Padres, hijos y lectura

Leyendo en voz alta, leyendo juntos es el título de la primera campaña de 2013 que va lanzar el grupo de expertos sobre alfabetización de la UE. El objetivo de la misma es subrayar el alcance de la actividad de promoción de la lectura que hay en Europa.
Los estudios internacionales muestran que leer a los niños con regularidad da muchos resultados:
1. Ayuda a construir relaciones positivas con los padres.
2. Ensancha la visión del mundo del niño y le permite entender diferentes emociones y experiencias, contribuye a su desarrollo y estimula la empatía.
3. Tiene efectos positivos que permanecen en el tiempo.
4. Ayuda al desarrollo emocional y lingüístico de los niños.
5. Permite al niño la construcción de herramientas para el éxito escolar.

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Leer libros juntos estimula la alfabetización temprana en diferentes niveles.
Empiezan a diferenciar entre lenguaje oral/escrito, amplían vocabulario y se inician mejor en la educación primaria.
Les dota de un conocimiento para diferenciar y reconocer caracteres de ficción, la ironía y estimula su afición por los libros.

Leer juntos refuerza los lazos entre adultos y niños. Desde pequeños recogen experiencia lectoras que les guían hacia la empatía, el conocimiento y la reflexión.
Contribuye a modelar moralmente al lector. Los niños que leen con regularidad saben más sobre la vida, el amor, el valor, el conflicto.
Son más autorreflexivos que los que no leen.
El psicólogo David Harding ha comparado la experiencia lectora con la del espectador y concluye que la segunda es menos profunda.

Además, cuanto antes interactúe el niño con los libros mejor porque así va construyendo una rutina de relación. El lenguaje que usan padres y profesores conforma su propio lenguaje. Cuando las familias leen juntas, el lenguaje de los niños va madurando porque ellos se fijan más en el significado de las palabras y, en definitiva, funciona como un impulso que les anima a continuar de forma independiente y voluntaria.