Trajes a medida


Como habréis apreciado, trabajo a un ritmo febril para ofreceros posibilidades variadas de acceder a los contenidos de la materia. Hasta el viernes 6 de noviembre, por la noche, estará abierto el Socrative con las preguntas sobre los elementos de la narración (la parte correspondiente a la lección 2).

Recordad que ese mismo día, el viernes 6, en la hora de clase, haremos una pequeña prueba de sintagmas y de métrica (no tienen nada que ver, pero necesito comprobar cuál es vuestro nivel de comprensión de los conceptos). La prueba será breve, y el resto de la clase lo dedicaremos a leer /analizar/ comentar una serie de microrrelatos.

La semana próxima tendrá una novedad. Recibiremos la visita de unas periodistas que nos hablarán del estado actual del periodismo. ¡Seguro que será muy interesante!

Y para acabar, quería proponeros que entréis en la plataforma Ilustrum (se puede acceder desde Facebook) y que busquéis la "colección" Literaturízate (empezando por la primera parte). Si empleáis el libro de texto y/o internet para responder las preguntas y completáis la "colección de cromos", habrá premio.
(Origen de la imagen)

Besayunar

Página 157. ACTIVIDADES

Ejercicio 9

Escribe una redacción sirviéndote al menos de cinco adjetivos superlativos. 

aula

Crédito de la imagen

El Nilo, que es un pedazo río, sería el más largo del planeta si no fuera por el Amazonas;  el Amazonas se sale.

Tyson Gay, que corre un huevo de pato, sería el hombre más rápido del mundo si no fuera por Bolt;  Bolt es un crack. 

Paula, que colecciona búhos, sería la más friki de 2. E si no fuera por Alba; Alba pone las tildes cuando wasapea.

La Maider sería la más choni del insti si no fuera por la Jessi; La Jessi no sale del Bershka.

Rober sería el tío más potable de clase si no fuera por Eneko. Eneko está como un donuts.

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Yo sería la mujer más feliz del mundo si no fuera por Rebeca, la novia de Eneko.

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Página 189. CREACIÓN LITERARIA

Ejercicio 2

Crea una palabra compuesta. Señala por qué categorías gramaticales está formada, defínela y utilízala en al menos tres oraciones.

BESO (Sust.)+ AYUNAR (Verbo): dar o recibir el primer beso del día.

El besayuno es la comida más importante de la jornada.

He ido a clase sin besayunar.

Besayúname

Naroa 2.ESO-E

Inauguramos con esta entrada una nueva categoría de este blog, El cuaderno de Naroa. Naroa dará respuestas alternativas a las actividades que habitualmente plantean los manuales de texto de Lengua castellana y Literatura.

¿Cuándo fue la última vez que os sorprendió un alumno?

Recuerdo que hace años puse en una prueba de evaluación el Cuento X del Conde Lucanor omitiendo la evidente moraleja: siempre va a haber alguien en peor situación que tú; deja, pues, de lamentarte. Uno de aquellos alumnos cuya edad ya frisará los cuarenta años resolvió aquella cuestión de una forma inesperada: cuando comas altramuces no tires las cáscaras.
Un amigo, preocupado por la dieta de su hija en el cole, le preguntaba diariamente  -qué había hoy, cariño- por el menú escolar. Debía resultar especialmente cansino por la respuesta que un buen día recibió de la niña: ya lo verás en la bata.

A menudo tengo la impresión de que subestimamos a nuestros chicos. Los ejercicios que les proponemos no fomentan la imaginación, la creatividad; esa genialidad de la que hace poco hablábamos en esta bitácora

Imagino a Naroa repetidora, pelín malota y de colmillo afilado. No sé yo si vamos a hacer carrera con ella.

Aster Navas


2

cucharas

Quiero agradecer antes de nada a @hautatzen@juancarikt, @lajaines, @salvorota, @marudomenech y @mcadenato sus miradas.

Creo no desvelaros nada si os digo que uno de los mayores motores narrativos es la pareja. Las relaciones de complementariedad, de toma y daca; la ilusión y el desencanto. El motor sube de revoluciones cuando ese dúo, por una u otra razón, resulta insólito, clandestino; cuando sus protagonistas -por mi barrio se pasea una anciana de luto riguroso con un boxer- no tienen la bendición oficial ni eclesiástica; cuando no cumplen las más mínimas leyes de simetría, convención, o sentido común.

Por fin este verano he empezado a subir con cierta regularidad imágenes a Instagram. Ha sido un descubrimiento construir micros con fotografías. En Rolletes de verano recojo -robados, los llamaría un profesional- exclusivas, flirteos, ligues inauditos que se han ido con el otoño y a los que dará la puntilla el cambio de hora. 

scottex

cubitera

Disimula

La vuelta a la realidad ha sido traumática. Septiembre ha devuelto a su lugar a los amantes y ha colocado en el umbral del divorcio a esos tandems de largo recorrido para los que estos meses han supuesto una pesadilla.

La ruptura que peor llevo es la del pobre abrelatas…

abridor

En fin.

Aster Navas


Burruños

burruño def

Tú seguiste moviendo el ratón como si tal cosa. QUE ME GUSTAS –te repetí pero continuaste navegando por la Red buscando la biografía de Jovellanos. Amarré el canal diciéndotelo dulcemente al oído. Tal vez, pensé, lo habías interpretado como una simple muestra de aprecio; que me agradabas, sin más, y te habías sentido defraudada. No; no quedaba nada clara la intención comunicativa. El contexto, tampoco el contexto ayudaba lo más mínimo: qué olvidadito tenían aquellos desaboríos ilustrados al bueno de Cupido… En el mensaje no había forzado las neuronas…

En aquel segundo intento decidí tirar de léxico valorativo y apelar al receptor. En un trocito de hoja del cuaderno de Mate y, tras penosas reflexiones, me incliné por TE QUIERO MUCHO, COSITA. Pasé el mensaje a Gutiérrez; Gutiérrez se lo deslizó a Valdueza; Valdueza se lo lanzó a Pulido y éste lo dejó sobre tu mesa. Lo desplegaste, hiciste con él un burruño y terminaste de copiar la ecuación de segundo grado que el Simca escribía en la pizarra. Algo así, –me dije- chaval, se le dice a una madre o a tu tío de Cuenca pero no a la mujer de tu vida. La has cagado; trabaja un poco ese nivel de registro o vas listo. Elegante pero informal; barba de tres días.

TE QUIERO MAZO, TÍA te solté en el pasillo pero ni caso; ni una sonrisa cómplice para el emisor. Reforcé aquel verso con código gestual: caída de ojos, mano sobre el corazón, zapatillas Converse, flequillo trabajado.

TE AMO –apunté en una esquina de una lámina de dibujo. La arranqué y se la pasé a Balbas; Balbas se la deslizó a Gangoiti; Gangoiti a Tudanca y Tudanca, por fin, colocó mi telegrama junto a tus Rotrings. Lo leíste, lo hiciste pedazos y tomaste de nuevo el cartabón sin inmutarte. Sí –comprendí- sólo alguien escapado de un culebrón se declararía así; pensarías, con  toda la razón, que era un perfecto capullo y actuabas en consecuencia. Con esa forma discursiva no iba a ningún lado… Daba por hecho que era un amor no correspondido. ¡¡Ataca, argumenta!!  Algo así se grita, se exclama. Cambia de modalidad oracional. No hay que venirse a bajo: redundancia; bombardea su corazón. Resumiendo: ¡¡trata de arrancarlo, Carlos, por Dios; trata de arrancarlo…!!

¡¡TE DESEO!! –garabateé aceleradamente en tu pupitre a la vuelta del recreo. Dudé y a punto estuve de borrarlo: este mamón –concluirías- sólo me quiere por mi cuerpo. Al llegar, lo miraste, lógicamente, espantada y se lo enseñaste al Calambres; el Calambres se lo mostró al tutor; el tutor le fue con la historia al Prefecto y el Prefecto me llamó a su despacho donde me amenazó literalmente con empapelarme. No contaba con aquel receptor múltiple ni con aquel coloquialismo; mi confidencia se había convertido en una rueda de prensa. Yo abjuré y afirmé que aquel inocente graffiti estaba sin terminar, que el texto había sido alterado por una goma de Milán, un inoportuno ruido, y acababa con –lástima que estuviéramos en Febrero- FELIZ NAVIDAD. No se tragó la deixis temporal y me señaló la puerta.

NO ME GUSTAS, AINHOA  –te solté por google talk con la vista fija en la pantalla. NO ME GUSTAS NADA –insistí. Tú, entonces, dejaste de teclear y te enjugaste una lágrima.

Te pasaste todo el trimestre acosándome con miradas y risitas y tuve que ser cortante.  NO TE QUIERO, AINHOA –arañé en una hoja del cuaderno de Ciencias. Pasé el papel a Badiola; Badiola se lo deslizó a Verdugo; Verdugo -a punto,  estuvo de haber aquí una interferencia- tras recogerlo subrepticiamente del suelo, se lo entregó a Montero y Montero lo dejó sobre tu libro de texto, en la página que describe a los animales vivíparos. Me montaste una escena en el gimnasio y me enviaste un montón de guasaps conativos y un correo con una lamentable modalización, veintidós emoticonos y ni una sola tilde: ni adecuado, ni coherente ni cohesionado.

QTDÉN, AINHOA! –te respondí, rabioso, por el smarthphone.

Te quería; te quería –créeme- un huevo…

Aster Navas

 


Diágooglos.

-¿Por qué te has ido con él? ¿Te hace reír?.

-No me hace llorar.

Ocean´s eleven

Siempre me ha asombrado el virtuosismo con que ciertos escritores y guionistas manejan el diálogo, los inesperados giros narrativos que provoca, la complicidad y empatía que arranca al lector. Echaba de menos una herramienta que nos permitiera digitalizar, visualizar el discutido partido de tenis que se disputa en una conversación literaria. 

Hace unas semanas nuestro compañero Marcos Cadenato tuiteaba un enlace a una aplicación de Google que escenificaba esta forma discursiva. Había que probarla.

