Educación y TIC mirando hacia el futuro: Contenidos digitales, entornos de aprendizaje, metodologías



El próximo 3 de mayo, en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación de Vigo, se celebra la 2ª Conferencia Universidade 2.0, con el objetivo de compartir experiencias, inquietudes y debatir en torno a la aplicación de las TIC en el escenario de la educación superior. Como podéis ver en el programa, el evento consta de tres interesantes conferencias y de una mesa redonda a la que he sido invitado como coordinador, dándome incluso la libertad de elegir el tema y colaborar en la elección de sus componentes.
Finalmente me pareció interesante centrar la mesa redonda en torno a la convergencia más inminente entre TIC y Educación y opté por el título que encabeza también este artículo: "Educación y TIC mirando hacia el futuro: Contenidos digitales, entornos de aprendizaje, metodologías". En lo que sigue de artículo intentaré justificar tal elección.
A estas alturas del siglo XXI nadie duda ya que, de una manera u otra, y al igual que en el resto de ámbitos, las TIC supondrán una importante revolución en la educación en el corto y medio plazo, y todo ello básicamente motivado por el ya imparable proceso de digitalización que ha alcanzado a todos los tipos de contenidos audiovisuales (radio, TV, cine, música, libros, etc.) y por el gran impacto que las TIC están suponiendo sobre la forma en que nos comunicamos actualmente.

En este sentido, resulta más que ilustrativa la intención mostrada hace tan sólo unos meses por la administración Obama de llevar el libro digital al aula en un plazo de 5 años. Arne Duncan, el Presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU, decía "¿Queremos que los niños vayan caminando con mochilas de 20 kilos con libros que cuestan 60 o 70 euros, y muchos de ellos desactualizados? ¿O queremos que los estudiantes vayan caminando por ahí con un dispositivo móvil con mucho más contenido del que era imaginable hace unos años, y que puede ser actualizado constantemente? Creo que es una elección muy simple". Cabe destacar, además que, tal y como también dijo Karen Cator, la Directora de la Oficina de Tecnología Educativa del Departamento de Educación de EEUU,  “... no estamos hablando de que los libros de texto impresos pasen a ser ahora digitales. Estamos hablando de un entorno mucho más sólido, interactivo y atractivo para apoyar el aprendizaje”.

Hace unos 6 meses escribía en este mismo blog un artículo sobre los que, a mi juicio, eran 5 elementos claves y 5 tecnologías para la educación que nos viene. Revisitando ese artículo, y dada la inevitable llegada de los libros de texto y contenidos educativos digitales, me pareció más conveniente resumir estos elementos y tecnologías, de impacto inminente sobre la educación, en tres categorías:

  1. Equipos y dispositivos: La intención de llevar el libro digital al aula debe ir necesariamente ligado al uso incondicional de los equipos y dispositivos adecuados. Nos referimos a las Pizarras Digitales Interactivas, elemento básico e imprescindible en el aula y, obviamente, a los  terminales (tabletas, mini portátiles o smartphones) que, además de permitir el acceso a contenidos y recursos educativos digitales, almacenados tanto localmente como en Internet, incluyen elementos que pueden resultar de enorme utilidad para el aprendizaje como cámaras, grabadoras de voz, GPS, etc.
  2. Metodologías: Bajo el paraguas de las TIC está produciéndose un gran movimento innovador en el ámbito de las metodologías docentes, persiguiendo captar la atención del alumno, lograr una mayor y más continuada motivación, que se divierta aprendiendo y, en definitiva, despertar su interés por aprender en cualquier espacio e instante. Así, empieza a hablarse o a revisitar conceptos como aprendizaje ubicuo, aprendizaje móvil, aprendizaje informal, aprendizaje social, aprendizaje personalizado, aprendizaje colaborativo, aprendizaje en red, aprendizaje basado en juegos, aprendizaje basado en proyectos, etc.
  3. Entornos de aprendizaje: El aprendizaje tradicional, restringido al aula y centrado esencialmente en el profesor como proveedor de contenido explícito, se adapta de forma más o menos aceptable a los entornos de tipo LMS, como Moodle, pensados principalmente para la docencia no presencial. Es por ello que estas plataformas resultan claramente prescindibles en la docencia presencial. Sin embargo, las nuevas metodologías y formas de aprendizaje requieren necesariamente entornos de aprendizaje también innovadores, abiertos y en consonancia con la forma en que se comunican los alumnos actualmente. En este sentido, no hay duda de que la Web 2.0 y las redes sociales deben jugar un papel esencial.
    Finalmente, cabe resaltar que la conferencia es totalmente gratuita pero, por razones de aforo, es necesario inscribirse previamente en este enlace. Espero veros por allí y poder charlar y debatir en directo, pues queremos abrir el debate de la mesa redonda al público. Si no pudieses asistir, podrás igualmente seguir el evento por videostreaming (esté atento a las novedades en la Web de la conferencia).


