Novadors 2013

Con cierto retraso, llega la crónica de mi participación en Novadors 2013. No insistiré en algo que se ha repetido ya en las diversas crónicas del encuentro: lo más importante es el contacto humano, las desvirtualizaciones de amigos de la red y los momentos compartidos más allá de tarimas, estrados o patios de butacas.
Os dejo las presentaciones y vídeos de mis intervenciones, la primera compartida con Mª José Chordá, sobre el proyecto 'Piénsame el amor y te comeré el corazón', y la segunda sobre 'Un paseo con Antonio Machado', otro de los proyectos colaborativos en los que he participado (os recomiendo que las veáis en ese orden).



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No quisiera cerrar esta crónica sin mencionar la gran alegría que supuso presentar en Novadors el libro de 'Piénsame el amor y te comeré el corazón' que ha publicado la editorial Germanía. Es un libro que hemos redactado también de forma colaborativa todos los que hemos participado en el proyecto y que ahora estará a disposición de cualquier profe o alumno que se anime a llevar a cabo nuestra propuesta. Os animamos a que solicitéis un ejemplar para vuestro centro y nos deis la alegría de hacerlo también vuestro.



La ciudad vegetal

Hay quien durante estos días de verano se levanta bien temprano para pasear a la orilla del mar y, acaso, hacer algunas fotos de gaviotas, caminantes playeros, amaneceres cálidos y demás parafernalia habitual. Otros, en cambio, nos levantamos al amanecer para darnos de bruces con la ciudad de cada día o lo que queda de ella. Pese a lo que los huidos pudieran pensar, Sevilla sigue en pie, con vida vegetativa, es verdad, pero vida al fin, y en cuanto se rasca un poco sobre la superficie no es difícil encontrar ciertos signos que lo atestiguan.

Churrería

Churrería

Un cigarrillos fumado casi a escondidas o unas palabras que se cruzan al calor de las sartenes nos demuestran que todavía sigue alguien por aquí, además del fotógrafo. Pero no nos engañemos, son pocos los seres humanos con quienes cruzar una mirada, aunque, precisamente por eso, el caminante puede prestar más atención a los edificios y los objetos. No se explicaría de otra forma el que una torre tan vista, tan familiar, como la de los perdigones se me presentase majestuosa reinando sobre la mañana, imponente y quieta, bajo un sol de justicia que abrasaba los ladrillos que la visten.

Torre de los perdigones

Muy cerca de ella, en dirección al río, espera lo contemporáneo en atuendo de torre de luz y esquina de bloque. También luz y ladrillo, aunque separados por un cielo convertido en blancura por los caprichos de la fotografía.

Simplificando

Sin tener que caminar mucho, apenas unos pasos, la mañana vacía del verano de Sevilla permite seguir disfrutando de perspectivas de la modernidad. La simetría del Puente de la Barqueta me sorprende con quienes caminan, como yo, por sus aceras, quizás pensando también en aquellos otros que a la misma hora pasean por las orillas de la playa, despreocupados.

Barqueta

Son tan escasas las personas que transitan, que quienes por allí están más parece que jugaran a perseguirse, antes que simples viandantes con un claro objetivo marcado.

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Y aunque por allí estamos los últimos seres vivos, lo que termina por imponerse es la línea oblicua del puente, sus ángulos y el recorte de los edificios al fondo.

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La batea del puente nos arroja a un paraje inhóspito y extraño: un cauce seco que conduce a una nave espacial, estructuras metálicas, una mujer que camina con la mirada al frente. ¿Qué sentido tiene todo esto?

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Y tras este otro puentecillo que atraviesa un cauce sin agua más edificios despoblados de cristal y acero nos recuerdan que es verano y que la ciudad es poco más que un ser vegetal en espera de que septiembre le devuelva la vida plena.

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Sesquidécada: julio 1998

En esta sesquidécada que recuerda algunas de mis lecturas de julio de 1998 habrá dos menciones muy breves y un largo extracto reseña. Cada cual que aproveche según sus intereses veraniegos.

En los confines del mundo es una antología de relatos de Lord Dunsany, un autor que redirigió la ficción fantástica hacia terrenos que supieron abrir otros genios como Lovecraft. Algunos de sus cuentos se pueden leer en la red.


Raymond Queneau es más conocido por sus Ejercicios de estilo que por sus novelas, aunque recomiendo la lectura de Zazie en el metro (acompañada si se quiere por su versión cinematográfica), una delirante ficción de una niña que quiere conocer el metro de París justamente un día en el que sus trabajadores están en huelga. Para los curiosos, Queneau  participó también en la Sociedad Matemática de Francia y fue fundador de OuLiPo, el taller de literatura potencial en que tantos experimentos literarios se cocinaron en los años 60 y 70.



Finalmente, vuelvo a mi venerado Max Aub, cuyos Diarios pude leer con fruición durante aquel verano. Creo que la edición de Manuel Aznar en Alba editorial está ya descatalogada, por lo que debe ser difícil encontrar una edición en la actualidad. Por ello, me he animado a recoger algunos extractos que tienen especial valor para mí. Espero que os gusten. Y recordad: "La certeza es la fe; la duda, la literatura".



  • 17 de enero de 1941


Ha habido dos pueblos elegidos: el judío y el español. Ambos han querido imponer su religión al mundo. Ambos lo han esperado todo del milagro - y en el fondo sus sentimientos lo esperan todavía-. Prodigiosa esperanza... De eso morimos matando.

  • 3 de febrero de 1941

La certeza es la fe; la duda, la literatura.

  • 14 de mayo de 1941

Crisis de la moral en sí. La gente traiciona no por servir un ideal o por propio provecho (Fouché, Danton) sino por abandono total de toda dignidad. Porque la traición ha llegado a ser una cosa natural. La gente no tiene adónde agarrarse porque todos los adversarios tienen como medios los exclusivamente utilitarios. Proclaman que los medios no le hacen, que lo que se busca es el fn, que una vez éste conseguido ya dignificaremos los medios. ¡Como si hubiera un fin en la historia!

  • 11 de enero de 1945

La gente ha dejado de leer novelas en la proporción de los periódicos y revistas que ve. Prefiere la aportación a granel, sin que haga trabajo de selección. Se debe en parte a que la “ficción” se huele a falso, sin darse cuenta de que la “información” lo es tanto o más.

  • 22 de enero de 1945

Decimos: habiendo tanto que decir, tanto que, por mucho que hagamos, siempre quedarán casos que poner en relieve, ¿para qué inventar? Creo que no tengo derecho a callar lo que vi para escribir lo que imagino.

  • 17 de marzo de 1948

¿Quién habla estos días de Franco? Grajo feliz con la peste de los demás. El fascimo se nutre de cadáveres o de su olor. (...) No hay nada más espectacular que la muerte.

  • 28 de abril de 1950

Es curioso: ahora hace poco más o menos once años que salió uno de España, donde estáis enterrados: tú, Federico [García Lorca]; tú, Miguel [Hernández]. Es curioso: once años, y por persona decente.
Es decir, que si uno fuese un desvergonzado, un cínico, un deshonrat -que dicen por mi tierra-, o un rico -esto último con ciertas limitaciones-, entonces sí hubiese podido pisar esa tierra donde estáis enterrados de mala manera. Qué tiempos, ¿no?

  • 24 de marzo de 1951

Creo que la literatura tiene algo más que hacer que divertir: debe tener razón. Creo que la literatura tiene algo más que hacer que ser bonita: debe tener razón. Debe tener razón en todos los sentidos de la frase. No quiero creer que nada existe porque sí: la belleza menos que nada, ni la calidad.

  • 15 de octubre de 1951

Escribo por no olvidarme.

  • 1 de marzo de 1952

¿Qué queréis, que se dobleguen o callen todos a vuestro albedrío? Pues yo no. Salí de España por no callar -porque ésa es mi manera de combatir, porque mi profesión es la de escritor- y no callaré mi verdad.

  • 5 de abril de 1952

No admitiré nunca, creyendo como creo en el progreso, que se sacrifique la libertad en pro de un porvenir que sé no será más que un eslabón de un estadio futuro que, a su vez, será también la base de otro. Hay que retener siempre lo bueno -lo agradable, lo hermoso- y desechar lo malo -lo desagradable, lo feo-; y lo bueno y lo malo tal como lo juzgue cada uno. (...)
Todos los novelistas son ateos. Ya el arte en sí, por lo que tiene de creación, y contrario a la idea de Dios.
Toda religión es enemiga del arte.

  • 22 de noviembre de 1953

Nunca han estado tan distantes los puntos de vista del poeta y del político. La dictadura que hoy impera en la mayor parte de estados del mundo sólo permite la expresión que le conviene y ésta es, por ende, mediocre. Sólo los exiliados pueden permitirse el lujo -lo es- de escribir algo valedero, en espera de que, al prolongarse las dictaduras, sus voces se vayan extendiendo por consunción.

  • 25 de marzo de 1954

Queda la policía, mi odio hacia ella, la seguridad de que su prevalencia sobre el mundo de hoy nos lleva a una época oscura.

  • 20 de marzo de 1966

Ahora ha pasado demasiado tiempo -para mí-, no me tendrán que recordar sino descubrir. Y en España no se descubre a ningún escritor: sólo se olvida. Y a mí, ni eso: con  razón. Lo anterior valía muy poco, lo demás lo desconocían.
¡A las historias de la literatura!, que son una especie de recogedores de basura, clasificada para aprobar una asignatura de bachillerato.

  • 19 de mayo de 1972

España seguirá siendo lo que es, no lo que queramos que sea. Lucida, orgullosa, ignorante y creyente en Dios y en todos los santos (algunos laicos) y con la suficiente dosis de anticlericalismo para mantener viva la Iglesia.

  • 23 de mayo de 1972

Vuelvo a repetirlo, no entiendo a todos esos moribundos que aspiran a ser enterrados aquí, a pesar de sus ideas. Mientras reine Franco, no morirme en España ni por casualidad. Cualquier otro lugar sería bueno.

Spoilerman

Cientifico-irani-afirma-haber-inventado-una-maquina-del-tiempo

Seguro que existen muchos y buenos motivos para viajar en el tiempo: la curiosidad puede ser uno de ellos, el afán filantrópico o, simplemente, el deseo de superar la última frontera que limita a la humanidad. En mi caso, sin embargo, fueron otras las razones que me empujaron a emprender el viaje intelectual, primero, y, posteriormente, la singladura del continuo espacio-tiempo. No me siento especialmente orgulloso de los fundamentos de mi acción, pero son los que son, y nada de lo que diga o escriba alterará el resultado y las consecuencias de la misma. Únicamente espero que otros con mejores asientos morales sean capaces de proseguir el camino iniciado por mí.

El caso es que me lancé a mi particular búsqueda del Grial llevado por la misantropía y la cobardía a un tiempo. Ha sido siempre tan grande el desprecio que he sentido por mis congéneres y tan limitadora mi incapacidad para expresar la opinión que me merecen, que hallé en la investigación y en mi laboratorio el refugio idóneo, esa especie de balsa salvadora que tras el hundimiento permite al superviviente del naufragio arribar al paraíso de la soledad. Allí, entre matraces y matrices, sorteando las trampas escondidas en los vericuetos de una inocente ecuación o en la confluencia nunca experimentada de unos compuestos, encontré la respuesta a mis desvelos y la posibilidad de expulsar al exterior toda la miseria humana en la que años y años de frustración me habían sumido.

No creo que éste sea el lugar adecuado para exponer las conclusiones de mi proceso investigador, pues sería muy prolijo; ni tampoco me parece que el mundo se encuentre preparado para disponer de un conocimiento que, sin duda, acabaría por destruirlo, dada la mezquindad que habita en el corazón de los hombres. Basten estas líneas, por tanto, para dar simple noticia de la posibilidad real de romper la barrera del tiempo y también -¡ay de mí!- de la degradación moral que puede llevar aparejada tal acción. La carrera de la historia es aún larga -doy fe de ello- y me he ocupado de que en el momento oportuno mis conclusiones afloren para iluminar un nuevo amanecer de nuestra especie.

Como he dicho, mi incapacidad para manifestar la opinión que tenía de los seres humanos en general, y de algunos en particular, fue el acicate de mis esfuerzos, pero también la razón de ser de mis primeros viajes. No crean que soy un monstruo, porque no utilicé mi invento para causar un mal rotundo. Mis acciones fueron de baja intensidad, podría decirse, lo que en lenguaje coloquial suele nombrarse con la expresión “mala leche” sin más, pequeñas venganzas sin importancia que terminan por olvidarse sin dejar en la víctima una huella indeleble. Para vayamos sin dilación a la noticia de mis primeras experiencias más allá del tiempo. Corrían los primeros días de enero del año 1982 cuando, por fin, terminé el prototipo de la máquina y decidí realizar una primera prueba. Con una buena dosis de incertidumbre ante el resultado, manipulé los controles para avanzar unos días en el calendario, apenas un mes. Sorprendentemente, el artilugio funcionó a la perfección y me encontré en milésimas de segundo trasportado a un domingo de la primera semana de febrero. Por supuesto, no pude conocer al instante el cambio de fecha, sino que hube de esperar para cerciorarme. Como ustedes sabrán por la literatura al uso, los viajes en el tiempo son exactamente eso, viajes en el tiempo, es decir, el lugar de partida y el de recepción no varía bajo ninguna circunstancia. Mi laboratorio me recibió, pues, pero no había en él signo alguno del cambio de fechas. Se me ocurrió entonces encender una pequeña televisión que dormía el sueño de los justos en un rincón en el momento en que una locutora de continuidad, casualmente, anunciaba que en breves momentos daría comienzo la emisión del décimo octavo capítulo de la serie Verano azul. ¿Cómo no iba a saber ahora la fecha? No me quedaba el más mínimo rastro de duda: era domingo, exactamente el domingo 7 de febrero de 1982. Mi viaje en el tiempo se había completado con éxito y, para celebrarlo, me senté a disfrutar de mi serie de televisión favorita. Ya sé que suena extraño, pero así fue. Una hora después, con los ojos inundados en lágrimas, tomé la decisión más importante de mi vida: Chanquete había muerto de un ataque al corazón y yo me vengaría de cuantos me rodeaban. La ciencia y la vida van casi siempre de la mano, no lo duden.

Cuando por fin pude dominar la congoja de mi corazón, regresé al interior de la máquina y accioné los controles para volver al punto de partida. Recuerdo bien que era jueves y muchas de las conversaciones giraban por aquel entonces en torno a ese increíble grupo de muchachos que compartían sus experiencias y maduraban a la sombra del pescador Chanquete. “Deja de comer, que se te va a poner la barriga del Piraña”, bromeaban a costa mía sin apreciar el daño que me causaban. Yo oía y callaba, en apariencia como siempre, aunque vestido una sonrisa sospechosa que a un buen observador no le hubiera pasado desapercibida. “¡A ver si te buscas una novia, aunque sea una como Desi, la de Verano azul!”, me decían quienes afirmaban estar preocupadísimos por mi actitud solitaria. Aguardé hasta el domingo siguiente a mi primer salto temporal para dar rienda suelta a todo el vitriolo que durante años había bebido dócilmente.

Imaginen la escena. El salón de una casa familiar, y en torno a la mesa camilla, las dos tías del pueblo arremolinadas en sus toquillas, las hermanas pizpiretas que por vestir tacones altos y faldas cortas piensan que su reino no es ya de este mundo, el hermano casado, su insufrible esposa y el pequeño vástago demoníaco que llora a intervalos constantes, y yo mismo, sentado en una silla, arrinconado y silencioso, pero armado con esa sonrisa que ya empezaba a levantar conjeturas. Son las cuatro en punto de la tarde. Suena la sintonía. Son las cuatro en punto de la tarde y la aparición de los títulos de crédito en la pantalla del televisor impone en la sala un silencio mágico, casi religioso. “En el penúltimo capítulo muere Chanquete”, digo con una voz neutra al tiempo que recibo las flechas de las miradas hiriendo todos y cada uno de mis órganos vitales. “Lo he leído en una revista, en la barbería”. Y la sonrisa se transforma en risa y, después, en carcajada. “¡Qué se muere el Chanquete, familia!”, grité mientras abandonaba el salón camino del laboratorio dejando tras mis pasos un reguero de desolación.

La primera vez es inolvidable. El sentimiento de superioridad, que me invadió en ese instante no puede compararse con nada. Me sentí plenamente vengado, lavadas todas las manchas que mi maltrecha honra había recibido durante años. Pero, una vez que se prueba la miel de la crueldad, es casi imposible detenerse. Fueron años duros para cuantos me rodeban, pues tras cada salto yo volvía con información caliente y determinante sobre seriales de la televisión, eventos deportivos o noticias del corazón. Les estaba amargando la vida reduciendo dramáticamente la entropía de sus vidas, eliminando la intriga y, con ello, el interés por esas cosas sin importancia que impiden a las personas ser conscientes de sus miserables vidas.

Durante décadas, esta práctica me ha permitido vivir con una tranquilidad espiritual razonable. Sin embargo, después de atrevesar la tela del tiempo en tantas ocasiones, estos pequeños ejercicios de mala sombra, de malaje, como se dice en mi tierra, me resultan ya escasos. Necesito dar un salto adelante, porque el veneno de la venganza me ha penetrado tan profundamente que no puedo ya liberarme de él. Ese es el riesgo de mi descubrimiento y el motivo por el que no deseo que caiga en manos inadecuadas. Ahora mismo, en cuanto termine de emborronar estas líneas, voy a comenzar con los preparativos de un spoiler más rotundo. He sabido por una de mis hermanas que la mujer del vecino ha salido de casa algunos días a horas intempestivas. Es probable que la cosa tenga una explicación inocente, pero, por si acaso, tengo pensando dar algunos saltos para comprobar en qué termina todo. Si, como espero, hay un desenlace desagradable en lontananza, pienso volver y en la próxima reunión de comunidad, después de que el lenguaraz del vecino se permita bromear sobre mi persona, como suele hacer, tendré una tranquila conversación con él. Ya me relamo al imaginar la descomposición de su cara y siento cómo se me dispara el nivel de adrenalina.

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Trabajando por el futuro de la Educación. La búsqueda de la Excelencia


He tenido elinmenso placer de asistir al Congreso organizado por Ucoerm cuyo lema ha sido  ” Trabajando por el futuro de la Educación. La búsqueda de la Excelencia

Me sentí emocionada, al comprobar que más de 800 profesores murcianos ya de vacaciones, y bajo un sol de justicia, vinieron a escuchar  diferentes propuestas educativas. Tenían inquietudes y ganas de conocer nuevas maneras de trabajar en el aula.

Ponentes de la talla de Inger Enkvist, pedagoga y asesora del Ministerio de Educación de Suecia, que habló de “La buena y la mala Educación”,  Domingo Méndez, profesor de la cooperativa de enseñanza Jaime Balmes de Cieza, que nos deleitó con el tema : “Del aula analógica al aula digital ¿Sólo un cambio metodológico?”, y Alberto Prego “El papel del profesorado en la Educación por competencias”.

Además, se hicieron 6 talleres y, algunos Centros, explicaron sus experiencias. Puedes acceder al programa y a los diferentes materiales del Congreso.