He pedido prestados a Juan Bas algunos de los Diálogos mínimos que publica semanalmente en prensa para reproducirlos con este nuevo soporte y valorar en qué medida, mediaTICzarlos, enriquece la versión analógica.

 

He probado personalmente esta nueva manera de escribir, de imaginar.

POSIBILIDADES EN EL AULA

Parece un bastidor muy válido para

  • producir documentos que abran un debate.

LUCES

  • Gestión sumamente sencilla.
  • El producto final se presta mucho a la pizarra digital y al debate.
  • Dinamiza muchísimo el diálogo como modalidad discursiva volviendo icónico lo tipográfico.
  • La importancia, el protagonismo que da a la palabra.

SOMBRAS

  • Al encontrarse en un periodo de pruebas sólo nos ofrece la URL. No disponemos de código HTML.
  • No se guarda ni se archiva automáticamente como ocurre con el resto de Docs.
  • No cumple con el espíritu que inspira Google Drive, no funciona como un documento compartido. Como mucho -eso es lo que nos sugieren- se puede postear a través de Google+ con el tag #gonegoogle. En este sentido Storybird es muy superior.
  • Graves dificultades de edición: corregir un detalle te obliga a rehacer todo el documento.
  • Capacidad muy limitada de intervenciones.

Aster Navas


Kësulëkuqya

Razón tenía el tío Ludwig cuando afirmaba que los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo. Eso fue lo que se me vino a la cabeza cuando a comienzos de este verano recibí noticias de Albania: su Casa de España, en Tirana, aparte de otras muchas actividades, mantiene un Taller de traducción desde el que me querían hacer llegar una muestra de su excelente trabajo, una recopilación de micros en su lengua y en la nuestra.

De esta inesperada colección me gusta especialmente -es bueno, rematadamente bueno, jodid…te bueno- Anuncio, de María José Barrios:

La sorpresa -emocionante- fue que hubieran escogido uno de mis cuentos.

-Caperucita era una niña muy, pero que muy mala, que tenía aterrorizados a los animales del bosque -empezó a contar la loba a sus cachorros.

Crédito de la imagen

Un fuerte abrazo, desde este límite del mundo, para Albi, Flavia, Edlira, Lorela, Migena, Xhil, Romina, Arta, Anxhelika, Elsa, Spartak, las hermanas Karak e Isabel Leal.

Aster Navas

MENOS LOBOS, QUE SOMOS MUCHAS CAPERUCITAS

La bitácora, Algún día en alguna parte, hace una completa lista de todas las versiones imaginadas e imaginables de este personaje y de todos los que pueblan el bosque: lobos enamorados, abuelas cómplices… Perrault, Gabriela Mistral, Tex Avery…

 


Fue… terrible: no consigo quitármelo de la cabeza -confesó la ñ.


Crédito de la imagen

  • Hoy otro tipo me ha vuelto a confundir contigo -miró extrañada la b a la v sin encontrar el parecido.
  • Mójate, tío -le pidió el punto al punto y coma.
  • ¿Cómo llevamos ese rescate? -bromeó la k con la y.
  • Histérica… -le reprochó el paréntesis a la exclamación.
  • Cuesta pillarme el punto -reconoció la g.
  • ¿Un... elefante?… -enmudeció la h.

En fin -concluyó la z.

Aster Navas

@irakasle @twittentos


Imagen para un relato


Fotografía de Nancy Fouts


Si hay imágenes que pueden explicar e inspirar una greguería, sin duda son las que crea Nancy Fouts. Las he visto en Recogedor y me han llamado la atención por su originalidad, por su ruptura de la lógica...así que no descarto utilizarlas para alguna actividad de escritura. Hoy traigo aquí una de ellas para ilustrar este relato de Marco Denevi, al que la foto de arriba le viene que ni pintada. Y así le doy un poco de vidilla al blog, que lleva tres meses ya empezando la eternidad con un lunes...


Toledo. Aviso del 7 de junio de 1691. He oído decir que ayer, en la prisión del Buen Socorro, sucedió un hecho al que nadie puede hallarle explicación. Cierto marinero natural de las islas del trópico, en las Indias Occidentales, de nombre Pablillo Tonctón o Tunctón, había sido condenado a la hoguera por brujo y otros crímenes contra Dios. Varios días antes de ser quemado vivo, pidió a sus guardianes una botella y los materiales necesarios para construir un barco en miniatura. Los guardianes pensaron que en el escaso tiempo de vida que le quedaba, no podía dar término a aquella labor que requiere una larga paciencia, pero accedieron igualmente a sus deseos. Contra todo lo previsible, al cabo de tres días el diminuto navío estaba terminado. La mañana fijada para la ejecución del marinero, cuando los del Santo Oficio fueron en su busca, encontraron que la celda se hallaba vacía, lo mismo que la botella. Ni Pablillo Tonctón estaba allí, ni el barco en miniatura. Otros condenados que esperaban su turno afirmaron que la noche anterior habían oído un ruido como de velas, chapoteo de muchos remos y voces de mando. (Jerónimo de Zúñiga. Avisos, 3 tomos. Toledo, 1687-1712)


Marco Denevi. Falsificaciones