Educación y TIC mirando hacia el futuro: Contenidos digitales, entornos de aprendizaje, metodologías



El próximo 3 de mayo, en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación de Vigo, se celebra la 2ª Conferencia Universidade 2.0, con el objetivo de compartir experiencias, inquietudes y debatir en torno a la aplicación de las TIC en el escenario de la educación superior. Como podéis ver en el programa, el evento consta de tres interesantes conferencias y de una mesa redonda a la que he sido invitado como coordinador, dándome incluso la libertad de elegir el tema y colaborar en la elección de sus componentes.
Finalmente me pareció interesante centrar la mesa redonda en torno a la convergencia más inminente entre TIC y Educación y opté por el título que encabeza también este artículo: "Educación y TIC mirando hacia el futuro: Contenidos digitales, entornos de aprendizaje, metodologías". En lo que sigue de artículo intentaré justificar tal elección.
A estas alturas del siglo XXI nadie duda ya que, de una manera u otra, y al igual que en el resto de ámbitos, las TIC supondrán una importante revolución en la educación en el corto y medio plazo, y todo ello básicamente motivado por el ya imparable proceso de digitalización que ha alcanzado a todos los tipos de contenidos audiovisuales (radio, TV, cine, música, libros, etc.) y por el gran impacto que las TIC están suponiendo sobre la forma en que nos comunicamos actualmente.

En este sentido, resulta más que ilustrativa la intención mostrada hace tan sólo unos meses por la administración Obama de llevar el libro digital al aula en un plazo de 5 años. Arne Duncan, el Presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU, decía "¿Queremos que los niños vayan caminando con mochilas de 20 kilos con libros que cuestan 60 o 70 euros, y muchos de ellos desactualizados? ¿O queremos que los estudiantes vayan caminando por ahí con un dispositivo móvil con mucho más contenido del que era imaginable hace unos años, y que puede ser actualizado constantemente? Creo que es una elección muy simple". Cabe destacar, además que, tal y como también dijo Karen Cator, la Directora de la Oficina de Tecnología Educativa del Departamento de Educación de EEUU,  “... no estamos hablando de que los libros de texto impresos pasen a ser ahora digitales. Estamos hablando de un entorno mucho más sólido, interactivo y atractivo para apoyar el aprendizaje”.

Hace unos 6 meses escribía en este mismo blog un artículo sobre los que, a mi juicio, eran 5 elementos claves y 5 tecnologías para la educación que nos viene. Revisitando ese artículo, y dada la inevitable llegada de los libros de texto y contenidos educativos digitales, me pareció más conveniente resumir estos elementos y tecnologías, de impacto inminente sobre la educación, en tres categorías:

  1. Equipos y dispositivos: La intención de llevar el libro digital al aula debe ir necesariamente ligado al uso incondicional de los equipos y dispositivos adecuados. Nos referimos a las Pizarras Digitales Interactivas, elemento básico e imprescindible en el aula y, obviamente, a los  terminales (tabletas, mini portátiles o smartphones) que, además de permitir el acceso a contenidos y recursos educativos digitales, almacenados tanto localmente como en Internet, incluyen elementos que pueden resultar de enorme utilidad para el aprendizaje como cámaras, grabadoras de voz, GPS, etc.
  2. Metodologías: Bajo el paraguas de las TIC está produciéndose un gran movimento innovador en el ámbito de las metodologías docentes, persiguiendo captar la atención del alumno, lograr una mayor y más continuada motivación, que se divierta aprendiendo y, en definitiva, despertar su interés por aprender en cualquier espacio e instante. Así, empieza a hablarse o a revisitar conceptos como aprendizaje ubicuo, aprendizaje móvil, aprendizaje informal, aprendizaje social, aprendizaje personalizado, aprendizaje colaborativo, aprendizaje en red, aprendizaje basado en juegos, aprendizaje basado en proyectos, etc.
  3. Entornos de aprendizaje: El aprendizaje tradicional, restringido al aula y centrado esencialmente en el profesor como proveedor de contenido explícito, se adapta de forma más o menos aceptable a los entornos de tipo LMS, como Moodle, pensados principalmente para la docencia no presencial. Es por ello que estas plataformas resultan claramente prescindibles en la docencia presencial. Sin embargo, las nuevas metodologías y formas de aprendizaje requieren necesariamente entornos de aprendizaje también innovadores, abiertos y en consonancia con la forma en que se comunican los alumnos actualmente. En este sentido, no hay duda de que la Web 2.0 y las redes sociales deben jugar un papel esencial.
    Finalmente, cabe resaltar que la conferencia es totalmente gratuita pero, por razones de aforo, es necesario inscribirse previamente en este enlace. Espero veros por allí y poder charlar y debatir en directo, pues queremos abrir el debate de la mesa redonda al público. Si no pudieses asistir, podrás igualmente seguir el evento por videostreaming (esté atento a las novedades en la Web de la conferencia).


¿Por qué prefiero una Red Social frente a Moodle? Una cuestión de filosofía




Últimamente he visto planteado en distintos foros el debate acerca de si una plataforma de red social (en adelante, RS) puede ser o no una alternativa a los LMS (Learning Management Systems) como plataforma docente. En algunos casos, como los alumnos con los que debatí en esta entrada de blog en TIC-TAC, no logré que se deshicieran de la visión tipo Facebook y alcanzaran a ver para qué sirve una red social desde el punto de vista docente y qué puede aportar en este aspecto frente a un LMS como Moodle o Claroline (usados en nuestra Universidad de Vigo). En el polo opuesto se hallan los entusiastas alumnos de profesores pioneros, como @daniel3 o @vnovegil, entre otros, que han hallado un soplo de aire fresco en la recién estrenada Red Social de la UVIGO (quizá también hallaran más trabajo). Estos lo ven más claro, quizá porque la experiencia les ha resultado suficientemente ilustrativa, y les gustaría incluso que el resto de profesores siguiese este camino.


Es por ello que me ha parecido interesante plasmar mi opinión en este blog, también para poder usarlo yo como referencia, en lugar de ir dejando comentarios dispersos entre múltiples foros. Por otro lado, tal dicotomía entre RS y LMS ha sido también uno de los objetivos que me han pedido que plantease en mi reciente participación en EDUSOL 2010, y resumo aquí parte de mi intervención allí.

Para empezar, la diferencia quizá más importante en mi opinión entre ambas es que un LMS está organizado exclusivamente en torno a un conjunto de aulas virtuales (grupos en una red social) que, en este caso, son privadas, cerradas y sin interconexión entre ellas. Es decir, nos hallamos básicamente ante un conjunto de islas. Ello implica que:
  • Los recursos del aula no son accesibles desde el exterior, por lo que resulta imposible interactuar (comentar, destacar, replicar, votar, etc.) “in situ”, o algo fundamental como poder enlazar dichos recursos desde el exterior.
  • No existe “vida social” en la comunidad educativa fuera del aula. La única relación posible es entre alumnos y profesores de un mismo aula. No se puede debatir, concursar, preguntar, responder, opinar, comentar, votar, charlar, conectar, colaborar, compartir, evaluar, etc. con la comunidad
  • No hay la posibilidad de “buscar” en la plataforma (etiquetas o folksonomías) personas y recursos de interés, o de recibir recomendaciones, usando, por ejemplo, mecanismos basados en data mining o pattern matching, algo que resulta cada vez de mayor importancia.
  • No hay posibilidad de suscribirse y seguir la actividad pública de una persona o de un grupo de interés (sin pertenecer al grupo)
En cambio, el LMS cuenta a su favor con que es diseñado específicamente para la docencia, e incluye por tanto gran cantidad de herramientas y funcionalidades para ello, funcionalidad que no se halla presente en una red social genérica. Nos estamos refiriendo a actividades como exámenes, cuestionarios, subida de trabajos, calificaciones, entre otras.


Una vez dicho esto, la primera pregunta que nos debemos plantear es si una RS puede ser usada como un LMS. Y yo creo que la respuesta es claramente afirmativa. Aunque la tarea de desarrollo sea bastante compleja, se trata simplemente de añadir la funcionalidad deseada dentro de los grupos de una red social.

La siguiente pregunta es casi inmediata. ¿Puede un LMS ser usado como una RS?. La respuesta ahora es también clara, pero de signo contrario. En este caso no se trata de añadir simplemente funcionalidad. Es un problema de filosofía de diseño desde sus inicios. Un LMS sólo podrá ser una RS cuando se diseñe como una RS, es decir, cuando considere las relaciones sociales en toda su amplitud y, sobre todo, cuando otorgue un protagonismo esencial a la capacidad de decisión de todo miembro acerca de los niveles de acceso de lectura y escritura de todos sus recursos y aportaciones.

Parece meridianamente claro que los LMS resultan muy aptos para dar soporte al tradicional aprendizaje formal, construido sobre conocimiento explícito y predeterminado, centrado y cerrado en el aula y en torno al profesor. Pero si echamos un vistazo al último informe “Horizon Report” 2010, de la prestigiosa asociación norteamericana EDUCASE, veremos que entre las 10 tendencias de futuro para Educación y TIC se hallan:
  • El aprendizaje informal, construido sobre conocimiento tácito, donde el gran protagonista es el alumno y su red personal de aprendizaje.
  • Contenidos abiertos generados por docentes y alumnos
  • Juegos sociales
Y aquí los LMS, más que dar soporte o servir de ayuda, suponen obstáculos difícilmente salvables para abordar mínimamente alguna de estas tendencias, claramente enfocadas hacia el ámbito de las redes sociales. Por otro lado, aunque sólo se trate de sensaciones, yo diría que que la RS engancha mucho más al alumno y al profesor, por múltiples y variadas razones, que básicamente se resume en la sensación de que estás en un lugar donde hay más gente, mucha más gente. En cambio, un LMS se percibe más como un programa informático, algo mucho más frío, al que se acude a hacer algo muy concreto, como bajar unos apuntes, subir una tarea, realizar una actividad y poco más.

No es de extrañar así que sea cada vez mayor el número de profesores, como los citados al principio, que migren hacia las redes sociales, incluso cuando sean de tipo general y no diseñadas para la educación (ver el artículo de blog sobre el libro de mi estimado amigo @jjdeharo), ya que para muchos es suficiente la capacidad de éstas para subir documentos y comunicarse mediante un foro, que es lo que venían haciendo en Moodle, pero ahora sobre una red social.

Es precisamente la ausencia de plataformas educativas basadas en redes sociales lo que ha motivado que desde el Laboratorio de Redes de la UVigo decidiésemos crear la spin-off SocialWire Labs, también desarrolladora de la Red Social de la UVigo. El único objetivo de SocialWire Labs es crear una plataforma educativa con toda con toda la potencia y posibilidades ya comentadas de una RS, pero que cuente además con toda la funcionalidad de un LMS para el aprendizaje formal. Y para ello partimos del núcleo de un proyecto de código abierto como Elgg, que es una plataforma básica de red social. ¿Por qué no partimos de Moodle? Porque no es factible reconvertir Moodle en una red social. Es una cuestión de filosofía!.

¿Por qué prefiero una Red Social frente a Moodle? Una cuestión de filosofía




Últimamente he visto planteado en distintos foros el debate acerca de si una plataforma de red social (en adelante, RS) puede ser o no una alternativa a los LMS (Learning Management Systems) como plataforma docente. En algunos casos, como los alumnos con los que debatí en esta entrada de blog en TIC-TAC, no logré que se deshicieran de la visión tipo Facebook y alcanzaran a ver para qué sirve una red social desde el punto de vista docente y qué puede aportar en este aspecto frente a un LMS como Moodle o Claroline (usados en nuestra Universidad de Vigo). En el polo opuesto se hallan los entusiastas alumnos de profesores pioneros, como @daniel3 o @vnovegil, entre otros, que han hallado un soplo de aire fresco en la recién estrenada Red Social de la UVIGO (quizá también hallaran más trabajo). Estos lo ven más claro, quizá porque la experiencia les ha resultado suficientemente ilustrativa, y les gustaría incluso que el resto de profesores siguiese este camino.


Es por ello que me ha parecido interesante plasmar mi opinión en este blog, también para poder usarlo yo como referencia, en lugar de ir dejando comentarios dispersos entre múltiples foros. Por otro lado, tal dicotomía entre RS y LMS ha sido también uno de los objetivos que me han pedido que plantease en mi reciente participación en EDUSOL 2010, y resumo aquí parte de mi intervención allí.

Para empezar, la diferencia quizá más importante en mi opinión entre ambas es que un LMS está organizado exclusivamente en torno a un conjunto de aulas virtuales (grupos en una red social) que, en este caso, son privadas, cerradas y sin interconexión entre ellas. Es decir, nos hallamos básicamente ante un conjunto de islas. Ello implica que:
  • Los recursos del aula no son accesibles desde el exterior, por lo que resulta imposible interactuar (comentar, destacar, replicar, votar, etc.) “in situ”, o algo fundamental como poder enlazar dichos recursos desde el exterior.
  • No existe “vida social” en la comunidad educativa fuera del aula. La única relación posible es entre alumnos y profesores de un mismo aula. No se puede debatir, concursar, preguntar, responder, opinar, comentar, votar, charlar, conectar, colaborar, compartir, evaluar, etc. con la comunidad
  • No hay la posibilidad de “buscar” en la plataforma (etiquetas o folksonomías) personas y recursos de interés, o de recibir recomendaciones, usando, por ejemplo, mecanismos basados en data mining o pattern matching, algo que resulta cada vez de mayor importancia.
  • No hay posibilidad de suscribirse y seguir la actividad pública de una persona o de un grupo de interés (sin pertenecer al grupo)
En cambio, el LMS cuenta a su favor con que es diseñado específicamente para la docencia, e incluye por tanto gran cantidad de herramientas y funcionalidades para ello, funcionalidad que no se halla presente en una red social genérica. Nos estamos refiriendo a actividades como exámenes, cuestionarios, subida de trabajos, calificaciones, entre otras.


Una vez dicho esto, la primera pregunta que nos debemos plantear es si una RS puede ser usada como un LMS. Y yo creo que la respuesta es claramente afirmativa. Aunque la tarea de desarrollo sea bastante compleja, se trata simplemente de añadir la funcionalidad deseada dentro de los grupos de una red social.

La siguiente pregunta es casi inmediata. ¿Puede un LMS ser usado como una RS?. La respuesta ahora es también clara, pero de signo contrario. En este caso no se trata de añadir simplemente funcionalidad. Es un problema de filosofía de diseño desde sus inicios. Un LMS sólo podrá ser una RS cuando se diseñe como una RS, es decir, cuando considere las relaciones sociales en toda su amplitud y, sobre todo, cuando otorgue un protagonismo esencial a la capacidad de decisión de todo miembro acerca de los niveles de acceso de lectura y escritura de todos sus recursos y aportaciones.

Parece meridianamente claro que los LMS resultan muy aptos para dar soporte al tradicional aprendizaje formal, construido sobre conocimiento explícito y predeterminado, centrado y cerrado en el aula y en torno al profesor. Pero si echamos un vistazo al último informe “Horizon Report” 2010, de la prestigiosa asociación norteamericana EDUCASE, veremos que entre las 10 tendencias de futuro para Educación y TIC se hallan:
  • El aprendizaje informal, construido sobre conocimiento tácito, donde el gran protagonista es el alumno y su red personal de aprendizaje.
  • Contenidos abiertos generados por docentes y alumnos
  • Juegos sociales
Y aquí los LMS, más que dar soporte o servir de ayuda, suponen obstáculos difícilmente salvables para abordar mínimamente alguna de estas tendencias, claramente enfocadas hacia el ámbito de las redes sociales. Por otro lado, aunque sólo se trate de sensaciones, yo diría que que la RS engancha mucho más al alumno y al profesor, por múltiples y variadas razones, que básicamente se resume en la sensación de que estás en un lugar donde hay más gente, mucha más gente. En cambio, un LMS se percibe más como un programa informático, algo mucho más frío, al que se acude a hacer algo muy concreto, como bajar unos apuntes, subir una tarea, realizar una actividad y poco más.

No es de extrañar así que sea cada vez mayor el número de profesores, como los citados al principio, que migren hacia las redes sociales, incluso cuando sean de tipo general y no diseñadas para la educación (ver el artículo de blog sobre el libro de mi estimado amigo @jjdeharo), ya que para muchos es suficiente la capacidad de éstas para subir documentos y comunicarse mediante un foro, que es lo que venían haciendo en Moodle, pero ahora sobre una red social.

Es precisamente la ausencia de plataformas educativas basadas en redes sociales lo que ha motivado que desde el Laboratorio de Redes de la UVigo decidiésemos crear la spin-off SocialWire Labs, también desarrolladora de la Red Social de la UVigo. El único objetivo de SocialWire Labs es crear una plataforma educativa con toda con toda la potencia y posibilidades ya comentadas de una RS, pero que cuente además con toda la funcionalidad de un LMS para el aprendizaje formal. Y para ello partimos del núcleo de un proyecto de código abierto como Elgg, que es una plataforma básica de red social. ¿Por qué no partimos de Moodle? Porque no es factible reconvertir Moodle en una red social. Es una cuestión de filosofía!.