Yo por mi parte, hice una ponencia con el título “Quiero que mi alumnado tenga ganas de aprender: ¿cómo lo hago?”

Además, tuve la responsabilidad de llevar el taller “Ideas, herramientas y recursos para que mi alumnado sea competente”. Todos los materiales que trabajamos en este taller  los podéis encontrar en esta wiki.

A continuación, animaos y dad un breve paseo por estos días tan maravillosos y fructíferos.


Selección de El Tinglado

Selección de El Tinglado en Google+Comenzamos una selección de las actividades publicadas en El tinglado. Desde 2006, nuestro blog colectivo de aula se ha especializado en la creación de actividades interactivas, multimedia y participativas. Los profesores participantes hemos trabajado en colaboración y hemos crecido juntos aprendiendo los secretos de la Web educativa. Ahora queremos recordar esas actividades para quienes no las conozcan. Hemos elegido las mejores entre las 475 actividades publicadas hasta ahora, y de esta forma pretendemos reivindicar la creación de actividades educativas por parte del profesorado. Cada día enlazaremos una actividad de este blog en nuestras cuentas de Twitter y de Facebook. Y hemos creado la página Selección de El Tinglado en Google+, donde podéis ver todas las entradas elegidas.

Artículo completo - Por El Tinglado en General - 05.07.13

Lecturas en clase

Antes de que el personal huya despavorido hacia eventos educativos, cursos de formación, o menesteres relajatorios diversos, dejo memoria de lo que hemos leído en clase durante este curso 2012-2013.



2º ESO:

Abrimos el curso con un clásico juvenil: Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr. Trabajamos su lectura a partir de una adaptación de las guías que ofrece la editorial. Hubo sesiones de puesta en común y debate. Curiosamente, esta lectura que constituye un alegato contra la intolerancia, fue interpretada por algunos alumnos y sus familias como un ataque racista (??). En fin, cuestiones que se solucionarían con escuelas de padres y madres.

En el segundo trimestre, recuperamos La bruja de abril y otros cuentos, de Ray Bradbury, también con guía de lectura de confección propia. Este curso no ha tenido mucho tirón esta lectura, a pesar de su indudable calidad. Tal vez, la ciencia-ficción requiere más trabajo intelectual que las aventuras ligeras. De esta lectura ya se ha hablado bastante en el blog, incluso para criticar ciertas políticas de derechos de autor.

El tercer trimestre está reservado a la poesía, De todo corazón. 111 poemas de amor, y a la actividad que ocupa nuestra programación desde hace más de siete años: lectura, recitación y recreación plástica, aumentado con videopoemas en los últimos años. Podéis ver los poemas de este año en la lista de Youtube, así como los trabajos creativos


4º ESO:


La primera lectura fue una selección de relatos de autores españoles del siglo XX, que podían leerse en una Antología juvenil o descargarse desde el blog de aula. Se estableció un día a la semana para comentar en cada sesión dos relatos. Solo realizaban el control de lecturas quienes no participaban en esas sesiones; esta fue la dinámica de todas las lecturas en este nivel, con lo que hemos conseguido un alto nivel de participación en esas horas de debates literarios. Aunque la calidad de los relatos era diversa, ha habido algunos que han resultado interesantes.

En el segundo trimestre leímos Campos de Castilla, de Antonio Machado, dentro del proyecto 'Un paseo con Antonio Machado'. Los poemas se asignaron por parejas y cada pareja debía leer y comentar el poema ante el resto de la clase. El calendario de participación y la guía de interpretación sirvieron de control de la actividad, sin necesidad de exámenes escritos. La actividad se completaba a lo largo de todo el curso con la realización de videopoemas. Merece la pena comprobar el esfuerzo e imaginación de algunos de estos alumnos.

