Hoy me he encontrado con la Celestina…


Estaba en un centro comercial y la he visto pasar. No me he asustado al verla y ni siquiera me he sorprendido demasiado; por el contrario, me ha alegrado encontrarla después de casi seis años. No, no me refiero a la verdadera alcahueta de Rojas, que lleva siglos muerta y enterrada, sino a una antigua alumna que hizo el papel de Celestina en un memorable proyecto de aula que dio como resultado una adaptación cinematográfica del clásico que se acerca a las 80.000 visitas. He contado en muchas jornadas y cursos que aquella Celestina de mis alumnos de bachiller en 2010 supuso mi epifanía audiovisual, una auténtica caída del caballo metodológico que me impulsó a virar hacia proyectos multimedia y a la progresiva introducción de la narrativa digital en el aula, antes incluso de que el storytelling educativo se convirtiera en trending topic. En aquella ocasión, los alumnos se organizaron y repartieron papeles según sus habilidades (desde el guionista o la operadora de cámara hasta el encargado de vestuario), se buscaron patrocinadores, resolvieron problemas complejos, movilizaron a familias e instituciones hasta difundir públicamente su trabajo. Dejar que los estudiantes experimenten y romper con las comodidades del rol docente de toda la vida nos lleva casi irremediablemente a esto, a hacer cosas que ni siquiera sabíamos que existían, como el ABP, el storytelling o tantas otras novedades que solo lo son en la medida en que se popularizan en las redes. 
Pero vuelvo a nuestra Celestina, una alumna que ya ha terminado su carrera, que incluso está empezando a trabajar y a cobrar por ello, cosa verdaderamente extraña hoy día entre los jóvenes. Creo que sigue teniendo contacto con Pármeno y Sempronio, con Calisto y Melibea, aunque sus respectivas trayectorias académicas y profesionales hayan ido separándolos con el tiempo. Por lo poco que hemos podido hablar, me parece que ninguno de ellos guarda mal recuerdo de aquella aventura y tampoco creo que les haya perjudicado mucho no haber dedicado más tiempo a la sintaxis o la historia de la literatura. A veces, nos preocupamos demasiado por lo que podemos transmitir a nuestros alumnos, por los saberes que perpetuamos en ellos o por las carencias que no sabemos suplir. Sin embargo, al despedirme de Celestina esta mañana, de lo que me he dado cuenta es de lo mucho que ellos me aportaron en aquel curso, del imborrable recuerdo que dejan y, sobre todo, de la trascendencia que supuso su empeño colectivo para mi manera de abordar las clases y para modificar la visión de lo que realmente importa en la educación: el esfuerzo por mejorar y la ilusión por aprender. Ellos lo consiguieron y yo también.



Taller VideopoéTICo


He tenido ocasión de participar esta semana en unas jornadas sobre Competencia Cultural y Artística, organizadas por José Luis Liarte desde el CEFIRE de Castellón, y en las que he impartido un taller de videocuentos y videopoemas. Lamentablemente, el poco tiempo que teníamos para el taller ha limitado mis expectativas de que los asistentes creasen un videopoema a partir de un banco de imágenes y música, y nos hemos tenido que conformar con manejar brevemente un editor de vídeo y otro de audio.
Las jornadas han permitido también dar a conocer interesantes experiencias de aula relacionadas con la música, la plástica, la literatura y otras disciplinas que inciden en el desarrollo de esa competencia cultural y artística que, como han destacado todos los ponentes, mantiene viva la creatividad o la inteligencia emocional y, a fin de cuentas, nos hace más humanos, algo realmente imprescindible en unos tiempos en los que solo parece importar la excelencia y la competitividad.
En estos días he compartido charlas con buenos compañeros, por ejemplo con mi amiga Inma Contreras, que nos habló de Queremos MusicArte, con Pep Alsina, un gran pedagogo que no ha olvidado lo que ocurre en el aula, o con Santi Monforte, maestro rural que se atreve incluso con los proyectos LOVA.
Os dejo a continuación algunos de los recursos para acercarse al storytelling que propuse en mi taller:

Programas para la edición de vídeo:
Windows (Live) Movie Maker (tutorial)
OpenShot (disponible en Linux/Lliurex) (tutorial)

Programa para edición de audio:
Audacity (disponible en Linus/Lliurex) (tutorial)

Programas para la edición de presentaciones:
Power Point (Microsoft) / Impress (OpenOffice-LibreOffice) / Keynote (Apple)
Google Drive

Programa para convertir audio/vídeo:
Format Factory

Imágenes y música copyleft:
FlickrCC
Jamendo
CCSearch

Herramientas web:
Vídeo on line:
Animoto
WeVideo
Picovico
Photopeach

Murales digitales:
Newhive
Popplet
Lino
Padlet
Koowall
Glogster

Otros:
FotoBabble (fotos que hablan)
Screenr (captura pantalla)
Prezi (presentaciones dinámicas)
Pixton (cómics)

Por último, para ver algunos de los trabajos de mis alumnos, remito a los proyectos: