar que no se deben infringir los límites de velocidad, etc.
3) Fomentar la lectura entre sus compañeros de 1º y 2º de ESO.

En segundo lugar delimité la estructura expositiva del folleto, tanto de sus elementos lingüísticos como  de los paratextuales. Decidí que tomara el formato de un tríptico, puesto que facilitaría que en el primer pliegue insertasen una imagen representativa y una breve explicación, a modo de enunciación de la tesis de la opción  que eligieran, para que equivaliera a la introducción o planteamiento del texto. El segundo pliegue mostraría los argumentos positivos y negativos que apoyarían la tesis, organizados bajo los apartados orientativos "Sí" y "No". Finalmente, en el tercer pliegue, debían sintetizar toda la información que habían aportado en una breve conclusión que quedara en la memoria del lector, al más puro estilo de las estructuras enmarcadas de los textos informativos. También podían citar las señas del centro por si alguien solicitaba más información,  lo que le otorgaría mayor realismo al folleto.
Después, propusieron ocupar dos dobleces más, de tal manera que de los seis en que se puede dividir folio por ambas caras, cinco acogerían contenidos y uno quedaría en blanco. La razón era mostrar una portada y un reverso cuando el folleto estuviese plegado.
En cuanto a cómo debían elaborarlo, podían elegir entre hacerlo a mano, con sus propios dibujos, ilustraciones y colores, o valerse de medios electrónicos, como procesadores de texto, buscadores, bancos de imágenes, etc.
Folleto Alicia


Los resultados se vieron empañados, en parte, por la baja participación, pues he comprobado que muchos alumnos, no solo de este centro, únicamente responden ante tareas mecánicas que no implican ninguna reflexión, ni suponen más esfuerzo, ni estimulan la imaginación, pues no les dan importancia a los beneficios educativos que puedan obtener si se salen de la zona de confort a la que, desgraciadamente, los tenemos acostumbrados.
Sin embargo, la calidad de los trabajos que entregaron compensó esa decepción inicial, tal y como se puede comprobar en los ejemplos ejemplos que reproduzco en esta entrada. Algunos, como Alex Obada, me han sorprendido al utilizar Microsoft Publisher, una herramienta profesional para crear publicaciones de este tipo en formato PUB. Otros, como Leandro Urbano han apostado por un folleto que recogiera imágenes de accidentes que disuadieran a los malos conductores de arriesgar sus vidas y la de los demás, una estrategia y un modo de crear el texto que contrasta con el de Alicia, hecho enteramente a mano, con un cierto aire artesanal, que no desprecia los lemas que la campaña de la DGT ha ido fijando en su memoria durante estos años.
La exposición oral ante el grupo clase ha puesto el broche final, pues han podido mostrar sus trabajos y explicar las razones que han citado en cada uno de ellos para observar la seguridad vial, lo que les ha valido, pese a la vergüenza inicial y a las reticencias, una ovación de sus compañeros.

Folleto Alex

Folletos para la Seguridad Vial en 3º de ESO

Folleto de Leandro Urbano, alumno de 3º de ESO

El estudio de los textos expositivos, sus características y estructura en 3º de ESO nos ha inspirado para realizar una actividad que conjuga la escritura de un determinado tipo de textos, el uso de herramientas digitales y cierta dosis de imaginación.
El objetivo original era, según el libro de texto, crear un folleto, a partir de las bases teóricas que se habían aprendido sobre la exposición en esa unidad. Lo malo era que parte de la clase no entendía cómo debía realizarla, ya que los libros de texto comparten el mismo problema que las recetas de cocina: la falta de concreción en las tareas menores, al no depender de una situación real en el aula. Por ello, fijé, en primer lugar, un propósito de escritura, un para qué debían elaborar ese folleto que pudiera tener una utilidad en la vida diaria. Así, les di a elegir entre tres opciones, que serían el objeto de tres campañas relacionadas con valores y temas transversales clásicos en Educación:

1) Mantener limpias las calles del pueblo y sus alrededores.
2) Velar por la seguridad vial, al recordar que no se deben infringir los límites de velocidad, etc.
3) Fomentar la lectura entre sus compañeros de 1º y 2º de ESO.

En segundo lugar delimité la estructura expositiva del folleto, tanto de sus elementos lingüísticos como  de los paratextuales. Decidí que tomara el formato de un tríptico, puesto que facilitaría que en el primer pliegue insertasen una imagen representativa y una breve explicación, a modo de enunciación de la tesis de la opción  que eligieran, para que equivaliera a la introducción o planteamiento del texto. El segundo pliegue mostraría los argumentos positivos y negativos que apoyarían la tesis, organizados bajo los apartados orientativos "Sí" y "No". Finalmente, en el tercer pliegue, debían sintetizar toda la información que habían aportado en una breve conclusión que quedara en la memoria del lector, al más puro estilo de las estructuras enmarcadas de los textos informativos. También podían citar las señas del centro por si alguien solicitaba más información,  lo que le otorgaría mayor realismo al folleto.
Después, propusieron ocupar dos dobleces más, de tal manera que de los seis en que se puede dividir folio por ambas caras, cinco acogerían contenidos y uno quedaría en blanco. La razón era mostrar una portada y un reverso cuando el folleto estuviese plegado.
En cuanto a cómo debían elaborarlo, podían elegir entre hacerlo a mano, con sus propios dibujos, ilustraciones y colores, o valerse de medios electrónicos, como procesadores de texto, buscadores, bancos de imágenes, etc.
Folleto Alicia


Los resultados se vieron empañados, en parte, por la baja participación, pues he comprobado que muchos alumnos, no solo de este centro, únicamente responden ante tareas mecánicas que no implican ninguna reflexión, ni suponen más esfuerzo, ni estimulan la imaginación, pues no les dan importancia a los beneficios educativos que puedan obtener si se salen de la zona de confort a la que, desgraciadamente, los tenemos acostumbrados.
Sin embargo, la calidad de los trabajos que entregaron compensó esa decepción inicial, tal y como se puede comprobar en los ejemplos ejemplos que reproduzco en esta entrada. Algunos, como Alex Obada, me han sorprendido al utilizar Microsoft Publisher, una herramienta profesional para crear publicaciones de este tipo en formato PUB. Otros, como Leandro Urbano han apostado por un folleto que recogiera imágenes de accidentes que disuadieran a los malos conductores de arriesgar sus vidas y la de los demás, una estrategia y un modo de crear el texto que contrasta con el de Alicia, hecho enteramente a mano, con un cierto aire artesanal, que no desprecia los lemas que la campaña de la DGT ha ido fijando en su memoria durante estos años.
La exposición oral ante el grupo clase ha puesto el broche final, pues han podido mostrar sus trabajos y explicar las razones que han citado en cada uno de ellos para observar la seguridad vial, lo que les ha valido, pese a la vergüenza inicial y a las reticencias, una ovación de sus compañeros.

Folleto Alex