El tercer trimestre se ocupó con la lectura de Mala luna, de Rosa Huertas, una entrañable novela llena de referencias literarias a Miguel Hernández y a su época. Esta lectura se comentó en clase después de haber visto la película 'La lengua de las mariposas', y en el debate surgieron numerosos puntos de contacto entre ambas obras. Creo que ha sido un acierto encajar esta lectura en la programación de 4º de ESO, tras la experiencia de Machado y también en paralelo con el proyecto 'Mi voz desde el exilio'.


PQPI-2º:

En mi programación del 2º curso de PQPI tenía un gran peso la competencia lectora. Por ello, traté de seleccionar lecturas que enganchasen y pudiesen leerse completas en el aula sin perder el hilo. En la primera evaluación leímos 21 relatos contra el acoso escolar. Aproveché algunos materiales que me mandó Lourdes Domenech y en cada sesión poníamos en común las historias leídas. Era terrible comprobar que algunos alumnos consideraban normal lo que para otros resultaba un horror.

En la segunda evaluación cambiamos de tema y nos fuimos a la mitología: Narraciones de mitos clásicos, es una adaptación de las Metamorfosis de Ovidio, que funciona bastante bien en el aula. Esta lectura nos permitió ampliar la cultura humanística y también indagar en la etimología de muchas palabras del idioma.

Para el tercer trimestre, de la misma editorial, nos entregamos a las lecturas poéticas: Botella al mar, una antología muy completa que nos sirvió también para participar en el paseo con Machado.


1º BACHILLER:

En este nivel compartíamos grupos mi compañera de departamento Elena Cervero y yo. Desde el principio tratamos de consensuar las lecturas para que pudiésemos ir desarrollando a la par la programación. 
En la primera evaluación, utilizamos una adaptación del Conde Lucanor que nos permitió introducir el contexto medieval. Debo decir que a los alumnos actuales les resulta muy lejano el universo cuentístico de Don Juan Manuel. A pesar de que sus relatos están muy emparentados con la fabulística popular, el entramado social de la Edad Media hace difícil interpretara adecuadamente los cuentos, lo que exige mucha tutela por parte del profesorado.

Como había que encajar el proyecto 'Piénsame el amor y te comeré el corazón' que lleva ya una serie de lecturas poéticas, reservamos la segunda evaluación para esa antología de poemas. Sobre estos poemas, distribuidos en grupos, tenían que hacer presentaciones orales, videopoemas y memorias. También os animo a que conozcáis el trabajo de estos alumnos. Por cierto, el curso que viene podremos usar ya el libro del proyecto que acaba de publicar la editorial Germanía, un empeño editorial que debemos a la constancia de Mª José Chordá.

En la tercera evaluación propusimos la lectura de El manuscrito de piedra, de Luis García Jambrina, una novela policíaca ambientada en la Salamanca de finales del siglo XV, cuyo protagonista es el joven Fernando de Rojas, convertido en sagaz detective. Nos ha parecido una lectura muy interesante y que encaja bien con el currículo de bachiller, aunque quizá valga la pena desplazarla al primer trimestre, con lo que se podría combinar con la segunda entrega de la serie: El manuscrito de nieve.

Con esto, doy por finalizada la memoria del curso. En próximas entregas quizá hable de otras lecturas que me han interesado, de lo ocurra mañana en Novadors13 o de lo que vaya sucediendo por estos andurriales 2.0.

Significado de porque, por qué, por que y porqué

   La conjunción causal PORQUE se usa para explicar la causa, motivo o razón de algo. Introduce subordinadas causales en las que se suele usar el verbo en indicativo. Ejemplos:

     Juan está preocupado porque ha suspendido dos asignaturas.

     No fuimos a la playa porque el coche se estropeó.

     Se fue al médico porque le dolía mucho el estómago.  

     Ha llovido, porque el suelo está mojado.

   

El sustantivo PORQUÉ es equivalente a “causa” o “razón” y se usa siempre precedido de… SIGUE LEYENDO AQUÍ EL ARTÍCULO COMPLETO o pinchando sobre la imagen siguiente:

uso de porque


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